Nelson Santos Torres: ejemplo vivo de la lucha comunitaria

por Ruth (Tata) Santiago y Roberto Thomas

Hay seres humanos cuyo oficio en la vida es la vida misma. Estas personas son a la vez agricultores, constructores, tejedores, alfareros y maestros. Todo lo que pasa por sus manos es susceptible de ser fertilizado, de ser unido, abriendo paso a una nueva forma, puede transformarse en una obra de arte.  Estos artesanos dejan huellas indelebles en todas y todos con quienes se relacionan. Conocerlos es una agradable sorpresa que nos abre las puertas de otra humanidad, trabajar con ellos es una experiencia única que nos enriquece y nos transforma, relacionarse con ellos es entrar a una multiplicidad de vivencias de las que ya no hay marcha atrás.

Nelson Santos Torres es una de estas personas que asume la vida como un oficio. Busca sacar, desarrollar y potenciar la vitalidad que queda en este mundo de injusticias y desigualdades, para transformarlo en el lugar donde cada cual pueda vivir al máximo como parte de un proyecto de mejorar la existencia humana desde una perspectiva de equidad y de justicia. Emana vitalidad creativa y renovadora que practica y enseña con el ejemplo, sin pretensiones ni imposiciones.

Nelson nació en Santurce, Puerto Rico el 26 de agosto de 1946, hijo de Doña Zenaida Torres.  Se crió en Salinas junto a sus hermanas y hermanos y demás familia, durante la época agridulce de la industria de la caña de azúcar. Experimentó de cerca la vida sacrificada del obrero de la caña a través de su abuelo, Don Gerónimo Torres. Pero también tuvo un acercamiento a la vida holgada de los grandes terratenientes para los que su progenitora laboraba como empleada domestica. Desde jovencito, la vida le dio lección de la desigualdad e injusticia imperante.

En 1965 fue reclutado obligatoriamente al ejército de los Estados Unidos a la Guerra de Vietnam donde presenció la crueldad de la invasión norteamericana a un pueblo como el suyo que luchaba por su libertad. Al salir del ejército, Nelson pasó tres años en la ciudad de Nueva York donde participó en las luchas de reivindicaciones por viviendas decentes, educación de calidad y contra el discrimen a través de una organización conocida como, Justicia Boricua Latina.

Al regresar a Salinas en 1970, comprometió su vida con el proceso de justicia y vida buena desde las comunidades no solo de Salinas sino del sureste y otras comunidades y proyectos de Puerto Rico a través de las distintas organizaciones con las que se afilió y trabajó. Fue facilitador de proyectos agrícolas, políticos, obreros-industriales y educador.

Participo y colaboro con las Hermanas de Jesús Mediador y el Padre Álvaro en Bayamón.  Fue parte de la fundación de múltiples organizaciones y proyectos culturales, deportivos, sociales, educativos tales como el Instituto para el Desarrollo Cultural y Deportivo del Coquí, Inc, el Periódico Salinas Hoy que luego se convirtió en Hoy desde Salinas. En conjunto con pescadores y miembros de las comunidades de Salinas, Nelson fundó el Comité Comunal Playa-Playita de Salinas y el Comité para el Desarrollo de Salinas, lo que llevó al establecimiento de la Escuela La Rosada, entre otros. La Escuela La Rosada fue el espacio comunal donde se fundó el Comité Dialogo Ambiental.

Nelson fue parte del desarrollo de Nuestra Escuela en Caguas. Facilitó procesos de organización y desarrollo en la Barriada Morales y Savarona de dicha ciudad a través del Centro de Afirmación Personal y Familiar, (CAPFI). Los principios de evitar que los egos, las peleas chiquitas y las situaciones individuales se interpongan al beneficio y trabajo colectivo han sido guía de todo proceso en el que ha participado.

En diciembre 2010, Nelson lidera la fundación de la Iniciativa de Ecodesarrollo de Bahía de Jobos, Inc. (IDEBAJO) que continua la tradición de facilitar alternativas de desarrollo comunitario desde, por y para las mismas comunidades. Hoy desde IDEBAJO y las organizaciones que la componen, se propicia la autonomía mediante proyectos socio-productivos como Coquí Solar, Construyendo Solidaridad desde el Amor y la Entrega, que ha estado facilitando el desarrollo de vivienda desde el modelo de ayuda mutua, Huertos comunitarios del Coquí, diversos proyectos de turismo comunitario, programa de radio, la pescadería Raúl Maldonado en Playa, la gestión ambiental del Comité Dialogo Ambiental, la organización comunitaria y el desarrollo de proyectos de formación y capacitación entre otros procesos.

Nelson siempre ha enfatizado en la importancia del bien y la gestión colectiva y siempre ha reconocido la aportación de mucha gente en su proceso de vida, desde su madre y su familia, Letty, personas que lo acompañaron y facilitaron su desarrollo, los trabajadores de la caña, las comunidades y tantas otras personas que forman un colectivo que ha aportado y vive en el caminar de Nelson.

En fin, que hoy con reconocer Nelson Santos Torres no pretendemos entrar en esas dinámicas de engrandecer al individuo sucumbiendo a la banalidad de los egos, sino reconocer con humildad que juntos somos parte de ese proyecto, y que contigo hemos fortalecido nuestro compromiso. Que sabemos que somos herederos de la huellas y experiencias que nos ha compartido y que sumando las nuestras construimos un edificio de posibilidades esperanzadoras entre tanto agobio y frustración. Pero que nos parece importante, para recalcar esas cualidades, como unas que no debemos olvidar. Que no es posible transformar el mundo si no lo hacemos desde toda nuestra practica de vida, en el día a día, sin la altanería del que cree que sabe, sino con la humildad del que sabe que cada uno tiene una de las piezas para cambiar el mundo, y que con paciencia, cariño y amor es que se hace posible ese proyecto de humanidad. Gracias, Nelson por compartir junto a nosotras y nosotros la hermandad, la amistad y el arte del compromiso con un mundo mejor que hace que juntos hagamos esto posible.

 

©© Ruth (Tata) Santiago y Roberto Thomas

Semblanza leída en septiembre de 2018 en ocasión de conmemorarse en Salinas el natalicio de Pedro Albizu Campos.

 

In Memoriam : Héctor Vázquez Franco

Héctor Vázquez Franco comenzó desde su adolescencia, a identificarse con las causas justas en favor de los desvalidos. Líder estudiantil, comunitario, cultural, social y patriótico. Su entrega familiar fue incondicional. Además fue miembro fundador del Comité Comunal Playa/ Playita, del periódico Salinas Hoy, Arte Sur, Comité para el Desarrollo de Salinas (PUEDES) y del Comité para el Desarrollo Social y Cultural del Coquí. Además, fue un gran humanista y por ello, su espíritu anidará eternamente en los corazones de los que tuvimos el privilegio de compartir luchas y quehaceres con él. Descansa en paz compañero.

Jacqueline Vázquez Suárez: una líder auténtica

jacqueline VázquezEl pasado 25 de septiembre, Tomás Cartagena Mateo, entonces presidente de la Legislatura Municipal de Salinas, renunció tanto a la presidencia del cuerpo como al escaño obtenido en las pasadas elecciones del 2012. Esta renuncia fue estrictamente por razones personales las cuales respetaron los demás legisladores municipales al momento de ser presentada al pleno de la Legislatura.

Posteriormente, durante la sesión ordinaria celebrada el 30 de octubre del año en curso, y dirigida por el vice-presidente del cuerpo, ocurrió un hecho sin precedentes, cuando la totalidad de los legisladores municipales, independientemente de ideologías, eligieron como presidenta del cuerpo a Jacqueline Vázquez Suárez, quien hasta ese momento se desempeñaba como portavoz alterna del Partido Popular Democrático.

Es la segunda vez en la historia política de Salinas que una mujer preside el poder legislativo municipal.  Anteriormente ocupó ese puesto Titina Llovet.  Es también la primera vez que tanto el poder ejecutivo municipal como el poder legislativo local es liderado por mujeres.

Pero, ¿quién es esta mujer que logra ser electa unánimemente a un puesto político en la historia reciente de Salinas?

Es oportuno conocer quién es Jacqueline Vázquez, no como la legisladora del barrio Las Mareas, sino también como la líder y servidora comunitaria que ha sido desde que tiene uso de razón, y como la mujer especial que es en todos los ámbitos de su vida.

Jacqueline es miembro de la familia formada por doña Olga Suárez y don Celedonio Vázquez en medio de las penurias de mitad del siglo 20.  Don Caledonio fue el pescador y comerciante de Las Mareas más conocido en su tiempo.  De niña, fue miembro de la diáspora puertorriqueña y fue en el Norte donde cursó sus grados primarios.  Posteriormente logró el cuarto año en Salinas por estudios libres, después de ser madre de tres niños.  Tiene dos años de estudios universitarios en la Universidad Interamericana de Puerto Rico.

Jacqueline es amante del béisbol pero su mayor interés ha sido trabajar con todo lo relacionado a la cultura y la música, las que considera van siempre de la mano.  Es miembro de la organización literaria Liga de Poetas del Sur y voluntaria en los últimos años de la Pequeña Feria del Libro Usado, que lidera su fundadora Justina Bisbal, pero su mayor compromiso ha sido trabajar por la educación y desarrollo de la niñez, en particular la de su comunidad.

El mejor ejemplo de ese amor por los niños se manifiesta el 6 de enero. Durante los pasados años ha asumido la responsabilidad de mantener una tradición familiar de más de 60  años, cuyo propósito es asegurar que cada niño de Las Mareas reciba un regalo el Día de Reyes.  Costeado de su propio bolsillo y con alguno que otro donativo, el 6 de enero de cada año, esta mujer puertorriqueña realiza una cabalgata por todas las calles del barrio, llevando alegría, juguetes, golosinas y comidas típicas para deleite de la niñez y los vecinos de la comunidad.  Actualmente el salario que obtiene de su trabajo como miembro del equipo de mantenimiento de la Escuela Baldorioty de Castro de Salinas, lo dedica totalmente a la compra de juguetes, con el único afán de preservar la tradición puertorriqueña y cumplir con la Promesa de Reyes hecha a Dios por su abuela, hace más de sesenta años.

Ese compromiso con la niñez ha trascendido las fronteras de Puerto Rico, ya que periódicamente visita la República Dominicana junto a Lala Colón, otra gran mujer de nuestro pueblo, para llevar cariño y regalos a poblaciones de escasos recursos de ese país.  También visitó Cambodia, Vietnam, en una actividad misionera, donde presenció las barbaridades de la guerra.  Su meta personal es terminar de estudiar el lenguaje de señas para poder comunicarse con la población audio impedida y ayudarlos a integrarse plenamente a la comunidad.

Jacqueline no es meramente la líder política del PPD de Las Mareas. Por derecho ancestral es parte de un barrio costanero formado por familias salinenses, que han creado y sostenido en medio de carencias y luchas, una comunidad de profunda raíces afroborincanas. Ella es vivo ejemplo de aquellos dedicados auténticamente a servir al prójimo para ayudar a superar situaciones y promover el desarrollo de la comunidad. En ella el partidismo está supeditado al bien común y subordinado a la idea que busca primordialmente el bienestar de la gente. En esta mujer, la sencillez y la pureza humana respaldan la credibilidad y autenticidad que reflejan sus acciones.

Colaboraron en este escrito Roberto Quiñones Rivera y Sergio A. Rodriguez Sosa

Pesca de tiburon en Las Mareas 2014

Lillian y Evelina López: dos hermanas salinenses que dejaron huellas en Nueva York

El Centro de Estudios Puertorriqueños del Hunter College, una entidad de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), posee un valioso patrimonio documental denominado los Archivos de la Diáspora Puertorriqueña.  Entre las series documentales  que conforman dicho Repositorio están los Documentos de Lillian López, identificados en inglés con el título Lillian López Papers.

Elba, Lillian, Eva y Evelina, 1969

Lillian López, nacida en Salinas  en 1925 fue una de las primeras bibliotecarias puertorriqueñas en la Ciudad de Nueva York. En 1935, junto a su madre Eva y su hermana Elba, emigró a Nueva York donde residía su hermana mayor Evelina.  Pronto en su carrera profesional se convirtió en la coordinadora de Servicios Especiales de la Biblioteca Pública de Nueva York.  Desde esa posición creó programas educativos dirigidos a los hispanos y luchó activamente a favor a de asegurar el acceso de los grupos minoritarios a los servicios bibliotecarios.

Evelina y Lillian López se involucraron desde temprano en los movimientos políticos y comunitarios del El Barrio ganando reconocimiento entre sus compatriotas. Como parte de esas luchas y de su labor comunitaria se acumuló un acervo documental, parte de los cuales conforman  la Colección de Lillian López.  La colección incluye documentos sobre los programas educativos desarrollados para los hispanohablantes por la Biblioteca Pública de Nueva York.  Contiene también documentos relacionados con diversas personalidades como Evelina Antonetty y Pura Belpré. Entre los materiales que la conforman hay cartas, recortes, fotografías, audio y video grabaciones, escritos, libretos de teatro de títeres y álbumes de recuerdos.

Datos biográficos y una descripción completa de esta colección pueden examinarse en Guía a la Colección de Lillian López.

Justina Díaz Bisbal: Agenda cargada por el servicio comunitario

JustinaDiazBisbalPromotora de la lectura infantil y la autogestión comunitaria, defensora de la conservación del ambiente y de las causas nobles, son algunos de los sombreros que carga Justina Díaz Bisbal, residente de la comunidad Ranchos Guayama en Salinas y quien, junto a otros líderes comunitarios, desarrolla proyectos para fomentar la lectura entre los más pequeños. Está interesada en brindar talleres de declamación, escritura e ilustración de cuentos, organizar círculos de lectura y montar obras de títeres.
 
La fervorosa amante de la lectura organiza cada año La Pequeña Feria del Libro Usado en Salinas.Esta feria surgió porque me di cuenta que tenía cajas y cajas de libros que ya había leído y no sabía qué hacer con ellos”, explicó Justina. Los asistentes llevan libros y los colocan en las mesas. Las personas se llevan los que quieran gratis.

Esa actividad, junto a su preocupación de que en la mayoría de los pueblos no haya librerías, le motivan por la idea de establecer una librería que venda libros usados a precios módicos.

Justina, quien no posee estudios formales en literatura, comenzó hace ocho años a escribir cuentos para sus nietos. Ha escrito dos libros para niños: Piénsalo bien, Yogui, disponible en varias librerías del país, y En busca de un poderoso, aún sin publicar. Este último “trata sobre el tema del calentamiento global y busca concienciar a los niños para que se involucren en la defensa del ambiente”, expresó.

La lucha por la conservación del ambiente y la autogestión comunitaria son las otras pasiones de esta mujer. Desde hace siete años milita en la organización Diálogo Ambiental, con sede en Salinas, que se dedica a combatir proyectos que representan un riesgo para la salud de las comunidades de su región. También es voluntaria en el Centro de Apoyo a la Autogestión y Desarrollo Económico Comunitario (CAADEC). Es líder, junto a su esposo Carlos Lago, en su comunidad Rancho Guayama. Además, fue miembro del Centro Cultural El Coquí.

Su interés por las causas nobles la motivó a participar en el certamen de cortometrajes 100 minutos de mujer que auspició la Corporación de Cine de Puerto Rico y Scene 51. Tras ganar la competencia, junto a otras nueve féminas, Justina espera por el lanzamiento en formato DVD de su producción ¿Quién eres tú?, protagonizada por Marian Pabón y que aborda el tema de la violencia contra la mujer.

“A mí me gusta escribir. Era un género nuevo para mí, el tema era la problemática de la mujer actual y me interesó mucho”, comentó Justina sobre sus razones para participar en el certamen. Scene 51 otorgó a Justina una beca para asistir a un taller de escritura de guiones en la Universidad Interamericana. Con lo que aprendió escribe en la actualidad el guión de un largometraje que relata la historia de amor entre dos personas que, aunque se conocen desde otras vidas, nunca han podido unirse.

“Soy una persona que me gusta defender las causas justas. Me considero libre pensadora. Tengo el valor de ir en contra de las normas que considero injustas. Me gusta involucrarme en el desarrollo y la evolución de las personas y las comunidades. Soy muy creyente. Estoy convencida que mi vida es dirigida por Dios y me dejo llevar por él”, afirmó la mujer que quiere dedicarse, entre otras cosas, a facilitar el acceso a los libros y a dar a conocer autores puertorriqueños.

Como colaboradora de Prensa Comunitaria, Justina ha sido editora de la Red de Periódicos Comunitarios, corresponsal para los periódicos y la agencia de noticias de la organización, así como guionista de sus más recientes iniciativas de Cineforo Comunitario, los cortometrajes Nuestra casa grande y Tema Prohibido.

Fuente: Prensa Comunitaria