Comentando fotografias: La Orquesta Caribbean Kids de Santa Isabel / Ulises Ortiz

En esta foto parecen un grupo de músicos sureños entre los que se encuentra el maestro Demetrio Rodríguez, un santaisabelino que educó musicalmente varias generaciones de salinenses cuando se desempeñaba como director de la Banda Municipal de Salinas.

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Rubén Rodríguez, un juanadino educado en la música, nos ofrece el relato que hace de esta foto su primo Ulises Ortiz, uno de los músicos de la Caribbean Kids.

Dice Ulises Ortiz:

La foto, de aproximadamente 1951, es de la Orquesta Caribbean Kids de Santa Isabel, la que fue muy famosa y popular en todo el litoral Sur de la Isla. ¿Sabes por qué? Porque indiscutiblemente en ese tiempo la mejor y más popular orquesta de Puerto Rico era la Orquesta de César Concepción y todos los músicos de la Caribbean Kids eran fervorosos fanáticos de dicha orquesta, sobre todo, Mario Ortiz.

Mario, con su oído musical perfecto (perfect pitch) se dio a la tarea de transcribir prácticamente todo el repertorio de la orquesta de César y lo convirtió en la mayoría de las piezas que interpretaba la Orquesta Caribbean Kids. A la gente le resultaba maravilloso escuchar a aquellos muchachitos tocar los números que César popularizó. Yo, personalmente, me sentía ser Lito Peña. Hasta tomé la postura de cómo Lito cogía el saxofón, cómo viraba la boquilla hacia la derecha y cómo se sentaba en la silla.

Los músicos son, de pie: Riset (cantante que imitaba a Panchito Riset de Cuba); Culebrón, bajista de Ponce; Demetrio Rodríguez, trombón y bombardino (si lo escucharas tocar las danzas Sara e Impromtu) Guillo Martinez, trombón y bajo-tuba; Cachola, timbales; Luigui Texidor, bongosero y luego cantante en las orquestas de Ponce; Julito Ortiz, trompetista; Mario, Manolín Alomar, cantante, hijo de mister Alomar. De cuclillas: Rafa Torres (Chen) trompetista; Efraín Bermúdez, alto; Ulises Otiz, alto; José Miguel Colón, tenor; Augusto, tenor; Rubén Torres (Chen) tenor.

El tiempo más feliz de mi vida.

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Toñito Vázquez: el trombón nacional / Jossie Alvarado

TOÑITO VAZQUEZ 3-AEl trombonista Antonio Vázquez Ponce nació en Salinas, Puerto Rico un Sábado de Gloria, el 1 de abril de 1961. Hijo de Antonio (Tito) Vázquez y Angélica Ponce Castaing, Mrs. Ponce.  Su hermano, Víctor Vázquez es también un destacado trombonista.

Su formación musical se inició temprano porque desde niño demostró poseer destrezas musicales. Su primer instrumento fue una conga, amaba la percusión para ese entonces. Poseedor de un gran oído musical, traía en sus genes lo de músico por la influencia de su padre, quien se destacó como trompetista. Recibió sus primeras lecciones musicales cuando apenas estaba en la escuela elemental en Salinas, bajo la tutela del profesor Luis X. Lorenzi, hijo.

Desde joven posee el don de interactuar fácilmente con personas de diferentes edades. Es por eso que no había un rumbón en Salinas donde Tonito con su trombón no estuviera presente, escuchándose por doquier los solos que siempre distinguen su estilo único al ejecutar ese instrumento.

Su primera experiencia como músico fue con las Batuteras de Salinas dirigidas por Aída L. Martínez.  A los 14 años de edad incursiona con laOLYMPUS DIGITAL CAMERA Orquesta la Parte II de Salinas como trombonista.  En el 1977, realiza su primer trabajo discográfico con la Orquesta de Chamaco Rivera. Durante las grabaciones, lo conoce el profesor y trompetista guayamés, Elías López, quien lo recomienda al profesor Thompson del Conservatorio de Música de Puerto Rico. Este le concede una audición y lo refiere de inmediato al profesor Morla de la Escuela Libre de Música de Hato Rey. Por la sobresaliente ejecución realizada en la audición, fue aceptado de inmediato y exonerado del examen de ingreso a dicha institución. Fue en la Escuela Libre de Música Ernesto Ramos Antonini donde comenzó a recibir la educación y formación musical con el profesor Antonio Salcedo Corpas.

En el 1979 se gradúa de cuarto año, obteniendo altos honores, tanto en el área académica como musical. Ingresa al Conservatorio de Música de Puerto Rico donde obtuvo un bachillerato en Educación Musical. Es reconocido hoy por hoy como uno de los mejores en su instrumento, bautizado por los grandes músicos boricuas como el Trombón Nacional.

Ha viajado el mundo llevando las banderas de Puerto Rico y de Salinas en alto. Su talento y su contagiosa alegría son reconocidos en todos los países que ha visitado. Su vida discurre mayormente en los estudios de grabación. Ha grabado más de 100 discos con diferentes orquestas y artista boricuas e internacionales.

TOÑITO VAZQUEZ 6 Entre los más destacados están: Fania All Stars, El Gran Combo, Bobby Valentín, Tito Puente, Pedro Rivera Toledo (Especiales de Navidad del Banco Popular), Juan Luis Guerra y su 440, Ismael Rivera, Larry Harlow, Eddie  Palmieri, Pleneros del Quinto Olivo, Tommy Olivencia, Tito Rojas, Roberto Roena, Descarga Boricua, Oscar de León, Víctor Manuelle, y Gilberto Santa Rosa.

Disfrutar las notas musicales del Trombón Nacional es la mejor manera de expresar el agradecimiento a Dios por el talento de este salinense, que durante más de 30 años recorriendo los caminos de la música, ha deleitado al público nacional e internacional con su arte.    Honor a quien honor merece, Toñito Vázquez Ponce, se lo ha ganado por sus gestas, hazañas y logros.

Fotografías / Ricky Martínez

In memoriam : Julio Santiago Santiago, el Santanero, el Versátil / Roberto Quiñones Rivera

Conocimos a Julio el día de la celebración de los 100 años de mi suegra, doña Francisca Santell y desde ese día nos unió una estrecha amistad. Recuerdo que lo Julio Santiago copycontratamos junto a su grupo de música típica para amenizar la festividad.

La empatía entre las dos familias fue tal, que durante los próximos ocho años, durante la Navidad, Julio llegaba con su familia y su grupo musical a ofrecernos una parranda y compartir con doña Pancha, a quien el llamaba cariñosamente “Mama Güela”, y todos sus familiares, a quienes consideraba su familia extendida. Al fallecer doña Pancha, su parranda navideña fue mudándose a las casas de los hijos de ésta.

Julito, nació el 20 de diciembre de 1937, en Coamo. Era un cuatrista exquisito y se le conocía artísticamente como el “Versátil” y también como el “Santanero” por ser oriundo del barrio Santa Ana, de Coamo. Su fe católica y su vena musical se unieron para convertirse con la ayuda de su hija, en el director del coro de la iglesia católica del barrio.

Julito además participaba los sábados en un programa radial de música típica, que se transmitía a toda la región sur a través de las ondas de Radio Coamo.

Falleció en su pueblo natal, el 3 de octubre de 2014. Durante su velatorio siempre hubo grupos de música típica tocando en su honor junto a su féretro.

Su familia de Salinas, los Torres Santell, Rodriguez Torres, y Quiñones Torres siempre lo recordaremos por su carácter amable y cariñoso.

Descansa en paz, Santanero.

Guardamos un hermoso recuerdo de una de sus interpretaciones:

Alas para un sueño

Por Ricardo Valle y Wanda I. Rodríguez Rivera

Guayama, P.R

 

El día en que conocimos a Melvin  Maldonado fue a través de una página de internet de clasificados de músicos. Su  interés por ver una de las dos baterías que ofrecíamos lo hizo llegar hasta la carretera -15  del Barrio Palmas Altas que conduce de Guayama a Cayey.

La batería fue el pretexto para un  largo,  ameno e importante  dialogo reflexivo sobre la música, los músicos, la educación, los estudiantes, la agricultura,  la  historia, la solidaridad y el porvenir. Descubrimos  primero al músico, al baterista, al  maestro  e historiador, al padre de tres hijos, y al amigo de viejos amigos. Luego, en la mesa, después del almuerzo, imaginamos un espacio donde los músicos del sur pudieran expresar y desarrollar sus propios talentos, su música y canciones originales más allá de los “covers”, que imponen las casas disqueras.  Un espacio  donde los músicos más experimentados apoyaran a los  jóvenes  y los más jóvenes aportaran su  ímpetu y dinamismo. Todos juntos en un solo escenario para manifestar y reafirmar sus talentos y  expresión musical.   Llegó la tarde nos despedimos  y despertamos del sueño.

La musica...

Una semana después recibimos de Melvin la invitación a un evento, El Libras Jamming Nights en  un restaurante de Pozuelo en Guayama. El miércoles 23 de julio  a las 7 p.m. llegamos al evento. Encontramos un espacio al aire libre, al fondo una tarima, Melvin en la batería, Pedro con su voz y su guitarra, y  Andrés  Rúa que llegó tempranito y escapado desde las Casas de la Selva en  Patillas con otra  guitarra.  En la consola del sonido Bryan R. Colón de Duble Entretainment. Melvin,  anfitrión y coordinador del evento, anunciaba un no sé qué sobre unas alitas y la necesidad de un bajista para completar la banda. Nos dio gusto saludar a Efraín Febles, que llegó desde Salinas, dispuesto a tocar su guitarra.  Poco a poco fueron llegando más músicos: Edwin José Tapia,  baterista, Edwin Joel Tapia, bajista y Jesús Vázquez Casiano, guitarrista.

Melvin repetía una vez más algo sobre unas alas, pero no podíamos descifrar lo que decía.

En una de las mesas del restaurante nos encontramos con nuestro amigo poeta y miembro de la Liga de poetas del sur, José G. Santos Vega, quien escuchaba con detenimiento el contenido de las composiciones originales. Con grata sorpresa encontramos a Thalia, una amiga a quien  habíamos dejado de ver hacía algún tiempo y quien llegó con unos  amigos convocados por el evento publicado en Facebook.

Según avanzaba la noche llegaban más músicos. Llegó Danny Martínez, experimentado bajista,  Wayne, baterista, Ricky con la magia del  violín, Joel Soto,  bajista, Richard Silva, cantante,  Danny Lynn, baterista, entre otros. Una joven con guitarra en mano y las ganas inquebrantables de subir al escenario,  se destacaba en ese grupo predominantemente masculino, Zoar Torres, quien resultó ser hija de un vecino de la  infancia, Guillermo Torres Castillo.

Un junte de músicos talentosos se manifestó en la tarima. En el escenario, se sentía la comunicación entre los músicos, aunque algo accidentada por los diversos estilos y la pasión de cantantes que tarareaban  hasta los solos musicales.  La cooperación, el desprendimiento y el entusiasmo ocuparon el aire de libertad que se respiraba.  Zoar interpretó dos canciones de su autoría invitando a una  urgente  reflexión. Una de sus interpretaciones fue  sobre el Puerto Rico  actual y la otra una crítica a la objetivación sexual de las mujeres, destacando que éstas  no son solo nalgas.

Melvin insistía sobre  el tema de las alas.

Eran las 10:00 de la noche, la velada estaba por terminar, mientras algunos recogían, otros, en una larga despedida hablamos sobre arte, bosques, maderas, sustentabilidad, empleos, educación, agricultura, poesía,  integración y vínculo con  otros espacios, la participación y sobre  grupos comunitarios en Puerto Rico.

Nos despedimos después de la medianoche. Unos se fueron a pie y otros flotando de un espacio  donde los músicos más experimentados apoyaron a los  jóvenes  y los más jóvenes aportaron su  ímpetu y dinamismo. Todos juntos en un solo escenario donde  manifestaron y reafirmaron sus talentos y su   expresión musical. Al fin creímos comprender de lo que hablaba  Melvin;  la música nos llevó  en sus alas hacia aquel sueño imaginado  inicialmente.

LA BANDA ESCOLAR DE SALINAS: RECUERDOS Y NOTAS PARA SU HISTORIA

por Willhem Echevarría Navarro

En Agosto del 1983 los estudiantes que eventualmente nos graduamos de cuarto año de escuela superior en 1988, empezábamos el octavo grado de escuela intermedia. Varios estudiantes de ese grupo, entre ellos Ángel Miguel Martínez, Miguel Ángel “Mike” Cruz, Ernesto Aponte Rosario y José Arnaldo “Nano” Santiago, tomaban clases de teoría de la música y solfeo con el profesor Ángel Félix, para ese entonces maestro del currículo de música de la Escuela Intermedia Urbana (conocida también como la Román Baldorioty de Castro nueva).

Varios años antes, cuando yo cursaba el quinto grado y empezaba a interesarme por la música, mis viejos me apuntaron en las clases que por años ofrecía en el municipio el gran maestro Demetrio Rodríguez. Todavía, que yo sepa, no se ha escrito un recuento exhaustivo de las contribuciones de míster Demetrio no solo al desarrollo cultural de Salinas pero igualmente a la música en Puerto Rico.

Entre sus estudiantes se encuentran luminarias del pentagrama musical puertorriqueño como Eduardo “Papo Grey” Cruz Cardona y Félix Rodríguez (trompetas de la orquesta de Willie Rosario), Heriberto “Ayatolah” Santiago (trompeta de Willie Rosario y Sonora Ponceña), Carlos Carreras (director de la orquesta salinense El Rey Carlos y su Corte y hoy día maestro de la banda municipal de Salinas), Demetrio “Machito” Rodríguez (trompetista del Conjunto La Perla y de la orquesta Costa Brava), el excelente trombonista Antonio “Toñito” Vázquez Ponce, el conguero de El Gran Combo Miguel “Pollo” Torres; el saxofonista y director de la banda municipal de Juana Díaz Santiago “Chago” Martínez; y el trompetista, arreglista y director Mario Ortiz.

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Contrabando: musical de William Ortiz Alvarado

william-ortizWilliam Ortiz Alvarado nace en Salinas, Puerto Rico y se crió en la Ciudad de Nueva York. Ortiz es parte de esa cultura híbrida y fascinante denominada ‘nuyorican’ y a su vez compone piezas que a menudo reflejan la realidad de la vida en Nueva York.

Tras estudiar composición bajo el maestro Héctor Campos Parsi en el Conservatorio de Música de Puerto Rico, recibe su grado de maestría de la Universidad del Estado de Nueva York en Stony Brook donde estudió bajo los maestros Billy Jim Layton y Bülent Arel. Más tarde, recibió su doctorado en composición de la Universidad del Estado de Nueva York en Buffalo, donde estudió con Lejaren Hiller y Morton Feldman. Fue Director del Departamento de Humanidades en la Universidad de Puerto Rico -Recinto de Bayamón y crítico de música para el diario “The San Juan Star”. Actualmente se desempeña como profesor de música y humanidades, dirige la Banda Institucional de dicho recinto. Además es profesor del Conservatorio de Música de Puerto Rico y director de la sección de música del Ateneo puertorriqueño. Entre sus numerosas comisiones y premios recibidos se encuentran la nominación al Grammy Latino de 2001 por su obra “Tropicalización” como parte del CD “Tango mata danzón mata tango” de la orquestra de Baja Califonia (MTL Music) la comisión para el Festival Casals de 1995; el Premio de Música 1989 otorgado por el Ateneo Puertorriqueño; su participación en el ISCM World Music Days de 1981 en Bruselas, y el Premio Felipe Gutiérrez Espinosa en 1980. Sus composiciones han sido publicadas y grabadas por la casa editorial Ricordi, A.M. Percussion Publications, Smith Publications, Opus One Records, New World Records y Centaur Records. En 1996-1997 fue Compositor-en-Residencia para el programa Music-in-Motion administrado por el Atlantic Center for the Arts en colaboración con el conjunto musical Relache. La revista alemana Musiktexte lo destacó prominentemente publicando dos de sus artículos: “Du-Wop y Dialéctica” y “Snobismo Musical”, además de una lista cronológica de todas sus obras y la partitura de su pieza “Street Music”. Posee un catálogo de más de 140 obras en todos los géneros musicales, incluyendo ópera. El Dr. Ortiz ha trabajado como Director Asistente del Black Mountain College II de S.U.N.Y. at Buffalo, donde enseñó composición y teoría musical. Además, Ortiz estuvo muy envuelto en los asuntos de la comunidad “Latina” organizando conciertos estudiantiles en apoyo a los estudiantes hispanos en los Estados Unidos.

Tomado del portal Web de William Ortiz Alvarado

Comentando fotografías, 35 : El Trio

De la colección de Alexander Santiago les ofrecemos dos fotos captadas durante una fiesta familiar celebrada recientemente.  En pleno 2009 e iniciandose la temporada navideña es grato compartir con ustedes las imágenes que emanan de nuestras tradiciones.  Alex, que tiene el don de reconfortar con reflexiones de vida, retrata aqui los rostros de gente muy apreciada.

Edwin Figueroa Feliciano: un joven vinculado a la Banda Municipal

Es un joven de  21 años que ha asumido con entusiasmo el apostolado de fomentar la música en Salinas desde la Banda Municipal.  Ese fervor lo comparte mundialmente a través de páginas en las más famosos redes sociales: Facebook y Myspace donde da a conocer las actividades que realiza esta noble agrupación musical.

Como muchos otros salinenses, nació en un hospital en Ponce un 10 de febrero de 1988.  Desde temprana edad demostró pasión por la música, interés que internalizó cuando sus padres Edwin Figueroa Gómez y Gladys Feliciano Alvarado le compraron su primer instrumento; una batería acompañada de un karaeoke, con los que pasaba horas soñándose en escenarios espectaculares.  No obstante, en aquellos años sus padres y sus vecinos comentaban que cuando comenzaba a tocar sonaba más a ruido que a música.

A los siete años de edad ingresa a la Banda Municipal de Salinas. Se inicia así un idilio que lo vincula hasta el sol de hoy con esa institución musical. El nuevo alumno comenzó a crecer como músico bajo la tutela del profesor Carlos Carrera, quien es el actual director de la banda municipal.  En el trascurso de estos años como miembro de la Banda, entre altas y bajas se esforzaba por mantener sus estudios de música como una prioridad de su vida.

Mientras se desarrollaba como músico, su familia se dio cuenta de que mostraba también dotes para cantar.  Su madre, que también posee el privilegio de cantar, se encargó personalmente de la educación vocal de su hijo. De esa manera, Edwin Figueroa Feliciano complementó sus estudios musicales con el canto, talentos que se enriquecen con la actuación cuando a los 13 años comienza a trabajar como payaso profesional junto a su madre. Desde temprano en su vida conoció el valor del trabajo como medio de satisfacción y una manera honrada de ganar dinero.

Pese a  estar inmerso en el mundo de la banda, no olvidó  su gusto por el dibujo e incursionó en una técnica que iba más allá de dibujar sobre papel.  Es así que comienza a pintar con aerógrafo, carritos R/C.  La aerografía aplicada para dibujar coloridos diseños sobre la carrocería de estos carritos es en estos momentos otro de sus pasatiempos favoritos.  Una muestra de sus proyectos como aerógrafo está exhibida en su página de MySpace.

A los catorce años fue nombrado líder de la sección de percusión de la Banda Municipal de Salinas en premio tanto por sus habilidades musicales como por el liderato demostrado.  Así las cosas, cuando tenía diecisiete años, Carlos Carrera lo nombró primer tambor mayor de la Banda Municipal de Salinas. Con ese privilegio asumía una gran  responsabilidad con la entidad musical y se convertía en la mano derecha del director de la banda.   Desde entonces se ha encargado con tesón de mantener el nombre de la Banda Municipal de Salinas en alto, actuando como otro oficial de relaciones pública de esa cincuentenaria agrupación musical.

Actualmente Edwin es el encargado de la coreografía de la banda marchante. Como parte de esa labor, cuida los detalles de los movimientos, bailes, disciplina e imagen que proyectan los músicos cuando desfilan y realizan fantasías frente al público. Gracias a los conocimientos adquiridos como coreografo, participó junto a la Banda Escolar de Guayanilla en el concierto de Daddy Yankee, en Puerto Rico 2007, y en la mundialmente famosa Parada de las Rosas de 2008.

Edwin Figueroa Feliciano cursa su cuarto año en la Universidad del Sagrado Corazón donde estudia un bachillerato en Telecomunicaciones. Trabaja como presentador en un Programa televisivo de la universidad llamado “360 Un cambio radical” en el que es reportero y presentador. Actualmente sigue cantando en diferentes agrupaciones y continua trabajando con la juventud salinense en la Banda Municipal, institución en la cual lleva catorce años realizando una encomiable labor cívica.

srs

Joaquín Rivera: El plenero eterno en la comunidad puertorriqueña de Filadelfia / David Roche Santiago

Podemos decir que todos tenemos héroes. Dios y otras figuras religiosas son sin duda los más venerados y adorados por los seres humanos. También existen personajes de carne y hueso que adquieren status de semidioses que tratamos de emular o que tienen efectos positivos en nuestras vidas, como Martin Luther King, Pedro Albizu Campos, y Roberto Clemente, para mencionar a algunos.

La mayoría de estas personas, sin embargo, no ha tenido un impacto directo en nuestras subsistencias. Vi a Clemente sólo en televisión cuando era chico. Los únicos recuerdos que tengo de Albizu y Dr. King fueron a través de fotos, grabaciones viejas o algún escrito sobre sus vidas.
Hay otros héroes anónimos que pasan desapercibidos frente a nuestros propios ojos. No es hasta que se despiden hacia “una mejor vida’’ que realizamos cuan importante eran para nosotros y para nuestra comunidad.

Tuve el placer de conocer a Joaquín Rivera prácticamente desde el mismo momento que llegué a Filadelfia en el 1979. Mi hermano Efraín, que me trajo a Filadelfia desde Ponce, Puerto Rico en uno de sus viajes a la isla, fue miembro fundador de la gran Alianza Puertorriqueña, una organización de derechos civiles donde la mayoría de los líderes puertorriqueños/latinos y amigos de la comunidad hispana de aquella época eran miembros.

Ángel Ortiz, Benjamín Ramos, Rafael Acosta, Rosemary Cubas, Israel “Izzy’’ Colón, Lydia Hernández-Vélez, Rafaela Colón, Manny Ortiz, Danny Rodríguez, Edgardo Vázquez, Josué Santiago de la Cruz, Aleida García, Nilsa González, Irma López, Carmen Febo-San Miguel, Jorge Santiago, Juan Ramos, Jimmy Seale-Collazo, Harry Mirach, Raúl Serrano, Wilfredo Rojas, Hiram Carmona, Iraida Afanador, los hermanos Cáceres, Altagracia Oppenheimer, Juan González, Lisa Baird, y los reverendos Roger Zepernick y David Ungerleider eran todos parte de ese gran núcleo que acondicionó el camino para la nueva generación de líderes que estaba en gestación y que luchó con éxito por los derechos de una comunidad marginada. (Los logros de la Alianza durante esa dura y difícil época son material para otro día.)

Joaquín Rivera fue tan vital miembro de esa organización como todos y cada uno de los arriba mencionados. Muchos de esos líderes se distanciaron unos de los otros por diferentes razones. Joaquín se mantuvo tan sólido como el Peñón de Gibraltar, como una estrella que no perdió brillo.

Joaquín fue miembro también del Congreso Nacional Pro Derechos de los Puertorriqueños, junto a varios de nosotros, después que la Alianza fuera desapareciendo lentamente. Además fundó a los Pleneros del Batey, como muchos de ustedes saben. También fue amigo esencialmente de cada organización o grupo de la comunidad, como El Taller Puertorriqueño, Aspira, Congreso de Latinos Unidos, Concilio, APM, Centro Claver, El Centro Corretjer y fue miembro fundador de AMLA, la Asociación de Músicos Latinoamericanos.

Una fiesta de la comunidad no era fiesta si no estaba Joaquín. Se podía ver a Joaquín y sus Pleneros del Batey en casi todos los eventos comunitarios, brindándoles alegría a todos. Joaco, como le decíamos algunos, fue además gran amigo de Community Focus/Enfoque Comunal y de la familia Roche.

Por las razones ante expuestas y muchas más es que le quiero rendir tributo a ese gran hombre que tuve la dicha de conocer y compartir muchos momentos fructíferos. Y quiero poner ese tributo en el ciberespacio para que nos ayude a borrar el penoso recuerdo de sus últimos agonizantes minutos en el salón de emergencia (si es que se le puede llamar así), porque personas como Joaquín deben ser recordadas y reconocidas por las cosas positivas que lograron y por lo mucho que significaron para nosotros. ¡Descansa en paz hermanito!

David Roche Santiago

11 de diciembre del 2009

Ricki Martínez habla para Encuentro…al Sur

Ricky Martínez, el director musical de Los Panderos de Salinas, accedió a ser entrevistado por Encuentro… Al Sur sobre su trayectoria musical.   Se trata de una conversación guiada que iremos presentando por partes a nuestros lectores.  Nos motiva realzar los méritos de los salinenses que de una forma u otra realizan con entusiasmo su proyecto de vida y dejan huellas cultivando sus talentos.