Abren Ventana al Mar Caribe

La promoción del turismo en el Pueblo del Mojo Isleño cobra nuevo impulso con la apertura del mirador Ventana al Mar Caribe, un centro turístico en la zona antigua de La Playa de Salinas.  Esta edificación consolida la importancia socioeconómica de la Ruta Gastronómica establecida hace par de años en el litoral del municipio de Salinas.

La construcción de este mirador marítimo, impulsado por la administración municipal encabezada por la alcaldesa Karilyn Bonilla, mejora la infraestructura de la Avenida Ladí (carretera 701) aledaña a los restaurantes Ladi’s, El Roble y el Balcón del Capitán.

Ventana al Mar Caribe consiste de una plaza con muelle y espacios para mini empresas que ofrecerá servicios diversos.  Este atractivo balcón con vista al mar Caribe fomentará el desarrollo económico mediante el establecimiento de pequeños negocios dedicados a la venta de artesanías, los deportes acuáticos, la pesca y los paseos turísticos por el fascinante ecosistema costanero de Salinas.

El mirador recreativo turístico Ventana al Mar Caribe será inaugurado este viernes, 4 de noviembre, desde las 2:00 de la tarde durante una ceremonia de pueblo en La Playa de Salinas y en medio de las delicias del Festival Gastronómico El Mojo que se celebra cada primer viernes de mes en esa ciudad sureña.

srs

bienvenidos-a-salinas

Fotos: Noticias de Salinas (Página Oficial)

El Gobierno de Puerto Rico construirá en malecón marítimo en Salinas de 3.5 millones

Gobierno de Puerto Rico invertirá $ 3.5 millones en la construcción de un malecón marítimo en la zona de Salinas.  El proyecto es parte de plan gubernamental para mejorar los frentes marítimos turísticos en ocho comunidades alrededor del País a un costo de 26.5 millones.

El malecón a construirse en Salinas estará localizado en la comunidad La Playa.  La estructura, diseñada en parte  por estudiantes de arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, renovará un área de costa ambientalmente deteriorada incluyendo un pequeño muelle, dos parquecitos y una tarima para actividades.  El proyecto también incluirá la mejora a la pavimentación de calles y sistemas de agua y alcantarillado, espacio para bicicletas y la instalación de una nueva infraestructura de telecomunicaciones.

Los paseos por la zona marítima es una de los principales atractivos turísticos del sector por los que se espera que estas mejoras incentiven la actividad económica beneficiando a un pueblo conocidos por sus restaurantes y bellezas ecológicas.

El gobernador Alejandro García Padilla subrayó la importancia de esta iniciativa de su gobierno como parte de los planes de desarrollo económico que incluye el fortalecimiento de las empresas existente y el apoyo a nuevos empresarios  en zonas como La Playa de Salinas.  En el proyecto participa de forma destacada la Compañía de Turismo de Puerto Rico.

srs

foto de Internet

Remozan el Paseo Lilliam Marrero a la entrada de la Ruta Gastronómica

Me llegan una fotos que muestran las mejoras hechas al Paseo Lilliam Marrero Godreau localizado en la intersección de la carretera número 3 y la Avenida Pedro Albizu Campos. Lamentablemente la estructura estaba abandonada desde hace algunos años.

Paseo LML remozado en jul. 2014 2

Aunque el ornato público es responsabilidad de todos, ministerialmente le corresponde al organismo encargado de implantar las política de limpieza, embellecimiento y ornato del gobierno municipal.  Cuando esas funciones fallan, muchas estructuras públicas, como en este caso, se deterioran  y contrario a su propósito original terminan afeando el paisaje o se convierten en focos de problemas sociales.

Afortunadamente la presente administración municipal parece tener una visión integral de la gestión pública y de las políticas de desarrollo.  No se puede fomentar el turismo gastronómico sin atender la infraestructura y el paisaje a lo largo de dicha ruta.

No se trata de lujos, se trata de diseños y ornatos que proyecten un paisaje agradable, típico y limpio. Se trata de establecimientos orientados a darle al turista un producto de calidad y una atención personal que lo capture y lo motive a volver. Se trata de atesorar el prestigio ganado y de añadir otros valores.

Organizando a la comunidad y a los comerciantes sobre su papel en el crecimiento y mejoramiento del destino turístico se cuida la gallina de los huevos de oro. Profesionalizando la administración para planificar y evaluar la ejecución con visión critica se llega a los resultados deseados. Identificando limitaciones y fortalezas y conociendo los retos se pueden hacer realidad las oportunidades.

Un ejemplo sencillo: la salsa que conocemos como mojo isleño que están produciendo nuestros mesones gastronómicos, ¿está a la altura de la calidad y sabor tradicional lidiseña, o la superan? De lo contrario se estaría lacerando el prestigio ganado y empobreciendo nuestra competitividad como destino turístico gastronómico.

 

Paseo LML remozado en jul. 2014 4

++

El Paseo Lilliam Marrero Ledesma es uno de los paisajes de la ruta gastronómica. Los salinenses de hoy deben conocer quién fue esa jayuyana nacida en 1912 que llegó a Salinas por motivos matrimoniales. Deben saber que aquí, se convirtió, sin haber estudiado la materia formalmente, en una excelente relacionista pública del gobierno municipal lo que le mereció el título de “La Dama Protocolar”. Pero sobre todo, conocer su vocación de servicio y su prédica constante a favor de exaltar los valores en la gente.

Con ese propósito les incluyo fragmentos de un excelente escrito sobre Doña Lilliam del narrador, ensayista y poeta salinense Josué Santiago de la Cruz, considerando que en este texto encontraran causa suficiente para honrar la memoria de “La Dama Protocolar”

srs

 

Lilliam Marrero Ledesma 2

 

“Hay que aquilatar valores”

 

por Josué Santiago de la Cruz

Doña Lilliam Marrero Ledesma, nuestra Dama Protocolar, fue mujer de mucho colorido, tanto en el vestir como en su manera de encarar la vida pueblerina que le tocó vivir.

Para los que no lo saben, o para aquellos que ya lo han olvidado, doña Lilliam  nos llego de Jayuya, vía don Guillermo Godreau Philemón, su marido.

Desde el momento que pisó suelo salinense se integró a la vida nuestra, como si fuera una de nosotros, y por sus ejecutorias se ganó la admiración, el respeto y el amor que en abundancia le dispensó la gente en Salinas.

Cuando disolvieron el vínculo matrimonial, don Guillermo, le dejó un bello hogar en la calle Palmer, un apellido de renombre y un cuadro de hijos a quienes habría ella de criar sola, porque nunca más contrajo matrimonio.

Después de sus hijos, el gran amor de su vida, la pasión que movía su espíritu inquieto, fue el servicio público, en donde llegó a ocupar posiciones de mucha envergadura en todas las administraciones populares de que tengo memoria.

Nuestra Dama Protocolar vestía trajes y faldas encampanadas de colores vivos y relucientes. No recuerdo haberla visto con ningún otro atuendo, por lo que infiero que su proverbial jovialidad no era pose, por el contrario, una característica de su espíritu de servicio y de ese positivismo que sus palabras, en todo momento, proyectaban.

Cuando a sus oídos llegaba el rumor de que alguien o alguna familia estaban en necesidad, era ella en persona quien acudía al rescate del necesitado. Visitaba enfermos y no se perdía velatorios y entierros adonde llevaba siempre aquella palabra de consuelo que tanta serenidad traía a los sufridos.

Así fue doña Lilliam. Así vivió toda su vida en Salinas y así la recuerdan los que la conocieron. Además fue mujer visionaria que sabía pulsar bien, muy bien, diría yo, las palpitaciones de su tiempo. Quizá sea eso último que acabo de señalar la razón y origen de su frase célebre: “Hay que aquilatar valores”.

No han transcurrido muchos años de su fallecimiento y ya nadie parece recordar sus muchos años de servicio honesto a la comunidad, sus grandes muestras de amor y sacrificio para con el pueblo que la acogió siendo ella apenas una jovencita. Pero su mensaje perenne, su consejo y su prédica (“Hay que aquilatar valores”) siguen vivos y latentes. No ha perdido actualidad, porque hoy, más que entonces, vemos en vivo y a todo color la urgencia de retomar aquello que nos legara ella para rescatar los valores que a diario nos arrebatan.

Me decía Esteban Pérez Bonilla, Mr. Pérez, cuando le entrevisté en 2001, que “antes no se educaba para el momento sino para la Historia”.

En otras palabras, el maestro, así interpreto yo el mensaje del ilustre educador hoy octogenario, en aquella época a que se refería él, tomaba su misión educadora con la misma seriedad con que un niño invierte en sus juegos infantiles.

Aquellos llamados valores universales, como los Mandamientos en las tablas del Viejo Testamento, les eran inculcados al educando con la misma inquebrantable urgencia con que se les enseñaba a leer, escribir, sumar, multiplicar, restar y dividir.

Era, entonces, una educación completa, por lo que doña Lilliam, al percatarse del paso corrosivo del tiempo sobre la enseñanza, comenzó a repetir la frase (“Hay que aquilatar valores”), con la esperanza de que alguien, algún día, recogiese el bastón para emprender la noble y no fácil tarea, como un nuevo Quijote, armado de valor y de vergüenza, de “desfallecer agravios y enderezar entuertos”, nuevamente.

Las calles de Salinas ya no llevan los nombres que de siempre tuvieron y para colmo de males ahora el tránsito vehicular, porque nuestros legisladores parecen carecer de ideas edificantes y muchas horas de ociosidad, ahora lo han convertido en un berenjenal que cuesta trabajo descifrar y mucho más encontrarle su carácter funcional.

Otra administración destruyó nuestra antigua Plaza Las Delicias, para levantar en su lugar una cosa que ni estética exhibe.

Casi ya no quedan lugares que podamos clasificar de históricos porque los alcaldes y sus legisladores, ¿será, acaso, porque son una especie de simios parlantes?, se han dado a la tarea de destruir todo lo que nos recuerde el pasado.

“Hay que aquilatar valores”, me parece escuchar la voz de doña Lilliam. Pero no creo que quienes tienen que escucharla, la escuchan. ¿O será que padecen de sus facultades auditivas?

Plaza/Museo de los Fundadores, en menos de 90 días, tendrá otro nombre y otro significado, por lo que la prédica de doña Lilliam tiene hoy más relevancia, más actualidad, que la que tuvo ayer o en cualquier otro instante en nuestro pasado.

Para terminar (solamente por hoy porque mañana volvemos a la carga) voy a tomar prestadas unas palabras a mi compueblana, de Talas Viejas, como yo, Gisella Martínez, hija del inmortal “Cañamazo” y Gisella Rodríguez, porque ellas resumen la esencia de nuestro reclamo:

“¿Qué será lo próximo, prohibir la preparación y el consumo del Mojo Isleño? ¿No llamar más a Salinas “La Cuna del Mojo Isleño? Quien sabe y se les ocurra prohibir escuchar y bailar la Plena Pa’ Salinas…”

¡Bravo, Gisella, bien dicho!

Vamos a organizarnos.

 

© Josué Santiago de la Cruz

Abril 8 de 2010

 

 

La PR-15 en ruta hacia el patrimonio histórico, cultural y comunitario / por Wanda I. Rodríguez Rivera

Un grupo de residentes de la carretera PR-15 que discurre de Guayama a Cayey se reunieron en el Barrio Palmas Altas por primera vez para atender una propuesta presentada por el Arquitecto Jorge Ortíz Colom, del Instituto de Cultura Puertorriqueño, que apunta a designar la carretera como patrimonio  histórico y cultural. Ortiz Colom tiene experiencia desarrollando el concepto de patrimonio cultural para el beneficio de las comunidades, dando importancia a sus vínculos emocionales, culturales y de identidad, que validan la existencia de una comunidad o territorio específico. “Este concepto nos comunica con el pasado para entender el presente y tiene un valor práctico y económico”, dijo Ortíz Colom.

Según el arquitecto, la PR-15, antes conocida como la carretera #4, cuenta con paisajes culturales de primer orden, pues no solamente contiene elementos estéticos importantes sino también históricos y refleja vivencias vinculadas a familias reconocidas de Guayama, como los Muñoz, los Alegría, los Cautiño, entre otros. El paisaje refleja los cultivos agrícolas principales de la época: caña, tabaco, café, ganadería, hortalizas, y cultivos de madera o silvicultura, identificó Ortíz Colom. Hubo una vigorosa industria cafetalera en el área, contrario al mito de que el café era cultivado mayormente hacía el oeste del país. Y fue punto de defensa durante la guerra hisponoamericana, con las trincheras de Guamaní como principal elemento.

Originalmente se transitaba por allí tomando un camino real conocido como el El Sendero. Se caminaba por el barrio Quebrada Arriba y se llegaba hasta el Torito en Cayey, para luego bajar hasta la cuenca del río Guamaní en Guayama, dijo Ortíz Colom. Sólo pasaban caballos y gente.

La carreterra 15 se comenzó a construir en la última década del siglo 19 y culminó en el 1897, poco antes de la llegada de los norteamericanos a Puerto Rico. Entre Guayama y Cayey, hay 27 kilómetros. La gente de por allí dice que el recorrido tiene 365 curvas.

El arquitecto explicó que el costo de la construcción promedió unos 15 mil dólares por km, es decir, casi ¾ de millón de dólares, para esa época. En la construcción se utilizó mano de obra prisionera, y participaron en su construcción puertorriqueños, dominicanos y filipinos, quienes también eran obreros en una fábrica de ladrillos en Aibonito. La 15 contó igualmente con una fábrica de ladrillos llamada Tendal, en la salida de la carretera hacia Guayama, según datos corroborados en el Archivo General.

La PR-15 cuenta con dos puentes de hierro, varios puentes de ladrillo y 4 casas de camineros, entre otras estructuras importantes. El punto más alto de la carretera tiene una altura máxima de 736 metros en el k.m. 18.4 ubicado cerca del Restaurante Jájome Terrace, hacia el cruce de Sumido. Por la carretera atraviesan 5 barrios rurales, Caimital y Palmas en Guayama, Jájome Alto, Culebras Bajo y Quebrada Arriba en Cayey. La carretera pasa cerca de la cima del cerro Torito en Cayey.

Durante los años 1883 al 1885, el ejército español realizó un censo por su importancia estratégica para defender los pueblos en el caso de que hubiese insurrecciones nacionalistas en Puerto Rico o con motivo de la lucha por la independencia de países latinoamericanos. Según Jorge Ortíz Colom, eso influyó para que se construyera la vía con prioridad sobre otras que se planificaban construir como ramales de la carretera central antes del cambio de soberanía.

Potencial de desarrollo económico comunitario

“El 78% de las personas que hacen turismo (4 de cada 5) van a destinos culturales en sus viajes,” dijo, Ortíz, para apuntar que el concepto de patrimonio representa una herramienta de sostenibilidad. Enfatizó que este concepto se está queriendo recuperar ya que en Puerto Rico y a nivel mundial se plantea el agotamiento de las energías no renovables. Según Ortíz Colom, se sabe que si se conserva una estructura pequeña y no se destruye se ahorra en energía un poco más de 24 mil litros de gasolina. Por cada millón de dólares que se invierte en trabajos de rehabilitación de edificios históricos se crean más de 16 empleos directos y 15 empleos inducidos. Los trabajos tienen un impacto menor al ambiente y personas poco diestras pueden participar en éste y permiten la participación de diversos sectores de la comunidad, desde jóvenes y mujeres, hasta viejos.

El arquitecto destacó que el paisaje cultural debe ser tomado en cuenta en el uso del terreno y los planes de ordenamiento territorial, por su gran valor.

El concepto de paisaje cultural es una categoría reconocida mundialmente como una importante para el ordenamiento territorial pero en Puerto Rico, la Junta de Planificación no lo reconoce así, a pesar de los intentos de funcionarios del Instituto de Cultura Puertorriqueña porque esto cambie. Sin embargo, Organización de las Naciones Unidas sí reconoce la importancia a través de múltiples estudios realizados, incluyendo algunos sobre la importancia de obras estéticas, etnológicas, antropológicas, y arqueológicas. Según el arquitecto, la oficina de Patrimonio de la Humanidad indica que: “existen gran variedad de paisajes patrimoniales, obras conjuntas de naturaleza y humanidad, y ciertos sitios reflejan técnicas sobre uso de terrenos que garantizan y sostienen la diversidad biológica”. Ortíz Colom, señala que este concepto, además de conservar culturas, se usa para rememorar las que han desaparecido pero que reflejan nuestra identidad.

Participación comunitaria

Todos los vecinos participantes en la reunión coincidieron en que el tramo de la PR-15 que está ubicado en la carretera de Guayama está deteriorado y abandonado. Hay derrumbes, carreteras con hoyos y maleza. Según los residentes, antes de la administración de la nueva alcaldesa, Glorimari Jaime Rodríguez, había una persona asignada que ayudaba a desyerbar el tramo de Guayama, pero ahora no hay nadie. Antonio Meléndez, residente de Cayey, señaló que hay que comprometer tanto al alcalde de Cayey, Rolando Ortiz Velázquez, como a la alcaldesa de Guayama, Glorimari Jaime Rodríguez en este proyecto. No obstante, se destacó la importancia de trabajar como comunidad, ya que la misma siempre ha sido una autogestiva y solidaria. Es decir, que ha podido resolver sus problemas por sí misma. Los residentes coincidieron en que el gobierno será solo un colaborador de sus objetivos.

Por otra parte, Ortíz Colom señala que para designar la carretera como patrimonio histórico se debe realizar un trabajo de documentar las estructuras individualmente, para crear un testimonio físico de la carretera, que sirva como elemento de documentación social y económica. Informó, además, que el proceso de designación implica reglamentación sobre construcciones en y cerca de la carretera y criterios de arquitectura para nuevas construcciones, así como nuevas reglas de ordenamiento por parte del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

La participación de la comunidad será significativa ya que estaría concienciando sobre el valor histórico, cultural y ecológico, y apoyando esfuerzos del ICP en la designación de la PR-15, como patrimonio. Además, se estarían desarrollando actividades turísticas, culturales y económicas en la zona en beneficio de los/as residentes y comunidades aledañas. Ortíz Colom añadió que esta propuesta servirá también para atender asuntos cotidianos como la seguridad, los vertederos clandestinos y la pobre condición de las carreteras.

Los residentes y colaboradores acordaron reanudar sus trabajos en el mes de enero si le interesa participar o colaborar en este esfuerzo puede comunicarse al 787-866-7700 o puede escribir a voluntariosprensagma@gmail.com.