Kansei: un viaje por la contemplación de los tres tiempo del hombre / por Daniel Montoly

El haiku como expresión poética representa la contemplación de lo fugaz expresado en un lenguaje conciso e ingenioso, ya que suLibros Kansei cultivo en una forma de meditación  asociada estrechamente con el budismo Zen. Tres elementos son vitales dentro del haiku; la naturaleza en estado puro, el tiempo y la contemplación porque en este brevísimo poema no hay lugar para la disgregación visual y mucho menos, para lo personal, ya que el ser se ubica como epicentro pero solo para mantener constancia del ahora.

Josué Santiago, es un destacado poeta, cuentista, narrador y un experimentado cultivador del haiku puertorriqueño, quien lleva ya varios años dedicándose al micro-cuento, esa otra manera de haiku como el poema japonés. En Kansei el lector encontrará una selecta muestra de poemas vistos y escritos desde la perspectiva occidental, tal como ya lo hicieron antes poetas como el argentino Jorge Luís Borges, el español, Juan Ramón Jiménez, el mexicano José Juan Tablada, entre otros hispanoamericanos cultivadores de este difícil género. Esta colección, es un poemario novedoso que manifiesta una visión heterogénea desde lo humano hasta lo anecdótico, en donde destacan poemas muy bien logrados, no solo por la preservación de la métrica, sino también en cuanto a captar el factor espontáneo, esencia vital del haiku en su elemento clásico, como pone de manifiesto este poema que reproduzco a continuación:

Dormito en algas

arriba las estrellas

igual dormitan.

En este haiku el sujeto poético introduce al lector a la contemplación de la vastedad nocturna desde una perspectiva de quien se ve sumergido en lo inexorable del océano. En otro poema el poeta despierta su voz a la experiencia sensorial a partir de una proyección impresionista cuando expresa lo siguiente:

No hay primavera

si el aire no perfuma

muere la flor.

En este texto el sujeto preponderante en sí no es el paisaje observado, sino el aspecto emotivo del propósito que ha de cumplir el objeto contemplado dentro de la percepción de aquel que lo contempla. Ya para finalizar quiero cerrar esta lectura de Kansei, poemario del poeta Josué Santiago citando este último haiku, que aunque se ambienta en lo inusual de un contexto nocturno y el haiku rara vez lo hace, me impresionó por la hondura metafísica de su esencia:

La noche oculta

el misterio que la luz

busca y no encuentra.

Espero que este libro, ameno e interesante como es, sea disfrutado por el lector contemporáneo de poesía, inclinado a la búsqueda de la concisión y síntesis, como expresiones del momento histórico en el cual le ha tocado vivir.

 

Daniel Montoly (2)Daniel Montoly es un laureado poeta dominicano graduado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.  Fue ganador del concurso de poesía de la revista Niedenrgasse y del “Editor’s Choice Award” de The Internacional Poets Society, además de finalista en el concurso de poesía Latin Poets for Humanity. Ha publicado en el Primer Volumen de Colección Sensibilidades (España, Alternativa Editorial), Maestros desconocidos de la poesía contemporánea hispanoamericana (USA, Ediciones El Salvaje Refinado), Antología de jóvenes poetas latinoamericanos (Uruguay, Abrace Editores) y en Jóvenes poetas cantan a la paz (Sydney, Australia, Casa Latinoamericana). El Verbo Decenrrejado (Apostrophes Ediciones, Santiago de Chile) Antología de Nueva Poesía Hispanoamericana (Editorial Lord Byron, Lima, Perú) y en la antología norteamericana: A Generation Defining Itself- In Our Onw Words (AMW Enterprises, North Carolina). Algunos de sus poemas han sido traducidos al portugués, inglés y alemán. Colabora activamente con diversas publicaciones literarias y dirige el blog The Wrong Side, dedicado a la difusión de la literatura hispanoamericana.

 

Kansei : un libro de Josué Santiago de la Cruz

por Sergio A. Rodríguez Sosa

1

¿Qué me traerá

volando en lontananza

esa gaviota?

jsc

Este libro de micro poemas al estilo de la métrica del haiku japonés que me ha llegado a las manos deslumbra. Es un matojo vigoroso de sensaciones físicas y mentales como pocos en la literatura miniaturista puertorriqueña.  Me atrevo a decir que si las agrupaciones literarias nacionales superan los círculos viciosos autorales y metropolitanos, este libro debe brillar entre los mejores libros de las letras puertorriqueñas publicados este año. Por cierto, hasta ahora, es el libro más voluminoso de poemas al estilo japonés publicado en la literatura puertorriqueña. Acercamientos anteriores al género son los libros Sushi (2009) de Samuel Medina, ganador del primer certamen de poesía de la UPR (82pp) y Microgramas de sol (2013) de Luis Francisco Cintrón (40pp).

A lo largo de 164 páginas se presentan trescientos espacios poéticos que producen respuestas psicológicas y racionales sobre actos naturales, paisajes, sentimientos, ideas e imaginaciones.

No busque el lector en todos ellos la perfecta réplica temática del haikus clásico japonés, porque el autor trabaja la métrica clásica de tres versos de 5,7 y 5 sílabas combinando haikus y senryu desde su espacio vital poético. Así el soplo vital de la naturaleza y las flaquezas humanas tienen presencia en estos poemas cortos de 17 sílabas.   De esa manera la obra salpica al lector con lo clásico tradicional y con los temas filosóficos, cotidianos, críticos y míticos occidentales del presente.

Por eso, una buena parte de ellos expresan las características clásicas del haiku; el asombro surgido ante la contemplación de la naturaleza:

19

En la laguna

se escucha el parloteo

de las ondinas.

 

42

Grita aterrado

el trueno cuando el rayo

veloz desciende.

 Otros, remiten a juicios del autor sobre temas diversos acorde con los senryu, normalmente expresiones poéticas desaprobadas por los defensores del haiku arcaico, como se sabe, enraizado en las filosofías zen. Pero Josué Santiago en ningún momento proyectó que todos los espacios poéticos que recoge en este libro se ajustaran estrictamente al haiku clásico, y aunque ese no fuera el caso, es preciso recordar la vieja polémica en torno a si las formas tradicionales de poesía como el haiku puede practicarse sin alteraciones en otras tradiciones poéticas.

En esos otros espacios poéticos, Santiago de la Cruz elabora temas amorosos con toques de erotismo:

74

me tiraniza

tu boca humedecida

sobre mi piel.

 También nos remite a temas históricos, religiosos y cotidianos:

115

apenas vio

las naves españolas

se echó a llorar.

 

46

camino al cielo

pasó por el infierno

unos minutos.

 

157

en el fogón

la vieja hacia milagros

día tras día.

 La muerte, esa guerrera victoriosa, se elude aunque inútilmente:

115

la muerte anduvo

errante por mi alcoba

muerta de frio.

 Son también fascinantes sus poemas filosóficos y literarios;

44

cuando salió

volando la palabra

no encontró oídos

 

272

en el enigma

se viste de misterio

la poesía.

 

 264

en la mirada

llevaba don quijote

tantas verdades.

El autor de Kansei ha cultivado el micro relato en más de cinco libros y numerosas páginas web, entre ellas Encuentro Al Sur.  Como cultivador de ese género se proclama discípulo del escritor guatemalteco Augusto Monterroso. En el libro incluye un espacio poético basado en el famoso micro relato El Dinosauro. En ese senryu monterrosino juega entre géneros literarios, pues muy bien podría ser considerado también un micro cuento. Acá el vínculo con el texto de Monterroso es explícito. Lo extraordinario es que mantiene la misma cantidad de palabras; siete palabras donde se invierte el sujeto pero que arrastran toda la fuerza simbólica que caracteriza al micro relato de Monterroso.

17

allí espero,

paciente, el dinosaurio,

por Monterroso

Josué Santiago de la Cruz es un sexagenario escritor puertorriqueño radicado desde la década de 1980 en Filadelfia.   Nació en un hogar obrero en la época en que su natal Salinas era un gigantesco almacén de trabajadores cañeros.  Además de las limitaciones propias de las carencias económicas y sociales de aquellos años, confrontó problemas de aprendizaje que en su caso retrasaron la terminación de la escuela secundaria.    No obstante, llegó a su cuarto año de escuela superior cargando el conocimiento de un veterano estudiante universitario.  Criado en medio de un hogar de férrea disciplina religiosa, despunto como un ser libre, autodidacta y creativo que a lo largo de los años fue perfeccionando sus habilidades artísticas en el dibujo, la poesía y la narrativa.

Producto de su propio esfuerzo editorial son sus libros, en cuyas páginas ha cultivado la narrativa y la poesía. Desde 1999 ha publicado los siguientes libros: Cuentos del solar, Cuentos y des-cuentos, Primera antología de escritores salinenses, Cuentos para pasar el macho, Microficciones, Décimas de amor y rebeldía, Alfa y omega, El último reducto y ahora Kansei.

Ciertamente Kansei  es un libro para avivar sensaciones, pero la sensibilidad no se separa del intelecto, o,  ¿acaso el silencio no grita a viva voz?

232

libre el silencio,

se extiende por el mundo

a viva voz

 

©Sergio A. Rodriguez Sosa

El libro está dedicado a un mutuo amigo, el escritor y poeta Prof. Alberto Martínez Márquez.

Haikus / Sergio A. Rodríguez Sosa

 Haikus caribeños

 Canta el Coquí
en la verde bromelia
una serenata. 

Recio huracán

alarmada antilla

preludio de sol.

 

Viento y lluvia

sólo bocas abiertas

en la sequía.

 

Haikus salinenses

 

En las Salinas

las tardes anochecen

vestidas de sal.

 

Desde mi pueblo

al sol de la mañana

le faltan piernas.

 

Besa la playa

el arenal candente

coco eterno.

 

Pueblo mulato

Salinas saltarina

bomba y tambor.

+

Monserratina

beso tus labios.

cuando al anochecer

 

La lombriz roja

debajo de la piedra

baila la salsa.

 

Candentes días

silencio del redondel

final de fiestas.

 

Pedegral gris

  sendero que va al mar
     el Río Niguas.

+

Sueña Tilita

de tus versos vestida
volver a cantar.

© SRS