Lo que podría estar causando el aumento de enfermedades

El ojo humano no los detecta y se esconden en algunos productos de cosmética, envoltorios de plástico y alimentos. Los llamados ‘disruptores endocrinos’ interfieren en el sistema hormonal y pueden dañar la salud de humanos y otros animales. La ciencia recoge las primeras evidencias de este problema para el que la Comisión Europea propone ahora criterios científicos, con años de retraso.

Se pueden esconder en el plástico de las botellas de agua y de ciertos recipientes. También en ciertos pesticidas, perfumes y cremas cosméticas. Ollas, sartenes y paellas son otros de sus refugios. Son sospechosos de dañar la salud humana, pero hasta ahora la Comisión Europea (CE) no había publicado los criterios científicos para regular los disruptores endocrinos, considerados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una amenaza global a la salud pública.

Alrededor de unos 800 compuestos químicos son sospechosos de alterar el sistema endocrino, según un informe de 2012 de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo solo se han podido observar los efectos de una pequeña parte de ellos y todavía hay muchos interrogantes, como si afectan o no a la pubertad adelantada. Diversos estudios apuntan a que podrían contribuir al aumento de ciertos tipos de cáncer, sobre todo a aquellos tumores que conciernen a las hormonas: pecho, ovario, próstata, testículos y tiroides.

La lista de posibles patologías relacionadas es extensa, e incluye la obesidad, la diabetes, los problemas tiroideos, el asma infantil, la pérdida de fertilidad, complicaciones en el desarrollo de los niños y daños en el sistema inmunitario y neuronal.

En España, Maribel Casas, investigadora del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL), analiza los efectos de los disruptores endocrinos sobre la salud infantil a través de HELIX y el proyecto nacional INMA. La experta señala que no estamos expuestos a una única sustancia que altera nuestro organismo sino a un ‘cóctel químico’ de diferentes disruptores endocrinos que pueden afectar de manera distinta a cada persona.

“Los niños son más vulnerables porque no pueden detoxificar al mismo nivel que los adultos y sus órganos están en desarrollo -contextualiza-. Además, tienen más tiempo para desarrollar una enfermedad”.

Disruptores

Fuente SINC

José Antonio Peñas
Núria Jar
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