San Romero de América / Lucia Cruz

Desde que intento hacer uso de razón, he escuchado tu nombre en las tertulias de mi padre: un seminarista, un aspirante a sacerdote en su juventud. Una de mis lúdicas operaciones clandestinas era ir a tocar la guitarra de papi “sin ton ni son” y asomar mi cara por la “sombra” que estaba en su centro. Esa travesura me llevó a conocerte; pues en esa oscuridad sumergida en palabras y sonidos, Mendoza había pegado una foto tuya. En cada melodía, en cada parranda, nos acompañabas y muchas veces observé a Libo levantando su instrumento y mostrando con orgullo tu presencia. Quién será, me preguntaba; pero en segundos aparecía la gran urgencia de jugar y me olvidaba de la guitarra, del “señor” que vivía en su interior. Sin embargo, fuiste un gran presentimiento. Sabía sin saberlo que eras grande, que por alguna razón papi te llevaba en su amiga inseparable, más en aquel momento de brincar de piedra en piedra en “la joya”, no estaba interesaba en conocer más detalles.

Hoy, 23 de mayo de 2015, se “oficializa” tu calvario, te beatifican, aunque en vida, la institución que lo hace, no tenía buenos ojos puestos sobre ti y sobre los pobres que tanto defendías en El Salvador convulso y dictatorial. Hoy es un día de esperanza para los que creemos en una humanidad más justa, en una sociedad equitativa, en la utopía de ser todos iguales. Aunque aquella guitarra ya no esté con nosotros, hoy me haré invisible, regresaré los tiempos, escucharé que papi y mami están en el patio y correré al comedor a tocar varias cuerdas con rapidez, me asomaré al centro misterioso y allí estarás iluminado.

¡Viva Oscar Arnulfo Romero!
¡San Romero de América!

 

La Virgen de Monserrate y el arte religioso puertorriqueño

En torno al 8 de septiembre, día de la Virgen de la Monserrate, se celebran en Salinas las tradicionales Fiestas Patronales.

En Puerto Rico, los registros más antiguos de la devoción a la Monserrate se remontan a finales del siglo 16 y tiene como motivo la aparición de la Virgen al devoto agricultor Gerardo González y la posterior construcción en Hormigueros de un templo en el lugar del milagro.

Desde entonces, la talla de imágenes religiosas utilizando maderas del país se inspiró en esa devoción, mayormente con piezas representando a la Virgen morena cargando en su regazo al niño Jesús.

Estas tallas, llamadas popularmente santos de palo, eran elaboradas por los santeros ya fuera por encargo de algún devoto o para salir a venderlas por todo los pueblos de Puerto Rico. A pesar de que se fabricaban con herramientas rudimentarias, los santeros lograban modelar figuras reconocibles por los devotos.

Muchas de esas tallas de la Virgen de la Monserrate se conservan en museos y colecciones privadas y constituyen hoy en día, al igual que todas las piezas de la imaginería popular nuestra, un testimonio de la historia religiosa, social y cultural de Puerto Rico. La preservación de este patrimonio cultural va de la mano con la difusión del valor cultural y artístico que representa.

Con ese principio en mente, reunimos en el siguiente video una muestra de las tallas inspiradas en Nuestra Señora de la Monserrate, que representan el trabajo realizado durante más de dos siglos por los talladores de santos puertorriqueños.