Realizarán reconocimiento en memoria a la cantautora salinense Ivania Zayas Ortiz / por Víctor Alvarado Guzmán

Salinas, Puerto Rico – La Legislatura Municipal de Salinas aprobó por unanimidad una Resolución de la Legisladora Municipal del PIP, Litzy Alvarado Antonetty, con la coautoría de toda la delegación del PPD, para designar con el nombre de la cantautora salinense Ivania Zayas Ortiz el salón de banda y baile de la Escuela de Bellas Artes Santiago R. Palmer del Municipio salinense.

Alvarado Antonetty propuso este reconocimiento por lo que ésta y su familia representan para el pueblo de Salinas.

Ivania se inicio formalmente en la música a los 12 años en la Escuela Intermedia Urbana de Salinas, donde se desempeñó como primera y segunda trompeta en la Banda Escolar, con la cual representó al municipio de Salinas a nivel nacional. Su conocimiento sobre la guitarra lo adquirió de forma autodidacta.

Según la Legisladora Municipal, para Zayas Ortiz la música fue su mayor pasión e incursionó en varios géneros musicales.

“En 1995, junto a su amigo y guitarrista Danny Ruiz (q.e.p.d), obtuvieron el primer lugar en la categoría de interpretación en el VII Festival de la Canción en el Teatro Georgetti de San Juan, con la canción “Sueño sin final” escrita por Ivania. Luego se formó Ivania y los Seres de Plasticina, y grabó la producción musical “Seres”, que constó con diez temas de la autoría de Ivania, y un tema escrito e interpretado por su padre Ángel Luis Zayas. El amor por su Patria, a la libertad de su país y a luchar por las causas justas, la llevó a interpretar un selecto repertorio del cancionero latinoamericano, que los compartió en diversas actividades, como fue la inauguración de la Plaza Monumento a Albizu Campos en Salinas en el 2013”

En el 2008, Ivania fue parte del Taller de Cantautores del Instituto de Cultura Puertorriqueño (ICP) y en los últimos años de su vida, la cantautora realizó diversas presentaciones en Puerto Rico, junto a la profesora y trombonista de origen holandés, May Peters, bajo el exitoso concepto ‘De la bohemia a la rumba’.

Con respecto a su educación, Ivania se graduó de un bachillerato en Artes de Comunicación/Comunicación Audiovisual en la Universidad de Puerto Rico y obtuvo un grado de maestría en Gestión y Administración Cultural. Trabajó como videógrafa en EducArte Inc. del Municipio de San Juan, fue locutora y técnica de locución en Radio Universidad de Puerto Rico, editora en jefe y correctora de la Revista Noctámbulo de la corporación Mannon Group, asistente ejecutiva de la Feria Internacional del Libro de Puerto Rico y Coordinadora de Relaciones Pública y Apoyo del Departamento de Desarrollo del Museo de Arte de Puerto Rico.

“Habiendo sido tocada su familia por el cáncer, esto la motivó a participar de actividades con profundo interés humano, como la edición del 2002 del “Relevo por la vida”, auspiciado por la Sociedad Americana contra el Cáncer, evento de Ponce realizado en el Albergue Olímpico de Salinas. En el 2014, fue escogida como “Embajadora Artística” del primer evento de “Relevo por la vida” realizado por equipos del pueblo salinense. Además, participó de la actividad “Desnudas por Haití”, para comprar medicamentos para las mujeres en Haití.

En el salón que llevará el nombre de Ivania, se pintará un mural con su imagen, a realizarse por otro joven artista salinense José Luis Baerga, mejor conocido por Chema. El proyecto respaldado por la presidenta de la Legislatura Municipal, Jacqueline Vázquez Suárez, incluye realizar una sencilla actividad de pueblo, que junto a su familia y amistades, celebre la vida de Ivania Zayas Ortiz.

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Recado a Juan Gabriel / por Marioantonio Rosa

JUAN_GABRIEL (2)

Voy a escuchar de nuevo esa primera canción
donde un trópico se echaba a dormir en tu garganta
y tendía sombras de días despejados,
lloraba y esperaba un beso, o se quedaba
verano y escalera en el hogar de tus ojos.

Tendré los ocasos de tu música,
y aquella sangre de ángel regada por tu idioma;
un tequila reposado y bugambilias,
para que nunca nos abandone tu soledad

y el cántico,
de Mar Pacífico rompiendo los cerezos
o las terrazas grises donde iban a solearse algarabías

que después bajo tu piel se iluminaban
y eras tú, amándonos
como ese sol de Michoacán
donde solo son de tu astro las palomas.

Marioantonio RosaMarioantonio Rosa.© 2016

Ivania Zayas: Una vela que no se apagará

por: Víctor Alvarado Guzmán

“Me han molestado mucho las injusticias del mundo. Bien adentro de mí, late una preocupación fuerte porque me duele ser parte de lo que soy parte; de los daños al medio ambiente, la pobreza y la explotación”, Ivania Zayas.

2013-02-12%2B18.41.12-1%2B(1).jpgDesde el fallecimiento de mi madre no había sentido tanta tristeza como la que sentí el pasado domingo 8 de febrero de 2015, cuando confirmé la noticia de que la amiga Ivania Zayas, una joven cantautora salinense, había fallecido al ser atropellada por alguien que manejaba un auto y se fue a la huida. A través de las redes sociales pude descubrir que ese dolor se esparció a través de Puerto Rico, pues ella sembró una semilla de amor en tantas personas a las que tocó.

Recuerdo a Ivania cuando aun siendo una estudiante de escuela superior, comenzaba a expresarse con su guitarra y su melodiosa voz. A mediados de los ’90, yo dirigía un grupo de nova trova llamado Ramaca y nos invitaron a participar en el programa “Desde mi Pueblo”, producido por el Canal 6, el cual sería grabado en Salinas. En esa ocasión, Ivania también participó en el programa junto a su amigo Danny (con quien debe estar haciendo un dúo en el cielo en este momento). Desde que la escuché por primera vez cantar y tocar su guitarra, sabía que era una joven con un gran talento. Incluso en algún momento intentamos reclutarla para nuestro grupo, pero ese junte no se dio. Y quizás es que Ivania estaba destinada a brillar con luz propia.

Mi esposa Litzy Alvarado, quien es cantante de música cristiana, es una gran amiga de Ivania y me contaba que, mientras las madres de ambas participaban en el grupo de las legionarias de la Iglesia Católica en la comunidad del Coco de Salinas, ella y su hermana Mitzy pasaban horas cantando con Ivania en su casa. Más tarde las tres cantaron juntas en el ministerio de música de la capilla Santa Ana del Coco.

Varios años después, en una actividad del Partido Independentista Puertorriqueño de Salinas, volví a encontrarme con Ivania. Al escucharla interpretar y vivir las canciones que nos regalaba, me di cuenta cuanto había madurado durante ese tiempo. La vi más segura de sí misma, con una imagen propia, una excelente interacción con el público y utilizando su voz para envolvernos en las letras de sus melodías. Allí Ivania y Litzy volvieron a cantar juntas, esta vez cantándole a la Patria a la cual ambas amaban.
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Hay varias cosas que recordaremos de Ivania: su eterna sonrisa, el amor a su Patria, el servicio desinteresado por las causas sociales y el amor a su familia. Ese legado que nos deja, aun siendo tan joven, debe ser un ejemplo para todos nosotros y tenemos que convertirlo en una vela la cual hay que procurar que no se apague. Que nos moleste la injusticia del mundo y nos duela el daño al medio ambiente, la pobreza y la explotación. Así Ivania se mantendrá presente y viva en la existencia de cada uno de nosotros, en la memoria colectiva de Salinas y en la historia cultural y musical de nuestra Patria puertorriqueña.

© Víctor Alvarado Guzmán. el autor es músico y compositor salinense.

José Cheo Feliciano, 1935-2014 : In Memoriam

“Familia”, de tantas y tantos, traspasaste el umbral que conduce a la eternidad. Ahora solo escucho tu voz rica de tiempos idos, de caminos recorridos.

“Familia”, cuantos amores ancestrales, cuanta rebeldía milenaria se agolpa en los ritmos que armonizan con tu voz. Con penas y glorias la piel sudorosa huele a sentimientos africanos, a faniados escapes de los helados vientos neoyorquinos para imaginarse en las mulatas barriadas ponceñas. En nuestro suelo matrio no se congela la sangre, más bien hierve cuando el areito repecha los cantos espirituales y los cultos a las divinidades de ayer y de hoy se vuelcan en efervescencia y gozo: cuando los líquidos refinados por las ánimas del mangle bautizan las madrugadas.

“Familia”, síntesis de pueblo, alargada parentela que aguarda la señal para transmutar equívocos esclavizantes, para romper cadenas, para destrozar prejuicios y redimirse colectivamente.

Ahora solo nos acompaña tu voz, “familia”, tu amada voz hecha millones de voluntades para afirmar los sentimientos, querencias y afanes proclamados en tu lírica.

La inesperada muerte de Cheo Feliciano sorprendió a los organizadores de un concierto en su honor que de todos modos se llevará a cabo en los próximos meses. Detalle sobre la vida y obra del afamado salsero pueden examinarse en Wikipedia.

Sigue la Gremalmanía

Gremal Maldonado combatirá en las próximas semanas contra el nivel económico superior que obviamente poseen los otros candidatos del concurso de canto Ídolos de Puerto Rico.

Una parte del negocio de estos concursos es la venta de votos.  Ganar esta competencia depende de la cantidad de votos que se compren a favor de los concursantes. El papel del jurado es imprimirle un tono de controversia al espectáculo y emitir juicios, no siempre acertados, con la idea de estimular la mayor participación de votantes.

Como ese es el criterio de selección más poderoso, por  no pensar que sea el único, quién más dinero tenga más votos podrá comprar.

Pero cabe la posibilidad de que ocurra un milagro y miles de televidente se vuelquen a votar por el concursante que cuenta con menos recursos económicos.  Si los televidente se animan a comprar votos seguramente haran la diferencia y triunfará quien logre el respaldo popular.

Gremal Maldonado llegó al concurso cargando solo su potente voz y unas ganas inmensas de superación. Esta hija de una humilde barriada puertorriqueña rodeada de circunstancias que poco importan a las elites económicas de este País, merece triunfar para que ese potencial artístico natural se eduque y remonte musicalmente.

Votar por ella debe recordarnos que desperdiciar los talentos de nuestra gente empobrece la calidad de vida y troncha las aspiraciones de muchos jóvenes. La Patria somos nosotros, la Gente, y en la medida que potenciar los talentos de la gente sea lo primero, más rica y potente será la Patria.

SRS

La gremalmanía se apodera de Salinas

En el marco de un Puerto Rico convulsionado los programas de búsqueda de talento son un oasis para que la gente descanse por algunas horas de las situaciones que los agobian.   Tan apasionadas como trágica, la trama de estos programas agolpan en los participantes los deseos y los sueños de muchas personas. Esa intrínseca característica de nuestra especie de construir ídolos desata pasiones que contagian a muchos hasta llamar la atención del más desinteresados. Por eso la trasformación de Gremal Maldonado, la construcción comercial de una figura salida de las humildes barriadas de nuestro país, capta la atención de los que examinan los fenómenos mediáticos, por un lado, y del tropel de fans que gritan y celebran cada palabra y cada estrofa cantada por su ídolo.

La gremalmanía es un fenómeno fácil de explicar. Se trata simplemente de una expresión que se va escribiendo tras el deseo, la imaginación, las aspiraciones y la esperanza de la gente.  El pueblo sabe que tiene que dejarse sentir, trasmitir quién es y que hace, quizás tras la idea de que debemos ser más consciente de lo que todavía no hemos sabido hacer. Por eso, suceda lo que suceda en la competencia, la gremalmanía es un signo de un sueño colectivo  que habla de los que somos y para imaginar lo que podemos alcanzar.

Gremal Maldonado es símbolo de los muchos talentos refulgentes escondidos entre nuestra gente.

Puertorriqueños que nos dejaron un tatuaje en la memoria…

Por José Manuel Solá Gómez

Para bien o para mal—aunque recordar, pienso yo, siempre nos hace bien, pues nos ayudan a reconocer  el camino andado—he estado evocando los años 1950 cuando salía de mi humilde hogar por un  caminito bordeado de amapolas y flamboyanes.

Hablo de aquella época en que pensábamos que podríamos derrotar la desesperanza. Y reflexionaba en todas estas cosas mientras escuchaba música en el moderno medio de YouTube.

Ah… los años ’50… Si, hablo de aquellos años cuando por las tardes Rafael Pont Flores comentaba las noticias deportivas por WKAQ Radio en un programa que era auspiciado por la cerveza Pabts Blue  r

Ribbon. Antes de aquel programa radial escuchábamos a Raúl Carbonel en un personaje llamado “Leonardo Moncada”, que yo no podía perderme. (Por lo menos, a mi casa no había llegado la televisión, gracias a Dios). Detrás de Leonardo Moncada, hacía su aparición el Hombre Mono: Tarzán, cuyo intérprete desconozco.

Las cervezas de mayor consumo eran la India y la Corona. El arroz, Sello Rojo. La salsa, Del Monte. La ropa elegante de hombre: La Esquina Famosa o San Río. Los discos de mayor difusión llevaban el sello Marvela. Los principales periódicos, El Imparcial y El Mundo.

La criminalidad se circunscribía a probablemente un sólo nombre: Correa Cotto. (Si andaba por Ponce, la gente de Caguas cerraba temprano puertas y ventanas).

El escenario político-partidista era dominado por la figura de Luis Muñoz Marín, aunque hubo voces que transitaron la misma escena con un timbre recio, como Gilberto Concepción de Gracia o Ernesto Ramos Antonini.

En la literatura se hacían escuchar grandes escritores, poetas, dramaturgos, estudiosos, como por ejemplo, Nilita Vientós Gastón, René Marqués, Enrique Laguerre, Abelardo Díaz Alfaro…

En la División de Educación a la Comunidad… Madeleine Willemsen… En fin, son tantos los nombres que en este momento se me escapan… Pero que sé que con un pequeño esfuerzo mi memoria puede recuperarlos…

Pero la música. Ah, caray, la música… Digo el nombre “a la soltá” y estoy seguro de lo que digo. Si alguien dominó la música popular, ese fue Felipe “La Voz” Rodriguez. No había radio ni vellonera donde no se escuchara aquella voz que rompió todos los moldes. Ello porque, probablemente Felipe Rodríguez recogió en su cantar la angustia soterrada de nuestra gente, la que no se permitía —hasta entonces—que aflorase a los ojos o a la garganta. Si, muchas de aquellas melodías eran tangos adaptados al ritmo del bolero, pero de tal forma que acariciaba aquellos “poemas con música” que él y sus Antares entregaban al pueblo.

Algunos han dicho que eran “corta-venas”. Y yo pienso: ¿y qué? Tantas veces canté, siendo yo una caricatura sincera de Felipe Rodríguez, Rebeldía, China Hereje, Copas y Amigos, Golondrina Viajera, No te perdono más, Cárcel sin rejas… Una danza que no he vuelto a escuchar: Ídolo Roto. Novela. Pobre Gaviota…

Ahora cualquiera que pueda moverse como un primate y pronunciar eso que llaman reggaetón, mientras suda profusamente, es tenido por “artista” gracias a las técnicas de mercadeo y a la deformación cultural de las nuevas generaciones. En los años cincuenta no era de esa manera. Grababan un disco de 78 r.p.m. en acetato —de aquellos que si caían al suelo se volvían añicos— y con buena suerte, pero sobre todo si tenía talento el artista, podían llegar a las favoritas de las ondas radiales.

Ah, llegó una época en que muchas chicas usaban unas “enaguas can-can”, eso lo recuerdo. Y en Caguas uno compraba los discos en una tienda llamada Violeta’s Book Shop. Bueno, los varones usábamos los infames tubitain (o como sea que se escriba).

En esas cosas pensé por un buen rato. Perdonen, pero ahora voy a tomarme un vinito, voy por “la última copa”….

©JMS

Lágrimas negras / versión cantada por Guillo Rivera

Guillo Rivera / Carlos Malagón

Conocido en el ambiente musical como “Guillo Rivera”, intérprete de salsa nació en el barrio La Plena de Salinas, Puerto Rico. Proveniente de una familia muy humilde, “Guillo” comenzó su carrera artística muy joven. Demostrando su enorme talento a muy temprana edad. Rápidamente comenzó a desarrollarse como cantante, desempeñándose como tal en su pueblo natal de Salinas y a nivel nacional.

En la década de los anos 70’s fue descubierto por el maestro “Willie Rosario” quien lo incorporó a su famosa orquesta inmediatamente. Junto al “Rey del Ritmo” se consagra como uno de los mejores intérpretes del género tropical, salsa y el bolero, cosechando así, un sin número de éxitos tales como “Esa que yo conocí”,  “Boba”, “Sanjuanero”, “Que bonito es Puerto Rico”, y muchísimos más, escuchados por todo el Caribe, Centro y Sur América, Estados Unidos y mundialmente, convirtiéndose así en uno de los cantantes favoritos del público.

Luego “Guillo” formó su propia orquesta junto al también cantante “Junior Toledo” continuando su trayectoria hacia la fama y triunfando por todas partes, poniendo el nombre de Puerto Rico en alto. Durante su trayectoria “Guillo” se consagró como intérprete de música popular caribeña, se
ganó el respeto y el cariño del público y de todos sus colegas.

Estos son solamente alguno de los logros de la historia musical y personal de “Guillo Rivera”. Este jibarito de gran corazón y sentimiento ha obtenido diferentes reconocimientos a trevés de su carrera. Aún cuando la fama y el triunfo siempre lo han acompañado, “Guillo Rivera” permanece en su barrio, La Plena de Salinas, lugar que lo vio nacer, crecer y desarrollarse. Nunca olvida sus raíces y continua siendo el ser humano de gran corazón y sentimiento de siempre.

Fuente: Gonikusblog