Comentando fotografias: La Orquesta Caribbean Kids de Santa Isabel / Ulises Ortiz

En esta foto parecen un grupo de músicos sureños entre los que se encuentra el maestro Demetrio Rodríguez, un santaisabelino que educó musicalmente varias generaciones de salinenses cuando se desempeñaba como director de la Banda Municipal de Salinas.

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Rubén Rodríguez, un juanadino educado en la música, nos ofrece el relato que hace de esta foto su primo Ulises Ortiz, uno de los músicos de la Caribbean Kids.

Dice Ulises Ortiz:

La foto, de aproximadamente 1951, es de la Orquesta Caribbean Kids de Santa Isabel, la que fue muy famosa y popular en todo el litoral Sur de la Isla. ¿Sabes por qué? Porque indiscutiblemente en ese tiempo la mejor y más popular orquesta de Puerto Rico era la Orquesta de César Concepción y todos los músicos de la Caribbean Kids eran fervorosos fanáticos de dicha orquesta, sobre todo, Mario Ortiz.

Mario, con su oído musical perfecto (perfect pitch) se dio a la tarea de transcribir prácticamente todo el repertorio de la orquesta de César y lo convirtió en la mayoría de las piezas que interpretaba la Orquesta Caribbean Kids. A la gente le resultaba maravilloso escuchar a aquellos muchachitos tocar los números que César popularizó. Yo, personalmente, me sentía ser Lito Peña. Hasta tomé la postura de cómo Lito cogía el saxofón, cómo viraba la boquilla hacia la derecha y cómo se sentaba en la silla.

Los músicos son, de pie: Riset (cantante que imitaba a Panchito Riset de Cuba); Culebrón, bajista de Ponce; Demetrio Rodríguez, trombón y bombardino (si lo escucharas tocar las danzas Sara e Impromtu) Guillo Martinez, trombón y bajo-tuba; Cachola, timbales; Luigui Texidor, bongosero y luego cantante en las orquestas de Ponce; Julito Ortiz, trompetista; Mario, Manolín Alomar, cantante, hijo de mister Alomar. De cuclillas: Rafa Torres (Chen) trompetista; Efraín Bermúdez, alto; Ulises Otiz, alto; José Miguel Colón, tenor; Augusto, tenor; Rubén Torres (Chen) tenor.

El tiempo más feliz de mi vida.

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Randy Díaz, promotor de los linajes artísticos que nos distingue como pueblo.

Lo más que ama de su trabajo es montar en Salinas el espectáculo Un Aguinaldo de Amor.  Una fiesta prenavideña que presenta Randy Díaz Colón el Día de Acción de Gracias en la Plaza Delicias.  Es un regalo de amor que realiza todos los años junto a su hijo Randy Gabriel, familiares y amigos para encender los corazones con espíritu navideño.

Durante esa celebración además de alegría, música en vivo y parranda navideña, se reparten desayunos, almuerzos, ropa, juguetes, y utensilios de primera necesidad. Además, se llevan a cabo clínicas de salud, recortes de cabello para féminas y hombres y se elevan oraciones.  Todo esto con la participación de entidades y de personas reconocidas que han contribuido en los distintos quehaceres de la vida como Santos Alomar, Ángel ‘Cholo’ Espada, Ricky Malavé, los hermanos Bisbal, Paquito Matos, Ricki Martínez, Guacho Díaz, entre otros.

Randy Díaz Colón es un salinense nacido en Brooklyn el 31 de marzo de 1971 cuando sus padres Jorge Díaz y Zenaida Colón, de La Plena y de Palmas, merodeaban por Nueva York. Desde muy pequeño sintió el impacto de la ancestral cultura del jíbaro borincano en sus sentimientos y querencias. Tan fuerte son esos lazos que a pesar de criarse en entornos urbanos rodeado de influencias que desvalorizaban las manifestaciones culturales de nuestros antepasados, desarrolló un profundo amor por la música típica y las expresiones de la cultura puertorriqueña.

Así nació su admiración por los trovadores puertorriqueños como Flor Morales Ramos (Ramito) y Luis Miranda (El Pico de Oro), uno de los grandes maestros en el arte decimal y de la improvisación. Su primer maestro en el arte de componer décimas fue su propio hijo Randy Gabriel, arte que éste aprendió con Luis Daniel Colón, el recordado niño trovador que cantaba con Tony Croatto.

Posteriormente, tanto él como su hijo, perfeccionaron el arte de escribir décimas bajo la influencia del decano trovador Luis Miranda.  Inmerso ya en el negocio de los espectáculos, era Randy Díaz quien llevaba a don Luis a la mayoría de sus compromisos. Durante el trayecto se la pasaban de  manera jocosa  improvisando y en consecuencia, recibía una clase de cómo escribir e improvisar decimas junto con su hijo.

Se graduó de la Central High de Santurce, porque a punto de graduarse con su clase de 1989 en la Stella Márquez, optó por ir a vivir a San Juan con su hermano mayor. Luego de cursar su cuarto año inició estudió en la Universidad Interamericana de Guayama los que culminó en 2006 en el recinto de Cupey de donde se graduó como bachiller en Administración de Empresas con concentración en Gerencia. Posteriormente obtuvo la certificación de locución para radio y televisión  en la Academia Alcance del locutor Manuel Esteban Alegría. Desde ese entonces se dedicó a grabar anuncios comerciales para agencias publicitarias y  negocios, a la vez que producía programas culturales de radio tales como El Cantar de Mi Borinquén y Trovafina por la emisora Boricua 740 am. Como productor ha organizado diversos eventos culturales con la participación de artistas como Antonio Caban Vale “El Topo”, Quique Domenech, Don Luis Miranda `Pico de Oro`, Don Joaquin Moulier, Tavin Pumarejo, el maestro Jesús Cepeda, el rey de la plena Ángel L.Torruellas entre muchos otros, Randy ha producido eventos de salsa con la participación de artistas como Willie Rosario, Bobby Valentín, Elías Lopés, Lalo Rodríguez, Charlie Aponte, asi también como con sus queridos compueblanos Guillo Rivera y Ramón “Guacho” Díaz entre otros. También organizó varios concursos de trovadores con los mejores trovadores de Puerto Rico, que se transmitieron por radio.  Randy Díaz tiene su propia corporación `PRODUCCIONES RANDY DIAZ, una promotora de espectáculos bajo la cual continúa produciendo programas de radio y televisión a las vez que colabora con festivales en Estados Unidos y América Latina y con diversos artistas internacionales.  Además, en su faceta de compositor  ha escrito  numerables canciones que exploran géneros musicales como la décima, salsa, plena, balada, entre otros.

Actualmente Randy Díaz también prepara la nueva producción de su hijo Randy Gabriel que lleva por nombre “Que le digo al amor” que saldrá para febrero o marzo de 2017. Randy Gabriel, antes como niño y ahora como adolescente, se ha destacado como intérprete de géneros musicales tradicionales y contemporáneos.

Randy Díaz es un salinense que es vivo ejemplo de insistente brega empresarial en lo que es quizás la industria puertorriqueña más prometedora y exitosa: la exportación de la cultura musical boricua, la cual, desde el siglo 20 se ha ganado el favor de un público internacional que, en todas sus variantes, la escucha e interpreta alrededor del mundo.

srs

Fuente: Randy Díaz Colón, 2016.

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Foto: Bedford Sánchez, Paisaje salinense

Fallece el autor de la canción “Stand by me”,

El músico Ben E. King, conocido por éxitos como “Stand By Me”, fallecio el jueves 28 de abril  a los 76 años..

King, quien empezó su carrera artística a finales de los años cincuenta en el grupo The Drifters, se hizo famoso gracias a baladas tan conocidas como “Stand by me”, “There Goes My Baby” o “Save The Last Dance For Me”.

King cambió la historia de la música al llegar al número 1 con “Stand By Me” en 1961, una hazaña que repitió hasta en doce ocasiones, además de lograr estar otras 25 en el Top 40 de los temas más vendidos entre 1959 y 1986, según el Museo de la Fama de los Compositores.

En los años 80, Benjamin Earl Nelson, que era su nombre de pila, regresó a los escenarios tras un período de silencio, cuando “Stand By Me” fue el tema principal de la película homónima de Rob Reiner.

La estrella del soul que dedicó parte de su vida a las actividades benéficas.creo una fundación con el nombre del conocido tema, con el objetivo de ayudar a jóvenes talentos con escasos recursos económicos, así como a diversas organizaciones y asociaciones civiles en sus esfuerzos por mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Tomado de Agencias / VTV

Lágrimas negras / versión cantada por Guillo Rivera

Guillo Rivera / Carlos Malagón

Conocido en el ambiente musical como “Guillo Rivera”, intérprete de salsa nació en el barrio La Plena de Salinas, Puerto Rico. Proveniente de una familia muy humilde, “Guillo” comenzó su carrera artística muy joven. Demostrando su enorme talento a muy temprana edad. Rápidamente comenzó a desarrollarse como cantante, desempeñándose como tal en su pueblo natal de Salinas y a nivel nacional.

En la década de los anos 70’s fue descubierto por el maestro “Willie Rosario” quien lo incorporó a su famosa orquesta inmediatamente. Junto al “Rey del Ritmo” se consagra como uno de los mejores intérpretes del género tropical, salsa y el bolero, cosechando así, un sin número de éxitos tales como “Esa que yo conocí”,  “Boba”, “Sanjuanero”, “Que bonito es Puerto Rico”, y muchísimos más, escuchados por todo el Caribe, Centro y Sur América, Estados Unidos y mundialmente, convirtiéndose así en uno de los cantantes favoritos del público.

Luego “Guillo” formó su propia orquesta junto al también cantante “Junior Toledo” continuando su trayectoria hacia la fama y triunfando por todas partes, poniendo el nombre de Puerto Rico en alto. Durante su trayectoria “Guillo” se consagró como intérprete de música popular caribeña, se
ganó el respeto y el cariño del público y de todos sus colegas.

Estos son solamente alguno de los logros de la historia musical y personal de “Guillo Rivera”. Este jibarito de gran corazón y sentimiento ha obtenido diferentes reconocimientos a trevés de su carrera. Aún cuando la fama y el triunfo siempre lo han acompañado, “Guillo Rivera” permanece en su barrio, La Plena de Salinas, lugar que lo vio nacer, crecer y desarrollarse. Nunca olvida sus raíces y continua siendo el ser humano de gran corazón y sentimiento de siempre.

Fuente: Gonikusblog

Homenaje póstumo a Toñito Ledée

No deje de escuchar hoy sábado 28 de mayo a las 5:30 PM por Radio WHOY, 1210 AM un programa especial con motivo a los 25 años de la partida del legendario cantante de la Sonora Ponceña Toñito Ledée.

El homenaje póstumo a la música de Toñito Ledée, GENUINO ORGULLO DE SALINAS, es presentado al público gracias a la iniciativa de Panas del Deporte y la Cultura de Salinas según informara Jossie Alvarado.

Alberto Antonio Ledée Rivera falleció en un trágico accidente automovilístico el 28 de mayo de 1986. Había sido reclutado por Papo Lucca en la década del 1980. Ledée, junto a Yolanda Rivera, Luigi Texidor y Miguelito Ortíz conviertieron a la Sonora Ponceña en una orquesta de voces y sonidos envidiables.

La Jíbara de Salinas: Irma Rodríguez Rivera / por Iris Morales Pizarro

Ramito

A los 11 años Irma Rodríguez era fanática de Flor Morales, Ramito. Cuando lo escuchaba o veía cantar manifestaba emocionada que Ramito era su novio. Con tanta alegría canturreaba la música de su ídolo que su padre la sorprendió esas navidades con un disco LP de Ramito. Aunque era su regalo de navidad, la familia unida disfrutaba de esa grabación escuchándola en un tocadiscos que tenía una manigueta a la cual había que darle vueltas manualmente para que funcionara.

Así comenzó el amor por la música campesina de esta trovadora nacida en Salinas un 15 de enero de 1942 en plena fiestas de octavitas. Esa hermosa niña de pelo rubio y brillantes ojos azules se convirtió en el sexto retoño de don Alberto “Berto” Rodríguez y Doña Carmen Rivera, una reconocida familia del barrio La Plena de Salinas, Puerto Rico.

Fue una autodidacta en la música. Comenzó a cantar a los cinco años para sus familiares. Escribía versos que luego cantaba o los recitaba con ternura desde los ocho años; aunque eran cortos, el contenido revelaba un agudo sentido afectivo. Continuó con sus participaciones musicales en la escuela y en actividades privadas. Así educó su voz, aprendió a tocar guitarra y el difícil arte de improvisar.

Su preparación académica comenzó en las escuelas públicas de Salinas, Puerto Rico. Se graduó de Ciencias Secretariales en “Tersy Business College” de Ponce. Obtuvo el título en Ciencias Mortuorias en la Escuela Miguel Such de Río Piedras, Puerto Rico. Fue una estudiante con calificaciones sobresalientes.

Acompañada de tríos obtuvo reconocimientos como cantante de boleros, escritora, trovadora e improvisadora. Su fama se propagó y obtuvo contratos para cantar en las estaciones de radio de Salinas, Guayama, Ponce, Coamo, Hotel Meliá de Ponce, Restaurant El Roble de Salinas y en muchos otros espectáculos. Todas las personas que la conocían distinguían su belleza e inteligencia. Conquistó el título de Miss Salinas en el concurso de 1961.

Su trayectoria laboral incluyó el servicio público. Ejerció como funcionaria del gobierno el puesto de Secretaria en el Departamento del Trabajo de Guayama. En esa Oficina Regional de Guayama estuvo también a cargo de un grupo de técnicos en esa agencia. Asimismo, desempeñó el cargo de Supervisora de Actividades en el Centro de Envejecientes del Municipio de Salinas, llevando alegria y entretenimiento a la población de edad dorada de su pueblo.

Muy cerca de su hogar existía un lugar con el nombre de “La Gallera” en el cual presentaban espectáculos con artistas famosos. Irma insistió con el dueño para que contratase a Ramito para ella poder disfrutar del arte de su ídolo. Debido a que Ramito vivía en Estados Unidos era muy difícil localizarlo, pero en una gira artística de Ramito a Puerto Rico el dueño de “La Gallera” hizo las gestiones y lo contrató.

Irma recuerda que no pudo asistir a esa presentación en “La Gallera” porque tenía una auditoría federal en su trabajo. Como era una profesional responsable, antepuso sus deseos de ver a Ramito y cumplió con su responsabilidad laboral. El dueño de “La Gallera” la recriminó por esa acción, pero ella tenía la satisfacción de haber cumplido con su deber.

La segunda ocasión en la cual Ramito se presentó en “La Gallera” tenía su participación programada para la 1:00 PM. Irma acompañada por su familia, llegó a las 10:00 AM porque quería posicionarse en la primera fila. Ese día marcó un gran cambio en su vida. Mientras disfrutaba del espectáculo los fanáticos le gritaban a Ramito con mucha insistencia: “En el público hay una jíbara que canta”. Ramito desde la tarima le lanzó un reto en décima para que ella subiera a improvisar con él. Ella recuerda que todo su cuerpo temblaba de arriba abajo y sentía sus piernas como “gelatina”. El quedó impactado por la hermosura e intelecto de Irma y desde ese día la visitó en su hogar del Barrio La Plena diariamente.

Ramito era muy versado y hábil en el arte de la improvisación. Exigía la perfección en todas sus décimas, improvisaciones y composiciones. Durante ese tiempo Irma consiguió incrementar sus conocimientos sobre la métrica decimal, la rima y la retórica en la décima espinela. Orientada por el gran maestro y el famoso hombre que desde su tierna edad era su ídolo, Irma perfeccionó su talento innato. Durante un año unieron su arte en innumerables espectáculos artísticos. Surgió y creció el amor. Muy enamorados contrajeron matrimonio el 14 de octubre de 1978 en Caguas, Puerto Rico.

Irma distinguió el arte de la mujer trovadora puertorriqueña a través de Latinoamérica y en muchos estados de los Estados Unidos. Cantó en el “Madison Square Garden” y en el “Carnegie Hall”. Sus presentaciones artísticas eran sumamente concurridas y apreciadas por público de todas las edades. Hizo giras artísticas a Ecuador; República Dominicana; Los Ángeles, California; Indiana; New Jersey; New York; Hartford, Connecticut; Chicago; Boston, Massachusetts; Hawaii, etc.

Fue Madrina de los desfiles puertorriqueños de Boston, Chicago, Hartford, Connecticut e Indiana. Recuerda que en el desfile de Holyoke, Boston el Gran Mariscal fue Ramito y la artista Velda González fue la Ayudante del Gran Mariscal. Allí conoció al Lic. Michael Dukakis, candidato a presidente de los Estados Unidos.

Compartió con muchas trovadoras exitosas de la música típica puertorriqueña. Algunas fueron: Priscila Flores “La Alondra de San Lorenzo”, Ernestina Reyes, “La Calandria”, Luz Celenia Tirado “La Dama de la Décima”, Matilde Narváez “La Jíbara de Toa Alta”, Nereida Maldonado “La Jibarita de Salón”, Rosita Febus “La Vaquerita”, María Isabel “La Chavelita”, Gloria Margarita “La Caperucita” y Magdalena Rivera “La Muñequita”.

Victoria Sanabria, Yezenia Cruz “La Niña Trovadora”, Olga Morales Serrano “La Pelirroja de la Trova” y Marilyn “El Ángel que Canta” son algunas trovadoras a las cuales reconoce como excelentes intérpretes de la cosecha moderna en el arte criollo.

Irma también coincidió en espectáculos artísticos con personas de la farándula muy queridos por el público. Algunos fueron: Luis Antonio Rivera “Yoyo Boing”, Elín Ortiz, Charityn Goyco, Velda González, y muchos otros. Colaboró junto a Ramito en la formación artística inicial de “Eligio “Prodigio” Claudio” y Mariano Jurado “Juradito”.

Compartió en tarima con distinguidos artistas amantes de la trova. Supo unirse en el arte y en buena amistad con todos. Ejemplo de algunas amistades de esa época que Irma distingue son: Joaquín Mouliert “El Pitirre de Fajardo”, Luis Miranda “El Pico de Oro”, Juan Acevedo Carrión, Manuel Quintero Maldonado “Nieves Quintero”, Jesús Sánchez “Chuito el de Bayamón”, “ Angel Luis García “El Profesor que Canta”, Luisito Vigoreaux, Odilio González “El Jibarito de Lares”, José Miguel Class “El Gallito de Manatí”, Hermes “Tony” Croatto y Ocatavio Ramos “Tavín Pumarejo” y José Ortiz, entre otros.

El 21 de noviembre de 1981 dictó una conferencia sobre la décima puertorriqueña en la Universidad de Honolulú de Hawaii. Ese reconocimiento lo exhibe en un lugar de privilegio en su residencia. Formó parte de un trío de féminas con las hermanas Colon Zayas. El grupo se disolvió debido a los múltiples compromisos en el exterior que Irma debía cumplir.

Escribió temas exitosos para Danny Rivera, Ismael Miranda y Sophy. Además escribía temas para Ramito, Moralito y Luisito. Un éxito muy reconocido es la canción “Honra y Cultura”.

Acompañó a Ramito junto con sus hermanos Moralito y Luisito en exitosas presentaciones personales. Durante su triunfante carrera artística grabó dos producciones musicales.

Debido al estrago sentimental causado por la trágica muerte de su amado esposo Ramito, se retiró de la música, pero escribía sus sentimientos en canciones. Esos temas contenían mensajes melancólicos y desoladores por el dolor que sentía ante la pérdida de su amado. Asistió a retiros espirituales e hizo acopio de su fe cristiana para superar de forma sutil esa etapa lamentable en su vida.

Comenzó a dar clases de guitarra gratuitamente en la marquesina de su residencia del Barrio La Plena en Salinas. Como en todas sus ejecutorias, se entregó de lleno a ese proyecto. Logró desarrollar las destrezas y técnicas para tocar guitarra en muchos niños y jóvenes; aunque los recuerdos del episodio traumatizante no le permitían cantar décimas o música típica. También cuidaba con esmero a su padre y hermanos que padecían algunas condiciones de salud. Además, ofreció su residencia a tres niñas en calidad de Hogar Sustituto del Departamento de la Familia.

Participa en Rosarios Cantados de vecinos y personas muy queridas. Los Rosarios Cantados son una tradición religiosa de la cultura puertorriqueña que está un poco relegada en los tiempos modernos. Irma los conduce de forma estupenda y majestuosa. Hizo acopio de sus convicciones cristianas para ayudarse en su evolución como artista. Eliminó todas las canciones escritas con mensajes tristes o quejumbrosos y comenzó a redactar temas dedicados a Dios, a la naturaleza, a la patria y al amor.

El 21 de agosto de 2010 el Sr. Luis Vigoreaux, hijo le brindó la oportunidad de presentarse en el programa Así Canta Puerto Rico para el Canal 6. Interpretó en esa ocasión dos temas de su autoría. Se sintió muy satisfecha de poder acompañar a la trovadora, sobrina de Ramito e hija de Luis Morales Ramos, Olguita Morales “La Pelirroja de la Trova”. El programa fue transmitido el lunes 23 de agosto. Recibió muchos mensajes halagadores de amigos y familiares. Muchos seguidores de la música típica que no la conocían personalmente llegaron hasta su residencia desde Ponce, San Lorenzo y Guaynabo para felicitarla por su
excelente participación.

Este evento la hizo sentir muy feliz y renovada. La fortaleció emocionalmente y despertó en ella deseos de regresar a la tarima para hacer lo que más le gusta; “cantar para su público”. Irma considera que conservar su voz es un privilegio y poder compartir su arte musical es un don divino. Esas son las razones principales por las cuales aceptará contratos de forma limitada. También espera poder grabar otra producción musical con sus temas inéditos.

El prestigioso Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico le rindió un elegante homenaje durante el 11no. Certamen de Décimas. Los ingenieros Israel Otero y Javier Ramos la sorprendieron y la hicieron sentir muy halagada por el distintivo concedido. Doña Irma recibió el mismo con la humildad que la caracteriza. Nos dijo que: “He recibido muchas distinciones durante mi trayectoria artística, pero el ofrecido por este selecto grupo de profesionales, conocedores de la décima ha dejado en mi memoria huellas indelebles. Me hicieron sentir muy feliz y realizada en todos los aspectos de mi vida. Aún sonrío con esta vivencia. Estoy sumamente agradecida a Dios y a los directivos del Colegio Ingenieros y Agrimensores por conferirme ese extraordinario homenaje”.

Una gran cantidad de público le solicitó que volviera a organizar el “Parrandón Navideño Recordando a Ramito”. El 24 de diciembre se realizó en grande el Parrandón donde participaron distinguidos trovadores desde las 3 AM. El evento estuvo sumamente concurrido. Irma está muy agradecida por la valiosa colaboración de familiares, amigos y vecinos que unidos lograron el éxito de la actividad.

Homenaje en el Colegio de Ingenieros y Agrimensores

Actualmente participa en obras benéficas y en eventos musicales por contrato. Se distingue por su profesionalismo y ofrece lo mejor de sí misma con el gran caudal acumulado a través de su trayectoria artística. Esta digna mujer llevó la trova boricua a muchos lugares a través del mundo; exhibió con honor su arte de mujer trovadora puertorriqueña; honra el nombre de su amado pueblo, Salinas; tiene vastos conocimientos sobre la décima espinela; ejecuta de forma excelente la improvisación decimal; es una gran autora, guitarrista, cantante y mantiene un alto nivel filantrópico. Se destaca por poseer un gran cúmulo de atributos personales como son: la humildad, afectividad, caridad, sinceridad, desprendida, generosa, tenaz, honesta, bondadosa y benevolente. La belleza interna y externa está reflejada en sus hermosos ojos azules.

Irma Rodríguez Rivera es otro de los fuertes cimientos que enriquecen la cultura puertorriqueña.

©Iris Morales Pizarro (moralesi@prtc.net)

12 de abril de 2011

Tito Rojas y La Indian graban composiciones de Ricki Martínez

Títo Rojas, Ricki Martínez y la India

Los salinenses continúan cosechando triunfos.  Esta vez se anunció que el autor de Sin Salsa no hay paraíso, Ricki Martínez, será uno de los compositores cuyas canciones integraran el disco que marca el regreso de Tito Roja a los estudios de grabaciones.

La canción Maldito amor, bendito amor del compositor salinenses reúne las voces de Tito Rojas y la India en un dúo que se augura causará sensación y será el deleite de los fanáticos de la música popular caribeña en todo el mundo. 

El disco, que comenzará a difundirse en febrero próximo, está bajo el cuidado de Celso Clemente con arreglos de musicales de Ramón Sánchez, Cuto Soto, Tommy Villarini y  Tito Rivera.  El humacaeño Tito Roja se apartó de los escenarios luego de sufrir un infarto del que aún no está totalmente recuperado.  Por otra parte, Ricki Martínez continua componiendo y desarrollando nuevos proyectos musicales en su estudio de grabación en Salinas.

srs

Sin Salsa no hay paraíso / Ricki Martínez

El compositor salinense Ricki Martínez rinde homenaje con esta composición a un ritmo afrocaribeño reconocido mundialmente.  La pieza da nombre a el más reciente álbum musical del Gran Combo, agrupación de 60 kilates que enorgullece a Puerto Rico. El CD está disponible en las discotiendas y desde su aparición se ha convertido una apetecida pieza de colección entre los aficionados de la salsa.

Sonerito / Edwin Ferrer

pentagramaUna vez se arrimó al viejo hospitalillo para escuchar el combito del pueblo mientras practicaba. Poco a poco se pegó al micrófono de los coristas y comenzó a cantar guaguancó. El director de la pequeña orquesta se dio cuenta que Paquitín tenía espíritu y talento de cantante. Su primer soneo fue un éxito. Pasó su prueba con “Bilongo”, aunque se le salieron dos o tres gallitos. En ese momento el pianista le preparó un elixir de miel de abeja con limón y otras cositas más…  Al día siguiente le dieron el micrófono para que entonara una canción y “tiró las puertas por las ventanas” con “El negrito Bembón.”

—Changó e pururú e yeyé e oca ñeñe jeribó—Los aplausos lo invadían porque soneaba hasta en Lucumí.

El combito cogió auge por toda la costa sur de la isla y los grandes directores de orquestas observaban de cerca a Paquitín. Una noche durante un  fogueo salsero se había tomado una doble dosis del elixir y el nuevo sonero se dio a respetar por los que allí se desgalillaban por coger popularidad. Esa misma noche el director del combo “Apolo” lo convenció a que se uniera a ellos.

El combito del pueblo lo extrañaba, aunque siguió tocando en las marquesinas.

La primera noche que Paquitín debutó con la nueva gran orquesta sucedió lo inesperado, se le salieron como diez gallos.

— ¡Qué paquete!— comenzó a gritar y abuchear la gente.

Luego durante la segunda salida preparó su propia poción y al tomársela tuvieron que llevarlo al hospital porque se deshidrató en la tarima mojándose los pantalones.  Desde ese momento cambió su brebaje por sustancias más fuertes y tuvo que abandonar el espectáculo.

Un día en la plaza del mercado, el pianista se encontró a Paquitín cantando en frente de una conga, apagado y confundido y le preguntó:

—Hola. ¿Cómo te fue con la gran orquesta?—

El sonero no le hizo caso y siguió cantando.

—“Yo me quedo en Puerto Rico vendiendo vasos en colores.”—

© Edwin Ferrer 08/27/2009

La guerra y la música / Edelmiro J. Rodríguez Sosa

Los pueblos siempre han cantado las hazañas de sus guerras. Lo han hecho componiendo poemas épicos como la Iliada y el Cantar del Mío Cid o componiendo temas musicales, tanto clásicos como populares. Muchos de los himnos nacionales de los diferentes países tienen su origen en batallas o guerras peleadas por esos países.

Se dice que la música es el alma de los pueblos y que Puerto Rico es un país musical. Pijuan, el famoso director de orquestas, arreglista y presentador de programas de radio y televisión, dice que Puerto Rico es el país con más artistas por milla cuadrada en el mundo, porque todos aquí nacemos con la música por dentro.

Esa aseveración de Pijuan parece ser cierta porque donde quiera que se reúnen los puertorriqueños, invariablemente aparece la música para celebrar las tristezas o las alegrías de la ocasión. Siempre hay alguien que sabe tocar un instrumento y alguien que sabe cantar y está dispuesto a hacerlo. Músicos, cantantes y compositores famosos y de envergadura mundial los tenemos en todos los géneros, desde lo clásico hasta lo popular.

En Puerto Rico, aunque no peleamos nuestras propias guerras, excepto por los pocos, pero importantes levantamientos revolucionarios que hemos tenido, también hay una tradición de composiciones musicales con el tema bélico. En los tiempos de España recordamos la copla de Pepe Díaz:

En el Puente de Martín Peña
mataron a Pepe Díaz
que era el hombre más valiente
que el Rey de España tenía.

Luego del cambio de soberanía, en donde por el Tratado de París pasamos a ser parte de los Estados Unidos, los puertorriqueños hemos peleado las guerras de esa nación. Primero, de forma pasiva y limitada en la Primera y Segunda Guerra Mundial y luego de forma activa en el conflicto de Corea, en Vietnam y últimamente en las guerras contra Irak y Afganistán.

El interés de estas notas no es hacer juicios valorativos sobre nuestra participación en esas guerras, sino destacar la vena artística de nuestros compositores musicales.

La Segunda Guerra Mundial y las guerras de Correa y Vietnam dejaron cuatro importantes composiciones musicales que calaron hondo en el sentir del pueblo puertorriqueño. Cuatro famosos compositores puertorriqueños, desde diferentes perspectivas incursionaron en el género musical bélico. Se trata de Pedro Flores, Alexis Brau, Bobby Capó y Pedro Ortiz Dávila (Davilita).  El primero compuso para la Segunda Guerra Mundial, Alexis Brau y Bobby Capó para la Guerra de Corea y Davilita para la Guerra de Vietnam.

La Despedida fue la composición más importante y la contribución de Pedro Flores al pentagrama bélico de la Segunda Guerra Mundial.  Daniel Santos se encargó de ponerle el sentimiento profundo que el autor quiso impartirle a esta joya musical.  Fue tan magistralmente interpretada por este cantante que cuando los soldados partían a la guerra y oían esta letra, rápidamente afloraban las lágrimas a sus ojos.  Más aún cuando la escuchaban en los campos de entrenamiento o en los campos de batalla lejos de la patria.

LA DESPEDIDA

Vengo a decirles adiós a los muchachos
porque pronto me voy para la guerra
y aunque voy a pelear en otras tierras
voy a salvar mi derecho, mi patria y mi fe.

Yo ya me despedí de mi adorada
y le pedí por Dios que nunca llore,
que recuerde por siempre mis amores
que yo de ella nunca me olvidaré.

Sólo me parte el alma y me condena
que dejo tan solita a mi mamá,
mi pobre madrecita que es tan buena,
quién en mi ausencia la consolará.

Quién me le hará un favor si necesita,
quién la socorrerá si se enfermara,
quién le hablará de mí si preguntara
por ese hijo que nunca quizás volverá.

Quién me le rezará si ella se muere,
quién le pondrá una flor en su sepultura,
quién se condolerá de mi amargura
si yo vuelvo y no encuentro a mi mamá.


La participación de los soldados puertorriqueños en la guerra de Corea no fue limitada como en las guerras anteriores, sino que entraron en combate activo y tuvieron una participación decisiva en por lo menos nueve grandes batallas.

Los boricuas entraron en combate como parte del 65 de Infantería.  El ejército de boricuas había sido organizado en 1899, apenas un año después de la invasión estadounidense. Al principio se le conoció como el Ejército de Voluntarios.  Más adelante, como el Ejército Colonial y finalmente en 1920 se le conoció como el Regimiento 65 de Infantería.  Con ese nombre fue asignado a la Primera y Segunda Guerra Mundial, así como a la Guerra de Correa.  Se les conocían como los Borincaneers, en referencia al nombre taíno de la isla de Puerto Rico.

La Guerra de Corea comenzó en 1950, más bien como una guerra civil entre los coreanos del norte, que respondían a la ideología comunista y los coreanos del sur, que respondían a la ideología capitalista.  Era más bien una batalla entre el bloque socialista, capitaneados por la Unión Soviética y el bloque capitalista, capitaneados por Estados Unidos.  Este país entró a la guerra como parte de una fuerza multinacional de las Naciones Unidas.

El 65 de Infantería llegó al frente de batalla el 20 de septiembre de 1950, desembarcando en Pusan e inmediatamente entró en combate.

Para ese tiempo, el compositor puertorriqueño Alexis Brau escribió la inmortal marcha guerrera Nuestro Regimiento.  Al oírla los boricuas se llenaban de orgullo patrio y también afloraban lágrimas en los soldados que partían a la guerra y de los padres, novias, esposas, hijos y demás familiares que quedaban en la isla.  La letra es de corte heroico.

NUESTRO REGIMIENTO

Arriba muchachos vamos a zarpar,
a lejanas tierras vamos a pelear
por los caminos de la ley y el bien
marcha el regimiento de mi borinquen.

Todo por la patria lo habremos de dar,
por padres y hermanos que quedan acá,
por la noviecita, el hijo y mi Dios
a la isla querida decimos adiós.

Adiós terruño adorado de mis anhelos,
no olvides a este hijo ausente en tus oraciones
que yo en mis noches tristes y en mis canciones,
podré aliviar la angustia de mis dolores.

Gane o pierda siempre lucha con valor,
nuestro regimiento se cubrió de honor,
en mil combates y en batallas cien,
siempre cara al viento marcha el regimiento
de mi Borinquen.

Adiós terruño adorado de mis anhelos,
no olvides a este hijo ausente en tus oraciones
que yo en mis noches tristes y en mis canciones,
podré aliviar la angustia de mis dolores.

Gane o pierda siempre lucha con valor,
nuestro regimiento se cubrió de honor,
en mil combates y en batallas cien,
siempre cara al viento marcha el regimiento
de mi Borinquen.
De mi Borinquen.


El 30 de octubre de 1952 vino la debacle del 65 de Infantería.  Para esa fecha ya habían sustituido al Teniente Coronel Harris de la comandancia de 65 de Infantería.  El comandante Harris conocía de la valentía de los soldados boricuas y estaba orgulloso de ellos.

Ahora el 65 era dirigido por un comandante prejuiciado que no creía en la valentía o que estaba celoso del arrojo y los triunfos en combate de los soldados puertorriqueños.  Decenas de miembros del regimiento se negaron a retomar la montaña conocida por el ejército de Estados Unidos como Jackson Heights.  La prejuiciada comandancia del Regimiento, dos semanas antes, había ordenado a los boricuas que se afeitaran sus bigotes y a no dejárselos crecer hasta que probaran su hombría.  Para el puertorriqueño de aquellos tiempos, igual que para el latinoamericano en general, el bigote era signo de masculinidad.  Esa orden fue una gran ofensa para el glorioso 65 de Infantería.

Jackson Heights estaba siendo defendida por los chinos y los coreanos del norte.  Los puertorriqueños sabían que era un suicidio tratar de retomar la montaña.  La verdad era que los habían enviado a una misión suicida, como habían enviado al regimiento de negros en la guerra civil, que tan bien describiera la película de Hollywood, Glory.  La diferencia fue que los boricuas se dieron cuenta y no se sometieron a la masacre segura.  Por esta razón, fueron sometidos a una corte marcial unos 90 soldados boricuas.  De hecho, después de esa negación, los prejuciados comandantes quisieron demostrar que los americanos eran mejores soldados que los borincaneers y con soldados americanos quisieron tomar la montaña Jackson Heights.  El resultado fue una masacre en donde murió una gran cantidad de ellos y nunca tomaron la montaña.  La corte marcial a la que fueron sometidos los soldados consternó al pueblo puertorriqueño.  Hubo protestas por doquier y también intentos de minimizar y ocultar la situación.  Bobby Capó, el insigne compositor y cantante coameño, se hizo eco del sentir del pueblo común ante la injusticia de la corte marcial a la que fueron sometidos los valientes boricuas.  Se inspiró y compuso la bella canción de protesta No Son Cobardes, que fue aceptada y cantada por todos los puertorriqueños de conciencia.

NO SON COBARDES

No, no son cobardes,
nuestros muchachos
que en tierra extraña
peleando están.

No, no son cobardes,
nuestros muchachos
son muy valientes
probado está.

Las madres hoy
se mueren de tristeza
por la ingrata recompensa
que a sus hijos quieren dar.

La patria se quebranta
ante la pena y la injusticia
que comete
un prejuiciado tribunal.

Hoy dicen que prefieren
verlos muertos
que manchados en su honra
en una corte militar.

Oh, Dios omnipotente
que triunfe la razón
que Puerto Rico
está inclinado en oración.

Las madres hoy
se mueren de tristeza
por la ingrata recompensa
que a sus hijos quieren dar.

La patria se quebranta
ante la pena y la injusticia
que comete
un prejuiciado tribunal.

Hoy dicen que prefieren
verlos muertos
que manchados en su honra
en una corte militar.

Oh, Dios omnipotente
que triunfe la razón
que Puerto Rico
está inclinado en oración.

La tierra de Borinquen donde he nacido yo…


El Regimiento 65 de Infantería fue inactivado en 1956 como parte del ejército regular de Estados Unidos.  Posteriormente, fue activado como parte de la Brigada 92 de Infantería de la Guardia Nacional.  Cincuenta años después, fue exonerado de toda culpa por el presidente de los Estados Unidos.

La guerra de Vietnam fue otro campo de batalla en donde participaron los soldados puertorriqueños.  Esta vez integrados a los diferentes Regimientos del ejército americano. Ya no existía un regimiento de boricuas exclusivamente.

El conflicto de Vietnam comenzó en 1958.  Al principio, la participación de Estados Unidos se limitó a proveer asesores militares.  En 1964, se HPIM2332alegó que dos destructores americanos fueron atacados por lanchas vietnamitas en el Golfo de Tonkin. Tomando como excusa ese alegado hecho, el presidente Lyndon B. Jonhson decidió atacar con todo su poderío al territorio de Vietnam.  Para ese entonces, había en Vietnam unos 22,500 “asesores”, que inmediatamente se convirtieron en ejército atacante. De ahí en adelante, la presencia militar de Estados Unidos aumentó constantemente.

Al principio esta guerra, que nunca fue declarada ni reconocida como tal por los Estados Unidos, fue apoyada por el pueblo americano, pero a medida que se fueron conociendo las atrocidades cometidas por ambos bandos, el pueblo le retiró casi totalmente su apoyo y se convirtió en la guerra más impopular emprendida por los Estados Unidos.

Esta ha sido la guerra más larga en la que ha participado Estados Unidos.  Los americanos se retiraron derrotados en 1973.  Dos años más tarde, los vietnamitas del norte y el Vietcong entraron victoriosos a Saigón, concluyendo así la guerra.

Cuatro soldados puertorriqueños recibieron la medalla de Honor del Congreso por heroicidad en esta guerra.  Esa es la máxima condecoración que otorga los Estados Unidos a sus soldados. Los recipientes de esta medalla fueron el ESP4 Héctor Santiago, PFC Carlos James Lozada, el Capitán Eurípides Rubio y el Capitán Humbert Roque Versace.

El Especialista de Cuarta Clase Héctor Santiago Colón nació y se crió en Salinas e ingresó al ejército estando en Nueva York.  Fue el segundo puertorriqueño en recibir la medalla de Honor.  El Campamento de la Guardia Nacional en Salinas lleva su nombre.

Al igual que muchos estadounidenses repudiaban la guerra de Vietnam, también muchos puertorriqueños se hicieron eco de ese sentir. Pedro Ortiz Dávila, conocido por Davilita, compuso una canción de protesta en donde repudiaba la participación de los puertorriqueños en esa acción bélica.  La tituló Vietnam.

VIETNAM

Van para Vietnam,
se los llevan todos
a Vietnam.

Son de Puerto Rico,
oh Dios de lo infinito
ya se van.

Van allí a pelear
sin saber por qué
van a pelear.

Tienen que marcharse,
no pueden negarse
a derramar su sangre,
en Vietnam.

Son de este país,
qué muchos muchachos van de aquí
y después que mueren
dicen que son héroes
de la libertad.

Pero si el luchar
fuera por Borinquen libertar,
todo cambiaría y subversivos llamarían
a los héroes de Vietnam.


La guerra de Vietnam concluyó con una derrota del ejército estadounidense y con miles de soldados discapacitados no solo física, sino mentalmente. La nación quedó sumida en un pesimismo notable que solo sería curado con un triunfo en otra acción bélica.  Esa recuperación ocurrió en la llamada Guerra de Kuwait.

Posteriormente, ocurrieron los ataques a las Torres Gemelas y la acción bélica en Afganistán y más tarde en Irak.  Ninguna de estas guerras ha producido composiciones musicales de importancia por parte de los autores puertorriqueños.

© 2009 Edelmiro Rodríguez Sosa

Foto: Monumento al soldado en Salinas, PR  por Lilia E. Méndez Vázquez