4,645 / por Marinín Torregrosa Sánchez

¡4,645! ¡Loteria!

¡Juégalo! ¡Busca la suerte!

¡4,645! 4,645… ¿4,645?

(Suena un cuatro… ¿el himno?)

 

Cuatro que engorroso llanto cantas

seis gaucho en dolorosa cadencia.

Cuatro del alma gimes…

cinco, sin colores la cruda ausencia.

Cuatro mil… violines contratados pa’l drama.

Seiscientos, seis… siento pero callas.

“Cuarenta, a mitad los derechos, elimino la 80

y cinco… sin cojones me tiene del país la venta”.

Cuatro mil seiscientos cuarenta y cinco

y alcanzamos a las estrellas de un brinco.

Cuatro mil seiscientos cuarenta y cinco

Y no hay muralla pa’ estrellarse del brinco.

Cuatro mil seiscientos cuarenta y cinco

y en el mar ahogas el grito.

Cuatro mil seiscientos cuarenta y cinco

y no hay prócer que resucite del nicho.

Y si no sales de tu confort

nos lleva el diablo…

No more Puerto Ricans

ni en la luna, ¡coño!… Lord!

 

©Marinín Torregrosa Sánchez, 30 de mayo de 2018.

Foto en: Puerto Rico art news

Alla en las guindas explotaron las ventanas / por Alba N. Colón Colón

Testimonio sobre el Huracán María

Ayer, a dos días de cumplirse cuatro meses desde que María impactó a Puerto Rico, llegó la luz a casa. La alegría era obvia pero más que alegría por volver a tener las comodidades a las que estábamos acostumbrados fue un respiro y una sensación de que un agobiante ciclo se cerró.

Estoy perfectamente consciente de que hay mucha gente, muchísima gente a la que todavía no le ha llegado la luz ni el agua y que le hace más falta que a mí. Casi cuatro meses sin luz y sobrevivimos, no a la falta de luz, sobrevivimos a muchas otras cosas.

María para nosotros fue un golpe duro y después de lo que pasamos, la falta de electricidad, aunque incómoda, no nos quitó la paz ni nos arruinó la navidad. De hecho, fueron las navidades más lindas que hemos pasado en muchos años. Había algo más grande por lo que estar felices y era el hecho de estar vivos. Puede sonar a cliché pero ya entenderán el porqué.

No sé cuanta gente lo sepa, pero la vida nuestra estuvo en serio peligro durante el huracán. Creyendo que nuestra casa era un lugar seguro, trajimos a ella a la familia completa.  Apenas comenzando los vientos más intensos del huracán las ventanas del cuarto de mis viejos explotaron y se arrancaron de la pared, al mismo tiempo la puerta del cuarto explotó y se hizo pedazos. Un segundo más tarde todas las ventanas del frente de la casa se abrieron y el huracán se nos metió dentro de la casa. Después de haberle jurado a mis hermanos que estaban fuera de Puerto Rico que íbamos a cuidar a sus hijos, nos encontramos corriendo hacia un baño y allí pasamos como ocho horas que se sintieron eternas. Muchas de esas horas peleando con el viento para que la puerta del baño no explotara también.

Mis pensamientos se fueron bastante lejos durante esas horas, llegué a hacerle ofertas a Dios a cambio de la vida de mis sobrinos y por ahí siguió mi mente viajando entre el estado de shock, el pánico, el dolor y la fortaleza que tuvimos que sacar para soportar la aterradora experiencia. Milagrosamente salimos con vida, no sé si vencimos al monstruo o el monstruo tuvo piedad con nosotros pero definitivamente los ángeles nos ayudaron.

En lo personal, cuando salí de la casa y vi lo que le había pasado a mi país me di cuenta que a nosotros no nos había pasado nada, que teníamos vida, que ganamos otra oportunidad y que había que agarrarla con las dos manos. Para mí fue una lección de humildad, una realineación de prioridades y una enseñanza que trastoca el modo de mirar la vida.

Después de observar las caras de angustia de mis padres durante las espantosas horas que pasamos en el baño y verlos celebrar la navidad con el fervor y la alegría tradicional para mí fue sanador. Luego de ver la fortaleza con la que mis sobrinos han asimilado esa terrible experiencia para seguir adelante, no tengo de otra que seguirles el ritmo, superar el abatimiento y continuar con mi vida. Se dañaron muchas cosas pero si algo tenemos en nuestra sangre es voluntad y creo que ahora está más fuerte que antes.

Cuando ves la vida de los más que amas y la propia en peligro, lo que suceda después de eso lo ves como un regalo y así estoy, celebrando cada día, llena de esperanza para lo que venga y desde mi esquina haciendo lo mío para que todo el mundo vuelva a la ansiada normalidad.

Hay aire en mis pulmones, así que hay que seguir adelante a pesar de María, o gracias a María. Arlyne Solivan gracias por esa poderosa oración que fue vital, por poner tu espalda y lo que no es espalda para protegernos, también por las risas. Poco a poco los levantamos, a excepción de la vida TODO lo demás tiene arreglo.

©Alba N. Colón Colón

Mensaje sobre el Huracán María y el portal web Ciudad Seva

Comunicado de Ciudad Seva

Estimados amigos:

El pasado 20 de septiembre de 2017 el huracán María enterró su machete de viento en el pecho de la isla de Puerto Rico. Gravemente herida, minuciosamente devastada, Borinquen se tambalea y todavía lucha por ponerse de pie. El 60% del país continúa sin energía eléctrica.

Aunque miembros del Equipo de Ciudad Seva habitan en diversos países del mundo, nuestra sede principal es Puerto Rico. Debido a esta catástrofe nacional, hemos estado inactivos durante casi dos meses. Tampoco hemos enviado NotiCuento, NotiPoesía ni ninguna otra información. En cuanto a los talleres y foros literarios, estos han dependido de los países de sus moderadores o del acceso individual a Internet de cada moderador de Puerto Rico. Por suerte, nuestro portal CiudadSeva.com ha continuado funcionando todo el tiempo, para el bien de nuestros 2 millones de visitantes mensuales.

Esta nota tiene el objetivo de anunciar, primero, que lamentamos nuestra inactividad. Segundo, que tenemos la intención de reanudar nuestros envíos y actualizaciones tan pronto nuestras circunstancias personales lo permitan.

Desde que se fundó Ciudad Seva en el 1995, esta es la primera vez que hemos estado inactivos. También es la primera vez, en casi cien años, que Puerto Rico vive una catástrofe de magnitud semejante a la actual. Espero que sea la última.

A los miles de lectores que han escrito para expresar sus condolencias y apoyo les damos las gracias.

Luis López Nieves

Salinas va de la tristeza a la desesperanza por Víctor Alvarado Guzmán

Salinas va de la tristeza a la desesperanza

Deficientes las agencias federales y estatales

Parcelas%2BVazquez-Coco%2B28oct17%2B%25283%2529.JPG
Comunidad Parcelas Vázquez

Salinas, Puerto Rico – Según transcurren las semanas, luego del paso devastador del huracán María, la desesperación va apoderándose de diversos sectores y comunidades de Salinas, debido a la dejadez y deficiencia de las agencias federales y estatales, según la Legisladora Municipal del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) en ese municipio, Litzy Alvarado Antonetty.

“En visitas que hemos realizado y varias conversaciones con las personas de las comunidades, notamos que la ciudadanía está en un proceso de sustituir el miedo o la tristeza inicial de haber perdido sus techos o casas, por una desesperanza o coraje por la falta de atención crítica de las agencias federales y estatales. La gente se siente abandonada por el gobierno y, aquellos que deciden no abandonar el país, comienzan a exigir más acción de parte de las agencias”, expresó Alvarado Antonetty.

En Salinas hay cerca de 6,000 casas que fueron afectadas por el huracán, de las cuales 2,500 a 2,700 quedaron sin techo. “Sin embargo, FEMA sólo otorgó 500 toldos, por lo que el municipio tuvo que limitar su repartición. Hemos visto casas a las que se les otorgó un toldo, pero el mismo no cubre todo el techo. Cada vez que llueve, a nuestros hermanos y hermanas, se les vuelve a mojar todas sus pertenencias y al gobierno parece no importarle. Esto es desesperante”, manifestó la legisladora municipal.

Parcelas%2BVazquez-Coco%2B28oct17%2B%252810%2529.JPG
Comunidad Sabana Llana

Otra preocupación es la falta de agua en las comunidades de la montaña. “A 40 días del paso del huracán María, tenemos sectores de la montaña que aún no tienen agua. Según la administración municipal esto se debe a la falta de una o dos plantas eléctricas para conectarla a los pozos. La pregunta que nos hacemos como salinenses es: ¿la instalación militar del Campamento Santiago, que desde 1940 ocupó 12,789 acres de nuestro territorio municipal, no podría proporcionar un par de plantas para dar ese servicio a las comunidades de la montaña? ¿Cómo es posible que a Salinas vengan camiones y personas de otros pueblos a llevarse agua de nuestros pozos, con las consecuencias que tendrá en el acuífero esa sobre extracción, y la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) se ha negado a establecer oasis en la zona de la montaña? Esto es una actitud inhumana que puede crear un gran problema de salud”, dijo Alvarado, quien también es profesional de la salud.

La lenta recolección de escombros y material vegetativo es otra deficiencia que podría tener repercusiones en la salud y la seguridad de las personas.

“Reconocemos que hemos visto brigadas trabajando hasta los sábados, pero nos parece que el proceso, que las tres o cuatro compañías que fueron contratadas por el municipio para recoger los escombros y el material vegetativo, va muy lento. Ya el Cuerpo de Bomberos advirtió que el material vegetativo y escombros acumulados en aceras, calles y patios alrededor de Puerto Rico son un peligroso combustible para fuegos que podría destruir una cuadra de casas. Además, nos parece inapropiado y peligroso acumular todo ese material vegetativo recogido, en grandes montañas al lado de la cancha Angel Luis “Cholo” Espada, a la entrada de varias urbanizaciones, y cercano a lugares de comercios, varios de ellos de comida. Esta acumulación trae consigo sabandijas, que podría acarrear problemas de salud, y en caso de un fuego puede ser muy peligroso”, explicó la líder del PIP.

Parcelas%2BVazquez-Coco%2B28oct17%2B%252822%2529.JPG
Comunidad El Coco

Por último, la legisladora hizo un llamado a motivar a otros sectores a insertarse en la ayuda a las comunidades.

“Hay organizaciones que estuvieron dando servicios a las comunidades por varias semanas, que ya dejaron de hacerlo. Y se está advirtiendo a los alcaldes y alcaldesas que las deficientes ayudas federales no durarán para siempre. Así que tenemos que activarnos con otros sectores y comenzar ese relevo de servicios y ayudas. Por ejemplo, esta semana se estará estableciendo un Centro de Acopio en el salón parroquial del Coquí en Salinas, en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, y la Junta Comunitaria del Coquí ha habilitado su Centro Comunal para ofrecer varios servicios. Hay que demostrar que existe la esperanza a pesar de la adversidad”, reafirmó Litzy Alvarado.

-###-


por Víctor Alvarado Guzmán