Resistiremos

Todo el sendero de la vida no es otra cosa que un reto que pone a prueba tu actitud ante las situaciones enfrentadas. No todas llegan sin dolor, escasez o tristezas. 

De la mano de la tenacidad, la solidaridad y la diligencia serás capaz de una actitud positiva ante las adversidades personales y colectivas.   

De la mano de la indignación dinámica serás capaz de exigir cuentas y sanear el contexto alienante que empobrece tu vida.

De la mano de la resistencia serás capaz de recuperar la dignidad del trabajo, con la cual, por ti mismo, derrotarás el miedo que te impide conquistar tus aspiraciones.

Una pizca de patriotismo será suficiente para unir tu voluntad a la voluntad de los que construyen un nuevo país.

Boberías / Aníbal Márquez

OPINIÓN

En nuestros periódicos se escriben muchos comentarios sesgados para favorecer la línea editorial, repetitiva y plagada de “análisis” falseadores de la realidad.

Durante décadas se escriben las mismas boberías mientras el país se hunde cada día en la depresión moral y económica. Leyendo o escuchando esas necedades a veces me salgo de mis casillas y reacciono movido por la mera molestia.

Rojos y azules hablan beberías mientras los problemas económicos, culturales, morales y ecológicos van en aumento. ¿Cuándo nos daremos cuenta que aquí no mandan ni gobiernan los puertorriqueños? Y mucho menos los supuestos gobernantes rojos, azules y otros yerbajos. En Puerto Rico gobiernan los grandes intereses extranjeros del capital.  En ese grupo están las megas tiendas como Walmart, los exportadores, las farmacéuticas, las empresas de telecomunicaciones y todas esas transnacionales que nos chupan la existencia como pueblo.  Las que le compran la conciencia a los administradores del gobierno con $$$$$ y prebendas.  Las leyes responden a favores políticos y económicos al extremo de utilizar a los legisladores para que sometan leyes que ellos preparan a su conveniencia.

Casi medio millón de boricuas ha emigrado al norte en un año más o menos.

Hasta donde se ha dicho en solo un año esas grandes empresas se han llevado en ganancia el equivalente de la deuda pública de 73 mil millones en la que los gobiernos irresponsables metieron al país.

Uno se pregunta ¿hasta cuándo seguiremos permitiendo semejante abuso?

Nos están robando el agua, el aire, la tierra, y ¿cuándo ya no quede nada? ¿Qué crees que sucederá con nuestra nueva generación? ¿La exterminación de los boricuas? Casos hay, Vieques aún no ha sido descontaminada y hay una acelerada sustitución poblacional como en Culebra,  No fue por desconocimiento que maltrataron esa isla por tantas décadas, y al Yunque lo plagaron de agente naranja, sumen y sigan sumando. La agricultura, si acaso la hay, ¿creen que ha sido casualidad su casi desaparición?  ¿A quienes creen que beneficia el desmadre de nuestra isla?: sin siembras, con agua contaminadas, con altas incidencias de enfermedades crónicas y raras. Y que me dice de las farmacéuticas vendiendo hasta sumo de limón embotellado, pues acabaron con toda intención con los cítricos del país,  y si continúo escribiendo mi indignación necesitaría los gigas de capacidad de tres celulares.

¿Hasta cuándo?

por Aníbal Márquez

 

 

Una crisis también trae oportunidades

Encontrando oportunidades en una crisis

Por: Rolando Emmanuelli Jiménez, JD, LLM 

Una crisis es un transformación brusca, un cambio importante en el desarrollo de algún hecho o suceso, que da lugar a una inestabilidad. Esta movida destemplada puede ser tanto física, psicológica como simbólica. En palabras sencillas, crisis es también una situación complicada o de penuria.

oportunidadesUna crisis económica, por ejemplo, puede representar una contracción de las actividades de oferta y demanda, niveles altos de desempleo y aumento de la pobreza. Una crisis política es la situación de conflicto social o económico que amenaza las operaciones o estabilidad de un gobierno.

Una crisis social es cuando un trastoque en la seguridad, salud o el ambiente de una nación ponen en riesgo la vida y convivencia de los seres humanos.

En la mayoría de las ocasiones, estos tres tipos de crisis se presentan en sucesión o simultáneamente.

Esto, en muchas ocasiones durante la historia de la humanidad, ha ocasionado problemas que han terminado en la desintegración del tejido social, masacres, golpes de estado, guerras civiles, el abandono del territorio, hambruna, enfermedad, la conquista por otros pueblos o, sencillamente, la desaparición de una nación.

Bajo estas circunstancias, la crisis puede desembocar en una catástrofe. Sin embargo, es necesario notar que bajo ciertas circunstancias, estas crisis calamitosas han dado paso a grandes desarrollos económicos, políticos y sociales que aún perduran.

Lamentablemente, las situaciones de crisis a veces representan la excusa perfecta para que las personas no identifiquen las causas del problema y no se esfuercen individual y colectivamente para conseguir un futuro mejor.

Incluso algunos adjudican la culpa de las dificultades a otros, abstrayendo la responsabilidad individual y colectiva por la crisis, en lugar de buscar soluciones.

Cuando esta rendición afecta a proporciones significativas de la población, la crisis puede alcanzar rango de catástrofe.

Por otro lado, una oportunidad -palabra que proviene del latín, opportunitas- se refiere a lo beneficioso en un contexto y a la confluencia de un espacio y un tiempo adecuado para obtener un provecho o cumplir con una meta.

Las oportunidades son los instantes o términos que resultan propicios para realizar una acción que rendirá beneficios. Es decir, es el momento conveniente para realizar algo.

Es fundamental saber que como las oportunidades dependen del contexto y del tiempo, no aprovecharlas implica perderlas.
Albert Einstein reconoció la crisis como algo indispensable para el desarrollo de la humanidad. “La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos”.

“La creatividad”, añadió, “nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo, sin quedar ‘superado’.”

La ortografía tradicional china tiene como símbolo de la crisis uno que se compone de dos elementos. Por un lado significa peligro y por el otro oportunidad.

El Yin y Yan son los conceptos del taoísmo que exponen la dualidad de todo lo existente en el universo. La complementariedad de todas las fuerzas y realidades de la vida que se encuentran en todos los objetos y eventos.

Según esta idea, cada cosa o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y, que a su vez, exige para poder ser.

Por eso crisis y oportunidad deben verse como los lados de una moneda. Son partes de sí mismas, coexisten, se complementan.

Mas en el caso de nuestro país, no hay discusión. Puerto Rico se encuentra en una crisis económica, política, social, ambiental y de seguridad alimentaria, y nos desesperamos porque solo estamos viendo un lado de la moneda. Nos estamos olvidando que la crisis también trae oportunidades.

Sin embargo, para vislumbrar oportunidades, es indispensable entender a fondo la crisis.

Por desgracia, no se está haciendo un análisis correcto de la crisis. Se miran solo sus efectos nefastos, no se miran sus causas, los problemas que la alimentan, las fuerzas que la animan.

Existe ausencia total de lo que se conoce en epistemología como “la síntesis”.  Esto es, cómo se integran cada una de las situaciones que estamos viviendo con el entorno histórico-social, nacional y global. Vemos el Yin, pero no el Yan.

Esa integración es lo que hace falta para descubrir las maneras para lidiar con esta crisis. Entendiendo a fondo la crisis, descubriremos en su identidad las oportunidades que nos ofrece.

El autor es abogado notario, presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P., Para más información veahttp://www.bufete-emmanuelli.com

©Rolando Emmanuelli Jiménez

¿Se acerca el fin del sistema económico tal como lo conocemos?

Para los preocupados por la crisis económica mundial leer diversos puntos de vista puede ayudar a descubrir elementos fundamentales que están presentes en las actuales circunstancias y que necesariamente serán determinantes en el desenlace de esta etapa de la historia de la humanidad. Independientemente de cómo enfoquemos este momento, el artículo del teólogo Leonardo Boff contiene unas predicciones sobre el camino que lleva la humanidad que es preciso tomar en cuenta a la hora de enfrentar la crisis.

¿Crisis terminal del capitalismo?

Leonardo Boff, 24-Junio-2011

Vengo sosteniendo que la crisis actual del capitalismo es más que coyuntural y estructural. Es terminal. ¿Ha llegado el final del genio del capitalismo para adaptarse siempre a cualquier circunstancia? Soy consciente de que pocas personas sustentan esta tesis. Dos razones, sin embargo, me llevan a esta interpretación.

La primera es la siguiente: la crisis es terminal porque todos nosotros, pero particularmente el capitalismo, nos hemos saltado los límites de la Tierra. Hemos ocupado, depredando, todo el planeta, deshaciendo su sutil equilibrio y agotando sus bienes y servicios hasta el punto de que no consigue reponer por su cuenta lo que le han secuestrado. Ya a mediados del siglo XIX Karl Marx escribía proféticamente que la tendencia del capital iba en dirección a destruir sus dos fuentes de riqueza y de reproducción: la naturaleza y el trabajo. Es lo que está ocurriendo.

La naturaleza efectivamente se encuentra sometida a un gran estrés, como nunca antes lo estuvo, por lo menos en el último siglo, sin contar las 15 grandes diezmaciones que conoció a lo largo de su historia de más de cuatro mil millones de años. Los fenómenos extremos verificables en todas las regiones y los cambios climáticos, que tienden a un calentamiento global creciente, hablan a favor de la tesis de Marx. ¿Sin naturaleza cómo va a reproducirse el capitalismo? Ha dado con un límite insuperable.

Él capitalismo precariza o prescinde del trabajo. Existe gran desarrollo sin trabajo. El aparato productivo informatizado y robotizado produce más y mejor, con casi ningún trabajo. La consecuencia directa es el desempleo estructural.

Millones de personas no van a ingresar nunca jamás en el mundo del trabajo, ni siquiera como ejército de reserva. El trabajo, de depender del capital, ha pasado a prescindir de él. En España el desempleo alcanza al 20% de la población general, y al 40% de los jóvenes. En Portugal al 12% del país, y al 30% entre los jóvenes. Esto significa una grave crisis social, como la que asola en este momento a Grecia. Se sacrifica a toda la sociedad en nombre de una economía, hecha no para atender las demandas humanas sino para pagar la deuda con los bancos y con el sistema financiero. Marx tiene razón: el trabajo explotado ya no es fuente de riqueza. Lo es la máquina.

La segunda razón está ligada a la crisis humanitaria que el capitalismo está generando. Antes estaba limitada a los países periféricos. Hoy es global y ha alcanzado a los países centrales. No se puede resolver la cuestión económica desmontando la sociedad. Las víctimas, entrelazas por nuevas avenidas de comunicación, resisten, se rebelan y amenazan el orden vigente. Cada vez más personas, especialmente jóvenes, no aceptan la lógica perversa de la economía política capitalista: la dictadura de las finanzas que, vía el mercado, somete los Estados a sus intereses, y el rentabilismo de los capitales especulativos que circulan de unas bolsas a otras obteniendo ganancias sin producir absolutamente nada a no ser más dinero para sus rentistas.

El propio aspecto del capital que creó el veneno es el que lo puede matar: al exigir a los trabajadores una formación técnica cada vez mejor para estar a la altura del crecimiento acelerado y de la mayor competitividad, creó involuntariamente personas que piensan. Éstas, lentamente van descubriendo la perversidad del sistema que despelleja a las personas en nombre de una acumulación meramente material, que se muestra sin corazón al exigir más y más eficiencia hasta el punto de llevar a los trabajadores a un estrés profundo, a la desesperación, y en algunos casos, al suicidio, como ocurre en varios países y también en Brasil.

Las calles de varios países europeos y árabes, los “indignados” que llenan las plazas de España y de Grecia son expresión de una rebelión contra el sistema político vigente a remolque del mercado y de la lógica del capital. Los jóvenes españoles gritan: «no es una crisis, es un robo». Los ladrones están afincados en Wall Street, en el FMI y en el Banco Central Europeo, es decir, son los sumos sacerdotes del capital globalizado y explotador.

Al agravarse la crisis crecerán en todo el mundo las multitudes que no aguanten más las consecuencias de la superexplotación de sus vidas y de la vida de la Tierra y se rebelen contra este sistema económico que ahora agoniza, no por envejecimiento, sino por la fuerza del veneno y de las contradicciones que ha creado, castigando a la Madre Tierra y afligiendo la vida de sus hijos e hijas.

Leonardo Boff es Teólogo / Filósofo y autor de Proteger a la Tierra-cuidar de la vida: como evitar el fin del mundo, Record 2010.

Fuente: Koinonia
[ Traducción de JMG]

La Fortuna del Rey / Marinín Torregrosa Sánchez

Había una vez un rey en una isla enclavada en el Mar Caribe. La Isla era la esmeralda de un collar “archipielagístico”** que casi unía a dos continentes. Este rey, delgado, por no decir enclenque, de ojos saltones y abundante cabellera, vivía en un castillo rodeado de todos los lujos. Su servidumbre toda usaba uniformes celestes confeccionados en el mejor atelier. Los jardines del palacio fueron diseñados por un paisajista y se consultó a un psicólogo clínico sobre los colores usados en la decoración de las habitaciones. En la cocina laboraban una nutricionista y un chef que supervisaban celosamente la selección y preparación de alimentos. Estos eran provistos por una poderosa cadena de supermercados, amigos del rey.

 

Al castillo lo rodeaba una gran muralla. Afuera los súbditos dormían. El virrey, ambicionando algún día tener el poder de su monarca, negoció con una compañía farmacéutica la distribución gratuita de una vacuna para la influenza. En realidad era un analgésico. Vacunados así, el pueblo no se sublevaría ante las barbaridades cometidas por su rey y para garantizar la continuidad de su reino impuso arbitrios por cada coño que se le zafara a los súbditos. Como el atropello cada día era mayor, los coños estaban choretos y las arcas del rey seguían creciendo.

 

Nadie podía levantarse ni despertar de aquel letargo.  Estudiantes sin futuro, y la guardia del rey a palos porque a un joven se le ocurrió corregir las matemáticas del rey. Hasta legislaron para que 2 más 2 ya no resulte en 4. Ahora el resultado sólo dependerá del capricho del rey y su corte.

 

Mi rey esta sordo y ciego. Todavía habla impulsado por un delirio, el de vivir en una isla de fantasías. Le habla a su corte de responsabilidad y sensibilidad con el dinero de sus súbditos cuando él mismo le puso el yugo al ahorcado.

 

Pero un día…

Quisiera escribir un final feliz, pero lamentablemente hasta la imaginación está en crisis.  

 

**archipielagístico- de archipiélago, esta palabra me la invente para este cuento. 

 

© Marinín Torregrosa Sánchez