Me siento incómodo con la prensa, amigos

por José Manuel Solá

Una opinión entre amigos

Cuando Mónica Puig ganó en las Olimpiadas, el periódico Primera Hora Publicó en su portada la palabreja más usada por las llamadas “yales” y el sindicato de presidiarios que se identifican como “los ñetas“. No tengo que repetirla para que usted la reconozca. Desde entonces, cada vez que Puerto Rico o un puertorriqueño alcanza un triunfo y el orgullo patrio-emocional hace que levantemos nuestra bandera nacional, la vulgaridad es vociferada, sea a través de Primera Hora, sea por Facebook u otros, en particular por personas con unos grados educativos que, entonces, quedan en un lamentable estado cuestionable.

¿Cuál es el propósito? ¿Dañar o ensuciar la cultura nacional, nuestro idioma, nuestra dignidad, la herencia y valores de nuestros padres? De ser así, ¿por qué y para qué? ¡Quién sabe! Lo que sí sé es que esas expresiones, propias de gente cafre* por demás tienen por efecto que la gente, especialmente la gente joven, piensen que el relajo, la vulgaridad y el patriotismo son sinónimos. Que vulgaridad y la identidad nacional son sinónimos.

Que la palabra soez y la cultura son una misma cosa. Obviamente, no lo son. Pero con una sola palabra manchan permanentemente la lengua castellana que heredamos de nuestros padres y nuestros maestros.

Esos jóvenes harán suyo el desprecio y la burla contra la puertorriqueñidad.

Y todavía los dueños del periódico quieren hipócritamente que apoyemos su museo familiar. Esa es su cultura.

Da vergüenza.

Me he sentido incómodo con esa situación y necesitaba desahogarme. Mi única sugerencia, si es que usted está de acuerdo conmigo, es que si algún amigo o amiga hace esa expresión frente a usted, permanezca en silencio, no la apoye ni le ría la “gracia”. Con eso no se levanta nuestra bandera.

Yo

*grosera, vulgar, con mal gusto