Dentro de 5 días podría ocurrir una catástrofe económica mundial

Banco mundialSegún Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial la economía global podría acabar en un desastre dentro de unos días si los políticos estadounidenses no llegan a un acuerdo cuanto antes.

Pero usted, ciudadano común y corriente, no tiene vela en ese entierro. Son los grandes capitales del mundo los que están asustados. Son esos capitales los que están preocupados por la falta de un acuerdo sobre  la ampliación del techo de la deuda.  Acuerdo necesario para que Estados Unidos continúe pagando lo que adeuda.

Por eso, el Banco Mundial, el principal monstruo financiero del Planeta, insta a los políticos estadounidenses a encontrar una solución antes de que se alcance el tope de la deuda actual  y comiencen los problemas de los acreedores, con la consabida alza de intereses y falta de capitales para “impulsar” el desarrollo. Cosa que a la larga repercute en los gobiernos más endeudados del mundo.

En realidad, el desastre financiero es para una gente en particular, no para todos,  aunque con esas prédicas apocalípticas le metan miedo a la  humanidad.

Si la economía globalizada se derrumba el mundo tendrá que idearse otra manera de manejar la economía. Quizás de esa forma la humanidad se libere de la soga que tiene al cuello. Quizás se atiendan los problemas urgentes, se comiencen a producir los alimentos que necesita el mundo, se mitiguen los problemas ambientales, y se atienda el aberrante tráfico de seres humanos.

srs

La situación de las reservas de oro: otro signo de la crisis finaciera mundial

Reserva Federal de EE.UU. impide a Alemania repatriar su oro

Fuente: Vuelta al mundo

Viernes 16 de Agosto de 2013,

Estados Unidos se niega a devolver el oro que Alemania puso a resguardo en la Reserva Federal estadounidense y además impidió a los representantes alemanes para visitar la bóveda del Banco Central de ese país para verificar el estado de las toneladas de oro almacenada

La desconfianza en el dólar se podría intensificar luego de que el Bundesbank alemán exigió la repatriación de su oro almacenado en la Reserva Federal de Estados Unidos, pero Washington se niega a hacerlo antes de 2020.

La agencia de noticias RT, publicó que a los representantes alemanes le fue negado el permiso para visitar la bóveda del Banco Central de EE.UU.

“Alemania, que mantiene allí alrededor de la mitad de sus reservas de oro, tiene razones para inquietarse. En general, las instituciones financieras de EE.UU. son conocidas por vender lo que realmente no existe”, escribió RT en la publicación en su portal web.

Citaron como ejemplo que en el año 2012 el banco Goldman Sachs vendía certificados de oro, asegurando que estaban garantizados por el oro auténtico en sus bóvedas. Sin embargo, como se supo después, allí no había oro, y el banco estaba trabajando sobre la base de un sistema de reserva fraccionaria presumiendo que pocos depositores exigirán recuperar su oro.

El fundador y presidente de la Asociación Alemana de Metales Preciosos, Peter Boehringer, consideró que esta negativa de EE.UU. es una mala señal.

“Hemos presionado mucho al Bundesbank, le hemos enviado un montón de preguntas, así como a otras entidades. Tenemos que saber por qué no está haciendo la auditoría apropiada, por qué no presionan al banco central de su socio, especialmente a la Reserva Federal, para que haga una auditoría adecuada. ¿Por qué no es posible repatriar ese oro? Así que hay un montón de razones y preguntas sin respuesta”, dijo.

“EE.UU. y la Reserva Federal están monetizando en la actualidad entre un 60-80 por ciento de la deuda federal recién emitida, los bonos del Tesoro. Y su compra libre es una mala noticia para la deuda de EE.UU. Evidencia que algo va mal con la calidad del dólar de EE.UU. como moneda de reserva. China e India probablemente consumirán dos mil 300 toneladas de oro en conjunto este año, lo que supone casi cien por ciento de la producción mundial”, explicó.

La Reserva Federal de Estados Unidos es una de las organizaciones más secretas del mundo. Desde hace muchos años almacena grandes cantidades de oro de diferentes países. Si antes se consideraba como uno de los lugares más seguros para las reservas de varios países, ahora la situación ha cambiado, ya que el oro almacenado allí se está agotando como resultado de su venta, fianza o uso como garantía financiera.

En enero de este año, el Bundesbank alemán informó la decisión de repatriar 674 toneladas de reservas oficiales de oro depositadas en el extranjero antes del año 2020.

Hasta el 31 de diciembre de 2012, el banco alemán mantenía 31 por ciento de sus reservas de oro en suelo alemán. Con esta medida pretenden que esta cantidad se eleve al 50 por ciento antes del 31 de diciembre de 2020.

”Las reservas de oro de un banco central crean confianza”, indicó la entidad financiera en un comunicado que aseguraba que con este gesto se elevará la confianza en su propia economía.

Alemania posee la segunda mayor reserva oficial de oro del mundo; Unas tres mil 396 toneladas. A lo largo de los próximos ocho años, se van a repatriar de Nueva York y Paris 674 toneladas con el objetivo de que en suelo alemán estén depositadas la mitad de sus reservas. Un trece por ciento de las reservas de oro alemán depositadas en Londres no se tocarán. Las reservas de oro en Nueva York se esperan reducir del 45 al 37 por ciento del total. También las 374 toneladas que actualmente están depositadas en el Banque de France en Paris volverán a suelo alemán.

Discurso de Evo Morales sobre la deuda externa

Recientemente el Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales fue víctima de privación de libertad en Europa.  El avión presidencial en que viajaba fue detenido y se le impidió continuar viaje.  Eso en los países nuestro se le llama un secuestro aéreo, es decir un delito internacional grave que se paga con pena de muerte o prisión de por vida. Hasta ahora no se ha acusado a nadie de piratería aérea.Morales noticia sobre avión

Según los partes noticiosos,  funcionarios de seguridad nacional de los Estados Unidos ordenaron el secuestro del Presidente Morales, aduciendo que en el avión se encontraba el ex empleado de sus las agencia de espionaje Edward Snowden. Si, el mismo que acusa al gobierno de su pais de leerle los mensajes de texto y los correos electrónicos a todo el mundo, al punto de espiar hasta los propios funcionarios y militares del gobierno federal.

Pero según la opinión de otros analistas, e inclusive expertos en derecho económico internacional, lo que provocó el pánico contra Evo Morales fue el discurso sobre la deuda externa que pronunciara en la reunión de los Jefes de Estado de la Comunidad Europea antes de su regreso a Bolivia.

Tomando como base el escrito Guaicapuro Cuatemoc cobra la deuda a Europa de Luis Britto García (1992) el presidente Evo Morales logró inquietar a los gobernantes de Europa cuando, quizás sin saberlo, expuso una tesis de derecho internacional sobre el polémico tema de quién  le debe a quién. A quién verdaderamente le corresponde pagar la deuda externa. Tesis que según expertos puede tener validez ante los tribunales internacionales.

Y como se trata de todos los chavos que se dice le deben nuestros países de América a los bancos europeos, no está demás que nos detengamos a leer lo que dijo el primer presidente indígena de Bolivia.

Discurso sobre la verdadera deuda externa

Aquí pues yo, Evo Morales, he venido a encontrar a los que celebran el encuentro.

Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace solo quinientos años.

Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante. Nunca tendremos otra cosa. El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron.

El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme.

El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento.

Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.

¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos cristianos faltaron a su Séptimo Mandamiento. ¿Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos, como Caín, matan y niegan la sangre de su hermano! ¿Genocidio? Eso sería dar crédito a los calumniadores, como Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro como de destrucción de las Indias, o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos!

¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios.

Yo, Evo Morales, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis. Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan ‘MARSHALLTESUMA”, para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización. Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos: ¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional?

Deploramos decir que no.

En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá, pero sin canal.

En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.

Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman, según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente hemos demorado todos estos siglos en cobrar.

Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarles a nuestros hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés, que los hermanos europeos les cobran a los pueblos del Tercer Mundo.

Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado solo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia.

Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300.

Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra. Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre?

Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo.

Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos.

Pero sí exigimos la firma de una Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica…

El terrorismo de la bolsa

por Aníbal Colón Rosado

Los agentes de valores o intermediarios de inversiones corrían confiadamente en sus automóviles costosos por las avenidas de la gran urbe.  Las escaleras y los ascensores de los edificios ultralujosos se los tragaban y los vomitaban intermitentemente.

En el recinto cubierto de cemento, acero y cristal apenas sobraba un rincón boscoso donde refugiarse, a no ser bajo el verdor del dinero.  Todo se reducía a fabulosos ganancias e intereses crematísticos en el altar del ídolo dorado.  Desde sus opulentos despachos, los brókeres bien trajeados contemplaban un paisaje estéril de rascacielos codiciosos.

Pero en el momento inesperado, llegó la noticia ominosa y estalló la catástrofe prevista por un empleado expulsado.  Esta vez la bolsa no fue objetivo de ataques terroristas, sino de otro terrorismo que crece en las entrañas de la misma especulación despiadada.  Los protagonistas de la debacle se sentían miserables: sufrirían pérdidas astronómicas y destruirían la vida y la confianza de sus clientes.  Mas la ambición suelefoto: elmar schwarze | www.studio34.de | berlin , Damian Schmidt CEO Strato AG ser muy  astuta.  Los patronos de los agentes maquinaron día y noche, a fin de cargar el déficit contra los incautos inversionistas.  Antes de despedir a los empleados, los usaron al máximo, bajo el estímulo de una buena tajada; y seleccionaron a una mujer de jerarquía mediana como víctima expiatoria.

La cúpula capitalista salió ilesa del desastre y, con el tiempo, estableció otra corporación.  El pecado original seguía latiendo en sus empresas blanqueadas.  Y, aunque se había asegurado un porvenir extravagante, le faltaba todo.

©ACR

Un Ejemplo de Cómo Evitar la Catástrofe de Grecia y España

En Estados Unidos y otros países se premió a los banqueros y se castigó al pueblo.

En Islandia se dio una gran noticia que ningún medio en Europa ni en el mundo lo quiso mencionar.


LA HISTORIA

Islandia, a pesar del frío, era uno de los mejores países del mundo para vivir. Un estado de bienestar, educación y salud aseguradas. Los pobladores de aquel país vivían bien hasta que en 1984 Milton Friedman (Economista de la escuela de Chicago) entusiasmo al gobierno Islandés con sus recetas neoliberales alentando privatizar todo.

Esa visita es legendaria porque Friedman pasaba por uno de sus momentos inspirados en los que exhibía todo su talento propagandístico y sobre todo, porque llegó justo a tiempo y dio el empujón intelectual que hacía falta para los cambios “liberalizadores” de la isla.

Hay un antes y un después de Friedman en Islandia, pues los años que seguirían “fueron un torrente que pocos comprendieron”, uno de los experimentos más extremos de privatización. Bajos impuestos, desregulaciones y en su cenit (al cruce del año 2000) la entrega completa de la banca a los magos de burbujas, quienes iniciaron su carrera conectándose con los flujos endemoniados y sin control de la City, en Londres, Wall Street y la Europa Continental.

Por eso, Islandia se llenaba a manos llenas con el dinero de Lehman and Brothers y la isla pagaba tipos de interés del 15% y de ese modo, succionaba también los ahorros de austriacos, alemanes y holandeses. La banca (el KB-Bank) incluso, puso en órbita una excusa publicitaria: “los islandeses controlan mejor el riesgo por su pasado vikingo”, y así embarcaron de lleno a Islandia, al póquer financiero global, fingiendo bonanza y riqueza para que lleguen préstamos a manos llenas.

Esta festín desregulado se desbocó a límites pocas veces visto: los activos crediticios de los bancos llegaron a multiplicar por 9 el PIB islandés (si lo que produce el país es 100, lo que presta es 900), porque llegaba mucho dinero fresco de otras partes.

Así, los islandeses tuvieron créditos disponibles para casi todo (casas, autos, viajes, producción, tecnología, consumo, etcétera), una política monetaria antiinflacionaria de poco circulante, acompañada de una política fiscal que se basó en bajar impuestos durante 7 años consecutivos: la utopía liberal de Milton Friedman, ni más ni menos, sostenida en un crédito artificial.

Fueron 10 años de crecimiento basados en ilusión financiera más que en realidad productiva, pero cuando los ingleses nacionalizaron de emergencia sus bancos (2009), la llave se cerró abruptamente. Sin ese dinero venido de fuera (Alemania, Francia, Dubai o las Islas Caimán), toda Islandia se quedó con deudas. Formándose una burbuja inmobiliaria hasta que esta finalmente estalló.

En el 2008 el país se declaró en banca rota. Miles de viviendas fueron embargadas y decenas de miles de familias se arruinaron. Cómo sería la cosa que el colapso de los bancos de Islandia está considerado la mayor catástrofe económica sufrida nunca por un país.

Los banqueros hundieron al país y exigían que el Estado los salve al igual que lo han hecho los gobiernos de Grecia, España y Estados Unidos.

Lo mismo quiso hacer el gobierno de Islandia. El gobierno ordenó que el pueblo pagara la deuda que esos bancos tenían con Inglaterra y Holanda. Había que pagar 3.500 millones de euros. A cada ciudadano de Islandia le tocaba pagar 60 mil euros.

El truco neoliberal consiste en privatizar las ganancias y socializar las pérdidas. Los banqueros invierten, arriesgan y si sale bien, la ganancia es para ellos. Si sale mal se lavan las manos y que pague el Estado.


LA NOTICIA

El pueblo de Islandia no aceptó que una deuda privada se hiciera pública. Salieron a las calles, sonaron cacerolas, protestaron y echaron abajo al gobierno de derecha. Y exigieron nuevas elecciones.

El nuevo gobierno elegido hizo un referéndum. Le preguntó al pueblo si querían pagar la deuda de los bancos privados.
9 de cada 10 islandeses dijeron que NO. ¿Por qué tenían que cargar con una deuda que no era de ellos? Los países de Europa dijeron horrores. Y exigían el pago de las deudas. Bajo amenazas de que si no pagaban se hundían.

Islandia se atrevió a decir NO. El gobierno del presidente Ólafur Ragnar puso los intereses públicos por encima de los intereses privados. Metió en la cárcel a los banqueros responsables del desastre, aunque algunos lograron huir y están con orden de captura por la Interpol.

Hoy, Islandia está tranquila y próspera. Va a triplicar su crecimiento en este 2012.
¿Cuál es su secreto? Islandia se negó a salvar a los bancos con el dinero de los contribuyentes. El gobierno defendió a su pueblo y no a un puñado de banqueros corruptos.

Esta es una revolución de la que no se habla porque no quieren que el buen ejemplo se contagie.

El declive de la economía estadounidense

Para los interesados en poseer una idea abarcadora de la crisis económica que afecta a los Estados Unidos les recomendamos el siguiente artículo publicado en varios sitios web. El autor sostiene que a partir de la década de 1970 se entronizó en los Estados Unido una economía dependiente de las fortunas de los ricos. En ese tipo de economía, denominada Plutonomía, la acumulación de riqueza es la meta y el consumo de lujo el objetivo. A causa de esa orientación económica en los Estados Unidos el 1% posee los grandes capitales mientras que el 99% ve mermados sus ingresos. En consecuencia la política económica nacional esta dominada por el sector financiero al que solo le interesa asegurar la mayor ganancia en sus inversiones a nivel globalizado y contar con un estado poderoso que vele por sus intereses, aunque la crisis arrincone a la mayoría.

Plutonomía y precariado: el declive de la economía estadounidense

Noam Chomsky

El movimiento “Ocupemos” ha experimentado un desarrollo estimulante. Hasta donde mi memoria alcanza, no ha habido nunca nada parecido. Si consigue reforzar sus lazos y las asociaciones que se han creado en estos meses a lo largo del oscuro periodo que se avecina –no habrá victoria rápida– podría protagonizar un momento decisivo en la historia de los Estados Unidos.

La singularidad de este movimiento no debería sorprender. Después de todo, vivimos una época inédita, que arranca en 1970 y que ha supuesto un auténtico punto de inflexión en la historia de los Estados Unidos. Durante siglos, desde sus inicios como país, fueron una sociedad en desarrollo. Que no lo fueran siempre en la dirección correcta es otra historia. Pero en términos generales, el progreso supuso riqueza, industrialización, desarrollo y esperanza. Existía una expectativa más o menos amplia de que esto seguiría siendo así. Y lo fue, incluso en los tiempos más oscuros.

Tengo edad suficiente para recordar la Gran Depresión. A mediados de los años 30, la situación era objetivamente más dura que la actual. El ánimo, sin embargo, era otro. Había una sensación generalizada de que saldríamos adelante. Incluso la gente sin empleo, entre los que se contaban algunos parientes míos, pensaba que las cosas mejorarían. Existía un movimiento sindical militante, especialmente en el ámbito del Congreso de Organizaciones Industriales. Y se comenzaban a producir huelgas con ocupación de fábricas que aterrorizaban al mundo empresarial –basta consultar la prensa de la época-. Una ocupación, de hecho, es el paso previo a la autogestión de las empresas. Un tema, dicho sea de paso, que está bastante presente en la agenda actual. También la legislación del New Deal comenzaba a ver la luz a resultas de la presión popular. A pesar de que los tiempos eran duros, había una sensación, como señalaba antes, de que se acabaría por “salir de la crisis”.

Hoy las cosas son diferentes. Entre buena parte de la población de los Estados Unidos reina una marcada falta de esperanza que a veces se convierte en desesperación. Diría que esta realidad es bastante nueva en la historia norteamericana. Y tiene, desde luego, una base objetiva.

Ver artículo completo 

De quién es la crisis y quienes la pagan

Un informe de prensa indica que las principales empresas de los Estados Unidos siguen aumentando sus capitales y ganancias trillonarias. A pesar de esas exorbitantes ganancias los gobernantes, algunos de los cuales son dueños o asesores de ellas, no tienen intenciones de cobrarle los impuestos que en justicia pueden pagar. En cambio estas empresas continúan el proceso de achicar la nómina y eliminar puestos de trabajo con la robotización de operaciones, lo que redunda en mayores ganancias.

Como dicen los sabios de la universidad de la vida: “la crisis es para los trabajadores y para la gente que ven mermados sus ahorros de jubilación de toda una vida y reducida su capacidad de adquirir bienes de consumo básicos.

Las primeras 500 empresas de Estados Unidos aumentaron sus haberes un 58% con respecto a 2008.

Las primeras 500 empresas de Estados Unidos aumentaron sus haberes un 58% con respecto a 2008

Al tiempo que Romney rechazaba aumentar los impuestos a las grandes empresas, se divulgaron nuevas cifras que indican que en medio de un alto desempleo y el estancamiento económico, las primeras 500 empresas no financieras del país cuentan con 1,12 billones de dólares en efectivo e inversiones a corto plazo. Según el Wall Street Journal, la cifra indica un aumento de un 58% con respecto a 2008.

La crisis, una estafa detrás de otra / Juan Torres López

La Real Academia Española de la Lengua define de dos modos el verbo estafar. Como pedir o sacar dinero o cosas de valor con artificios y engaños y con ánimo de no pagar, y, en sentido jurídico, como cometer alguno de los delitos que se caracterizan por el lucro como fin y el engaño o abuso de confianza como medio. Por eso yo creo que el término de estafa es lo que mejor describe lo que han hecho continuadamente los bancos, los grandes especuladores y la inmensa mayoría de los líderes y las autoridades mundiales antes y durante la crisis que padecemos.

Los Estados le dieron a los bancos privados el privilegio de crear dinero emitiendo deuda con la excusa de que eso era necesario para financiar la actividad de las empresas y los consumidores. Pero en los últimos treinta años, la banca internacional multiplicó la deuda para financiar los mercados especulativos y para ganar dinero simplemente comprando y vendiendo más dinero, y no para financiar a la economía productiva. Esta es la primera estafa.

Para disponer de recursos adicionales a los que le depositaban sus clientes, la banca ideó formas de vender los contratos de deuda y los difundió por todo el sistema financiero internacional. Pero al hacerlo, ocultaba que millones de esos contratos no tenían las garantías mínimas y que al menor problema perderían todo su valor, como efectivamente ocurrió. Actuando de esa forma y tratando de elevar cada vez más la rentabilidad de sus operaciones, la banca fue asumiendo un riesgo cada vez mayor que ocultaba a sus clientes y a las autoridades y que transmitiía al conjunto de la economía. Esta es la segunda estafa.

Para llevar a cabo esas estafas, la banca recurrió a las agencias de calificación que actuaron como sus cómplices corruptos engañando sistemáticamente a clientes y autoridades indicando que la calidad de esos productos financieros era buena cuando en realidad sabían que lno era así y que, por el contrario, se estaba difundiendo un riesgo elevadísimo porque eran, como se demostró más adelante, pura basura financiera. Esta es la tercera estafa.

Los grandes financieros consiguieron que los bancos centrales fueran declarados autoridades independientes de los gobiernos con la excusa de que éstos podían utilizarlos a su antojo y de que así era mejor para lograr que no subieran sus precios. Sin embargo, lo que ocurrió fue que con ese estatuto de “independientes” los bancos centrales se pusieron al servicio de los bancos privados y de los especuladores, mirando a otro lado ante sus desmanes. Y asi, en lugar de combatir la inflación permitieron que se diera la subida de precios de la vivienda quizá más alta de toda la historia y constantes burbujas especulativas en numerosos mercados. Y lejos de conseguir la estabilidad financiera lo cierto fue que durante su mandato “independiente” también hubo el mayor número de crisis financieras de toda la historia. Esta es la cuarta estafa.

Para generar fondos suficientes para invertir en los mercados especulativos cada vez más rentables, los bancos y grandes financieros lograron, con la excusa de que eso era lo conveniente para luchar contra la inflación, que los gobiernos llevaran a cabo políticas que redujeran los salarios y aumentaran así los beneficios (que en su mayor parte van a ahorro en lugar de al consumo como le pasa a los salarios), y la progresiva privatización de las pensiones y de los servicios públicos. Esta es la quinta estafa.

Cuando el riesgo acumulado de esa forma estalló y se desencadenó la crisis, los bancos y los poderosos lograron que los gobiernos, en lugar de dejar caer a los bancos irresponsables, de encarcelar a sus directivos y a los de las agencias de calificación que provocaron la crisis, les dieran o prestaran a bajísimo interés varios billones de dólares y euros de ayudas con la excusa de que así volverían enseguida a financiar a la economía. Pero en lugar de hacer esto último los bancos y grandes financieros usaron esos recursos públicos para sanear sus cuentas, para volver a tener enseguida beneficios o para especular en mercados como el del petróleo o el alimentario, provocando nuevos problemas o que en 2009 hubiera 100 millones de personas hambrientas más que en 2008. Esta es la sexta estafa.

Los gobiernos tuvieron que gastar cientos de miles de millones de dólares o euros para evitar que la economía se colapsara y para ayudar a la banca. Como consecuencia de ello tuvieron que endeudarse. Como los bancos centrales están dominados por ideas liberales profundamente equivocadas y al servicio de la banca privada, no financiaron adecuadamente a los gobiernos, como sí habían hecho con los bancos privados, y eso hizo que tuvieran que ser los bancos privados quienes financiaran su deuda. Así, éstos últimos recibían dinero al 1% de los bancos centrales y lo colocan en la deuda pública al 3, al 4 o incluso al 8 o 10%. Esta es la séptima estafa.

Como los bancos y grandes financieros no se quedaron contentos con ese negocio impresionante, se dedicaron a propagar rumores sobre la situación de los países que se habían tenido que endeudar por su culpa. Eso fue lo que hizo que los gobiernos tuvieran que emitir la deuda más cara, aumentando así el beneficio de los especuladores y poniendo en grandes dificultades a las economías nacionales. Esta es la octava estafa.

Los gobiernos quedaron así atados de pies y manos ante los bancos y los grandes fondos de inversión y, gracias a su poder en los organismos internacionales, en los medios de comunicación y en las propias instituciones políticas como la Unión Europea, han aprovechado la ocasión para imponer medidas que a medio y largo plazo les permitan obtener beneficios todavía mayores y más fácilmente: reducción del gasto público para fomentar los negocios privados, reformas laborales para disminuir el poder de negociación de los trabajadores y sus salarios, privatización de las pensiones, etc… Afirman que así se combate la crisis pero en realidad lo que van a producir es todo lo contrario porque es inevitable que con esas medidas caiga aún más la actividad económica y el empleo porque lo que hacen es disminuir el gasto productivo y “el combustible” que los sostiene. Esta es la novena estafa.

Desde que la crisis se mostró con todo su peligro y extensión, las autoridades e incluso los líderes conservadores anunciaron que estaban completamente decididos a poner fin a las irresponsabilidades de la banca y al descontrol que la había provocado, que acabarían con el secreto bancario, con los paraísos fiscales y con la desregulación que viene permitiendo que los financieros hagan cualquier cosa y que acumulen riesgo sin límite con tal de ganar dinero… Pero lo cierto es que no han tomado ni una sola medida, ni una sola, en esa dirección. Esta es la décima estafa.

Mientras está pasando todo esto, los gobiernos, esclavos o cómplices de los poderes financieros, no han parado de exigirle esfuerzos y sacrificios a la ciudadanía mientras que a los ricos y a los bancos y financieros que provocaron la crisis no les han dado sino ayudas constantes y todo tipo de facilidades para que sigan haciendo exactamente lo mismo que la provocó. Gracias a ello, éstos últimos están obteniendo de nuevo cientos de miles de millones de euros de beneficios mientras que cae la renta de los trabajadores, de los jubilados o de los pequeños y medianos empresarios. Esta es la undécima estafa.

Mientras que constantemente vemos que los presidentes de gobiernos reciben instrucciones del Fondo Monetario Internacional, de las agencias de calificación, de los banqueros o de la gran patronal, la ciudadanía no puede expresarse y se le dice que todo lo que está ocurriendo es inexorable y que lo que ellos hacen es lo único que se puede hacer para salir de atolladero. Esta es la duodécima estafa.

Finalmente, se quiere hacer creer a la gente que la situación de crisis en la que estamos es el resultado de un simple o momentáneo mal funcionamiento de las estructuras financieras o incluso económicas y que se podrá salir de ella haciendo unas cuantas reformas laborales o financieras. Nos engañan porque en realidad realidad vivimos desde hace decenios en medio de una convulsión social permanente que afecta a todo el sistema social. La verdad es que cada vez hay un mayor número de seres humanos hambrientos y más diferencias entre los auténticamente ricos y los pobres, que se acelera la destrucción del planeta, que los medios de comunicación están cada vez en propiedad de menos personas, que la democracia existente apenas deja que la ciudadanía se pronuncie o influya sobre los asuntos más decisivos que le afectan y que los poderosos se empeñan en imponer los valores del individualismo y la violencia a toda la humanidad. Esta es la decimotercera estafa.

Lo que ha ocurrido y lo que sigue ocurriendo a lo largo es la crisis es esto, una sucesión de estafas y por eso no se podrá salir de ella hasta que la ciudadanía no se imponga a los estafadores impidiendo que sigan engañándola, hasta que no les obligue a dar cuentas de sus fechorías financieras y hasta que no evite definitivamente que sigan comportándose como hasta ahora.

Juan Torres López.  El autor es catedrático de economía aplicada de la Universidad de Sevilla y miembro del Consejo Científico de ATTAC en España.

Mañana será otro día / Gloria Dones

Dos amigas se encontraron

Frente a la casa alcaldía

Una triste y agobiada

La otra feliz de la vida.

¿Qué te trae por estos lares

Acaso estás de visita?

No, vine por una ayuda

Todo, todo se complica.

ruleta

Fui cesanteada hace poco

No tengo ni pa comida.

Y dime… ¿Tu cómo estás?

Yo gozando noche y día.

Anoche me fui al casino

¡Eso si es vida, mi niña!

Perdí unos cuantos pesitos

Pero eso a quién le importa

Los recuperaré algún día.

Y yo para mis adentros

Decía–¿Es justa la vida?

Tanta gente deambulando

Sin hogar y sin cobija

Nadie le extiende la mano

Ni le brinda una sonrisa.

Pero yo tengo esperanza

Habrá un nuevo amanecer

Mañana será otro día.

© Gloria Dones, julio 2009