Legislatura Municipal de Guayama citará a la Junta de Calidad Ambiental por contaminación con cenizas

COMUNICADO DE PRENSA

16 de mayo de 2018

Resolución fue aprobada por unanimidad

Guayama, Puerto Rico – La Legislatura Municipal de Guayama aprobó por unanimidad una Resolución, sometida por el Legislador Municipal del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), José De Jesús Peña, para exigir a la Junta de Calidad Ambiental (JCA) a tomar acciones inmediatas sobre la probable contaminación del acuífero, debido al depósito y uso de cenizas de carbón dentro de los límites territoriales del municipio de Guayama.

Recientemente, salió a la luz pública un estudio que reveló que indicios de radiactividad, además de rastros de arsénico, cromo, selenio y molibdeno han sido descubiertos en las aguas subterráneas de la planta de carbón de AES en Guayama.

Según De Jesús Peña, luego de la aprobación de la Resolución, se le encomendó a la Comisión de Salud que diera curso a las acciones pertinentes.

“La Comisión de Salud va a citar a la presidenta de la JCA, Tania Vázquez Rivera, para que brinde información y explique cuál es el plan de acción en el asunto comprobado de la contaminación de las aguas subterráneas en el área de la AES. Por otro lado, me preocupa mucho más que entre los años 2005 y 2011, la AES desparramó 1,021,010 toneladas de cenizas tóxicas a través de numerosos terrenos en Guayama, y eso puede tener un efecto adverso y permanente sobre los cuerpos de agua en nuestro pueblo. Esto es algo serio y peligroso”, aseveró.

El Legislador del PIP, quien a mediados de los 90 estuvo activo en la lucha para evitar la construcción de AES, dijo que hay que tomar acciones urgentes para evitar un impacto mayor por la contaminación.

“Entre las acciones exigidas a la JCA, es el establecimiento de un proceso de monitoreo de aguas subterráneas y remediación en las áreas impactadas por las cenizas de carbón. La JCA fue la agencia que permitió la construcción de la planta y el uso de las cenizas, comercializadas bajo el nombre de AGREMAX, bajo el falso argumento de que era un agregado y que no eran peligrosas. Ahora es su responsabilidad remediar las áreas contaminadas por las cenizas y proteger la salud y vida de los residentes guayameses. Esto tiene que ser un asunto de extrema prioridad”, aseguró De Jesús Peña.

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Historia de una ciudad: Guayama (1898-1930)

Historia de una ciudad

Ediciones Bayoán: Arte y Cultura publicó recientemente el libro Historia de una ciudad: Guayama (1898-1930) del doctor Alexis O. Tirado Rivera. En opinión del doctor Félix R. Huertas González una de diversas obras publicadas en los recientes años en Puerto Rico que atienden el vacío de los estudios históricos sobre las municipalidades.

Según Huertas “… el libro del doctor Tirado es una valiosa aportación a la historiografía puertorriqueña y un excelente trabajo de microhistoria. Es un trabajo riguroso, preciso y profundo que se sostiene por una variedad de fuentes documentales. Es un excelente recurso de información para entender el Guayama de principios del siglo pasado y una mirada extraordinaria para entender nuestro presente. Con la publicación del libro Historia de una ciudad: Guayama (1898-1930) del doctor Tirado se llena un espacio desatendido y se logra ampliar y profundizar en la historia de un municipio emblemático para el devenir de nuestra Historia de Puerto Rico”.

El doctor Alexis O. Tirado Rivera, catedrático auxiliar del Departamento de Humanidades de la Universidad de Puerto Rico en Cayey, obtuvo su Doctorado en Filosofía y Letras, concentración en Historia, en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Realizó su maestría en Artes con concentración en Historia en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe en San Juan de Puerto Rico. Durante el año 2006 dirigió el Departamento de Humanidades de la Universidad de Puerto Rico en Cayey. Ha dictado ponencias y publicado escritos sobre temas históricos en periódicos locales y revistas académicas. También ha laborado en los recintos de Guayama y de Cupey de la Universidad Interamericana y en la Universidad del Turabo en Gurabo.

El Libros se presentará el próximo 9 de abril a partir de las 4:00 pm en la Casa del Rector de la Universidad de Puerto Rico en Cayey.

srs

Desmembrar la Región Sur debilita a Guayama como polo de desarrollo

URGE DEFINIR LA REGIÓN SUR CONFORME A LOS 15 MUNICIPIOS QUE COMPONEN DISUR / por Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez

Desde el 2006, la Región Sur se ha ido compenetrando en una corporación sin fines de lucro bajo la Ley de Municipios Autónomos conocida como DISUR, Inc.  El propósito de esta unión es establecer planes de desarrollo socioeconómico integrales que aprovechen nuestras ventajas competitivas a nivel global y el lograr que el gobierno nos delegue las competencias de planificación regional, turismo, fomento y desarrollo industrial, para implantar estrategias de desarrollo a tono con nuestras realidades. 
 
Fue promesa de la administración del gobernador Fortuño establecer modelos de desarrollo y planificación regionales.  A esos fines, el Ing. Héctor Morales, Presidente de la Junta de Planificación, le expresó a este servidor a principios del 2009, que iba a implantar un plan agresivo para lograr la
regionalización.

Posteriormente, el Ing. Morales compareció a una presentación que le hizo DISUR y expresó; “No me imaginaba que DISUR estuviera tan adelantado en la regionalización”. 
 
DISUR está en el proceso de aprobar su plan de trabajo y cuenta con los activos, ventajas y esfuerzos concertados de los 15 municipios que van desde Patillas hasta Guánica, pasando por el centro por Coamo, Villalba, Adjuntas y Jayuya.  La integración de estos municipios en DISUR no es una mera casualidad, capricho o imposición gubernamental.  Esto responde a la voluntad de acción, colaboración y propósito común que se funda en una realidad territorial, geográfica, económica, social, empresarial, industrial, deportiva y educativa, que hace claro que componemos un conglomerado homogéneo y con gran potencial de desarrollo integral.
 
En el esfuerzo de llevar a cabo una definición territorial regional de Puerto Rico, y a fines de establecer los planes de uso de terreno, la Junta de Planificación encomendó a la Arquitecta Liz Meléndez la realización de un estudio exhaustivo para fijar los linderos territoriales de las regiones. La recomendación preliminar de este estudio fue presentada a DISUR recientemente y muestra un cuadro en que se fracciona de forma irreparable la Región Sur, pues se propone que los municipios de Guayama, Arroyo y Patillas se integren a la región central de Caguas. 
 
En la presentación, la Junta de Directores de DISUR agradeció el esfuerzo extraordinario de la Junta de Planificación, y particularmente de la arquitecta Liz Meléndez, para lograr una regionalización efectiva, pero le expresó detalladamente múltiples y válidas razones por las cuales no se debe fragmentar la región de 15 municipios de DISUR. El impacto negativo inmediato de esta fragmentación será en la capacidad de la Región Sur para competir a nivel global. La arquitecta Liz Meléndez acogió toda la información y planteamientos de manera muy receptiva y la va a analizar para hacer una recomendación final. 
 
Ante esta situación, la Junta de Directores pospuso la aprobación de su Plan de Acción y dirigirá sus esfuerzos para mantener la integridad de DISUR.
 
Si se fragmenta la Región Sur, pierde todo el Sur, pero particularmente, pierden Ponce y Guayama, porque son municipios que constituyen polos de desarrollo económico que mantienen sinergia, tienen industrias que van a utilizar el Puerto de las Américas y son ejes del Tren del Sur, que permitirá el desarrollo de zonas de valor añadido por toda la Región Sur. Las Honorables Alcaldesas Glorimari Jaime y María Meléndez Altieri deben dejar saber su opinión y luchar para que no se implante este cambio.
 
Es indispensable que la Junta de Planificación mantenga a Patillas, Arroyo y Guayama en la definición de la Región Sur.  La Región Sur debe estar vigilante para que no se materialicen cambios que afecten nuestra voluntad de unión y desarrollo integral sostenido y sustentable.

©Rolando Emmanuelli Jiménez, J.D.

El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., en Ponce, Presidente de la Alianza Pro Sur, Vicepresidente de DISUR, Inc., pasado presidente de la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico y anfitrión del programa Debido Proceso de Ley, que se transmite todos los sábados a las 11:00 de la mañana por WPAB 550.

¡Ahí viene el Yure!* / Marinin Torregrosa Sánchez

A Ramón Torregrosa Díaz, nuestra leyenda.

-¡A recogerse que ya mismo viene el Yure! ¡Mira que te coge!

Ese negro esclavo sale de noche a llevarse los niños que andan sueltos en la calle. Es casi un gigante. Por su tamaño y fuerza era el que usaban para el trabajo más pesado, como buey de carga, a cambio de un poco de harina, agua y un techo.  Ahora viejo, con unos calzones bien grandes va arrastrando los pies y cadenas haciendo surcos en la tierra de la calle Guamaní.

—Lleva un saco a cuestas pa’l que encuentre fuera de su casa. Así es que: agúcense Moncho y Manolo, porque a Juanita por poco se la lleva si no se la arranco de los brazos.—el-yure

Con esta historia Inocencia subía al nido a los mocosos. Ya oscurecía, ya está bueno de retozos.

A esa hora el farolero echaba gas y encendía las lámparas de quinqué en lo alto de cada poste, en las esquinas del pueblo de Guayama. Pasaron todo el día correteando, jugando de esconder y a la cebollita. Con su amigo Cristóbal caminaron calle arriba por la San Antonio, pasaron la cuesta y San Ciriaco hasta llegar a la charca. Cuando bajaban con las ropas mojadas todavía, las mujeres se recreaban en los balcones bordando y tejiendo como muñecas de porcelana con sus vestidos vaporosos y almidonados. Los hombres a la orilla de la calle con sombrero de ala, hablando de política, tratando de impresionar a la dama que se abanica coquetamente con rubor. En la plaza: tertulia abierta. No faltaba un novelero de esos que se las sabe todas y mantenía la atención de los demás.

—Y… ¿a dónde vive el Yure?- –preguntó Manolo, a lo que Moncho le contestó:—Debe ser en la covacha de la casa grande, la que está frente a la Plaza, aunque Mamá Ino dice que sale de la Calle Guamaní, a lo mejor se esconde en el pasto cerca del río.—

—Mi abuelo lo ha visto por Borinquen— dijo Cristóbal.

—Acuérdate que era esclavo, debe venir de Machete por allí por la Verdegué…—concluyó Manolo.

¡Catapún! Se escuchó un ruido como piedras en el techo y… ¡a correr se ha dicho!

—¡Recójanse muchachos que por ahí viene el Yure! –– Le gritó desde la ventana Doña Tinita mientras el viejo Balbino cerraba la zapatería.

—Hay que avisar a Fernando.  Por la huelga de la panadería se fue a San Juan, se hizo policía y la pobre Ino cosiendo y bordando todo el día. Los hijos están cogiendo mucho fiao. ¡Si no fuera por el Yure, ja!— guiñó el ojo el viejo zapatero.

—¡Ahhh! ¡Aaayyy! ¡Brrrruuuua!—se escucho de la nada en la oscura noche.

Jinchos como un papel, enmudecieron. Sus piernas se paralizaron y los ojos parecían de lechuza. El frío se les coló en los huesos, al tiempo que la brisa entre las ramas de los árboles silbaba un himno de horror.  De repente salió un perro ladrando ferozmente por uno de los caminos.

—¡Corran que los coge el Yure!— los espantó del susto el viejo farolero.

Aquel camino que tan fácil recorrieron en la mañana se hacía eterno. Cristóbal, que era el mayor, llevaba al pobre Manolo arrastrándolo y en más de una ocasión Moncho se mondó las rodillas.

—¡Ramón! ¡Manuel!—

¡Oh, oh! Inocencia los llamó por su nombre de pila. Eso quería decir que ya tenía listo el fuete.

—¡Ino! ¡Ino! ¡Lo vimos, lo vimos! Por poco y nos agarra. Se bajó del techo de la zapatería. Su sombra se nos cruzó por los árboles de la plaza. Tenía los brazos largos y gritaba furioso arrastrando las cadenas…Pregúntale al sereno, se llevo al perro de Agripina. Como tú dices, Ino, bien grandote, un gigante, mas alto que un poste…—

¡Clan! ¡Clan! ¡Clan! ¡Clan! ¡Clan! ¡Clan! Sonó la campana de la iglesia y en la mesa Moncho y Manolo contaban a Juanita y a su madre cómo se escaparon del temible Yure. Mientras el pueblo, con las calles ordenadas como tablero de ajedrez, acurrucaba la leyenda entre olores de malagueta y guarapo de caña en un poema de Luis Pales Matos con su “calabó y bambú” en la encendida calle antillana de mi querido Guayama.

©Marinin Torregrosa Sánchez

*El Yure era un personaje folclórico que utilizaban los mayores en Guayama para meterle miedo a los niños allá para los años de 1911-1917 .