Mi entrada al piso ocho y el año de mi nacimiento en la historia de Salinas

Por Roberto Quiñones Rivera

Hoy acabo de traspasar la puerta hacia el octavo piso de mi existencia, piso al que realmente no creía poder llegar, sin tener una razón verdadera para pensar en un porque no llegaría a los ochentas… pero aquí ya estoy.  Debo pensar que el Gran Arquitecto tiene un plan para mí.  ¿Con qué propósito? No sé, pero en este tiempo, días, semanas, meses o años, que estaré disfrutando del mundo terrenal será mi norte tratar de conseguir el bien común para todos desde el puesto que ocupo en la Legislatura Municipal de Salinas.

No obstante, a que mi pensamiento siempre ha sido el dejar que el pasado sea el pasado, en esta nueva vuelta al sol quisiera compartir algunos incidentes ocurridos entre los años 39 y 40 en nuestro pueblo de Salinas, eventos que no son nada de diferentes o tan extraños como los que ocurren en estos días.

Para la época de mi nacimiento era presidente de los Estados Unidos Teodoro Roosevelt, quien designó como Gobernador de Puerto Rico a Blanton C. Winship.  El alcalde de Salinas era Francisco Ortiz, el presidente del Senado era Rafael Martínez Nadal y el comisionado residente Santiago Iglesias Pontín.  En Salinas, el presidente de la Asamblea Municipal, como se conocía para la época, fue Cristino Figueroa Morales y algunos de los asambleístas, hoy llamados legisladores municipales, fueron los ciudadanos Miguel Rodríguez Cruz, Rafael Rivera Báez, Santos Lefevre, Venancio Torres, Guillermo J. Godreau, Celedonio Santiago y Tomas Pérez.   El secretario municipal de la Asamblea era el educador Diosdado Dones.  Los partidos políticos dominantes eran el Republicano, el Liberal, y el Socialista.  En esta época, el 22 de julio de 1938, se funda el Partido Popular Democrático bajo el liderato de Luis Muñoz Marín.

En esa época la principal actividad económica de Salinas giraba en torno al cultivo de la caña de azúcar.  En el casco urbano el comercio estaba constituido por establecimientos como gasolineras, entre las cuales estaba el garaje de Jesús Chuíto Monserrate. Entre las barberías estaban la de Tomás Pérez, donde estaba el estudio del fotógrafo Guerrero, y la Eduardo Rodríguez.  Existía la Herrería de Emilio Agosto y la Mueblería de José Vélez Roig.  En cuanto a zapaterías operaban las de José Ten y la de Nino Pérez.  La agencia de fúnebre era la González y la gran tienda frente a la plaza Valdejully & Segarra.  Existían las farmacias de Pedro Lugo y la Márquez.   En la esquina de la plaza estaba la papelería de Antonio Lozada y también estaba en la misma calle Monserrate el Laundry de Rosa Torres.  También estaban establecidas las pulperías de Vidal Díaz, Pablo Luchessi, y José Turrado.

En la Asamblea Municipal se discutían los asuntos que surgían en el pueblo y como ejemplo de esto tenemos constancia de una enmienda hecha el 18 de febrero de 1939 a la reglamentación existente de la manera de conducirse las mujeres de vida airada, en donde se establecía una multa de 25 dólares o 15 días de cárcel a la que no cumpliera con la reglamentación que hasta el modo de vestir cuestionaba.  En ese año se legisló que los mítines políticos solo podían efectuarse en la parte de atrás de la Plaza de Mercado, es decir en la calle San Miguel esquina calle Edwin Rivera.  Otra ordenanza aprobada ese año fue el toque de queda para que los niños no pudieran estar fuera de su hogar luego de las ocho de la noche a menos que estuvieran acompañados de sus padres.  Al parecer, fue en el año 1939 cuando por primera vez se legisló sobre este tema.

Para terminar este escrito, les pongo en conocimiento de uno de tantos casos de corrupción que ocurren en la administración pública desde que el mundo es mundo.  El 5 de octubre de1939 el Auditor de Puerto Rico intervino con el municipio de Salinas y encontró que había una serie de transacciones hechas por el alcalde consideradas como malversación de los fondos municipales.  A raíz de esta intervención el Gobernador de Puerto Rico William D. Leahy, quien había sustituido a Blanton C. Winship, radicó 14 cargos indicando serias irregularidades cometidas por el alcalde.  A diferencia de hoy día, la Asamblea Municipal asumió la responsabilidad de juzgar los hechos y determinar la culpabilidad o la inocencia del alcalde.  Pero el resultado final de este episodio lo traeré en un próximo escrito.

Como votó Salinas: resultados de la noche del evento

Elecciones 2016.

Estos fueron los resultados de la noche del evento en Salinas.  Electoralmente el municipio esta dividido en dos precintos, Salinas 78 y Salinas 85.

***************************************************************e4646aa4d1fa810e-0-gobernador

***************************************************************e4646aa4d1fa810e-4alcalde

***************************************************************resultados_elecciones_2016_en_salinaslegisladores-2

***************************************************************resultados_elecciones_2016_en_salinasrepresentante-2

***************************************************************resultados_elecciones_2016_en_salinassenadores-2

 

En el caso de los legisladores municipales resultan electos todos los del PPD, los dos primeros de PNP y el primero del PIP.

Salinas / José Santiago Rivera

mapasalinas1Salinas tiene la distinción de ser el único pueblo por el cual pasan dos de las tres principales carreteras del país. La Carretera Número 1 que atraviesa toda la cordillera central, pasando por la famosa cuesta llamada La Piquiña hasta llegar a Salinas y de ahí toda la costa sur hasta Ponce. Esta ruta que era la principal vía de acceso entre las dos principales ciudades del país ahora es la autopista 52. La otra es, la Carretera Número 3 que se origina en San Juan atravesando los pueblos costeros del noreste, este y sureste de Puerto Rico terminando en el pueblo de Salinas donde se fusiona con La Carretera Número 1 y con la Autopista 52.

El barrio Playa  de Salinas  es conocido en toda la isla por los famosos restaurantes de mariscos: El Capitán, de Manolo Correa, El Pola’s place, el restaurante Doña Bárbara y El Ladis Place. Este último iniciador del sabroso mojo isleño, cuya fama se extendió allende los mares. El Roble, con sus siete potencias (sopa de mariscos y otras carnes) se unió luego a esta cuarteta de lugares donde se consumían los más suculentos mariscos.

Ubicaba en Salinas una de las más prosperas centrales azucarera, La Central Aguirre. Fue tan portentoso su desarrollo que creo un próspero poblado corporativo dentro del municipio de Salinas. Con su propio teatro, su hotel de elegante fachada y hasta sus propio código de correo y teléfono. Su iglesia metodista, sus escuelas, su campo de golf y sobre una colina el majestuoso hospital donde nacieron muchos salinenses. Los actuales nacen en hospitales de otras municipalidades.

Es Salinas poseedor de grandes extensiones de terrenos fértiles, para el desarrollo de la agricultura, con una bahía donde se puede desarrollar una gran marina. Un amplio Mar Caribe para el crecimiento de una sustentable industria pesquera. La naturaleza proveyó a nuestro pueblo de  Salinas con suficiente belleza para la creación de una prospera industria turística.

De su gente ni hablar. No solo su sencillez y honestidad, también su hospitalidad con todos. Ha tenido a través del tiempo grandes exponentes en todas las facetas del arte. En los deportes ni se diga, campeones a granel y para grandeza mayor uno de sus hijos tiene un sitial en Cooperstown. De la belleza de sus mujeres ni hablar, una Miss Puerto Rico y una Miss Universo dan fe de ello.

Siendo Salinas un pueblo tan céntrico, con esa ubicación de privilegio y tantos atributos ¿Por qué no se desarrolló hasta convertirse en una gran ciudad? Si, en una ciudad, de las mejores del país. ¿Dónde está la razón del estancamiento? Pueden ser varias las razones que incidieron en esto, la más significativa: la falta de verdadero liderato de quienes lo han administrado.  Alcaldes con poca capacidad administrativa, otros con poca iniciativa, faltos de compromiso y sin visión de futuro. Tal vez todos bien intencionados, pero mal asesorados.

La política tiene una particularidad que embrutece a quienes incursionan en ella, principalmente por esa persistente creencia de que sus prioridades y su lealtad están con el partido político al que pertenecen y en los colaboradores políticos.  Un alcalde bien intencionado, con un equipo de trabajo mediocre y sin compromiso con un buen servicio al pueblo, es desastroso.

El compromiso, ese deber primordial tiene que ser con el bien común del pueblo que le confió la poltrona municipal. Ninguna prioridad ni lealtad puede ir por encima del desarrollo social y económico. Cuando eso no ocurre, terminamos en lo que somos. Un pueblo que se ha quedado atrás en relación a otros pueblos con menos atributos.

Un administrador exitoso es aquel que escoge el mejor recurso humano para conformar su equipo de trabajo. Es aquel que tiene confianza en ese equipo, que sabe delegar funciones, pero a la vez es un eficiente supervisor. Es el que logra ganarse el favor y la aceptación de todo un pueblo, venciendo el fanatismo político que divide y embrutece. Su nobleza resalta cuando ofrece la misma calidad de servicio y las mismas oportunidades a todos sus conciudadanos.

No basta tener alcaldes bien intencionados que no dejan huellas. Huellas más profundas que las de un gigante caminando sobre la arena mojada. Es la hora de líderes visionarios, comprometido con el desarrollo sostenido que nos convierta en lo que debimos ser desde hace mucho tiempo, una gran  ciudad.

 

José Santiago Rivera