Presentación del libro Las grietas de mi sonrisa de Nixaliz López

lasgrietasdemisonrisaEste próximo sábado 24 de enero se presenta el libro Las grietas de mi sonrisa de la joven escritora salinense Nixaliz López.  La actividad  se llevará a cabo en la Plaza-Museo de Los Fundadores  de Salinas a partir de las 6 de la noche.  Los asistentes disfrutarán de una prometedora velada literaria llena de sorpresas, música y poesía.

Las grietas de mi sonrisa  recoge experiencias comunes porque todos alguna vez guardamos detrás de las sonrisas, sinsabores.  Pero  como rezan las expresiones de la propia autora: “Te presento todo aquello que me hizo sentir en la cima del mundo y luego me hizo caer de repente en un mar de piedras. Te presento la inevitable llegada de los sentimientos y de personajes que quizás, son mis otras personalidades. Te presento las grietas que no lograron arrancarme sonrisas. Espero puedas curar las grietas de la tuyas.”`

Nixaliz López Padilla es miembro del Círculo Literario Antonio Ferrer Atilano. Cursó estudios de administración de empresas en la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico con concentración en comunicaciones.  Además tomó cursos de cocina nacional e internacional en el Instituto de Banca.

Como empresaria, ha iniciado un negocio llamado BottleCap By LaNixa, en el cual fabrica prendas con chapas de cerveza a las cuales le adhiere imágenes y pensamientos que desee el cliente.

Su página en la red social Facebook My Fountain Pen es donde publica sus poemas. El nombre es también la marca de fábrica de una línea de marcadores y tarjetas electrónicas, disponibles a través de Internet, con mensajes que ella misma escribe.

Colabora para un show de radio por internet llamado The Marky Marcano Show, en el segmento “Poesías al Día con Nixaliz”  en el cual difunde sus escritos y prepara cápsulas de información sobre temas relacionados a escritores. Este show tiene base en Orlando, Florida.  También escribe para la revista de Chicago, “Emurge Magazine” en la que también publica sus poemas.

Este es su primer libro.

 

Publican una nueva revista de historia: HIRO

Portada Revista HIROBajo la mirada crítica del experimentado historiador Gervasio García los Historiadores de la Región Oriental de Puerto Rico celebraron el pasado 22 de septiembre el lanzamiento de su revista HIRO. Un proyecto apadrinado por William Miranda Torres, alcalde de Caguas y por Dennis Alicea, rector de la Universidad del Turabo.

La entidad de historiadores, organizada legalmente en 2013, la preside Félix R. Huertas González. El grupo tiene como objetivo primordial fomentar el quehacer histórico en la región suroriental del país que comprende diecinueve municipios.

Gervasio García, un reconocido teórico de la Nueva Historia en Puerto Rico, oficio la presentación de la nueva revista. Haciendo gala del dominio del tema hizo recorrido por el contenido del primer número describiendo con amena prosa los artículos, documentos, reseña y las pasiones artísticas regionales que lo engalanan e ilustran. Las recomendaciones al colectivo de historiadores de la región oriental no estuvieron ausente, en particular un llamado a narrar la historia con el rigor científico que le es propio de manera entretenida.

El primer número reúne artículos sobre  repartición de terrenos en el siglo 19, la presencia de obreros chinos en Puerto Rico, el cacique Jumacao, las haciendas azucareras, los recursos culturales en el Jardín Botánico y Cultural William Miranda Marín, mujeres víctimas de la exclusión y el papel de la geografía en los procesos históricos. Contiene además una hermosa sección de artes plásticas, documentos históricos y reseñas de libros.

La revista HIRO estará disponible en las principales librerías o escribiendo a: revistahiro@gmail.com

srs

“O” (1993-1996)

por Ibeth Guzmán

El arte como imitación de la realidad ha sido un planteamiento que, desde que Platón lo funda en el Siglo IV a.d.C, se mantiene latente en la humanidad casi hasta el Siglo XVIII, cuando Kant asume que su existencia se justifica en sí misma. Defiende su autonomía de toda representación externa.

La poesía, por su parte, ha sido entendida como expresión artística desde que la palabra empezó a poblar la tierra. Nadie nunca ha dudado que el fin último de su estirpe sea el de provocar goce en el espíritu. La actualidad policromática en la que vivimos ha revelado el acto poético contra cualquier posibilidad de encasillamiento.

La lectura de textos líricos de la actualidad ha de hacerse considerando esta realidad. Es el caso de la más reciente publicación del poeta puertorriqueño Alberto Martínez Márquez, quien con el impacto de una brevedad cautivadora nos golpea hasta dejarnos fuera de combate.

La concisión es una táctica que empieza desde el título, pues “O” se nos manifiesta como un reto, un acertijo que esperamos descifrar en la lectura, pero no “O”, como plantearía Kant tiene valor estético en sí misma y su uso se justifica como un instrumento, cuya solidez no debe buscar explicación.

La visión que Martínez Márquez comparte con nosotros en este libro, es la que plantea un coqueteo frugal entre la reflexión y el lirismo, donde los extremos no entran nunca en juego. Estos dos procesos creativos se concilian y crean una poesía que encuentra en la filosofía filones de incuantificable valor estético. Aunque al tiempo que la dita de materia prima le da un sustrato que se mantiene fluyendo en todo el poemario. No es más que la búsqueda ontológica de ese ser humano que ha parido esta posmodernidad individualizante y extremadamente autónoma. El hueco existencial que provocan nuestros sistemas de socialización fuera del alcance humano.

Al leer “O”, nos sigue carcomiendo la necesidad de una razón, un motivo, una significación para ese título y es allí donde, debajo de la manga de la página veintinueve del poemario encontramos El Dorado poético de nuestra angustia, leamos: “O/centro del cero/que habita en /el oculto hueco/ de los vacíos silentes /donde la invisible oquedad /aflora furtiva / en íntima soledad/de ausencias” y de esta revelación aflora el milagro de la comprensión. Esa chispa que enciende la llama de la plenitud de un lector sorprendido, salvado de la oscuridad lacerante de la ignorancia.

La autora es una reconocida articulista y crítica literaria dominicana.

Tomado de El Listín Diario RD

Esteban / por Carmen I. Orama López

Les presentamos a ESTEBΔN, cortometraje puertorriqueño experimental dirigido por Ariel Orama López. ESTEBΔN “se desdobla en múltiples personalidades que confluyen en su locus amoenus. Está ambientado en un lugar paradisíaco e infernal, donde la realidad y la alucinación convergen en busca del yo y su futuro. ESTEBΔN Es una historia surrealista, llena de metáforas, alusiones religiosas, símbolos y poesía”.

Con ESTEBΔN, Orama incursiona en su Ópera prima como director de cine (concepto suyo y guion elaborado “a dos voces”, en conjunto a la escritora puertorriqueña y especialista en Literatura Elvira Oquendo Cardona): dicha “muestra rústica del séptimo arte” pretende “evocar retóricas, plantear cuestionamientos profundos sobre la vida más allá de la vida y auscultar la luz que se esconde aún en los caminos de la oscuridad”.

Entre los actores destacados, cuenta con la participación de talento joven y experimentado de la Isla: le acompañan en su quehacer actoral Jazmín Caratini, Daniel Salinas y  Jonathan Cardenales.

La “Premiere” del cortometraje se efectuará el miércoles, 13 de abril de 2011, a las 5:10 p.m., en el Rincón International Film Festival (RIFF).

Enlace:  http://rincon.slated.com/2011/films/esteban_lopezarielorama_rincon2011

Les invitamos a visitar la página web y conocer sobre esta muestra de cine universal hecha en Puerto Rico. ¡“5” estrellas para ESTEBΔN!

¡Enhorabuena!

Deja eso Rafael, 2da edición / por Josué Santiago de la Cruz

(Nota: En el 2009 escribí lo que sigue y ahora, con el anuncio que hace el autor del libro (Lcdo. Rafael Cox Alomar) que denuncio, sin haberlo leído porque al pasajero se reconoce por su maleta, como al pájaro por la churreta, vuelve a cobrar actualidad: Quiere ser Comisionado Residente. Pide mucho por una sola lambía)

El colonialismo se reinventa a cada rato. Es una bestia que no siempre parece lo que es y casi siempre es peor de lo que parece. Pero si algo es cierto sobre el colonialismo, es que “por más que lo vistan de seda, mono se queda”.

Otra de sus características es el cinismo con que busca revestirse cuando ya su desnudez se hace tan evidente que ni el ilusorio ropaje constitucional puede encubrir.

Igual que el crimen organizado, tiene en su nomina pseudoperiodistas e igual similitud de escritores, educadores, you name it (pa que vean que les sigo el rastro), que a cambio de favores y $$$$, como los bufones de antaño, lo hacen parecer una monería cuando en verdad no es más que una porquería.

Todo lo anterior viene a consecuencia de un libro que en pocos días llegará a Puerto Rico (“Revisiting the Transatlantic Triangle: The Constitutional Decolonization of the Eastern Caribbean”), que si lo dejamos así, sin fijarnos en la lista de invitados al party, hasta nos animaríamos a comprarlo para hacer de su lectura un catecismo. Pero como los verdaderos escritores no se casan ni con sus mujeres ni con sus maridos y mucho menos se dejan cazar, vamos a denunciar aquí la posibilidad de engaño que esta obra encarna, porque, sin haberla leído ni tan siquiera tener el libro, físicamente, en mis manos, no es necesario hacer mucha labor detectivesca para inferir que si guinda de las ramas, se la pasa de palo en palo, le pican las costillas, come guineos y guarda cierta similitud con algunos seres humanos, ha de ser, seguramente, mono y si no lo es, de seguro hace monerías.

Rafael Cox Alomar, abogado puertorriqueño, porque no hay peor cuña, ¡Carajo!, que la del propio palo, es el autor de este nuevo engendro que será bautizado por su tocayo, Rafael Hernández Colón y el Partido Popular Democrático, en la Fundación Luis Muñoz Marín, que se ha convertido en el Santuario del Coloniaje en América.

Si bien es verdad que el colonialismo se reinventa a cada rato, como señaláramos al principio, no es menos cierto que una cosa es el coloniaje y otra los colonialistas. El primero condiciona y distorsiona, se mueve y adopta diversas formas y los segundos, como la divinidad, son los mismos hoy, ayer, mañana y siempre.

¡Deja eso Rafael!

© Josué Santiago de la Cruz

10/5/09

El Eróscopo de Ana María Fuster / una mirada de María de Lourdes Javier

En el cuento de Ana María Fuster Las seducciones del horóscopo, título apropiado para el poemario que aquí discutimos, Mariana (o Marcelo) expresa las siguientes palabras ante la imposibilidad de poseer el cuerpo del vecino travesti: “Úrsula pensó que yo era mujer porque compré kotex el mes pasado, por eso de ser femenina, más bien soy una maricona sentimental que le echa tinta roja antes de tirarlos a la basura. Ni la tinta, ni los rellenos, ni mi pasión por los bebés pueden alterar mi reflejo en el agua.”[1] Vemos aquí el enunciado de Simone de Beauvoir llevado a un extremo: de la forma más literal posible, Mariana no nació mujer, llegó a serlo encarnando el papel al grado de ocuparse de comprar y manchar toallas sanitarias físicamente innecesarias. Mariana tiene pene pero ante los ojos de Úrsula y de la sociedad es una mujer.

            Como bien sabemos, existe una diferencia entre el cuerpo biológico/natural y el cuerpo social e históricamente constituido como hombre o mujer. Judith Butler propone el género como un acto[2]: una serie de repeticiones estilizadas de gestos o acciones que legitimizan un orden social. En el ensayo Performative Acts and Gender Constitution, Butler pone el ejemplo del travesti cuyo cuerpo rompe con el binario hombre-mujer. La identidad sexual se expone como ficticia y produce lo que Vivian Patraka llama “terror binario”, ese miedo que produce descubrir que esos opuestos no son tan claramente diferenciados. La feminidad que maneja Fuster en El Eróscopo no se mueve necesariamente fuera de las dinámicas de género, sin embargo, en sus poemas hay un intento de desestabilizar los parámetros que definen o limitan lo femenino.

            Al pasar las páginas de este calendario erotizado nos topamos con una voz poética que no se adecua a las expectativas sociales que se tienen sobre la mujer y la sexualidad femenina.  Ana María Fuster describe de esta manera su propio nacimiento: “mi cabeza coronó la entrepierna maternal/ pobre mamá,/daños colaterales: una niña.” (Daños colaterales: verano del 67).  Según el mito edénico, el dolor del parto fue uno de los castigos por la transgresión de Eva, ese deseo de no conformarse con la complacencia y armonía, esas ganas de conocer más allá de lo permitido. Parir o “dar a luz”- frase que puede sugerir iluminar en su acepción de entendimiento o razón- va siempre acompañado de sufrimiento. En el caso del poema de Fuster, el cuerpo femenino que anteriormente pudo haber sido escenario de orgasmos y caricias se llena de sangre y mucosidad para extraer de sí otro ser que eventualmente conocerá el mismo dolor. De una llaga nace otra llaga y así sucesivamente se multiplican los diversos partos dolorosos que se puedan dar de cuerpo a cuerpo. Los versos nos sugieren que nacer mujer es un daño colateral: desde esa “coronación” dolorosa la vida seguirá marcando ese cuerpo que hemos llegado a llamar por convención “mujer”. La niña amamantada poco a poco irá aprendiendo a son de golpes y de placer lo que se supone que sea como ente femenino.

            Decir que no existe el género como identidad no significa que el cuerpo femenino o masculino esté exento de determinadas marcas que afectan la forma en que el individuo se irá desenvolviendo. Ana María Fuster escribe lo siguiente: “un él aspiró a ser presidente: aspiró y expiró/ una ella tan sólo deseó ser libre: desnudarse y poseerse./ finalmente se pretende lo que se puede.” (Oficios de otoño). En estos versos las aspiraciones cambian de un pronombre al otro y nos sugiere que en el caso del “ella” hay ambiciones que quedan fuera de su alcance. Hay un deseo explícito de liberarse de ese escenario, de poder disfrutar de la propia sensualidad y corporeidad lejos de lo que socialmente se entiende que es “mujer”.  La poeta no quiere, como dice en Tarjeta para (des)enamorados: Febrero, ser “una Barbie sin pezones ni vulva.” Frente esa feminidad artificiosa, convencional y genérica con la que jugamos y aprendemos a emular desde niñas, Fuster rescata la corporeidad femenina visceral, escatológica, pulsante y vulnerable. La Barbie- sin pezones ni vulva- sería una reducción plástica, un constructo alejado de la realidad corporal, desvirtuado incluso de su genitalidad. Es una visión esquemática de lo que podría ser entendido como “mujer”, una feminidad que no padece ni propina daños colaterales. La muñeca clichosa es quizás una exageración de la feminidad obvia que legitimiza la heteronormatividad: la sonrisa eterna, la inmovilidad dócil, la sexualidad escondida.

            Frente las feminidades arquetípicas que no parecen dar con la complejidad que la autora vive en su propia praxis corporal nos propone la idea de ser un conjunto de mujeres que coexisten en un mismo cuerpo: “Mi personaje es un festín de mujeres”, anuncia, “…somos muchas, todas y una, horneando pan para los sueños/ somos las (bien)venidas reescribiendo el cuerpo en la palabra.” (Tarjeta de San Valentín para (des) enamorados: Febrero). Lo interesante es que esa multiplicidad femenina se da la tarea de re-escribir “el cuerpo en la palabra” lo cual nos permite pensar la poesía y la palabra escrita como herramientas con las cuales podemos re-pensar el cuerpo y la intercorporalidad.

            Esta re-escritura del cuerpo femenino en la palabra se da desde la poesía y Ana María Fuster dialoga con toda una tradición literaria que muchas veces recrea a la mujer desde un punto de vista masculino. En Géminis desde el espejo, respuesta al poema de Rey Andújar Debajo de ti, la autora expone una sexualidad femenina que se vierte sobre su propio cuerpo. La mujer en ese poema se “posee” a sí misma. “Debajo de ti soy yo” le contesta a Andújar. Más interesante, Fuster escribe: “Debajo de ti soy nosotras”, reiterando la idea de la identidad compuesta e inestable.

            En el libro Body Work: The Objects of Desire in Modern Narrative, Peter Brooks postula la sexualidad como la base de toda escritura. Según su análisis, el deseo erótico de ver, tocar, explorar un cuerpo es equivalente a la búsqueda intelectual. Este proyecto epistemofílico, el querer poseer un conocimiento como si fuera un cuerpo que se desnuda y se disfruta, es lo que impulsa al ser humano a escribir y a leer. La autoerótica de Géminis podría ser vista como el deseo de entender y conocer intelectualmente la propia corporeidad, de re-poseer un cuerpo que se ha convertido en idea (mujer) y devolverle la praxis carnal. Esa Géminis se desviste y se postra frente el espejo para ver la propia imagen lejos de las convenciones poéticas: “sin palabras, sin poemas/sin romances, sin mentiras/ni tinieblas ni ego-ero-feromonados”. La autora toma como pretexto la escena erótica que describe Andújar en sus versos. Se podría contemplar la posibilidad de que Fuster no se vio retratada en las imágenes de su colega y buscó un mejor espejo desde el cual poder estudiar su propia imagen.

            A lo largo de todo el poemario las reflexiones sobre el lenguaje y la escritura llevan consigo un tono altamente sexual. La palabra se viene, expira feromonas, el poema se desnuda. Ana María Fuster escribe: “…el abecedario me penetra/ como yo penetro sus rendijas/ y nos revolcamos sobre los sueños y la piel, una y otra vez/ hasta ser libres desde el renacimiento en la palabra.” (Ritual de agosto) El encuentro con el lenguaje es descrito como una unión erótica (donde incluso la poeta, mujer, puede ser la que penetra). Este acercamiento al lenguaje y la escritura resuena con la siguiente cita de Roland Barthes en su libro tardío Fragmentos para un discurso amoroso: “El lenguaje es una piel. Yo froto mi lenguaje contra el otro. Mi lenguaje tiembla de deseo.”[3] Más adelante Barthes añade, entre paréntesis: “(el lenguaje goza tocándose a sí mismo)” Podríamos, pues, entender el lenguaje como ese espejo erótico desde el que la poeta se mira, cual Narcisa, para explorarse y así poder re-crearse a ella misma. Volver a nacer, parirse de nuevo mujer, esta vez desde la palabra escrita.

            Regresamos al parto. Si seguimos los planteamientos de Butler, al momento de nacer, independientemente de su sexo biológico, el bebé no tiene género. El ser pre-cognoscitivo, todavía fuera del lenguaje, irá poco a poco incorporándose en ese teatro social y corporal e irá performando su género. Esto supone que, de alguna manera, el iniciarse dentro del lenguaje es entrar en las dinámicas sociales. Según Maurice Merleau-Ponty, el lenguaje “…es la toma de posición del sujeto en el mundo de sus significados. (…) el depósito y la sedimentación de los actos de la palabra en los que el sentido informulado, no solamente halla la manera de traducirse al exterior, sino que además adquiere la existencia para sí y es verdaderamente creado como sentido.” [4] En otras palabras, el lenguaje es la vía por la cual el pensamiento se hace perceptible. El género, que ya hemos visto como un concepto, pertenece al dominio de lenguaje: es un pensamiento que cobra sentido y se exterioriza mediante los actos performativos. Entonces, para repensar la corporeidad femenina ineludiblemente hay que acudir a la palabra. A través de la imaginación lírica, Ana María Fuster puede parirse de nuevo y desnudarse de todos los predicados implicados en “mujer”.

            El Eróscopo es la indagación poética de la manera en que día a día el sujeto corpóreo se reinventa. Ese pasar del tiempo deja sus huellas sobre el cuerpo. Tradicionalmente los procesos biológicos de la mujer se relacionan a los ciclos naturales y astrológicos. No es casualidad que menstruación, mes y luna (mene) estén etimológicamente relacionados. Ana María Fuster convierte las medidas del tiempo en una celebración poética de la vivencia corporal en todas sus dimensiones, desde el dolor al placer, la vida a la muerte, la soledad al encuentro. El Eróscopo es una invitación al lector a vivir de una manera distinta el calendario y el zodiaco desde la subjetividad corporal que renacer en la piel del lenguaje.

 ©María de Lourdes Javier


[1] Ana María Fuster. Las seducciones del horóscopo en Bocetos de una ciudad silente. San Juan:  Editorial Isla Negra, 2007, p. 63.

[2] En inglés la palabra act sugiere tanto acción como fronte.

[3] Roland Barthes en Fragmentos de un discurso amoroso. México: Siglo XXI eds.,1993. p. 82.

[4] Maurice Merleau-Ponty, Fenomenología de la percepción, p. 213.

La seducción de las palabras: un libro que no pierde vigencia

La seducción de las palabras / Alex Grijelmo.  (Taurus, 2000)

Para los que les gusta el tema de las comunicaciones he aquí un libro publicado hace  diez años, que reitera deliciosamente los aspectos principales de la psicología del lenguaje y la comunicación social.

El autor va mostrando la seducción natural o intencional que ejercen las palabras en el comportamiento de las personas por medio de ejemplos esclarecedores. 

Los sonidos son la fachada de las palabras y lo primero a lo que un ser humano es sensible respecto al lenguaje. Los bebés perciben los sonidos de las palabras incluso desde las etapas fetales en el seno materno.

Los sonidos y la entonación van seduciendo al oyente que es capaz de construir relaciones entre sonidos y significados en la medida que va apropiándose del mágico esquema existencial propio de cada idioma.  En su  desarrollo histórico, las palabras van cargándose de connotaciones y evocaciones que el individuo recibe inconscientemente dando lugar a que las palabras se conviertan, no tanto por sus significados, sino por lo que evocan,  en mecanismos de persuasión y manipulación.

Grijelmo insiste en que el sonido envuelve a las palabras, las personaliza y hasta podría decirse que padecen de bipolaridad a causa de matices de pronunciación o entonación. Resultan exquisitos y curiosos los ejemplos del autor para adentrarnos en las magias del léxico.  Así la vocal u se relaciona con la luz misma en palabras como lumbre, fulgor, iluminar y luminaria, mientras que la vocal a se nos muestra blanca en palabras como alma, clara,  alba, cal y álamos. 

Uno tras otro los capítulos del libro muestran  como los expertos del lenguaje se apropian de los sonidos para manipular mensajes amorosos periodísticos, publicitarios y políticos.

Los ejemplos tomados de la vida nacional española no son diferentes a las jaiberías idiomáticas a las que nos someten en Puerto Rico las agencias publicitarias, los propagandistas políticos y los medios noticiosos.  Aquí a los partidarios del colonialismo se les llama estadolibristas y a los anexionistas se les cataloga de estadistas todo dentro del marco del gobierno por consentimiento creando una jerga para justificar el poder mediante el “proceso de creación de la aceptabilidad” descrito por Jean-Pierre Faye

Concluyendo, Alex Grijelmo nos hace reflexionar sobre lo difícil que es proteger la libertad cuando se carece de  “consciencia semiológica”.  La necesitamos para darnos cuenta de la naturaleza de los signos y protegernos de los usos persuasivos y engañosos que constantemente nos invaden.

©Sergio A. Rodríguez Sosa

Ediciones ABEYNO publica nuevo libro

Ediciones ABEYNO vuelve a la carga e invade el mundo editorial con una nueva producción, titulada “Señora de la Monserrate: La Virgen Morena de Salinas”, de la autoría de Sergio A. Rodríguez Sosa.

Esta obra, donde varios escritores y escritoras salinenses hicieron causa común con Sergio, viene a llenar un enorme vacío en nuestra historia documentada porque agrupa la historia formal y la oral, la leyenda y la tradición -origen y desarrollo- de la Virgen de la Monserrate y su parroquia en Salinas. Pone de manifiesto la religiosidad de nuestro pueblo, su espiritualidad y la manera cómo hemos adaptado aquello que nos trajo el Español, su manera de reverenciar a nuestra Señora de la Monserrate, a nuestra particular realidad, a nuestro pueblerismo.

“Le canta el pueblo a la Virgen”, es una de sus secciones y en ella se percibe la devoción que nuestros creadores, obreros de la palabra, sienten por la Virgen Morena, Patrona de Salinas.

Con este libro Sergio hace un valioso aporte al enriquecimiento de nuestra historia y literatura, una contribución novel a la cultura pueblerina que habrá de ser de gran utilidad para nuestros futuros investigadores.

Ediciones ABEYNO, por su parte, continúa siendo el vehículo facilitador para que obras como ésta salgan a la luz pública.

©JSC

Desde la Poesía florecida de Flora Santiago / Eric Landrón

La poesía se viste de gala, música, flor y canto. Presentamos ante ustedes el libro de versos y décimas Andando Sola: Querencias y vivencias, de la querida y admirada amiga, la trovadora nacional, Flora I. Santiago.

Confieso que al leer este libro me conmovió profundamente. De hecho, sabía de las virtudes cantautoras de Flora a través de su vida andante y cantante, pero nunca imaginé la poeta fina y sensible que crujía en la luz de su entraña rítmica y entrañable. Esta juglar de luchas libertarias, de batallas justicieras, de reafirmaciones de nación y patria, hace poesía de su vida porque su vida se fundamenta en la poesía más pura y esencial.

De entrada, el libro embellece y zarandea. El excelente prólogo lo escribe Julia Laureano Reyes, quién enferma le promete a Flora que no morirá hasta que lo finalice. Promesa que cumple ya que murió días después de completarlo.

Así, Flora, se embarca a navegar a vela y capitaneada por el mapa de la estrella borincana con la estrofa, el ritmo y la rima de la poesía intimista y plural. Estrena su libro con “Soledades”, un manojo de versos íntimos donde los silencios elocuentes, las soledades unánimes y los amores perdidos y encontrados recrean su poesía.

Cito de esa parte, el hermoso poema “Soledad”: “Camino silenciosa / por lentas soledades / Me desprendo volando hacia rumbos vacíos / Añoro un sonido que me rompa la nada / Busco en la oscuridad una luz que comprenda./  Cierro el poema. Todo su libro es esa búsqueda calada y recóndita en su alma por encontrar la luz de la vida, la que aclare cada paso, la que colme sus vacíos y derrotas de cada día.

En la segunda parte del libro, “Amores”, los versos de Flora revelan a esa mujer que ha amado intensa y desenfrenada, como ha desamado, desenfrenada e intensa. En el conmovedor poema que estrena esa parte, “Carta de amor a un amigo” la autora asume y consigna el derecho a amar sin que nada ni nadie le ponga un bozal a ese sentimiento. Con este verso nos basta por ahora. Citémosle. “Si, es cierto que te amo / Pero no me pidas que eche este amor a un lado / que frene los latidos / que detenga el aliento / Nadie tiene derecho a dictarme sentimientos.”

En el tercer trozo del libro, “Despedidas” continúa el vaivén del amor y el desamor, aunque en esta parte predomina ese estado casi catatónico donde el amor se encuentra en un limbo de estar y no estar, de amar aunque la despedida de ese amor sea una obligación impostergable. Y Flora nuevamente nos declara; “Todos los días trataré de pensarte una sonrisa / Te la llevará la brisa donde quiera que estés. /

En la parte cuarta llamada “Tierra – naturaleza” comienza el viraje del libro a uno más social y colectivo donde esta mujer de inquietudes y sensibilidades hondas conversa con su poesía, despabila, ruge, alerta y esperanza. El poema final de esa porción del libro me parece muy ágil y redondo. Veamos una pizca. “Vuelvo a nacer / La muerte no me acecha / La incertidumbre desbocada ha cedido / Me siento embrión, anciana, florecida…/

En el quinto trozo del libro, “Andando sola y algo más” Flora Santiago presenta un puñado de sus poemas patrióticos y feministas. Todos, cabalmente todos, te dejan conmovido, palpitante y absorto. El poema y canción punta de lanza de todo el libro, “Andando Sola” le regala al lector u oyente a la mujer de conciencia patriótica que asume la lucha por la libertad con entereza y valentía, con tenacidad y esperanza. Veamos. “No quiero que estés muy triste si me ves de noche sola / Voy por caminos de ahora / no pienses que me perdiste. / Yo entendí cuando te fuiste / en gestas libertadoras. / Pienso que llego la hora que mires nuestro destino y comprendas que hay caminos que debo de andarlos sola.” Ciertamente es la versión feminista, actualizada y patriótica del poema musicalizado de nuestro recordado poeta nacional, Don Juan Antonio Corretjer. Ahora, la mujer de hoy no conmueve que “ande la noche sola” sino todo lo contrario, reta a la noche, a la vida y a la injusticia que arrecia contra la patria.

“A la patria” es la fe de bautismo para la otra tajada del libro. Como aclara el título, estos versos libertarios se los dedica a su tierra natal, a su patria de conciencia y esencia, de orgullo, razón y querencia. La segunda estrofa del poema “Patria” lo dice todo, todo lo evoca. “Cuídame del egoísmo de quererte para mí. / Hazme día a día compartir contando de tu heroísmo / De cómo has sobrevivido sobre obstáculos y abrojos / Has que sigas cantando a coro tu latente libertad, / porque el día de tu verdad, Patria / quiero mirarte a los ojos.”

El libro continua surcando sus páginas bajo un mar de “Reflexiones” como así reza esa parte. Retoma nuevamente la poesía personal, filial y entrañable. De esa tajada libresca aparece el magnífico poema “Busca detrás de tu piel”. Así poetiza en una pequeña muestra. “Busca detrás de tu piel / siente el calor de tus venas / color no tienen las penas / busca detrás de tu piel.”

“Dedicatorias” es la porción que continua en el libro. En esta, Flora le dedica muchos versos a personas amadas y admiradas que han echado raíces en su musa y canto. Andrés Jiménez, sus hijos, su familia, Mariano Cotto y otros representan en esta poeta trovadora puntos cardinales para su amor y ternura. Cierra estas dedicatorias del alma con un poema rebelde y bondadoso consagrado a la lucha de la mujer por ganarse el respeto en la vida. Veamos. “Alimentando su esencia / madurando con los años / amaneceres forjando / siguiendo su resistencia / sus logros va a establecer / sus ideas va a poner / con una lucha constante / en el más alto estandarte / Pensamientos de Mujer.”

El libro concluye con recuerdos de fotos de la vida y pasión de Flora Santiago. Evocamos aquél famoso y legendario dúo de “Pepe y  Flora” cuyas presentaciones estremecían y mecían al espectador. Sus andanzas con la increíble agrupación Taoné, compuesta por la crema y nata de la nueva trova boricua. Ese junte para la historia donde Roy Brown, Pepe y Flora, Andrés Jiménez, Antonio Cabán Vale, “El Topo”, Carlos Lozada y Noel Hernández, entre otros a través del tiempo, sembraron la semilla conmovedora de una nueva canción que aunque deleitaba los sentidos más íntimos se escribió y cantó para despabilar conciencias y amenizar por todo lo largo y ancho de la patria borinqueña sus luchas justicieras, patrióticas y libertarias. También, y en fotografías, se develan sus otras facetas y presentaciones de la trova campesina, de alma adentro y orgullo afuera. En fin, y a través de imágenes, se puede apreciar la bitácora personal, las huellas dactilares de las querencias más sensibles, así como las innumerables aventuras musicales de Flora Santiago.

Como han podido apreciar en estas palabras, escritas a vuelo de poeta, este libro de versos y décimas presenta a una autora noble y virtuosa en el sentido radical de la palabra, y siempre, desde la intimidad más honda y fosforescente. Entre sus páginas se filtra y destila a una poeta con un sentido musical abrasador, a una mujer hecha y derecha como talentosa por demás, a un ser humano reflexivo, sensible y justiciero, a una patriota de lumbre y reciedumbre y a una boricua que en su paso por esta patria amada, ajusticia, hermosea y musicaliza.

Flora Santiago, la útil y necesaria, la trabajadora incansable y férrea de la Patria, noble e invicta, representa en su sonrisa vasta y en su mirada quirúrgica y amorosa a una poeta, a una juglar, a una mujer y a una puertorriqueña, absolutamente, memorable. Muchas gracias y Enhorabuena, Flora.              –

©Eric Landrón