Enriqueta Méndez Fajardo, Henrietta Rubio Díaz o simplemente Queta : historias de mis antepasados

por Lilia E. Méndez Vázquez

Serie Genealogía

El personaje que nos atañe revistió toda su vida un aire de misterio, quizás porque aparecía y desaparecía a su antojo, delante de los ojos de los niños descendientes de los Méndez Forestier o porque, a juzgar por los datos hallados hasta ahora, ninguno de sus días fue parecido al otro.

Enriqueta Méndez Fajardo nació alrededor de 1882, un año antes que su hermano Luis Méndez Forestier. Sus padres fueron Gregoria Fajardo y mi bisabuelo Andrés Méndez; y aunque al momento desconocemos si fue fruto del matrimonio entre sus padres, sí sabemos que fue reconocida legalmente al momento de su nacimiento.

En 1903, a sus 21 años, contrajo matrimonio con Francisco Martínez, un militar natural de San Germán y vecino de San Juan, hijo ilegítimo de Luisa Martínez. La pareja estuvo casada hasta el 30 de junio de 1909, cuando solicitaron declarar el vínculo matrimonial como roto y disuelto ante las autoridades civiles.

Ya en el censo de población de 1910, Enriqueta es enumerada como esposa de Amado Carrión y San Juan, un vendedor ambulante de refrescos. Componían un matrimonio consensual y vivían en la calle Isabel Segunda, del barrio Marina, en el municipio de San Juan.

Y aquí empieza el relato oral de los niños de aquella época. Ya ninguno existe, pero su recuerdo de aquella tía andariega a quien llamaban Queta llegó hasta nosotros por lo peculiar del personaje.

Se cuenta que un buen día, Enriqueta decidió emigrar a Nueva York y establecer una banca de bolita que beneficiara a la diáspora boricua y de paso a su bolsillo. La bolita era el juego clandestino paralelo al juego legal de la lotería del Estado y era muy popular en la población quizás por ser los premios más jugosos que en el juego legal.

Aparentemente, el negocio prosperó, pues cada cierto tiempo se oía la algarabía de los pequeños al ver llegar a la Cuesta de las Piedras, hoy calle Post en Mayagüez, la amplia figura de Queta, cargada de bisutería de colores llamativos para regalar a los niños y adolescentes.

El aprecio a Queta era tal, que una foto suya adornaba una pared de la sala donde vivía la familia de su padre.

A principios de la década del 1930, en plena época de la gran depresión, Judith Méndez Más, hija mayor de Luis y Gregoria, mis abuelos paternos, fue enviada a Nueva York a buscar nuevos horizontes. Su padre había fallecido en 1929 y la carga familiar era numerosa por lo que necesitaban algunos miembros que pudieran trabajar y proveer para las necesidades de los menores, o al menos, no ser ellos carga para la frágil economía familiar. Así fue como Judith fue a dar a sus 22 años, a la casa de Enriqueta en el barrio de Brooklyn. Allá conocería a su futuro esposo, Juan Espinosa, con quien procreó una bonita familia. En 1935 se casaron y fueron a vivir a Richmond Hill, NY.

Mientras tanto, Queta vivía en el 239 de Sands St. en Brooklyn con un nuevo marido de apellidos Rubio Díaz. La muerte la sorprendió el 11 de febrero de 1940, en el Kings County Hospital, víctima de su presión arterial. Tenía unos 55 años. Da parte de su deceso, otro de sus sobrinos, Raúl Méndez Segarra, hijo de Andrés y Romana, quien vivió gran parte de su vida en la diáspora y a la sazón tenía 28 años. Raúl aparentemente vivía alojado en casa de la difunta.

Sus datos exactos de nacimiento en 1882, así como información sobre sus pretendientes y descendientes aún no han sido descubiertos.

©Lilia E. Méndez Vázquez

31 de agosto de 2019

Denise Sánchez García: una agrónoma con alma de reina

Denise Sánchez García: una agrónoma con alma de reina
Por Víctor Alvarado Guzmán

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“¿Tú vas a hacer eso?”, preguntaron asombrados los compañeros de trabajo de Denise, una mujer de 43 años y madre de un hijo de 18, cuando esta les comentó que participaría del certamen de belleza Miss y Mister Iberoamérica Internacional 2018.

La agrónoma Denise Sánchez García, trabaja con el United States Department of Agriculture (USDA), en el área de Animal and Plant Health Inspection Service (APHIS), en el Aeropuerto Internacional Mercedita de Ponce.

Antes de que cualquier avión pueda alzar vuelo hacia su destino, pasa por sus manos para ser inspeccionado.

Sánchez García, quien vive en Santa Isabel pero es original de Salinas, tiene dos bachilleratos, en química y en agronomía, del Recinto Universitario de Mayagüez, o como ella prefiere llamarlo: el Colegio. “Soy colegial, sangre verde”, dijo con su característico tono de voz dulce y pausado.

Un camino complicado

Su deseo original era estudiar bioquímica, pero situaciones familiares le hicieron buscar otra área de interés.

“La vida familiar fue un poco complicada. Mi papá, Dionisio Sánchez, siempre tuvo complicaciones de salud, así que muchas metas que teníamos no las podíamos alcanzar, porque había que darle atención a él. En la universidad fue un poquito cuesta arriba. Yo sabía que después del bachillerato no podría irme a Estados Unidos a continuar bioquímica. Y decidí buscar otras oportunidades, en el área de investigación, y que me llamara la atención”, explicó Denise.

Casi finalizando su bachillerato en química, conoció al director del Departamento de Agronomía y Suelos en ese tiempo, el Dr. José A. Villarubia Cruz, quien también era químico, y este la motivó a que intentara la investigación científica de suelos. Así llegó a la agronomía.

Pero, Denise también recuerda algo especial que la influenció y la marcó desde niña: el cañaveral.

“El tener ese cañaveral alrededor, que prácticamente lo tenía en el patio de mi casa, y poder jugar en él. Para ese tiempo no había teléfonos ni internet. No había nada. Y esos juegos dentro del cañaveral, ese contacto con la naturaleza, creo que siempre me persiguió. Por eso es que me marca tanto ese contacto con la naturaleza”, comentó melancólica.

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Un suceso que cambió su vida

Denise tiene una filosofía interesante sobre su vida: “Para muchos el amor es su motor, para mí lo ha sido el dolor, y trato de absorber todo lo positivo de él”.

Por eso, uno de los sucesos más triste en su vida, le ayudó a comprometerse a realizar otros de sus sueños.

Su madre, Laura García, falleció el 8 de julio de 2018, luego de un derrame cerebral que la mantuvo en cama más de un año.

“La situación de mi mamá me ayudó. Ya había pasado muchas situaciones difíciles, pero esa vivencia con ella me ayudó a despertar sobre lo que era la vida, de una manera impresionante. Le agradecí su sacrificio, su dedicación con nosotros y le prometí a ella que yo iba a vivir. Que daría un espacio para cumplir esos sueños y esas metas”, dijo Denise muy conmovida.

Uno de esos sueños que mantenía desde joven guardado en el baúl de su corazón, era aprender a modelar.

“Me reuní con el director de la academia JMC Model & Talent Agency de Juana Díaz, José Miguel Colón, y le pregunté: ¿Usted cree que a esta edad yo pueda modelar? Ya yo me estaba limitando. Y él me dijo: claro que sí. Vio mis fotos y me aceptó. Y así comencé. En pocos meses, ya me estaban llamando de Santo Domingo para representar a Puerto Rico allá”, explicó.

Miss y Mister Iberoamérica Internacional

El certamen de Miss y Mister Iberoamérica Internacional, que lleva tres años realizándose, es producido por Villasmil Eventos, establecido en Rep. Dominicana. El evento lo componen todos aquellos países de Latinoamérica que son de habla hispana e incluye a Brasil.

“Recogen el potencial que tienen estos países iberoamericanos para llevarlos al certamen de belleza. Como lo es Miss Universe, Miss Mundo, como lo fue Miss Piel Canela hace muchos años. Lo diferente es que tienen todas las categorías, desde niñas hasta adultas de 50 años. Y también tiene categorías de varones. Eso hace este certamen diferente”, explicó Denise.

En la edición del pasado año, Puerto Rico fue el único país que llevó representación en las siete categorías del certamen, ganaron en seis de ellas y en la otra la participante boricua quedó segunda finalista. Denise fue coronada en la categoría Sra. Iberoamérica Internacional.

“Lo más que puedo resaltar del certamen es el poder ver cómo se desplazan estas distintas culturas, como se manejan personas de otros países, todas en un mismo escenario. Son personalidades y culturas completamente distintas. De donde tú vienes y lo que has aprendido en tu país, es algo que sale natural cuando estás en un escenario. Y lo compartes. Hay esa tendencia a compartirlo. Ese compartir de las culturas, esos detalles bonitos que tiene cada país, se quedó bien marcado allí. De hecho, las preguntas del jurado fueron enfocadas al turismo y cultura”, expresó.

La participación y triunfo de Denise en este tipo de certamen, rompe los estereotipos que existen sobre las mujeres que participan de eventos de belleza.

“Todos hemos tenido esa visión de lo que son los concursos de belleza. Pero, eso ha cambiado mucho y uno no lo ve hasta que está dentro del ambiente. Ha cambiado desde la perspectiva de la participante, que ya no quiere ser parte de ese estereotipo. Y ha cambiado mucho desde la perspectiva de los organizadores de eventos y del jurado. Ellos buscan naturalidad en la participante y que realmente haya un propósito detrás de su participación. No es sólo llevarme una corona, ponerla sobre el gavetero y decirles a todos que soy una reina. Lo importante es ¿qué vas a hacer con eso?”, explicó.

Apoyo a causas benéficas

Tras ganar el concurso de Miss Iberoamérica Internacional, Denise recibió acercamientos de fotógrafos, organizadores de eventos e instituciones benéficas.

65794381_684314252029461_8955184860029255680_n.jpg“Una actividad que participé fue en Sabana Grande, en la Pink Pasarela, donde se recaudaron fondos para la Sociedad Americana contra el Cáncer. Fui junto otras modelos del grupo y al diseñador Luis Rentas. Fue una actividad bien bonita, exitosa y conmovedora. Otra diseñadora vistió con su colección a varias de las sobrevivientes con sus hijas, familiares y amistades para que hicieran la pasarela. Esa pasarela fue la más acogida por todo el público”, manifestó.

La Sra. Iberoamérica Internacional expresó que continuará su apoyo a la lucha contra el cáncer, y estará participando de actividades de la organización Light the Nigth: Leukemia and Lymphoma Society.

Por último, Denise asegura que hay que estar preparada para lograr unas cosas en ciertas etapas de la vida.

“Estoy segura de que, en otro momento de mi vida, no hubiese tenido la madurez para hacer esto y para recibirlo con la humildad que tengo ahora. Estoy aprovechando la oportunidad, pero no dejo de ser yo. Una vez salgo de los tacones, y de todo el glamour, sigo siendo la misma compañera de trabajo y haciendo mi labor en el aeropuerto como todos los días”, expresó la agrónoma con alma de reina.

(Nota: Denis entregará su corona en octubre a la próxima Miss Iberoamerica)

por Víctor Alvarado Guzmán

Nelson Santos Torres: ejemplo vivo de la lucha comunitaria

por Ruth (Tata) Santiago y Roberto Thomas

Hay seres humanos cuyo oficio en la vida es la vida misma. Estas personas son a la vez agricultores, constructores, tejedores, alfareros y maestros. Todo lo que pasa por sus manos es susceptible de ser fertilizado, de ser unido, abriendo paso a una nueva forma, puede transformarse en una obra de arte.  Estos artesanos dejan huellas indelebles en todas y todos con quienes se relacionan. Conocerlos es una agradable sorpresa que nos abre las puertas de otra humanidad, trabajar con ellos es una experiencia única que nos enriquece y nos transforma, relacionarse con ellos es entrar a una multiplicidad de vivencias de las que ya no hay marcha atrás.

Nelson Santos Torres es una de estas personas que asume la vida como un oficio. Busca sacar, desarrollar y potenciar la vitalidad que queda en este mundo de injusticias y desigualdades, para transformarlo en el lugar donde cada cual pueda vivir al máximo como parte de un proyecto de mejorar la existencia humana desde una perspectiva de equidad y de justicia. Emana vitalidad creativa y renovadora que practica y enseña con el ejemplo, sin pretensiones ni imposiciones.

Nelson nació en Santurce, Puerto Rico el 26 de agosto de 1946, hijo de Doña Zenaida Torres.  Se crió en Salinas junto a sus hermanas y hermanos y demás familia, durante la época agridulce de la industria de la caña de azúcar. Experimentó de cerca la vida sacrificada del obrero de la caña a través de su abuelo, Don Gerónimo Torres. Pero también tuvo un acercamiento a la vida holgada de los grandes terratenientes para los que su progenitora laboraba como empleada domestica. Desde jovencito, la vida le dio lección de la desigualdad e injusticia imperante.

En 1965 fue reclutado obligatoriamente al ejército de los Estados Unidos a la Guerra de Vietnam donde presenció la crueldad de la invasión norteamericana a un pueblo como el suyo que luchaba por su libertad. Al salir del ejército, Nelson pasó tres años en la ciudad de Nueva York donde participó en las luchas de reivindicaciones por viviendas decentes, educación de calidad y contra el discrimen a través de una organización conocida como, Justicia Boricua Latina.

Al regresar a Salinas en 1970, comprometió su vida con el proceso de justicia y vida buena desde las comunidades no solo de Salinas sino del sureste y otras comunidades y proyectos de Puerto Rico a través de las distintas organizaciones con las que se afilió y trabajó. Fue facilitador de proyectos agrícolas, políticos, obreros-industriales y educador.

Participo y colaboro con las Hermanas de Jesús Mediador y el Padre Álvaro en Bayamón.  Fue parte de la fundación de múltiples organizaciones y proyectos culturales, deportivos, sociales, educativos tales como el Instituto para el Desarrollo Cultural y Deportivo del Coquí, Inc, el Periódico Salinas Hoy que luego se convirtió en Hoy desde Salinas. En conjunto con pescadores y miembros de las comunidades de Salinas, Nelson fundó el Comité Comunal Playa-Playita de Salinas y el Comité para el Desarrollo de Salinas, lo que llevó al establecimiento de la Escuela La Rosada, entre otros. La Escuela La Rosada fue el espacio comunal donde se fundó el Comité Dialogo Ambiental.

Nelson fue parte del desarrollo de Nuestra Escuela en Caguas. Facilitó procesos de organización y desarrollo en la Barriada Morales y Savarona de dicha ciudad a través del Centro de Afirmación Personal y Familiar, (CAPFI). Los principios de evitar que los egos, las peleas chiquitas y las situaciones individuales se interpongan al beneficio y trabajo colectivo han sido guía de todo proceso en el que ha participado.

En diciembre 2010, Nelson lidera la fundación de la Iniciativa de Ecodesarrollo de Bahía de Jobos, Inc. (IDEBAJO) que continua la tradición de facilitar alternativas de desarrollo comunitario desde, por y para las mismas comunidades. Hoy desde IDEBAJO y las organizaciones que la componen, se propicia la autonomía mediante proyectos socio-productivos como Coquí Solar, Construyendo Solidaridad desde el Amor y la Entrega, que ha estado facilitando el desarrollo de vivienda desde el modelo de ayuda mutua, Huertos comunitarios del Coquí, diversos proyectos de turismo comunitario, programa de radio, la pescadería Raúl Maldonado en Playa, la gestión ambiental del Comité Dialogo Ambiental, la organización comunitaria y el desarrollo de proyectos de formación y capacitación entre otros procesos.

Nelson siempre ha enfatizado en la importancia del bien y la gestión colectiva y siempre ha reconocido la aportación de mucha gente en su proceso de vida, desde su madre y su familia, Letty, personas que lo acompañaron y facilitaron su desarrollo, los trabajadores de la caña, las comunidades y tantas otras personas que forman un colectivo que ha aportado y vive en el caminar de Nelson.

En fin, que hoy con reconocer Nelson Santos Torres no pretendemos entrar en esas dinámicas de engrandecer al individuo sucumbiendo a la banalidad de los egos, sino reconocer con humildad que juntos somos parte de ese proyecto, y que contigo hemos fortalecido nuestro compromiso. Que sabemos que somos herederos de la huellas y experiencias que nos ha compartido y que sumando las nuestras construimos un edificio de posibilidades esperanzadoras entre tanto agobio y frustración. Pero que nos parece importante, para recalcar esas cualidades, como unas que no debemos olvidar. Que no es posible transformar el mundo si no lo hacemos desde toda nuestra practica de vida, en el día a día, sin la altanería del que cree que sabe, sino con la humildad del que sabe que cada uno tiene una de las piezas para cambiar el mundo, y que con paciencia, cariño y amor es que se hace posible ese proyecto de humanidad. Gracias, Nelson por compartir junto a nosotras y nosotros la hermandad, la amistad y el arte del compromiso con un mundo mejor que hace que juntos hagamos esto posible.

 

©© Ruth (Tata) Santiago y Roberto Thomas

Semblanza leída en septiembre de 2018 en ocasión de conmemorarse en Salinas el natalicio de Pedro Albizu Campos.

 

In Memoriam. Celso Martínez López, 1941-2018

 

Celso Martínez ha partido a morar con el Señor. Servidor público. Servidor de su gente y  de su pueblo. Sobre todo, servidor de Dios y de su parroquia, Nuestra Señora de la Monserrate.

Se pueden recordar anécdotas jocosas y muy buenas sobre ti.

Padre tierno.  Esposo amoroso. Trabajador incansable. Vecino y amigo dedicado. Como nos deleitaste con tu sonrisa y tu prontitud a la ayuda de quien fuera que te la pidiera. Contribuiste con todos sin esperar nada a cambio. Usaste tus talentos y los multiplicaste al 100%.

Y qué decir de tus platos exquisitos. Fuiste especial, buen anfitrión – querido compadre y segundo papa! ¡Te vamos a extrañar mucho, caray! ¡Todo fue tan rápido! ¡Te fuiste muy pronto!

Aprendimos de ti a ver la vida con miras a ayudar y a gozarnos – NO importando la prueba. Por Fe, sabemos que nos vamos a encontrar. ¿Cómo te habrán recibido nuestros seres queridos ya idos? ¡Qué lindo será ese reencuentro familiar y salinense!

Estarás gozándotelos y ellos a ti! Así hay que verlo, querido Celso. Somos simples pasajeros en esta tierra. La meta que nos espera, ya tú llegaste a ella.  Allá nos esperas y que clase fiesta vamos a formar! Pero, aquí quedamos haciendo lo que corresponde hacer. Ya tu cumpliste y estarás feliz y descansando en paz. ¡Celebramos tu vida!

por Eileen P. Santiago Soto y María del R. Ibarra Hernández

Luis Méndez Forestier / Lilia E. Méndez Vázquez

Serie Genealogía

Muchas veces, los datos, sean de la índole que sean, parece que le hacen jugarretas al investigador, escondiéndose, permitiendo que se frustre y abandone la búsqueda para no terminar en un manicomio. Más cuando menos se espera, aparecen como de casualidad y pareciera que tienen vida propia. Esto me sucedió con la historia que voy a contar sobre mi abuelo paterno, Luis Méndez Forestier.

Niños en Carlisle

Con motivo del escándalo de las cárceles para niños hijos de inmigrantes en Estados Unidos, han aparecido en la red social Facebook unas historias sobre unas escuelas que los norteamericanos crearon a finales del siglo 19, con el propósito de que los niños indios y niños negros olvidaran sus raíces y su cultura y se asimilaran a la cultura norteamericana. Así surgieron Carlisle Indian Industrial School, Hampton Normal and Agricultural School y Tuskegee Normal and Industrial School, entre otras. Las mismas eran muy estrictas al estilo de las escuelas militares y muchos niños lograron salir adelante, pero otros fueron abusados, escaparon y murieron ya que no se acostumbraban a la vida sin sus familias. Una de las prácticas que acostumbraban las escuelas era dispersar a los alumnos que venían de una tribu o pueblo para que no pudieran hablar su  lenguaje y se vieran forzados a aprender el inglés.

El cambio de soberanía

La invasión norteamericana a Puerto Rico coincidió con la recién creación de estas escuelas y los funcionarios escolares estadounidenses destacados en Puerto Rico creyeron prudente incluir a los indios-negros puertorriqueños en su estrategia de asimilación. Así fueron seleccionados cientos de niños y jóvenes puertorriqueños, a quienes se les otorgaban becas y eran enviados a estudiar a estas escuelas. Durante la colonización española en Puerto Rico, las familias pudientes enviaban a sus hijos a estudiar a España, lo que era motivo de orgullo y prestigio. Supongo que, al surgir estas becas para ir a Estados Unidos, las familias típicas veían una oportunidad de que sus hijos se prepararan al igual que los hijos de las familias pudientes.

Cuando los norteamericanos invadieron a Puerto Rico, Luis Méndez Forestier tenía 15 años. Su padre Juan Andrés Méndez, era un trabajador administrativo de la Hacienda San José, luego Central Eureka en Hormigueros. A pesar de ser un empleado de la hacienda, su relación con los dueños era una estrecha, ya que fueron los padrinos de su matrimonio. La historia oral de mi familia cuenta que era muy amigo de los hijos de los dueños, Luis y Mateo Fajardo Cardona, éste último, colaborador y asesor del Ejército de Estados Unidos en su paso por el oeste puertorriqueño. Juan Andrés Méndez, no era una persona adinerada, pero gracias a su relación con la familia Fajardo, vivía en una casa amplia y cómoda con su esposa y sus ocho hijos. Es de suponer que esa misma relación facilitara la inclusión de Luis entre los becados para ir a los Estados Unidos.

Luis Méndez Forestier

Luis Méndez Forestier

La historia oral familiar dice que Luis estudió ingeniería eléctrica en la Universidad de Tuskegee, Alabama. Sin embargo, al momento de Luis ir a estudiar, el lugar se llamaba Tuskegee Normal and Industrial School Institute y era una escuela fundada por Booker T. Washington para proveer educación vocacional e industrial y encaminar a la población negra a empoderarse de los derechos civiles que les eran negados. A esta escuela asistieron, no solamente estudiantes puertorriqueños, sino que el gobierno estadounidense incluyó estudiantes de Cuba y otras antillas.

Luis aparece por primera vez como estudiante de la institución en su catálogo de 1901-1902. Tenía 17 años. El programa de estudios duraba 3 años e incluía las siguientes materias:

 

A pesar de que el programa duraba 3 años, Luis permaneció en Tuskegee hasta el 1904-1905. Nunca obtuvo su diploma porque  un accidente en un laboratorio  lo dejó ciego de un ojo y se deprimió de tal manera que regresó a Puerto Rico sin graduarse. No obstante, trabajó como instalador de alumbrado eléctrico en la carretera de Mayagüez a San Germán, en 1910 para la Central Eureka. Ese mismo año se casó con Gregoria Más Rodríguez, con quien procreó diez hijos.

Luis falleció víctima de la tuberculosis, el 20 de agosto de 1929, a la edad de 46 años.

Referencias

Brooks, F. Erik. Booker T. Washington in Encyclopedia of Alabama. [http://www.encyclopediaofalabama.org/article/h-1506]

Carlisle Indian School Digital Resource Center [http://carlisleindian.dickinson.edu/]

Catalogue of Tuskegee University (1903-1904): 73-74.

Commissioner of Education for Porto Rico. Annual Report. 1904 [https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=miun.act0826.1904.001;view=1up;seq=1]

Landis, Barbara. Carlisle Indian Industrial School, (1879-1918).  [http://home.epix.net/~landis/index.html]

Navarro-Rivera, Pablo. Acculturation Under Duress:The Puerto Rican Experience at the Carlisle Indian Industrial School 1898-1918. [http://home.epix.net/~landis/navarro.html]

Rivero Ángel. Mateo Fajardo Cardona y la invasión de 1898. [https://horomicos.wordpress.com/2013/06/11/documento-mateo-fajardo-cardona-y-la-invasion-de-1898/

 

 

 

Federico Legrand: pionero de la educación farmacéutica en la Universidad de Puerto Rico

por Sergio A. Rodríguez Sosa

A lo largo del tiempo más y más puertorriqueños se han incorporado a las profesiones de las ciencias naturales.  Estos se han desempeñado aquí y fuera del país en profesiones como médicos, farmacéuticos, biólogos, microbiólogos, matemáticos, físicos, químicos, entre otras. Algunos de estos profesionales se han destacado como expertos y líderes en su campo.

Uno de esos profesionales fue Federico Legrand Rodriguez, al que incluimos en estas pinceladas biográficas diseñadas para divulgar las aportaciones de los puertorriqueños al quehacer profesional y cultural de la sociedad.

Durante el siglo 19 decenas de ciudadanos franceses o sus descendientes nacidos en América emigraron a Puerto Rico atraídos por las oportunidades de riqueza que ofrecía la Isla. Una buena parte de esos ciudadanos franceses procedía de Córcega y otros de los territorios americanos usurpados por Francia. Algunos de ellos poseían capital, destrezas y relaciones comerciales que les ganaron una posición privilegiada entre la clase propietaria criolla y española.   Ya a  mediados del siglo 19 sobresalían en actividades económicas y alcanzaban influencia política por medios de alianzas comercial y nexos matrimoniales con las familias del país. Su presencia en pueblos como Salinas llegó a ser comercialmente notable al punto que el gobierno francés nombraba un agente consular en dicho pueblo.

Entre los franceses que arribaron a la isla favorecidos por la Cédula de Gracias estuvo Juan Bautista Legrand quien se estableció en Salinas en 1816 con un capital de 500 pesos[1]. Posteriormente procrea con María Luisa Filier[2] un varón llamado Adolfo Legrand Filier, que nace  en Filadelfia.[3]

Juan Federico Legrand Rodríguez, hijo de Adolfo Legrand-Fillien y Catalina Rodríguez Colón, natural de Juana Díaz, Puerto Rico[4] nació en Salinas el 20 de octubre de 1858[5], donde estaban residiendo sus progenitores.  Unos años después sus padres aparecen residiendo como propietarios en el barrio Río Abajo de Utuado con sus otros dos hijos Antonia y Guillermo.

Juan Federico se casa en San Juan en 1891[6] con Elvira García Ero a la que presumimos conoció cuando estudiaba su licenciatura en la Real Subdelegación de Farmacia de la ciudad capital de Puerto Rico.   Los recién casados luego se trasladan a Utuado donde el esposo ejercía de farmacéutico y donde en 1894 nació su hijo Adolfo Federico Legrand García.  Según el censo de 1910 Federico Legrand Rodríguez residía en Utuado y era dueño de una farmacia. Su padre había fallecido en 1903[7] y su madre Catalina residía en la casa de los Legrand-Garcia.

En 1904 Federico Legrand se convierte en profesor de la recién fundada Universidad de Puerto Rico. Como profesor imparte a los normalistas clases de biología, botánica e historia natural.[8] Durante el año fiscal de 1904-1905 figura como contratado por el gobierno de Estados Unidos en Puerto Rico[9].

En 1913 al médico Luis Salivia, recién graduado de la Escuela de Medicina de la Universidad Estatal de Ohio, se le encargó establecer un programa de farmacia en la Universidad de Puerto Rico.   El 22 de septiembre de 1913 el doctor Salivia y los  profesores Juan Federico Legrand, Cornelio Duffy y Luis Hernández se constituyeron en la facultad pionera del Departamento de Farmacia de la UPR.  El primer profesor en ejercer la cátedra en el nuevo departamento fue Juan Federico Legrand[10].

En esa década surgieron las primeras manufactureras de medicamentos de Puerto Rico.  Una de ellas fue el Laboratorio Legrand  fundado por Juan Federico Legrand.   Su activismo profesional y sus investigaciones en el campo de la farmacia le merecieron ganar once medallas en exposiciones locales e  internacionales por colecciones botánicas y preparaciones farmacéuticas.  Entre sus publicaciones hay artículos en la Revista Farmacéutica y una importante obra titulada Estudio de la flora puertorriqueña en relación con la materia médica.[11]

El primer profesor de la Escuela de Farmacia de la Universidad de Puerto Rico, Juan Federico Legrand Rodríguez falleció en Santurce, Puerto Rico el 6 de junio de 1928 a la edad de 70 años[12]. Su memoria y aportaciones a la farmacia puertorriqueña y al campo de las ciencias de la salud en Puerto Rico se hallan consignado a través de su colección de objetos farmacéuticos y memorables albergados en el Museo de Farmacia de la de la Universidad de Puerto Rico, así como, en la colección de sus escritos que posee el Centro de Documentación Histórica del Recinto de Río Piedras.

© Sergio A. Rodríguez Sosa

[1] Cifre de Loubriel, Estela.  “Catálogo de extranjeros residentes en Puerto Rico en el siglo XIX”. Río Piedras: Universidad de Puerto Rico, 1962. p. 61

[2] El apellido aparece escrito en los documentos consultados con las variantes Filier, Fillien, Telier, Tillier, Tilier usaremos en cada caso la variante que aparece en el documento referido.

[3] Ancestry.com. Puerto Rico Civil Registration, 1805-2001. Utuado, Defunciones, 1901-1903, núm 241, p 42, imagen 608. Juzgado Municipal de Utuado. Libro de defunciones 1901-1903, Acta de defunción de Adolfo Legrand Telier, folio 42.

[4] En el acta  de defunción de Adolfo Legrand Fillien el segundo apellido cambia a Telier y se indica que su esposa Catalina Rodríguez Colón es natural de Aibonito.

[5] Archivo de la Parroquia de la Monserrate de Salinas, Puerto Rico. Libro de bautismo 1-A, 1854-1867, pág. 158, partida 349.

[6]  Ancestry.com – 1910 United States Federal Census – Name: The Generations Network, Inc.; – http://www.ancestry.com – – United States of America, Bureau of the Census, Thirteenth Census of the United States, 1910, Washington, D.C.: National Archives and Records Administration, 1910 – Database online. Year: 1910; Census Place: Utuado, Puerto Rico; Roll: T624_1781; Page: 3B; Enumeration District: 220; Image: 9. – Record for Federico J Legránd y Rodríguez.

[7] Vid. nota 3

[8] “Historia de la Farmacia en Puerto Rico: parte 2,”  Video de YouTube, 14:46, Publicado por “BorikenTv”, 18 de marzo de 2013, https://www.youtube.com/watch?v=uaUZWmzp_yw

[9] Ancestry.com. U.S., Register of Civil, Military and Naval Services 1863-1959, 1905, vol. 2, p 1883, imagen 1897.

[10] Maldonado Dávila, Wanda T. “University of Puerto Rico – School of Pharmacy: One Hundred Years of History and Service.”   Puerto Rico Health Sciences Journal, v.  32, n 3; dec. 2013.  pags, 206-208.

[11] “Historia de la Farmacia en Puerto Rico: parte 2,”  Video de YouTube, 14:46, Publicado por “BorikenTv”, 18 de marzo de 2013, https://www.youtube.com/watch?v=uaUZWmzp_yw

[12] Vid. nota 3

In Memoriam : Héctor Vázquez Franco

Héctor Vázquez Franco comenzó desde su adolescencia, a identificarse con las causas justas en favor de los desvalidos. Líder estudiantil, comunitario, cultural, social y patriótico. Su entrega familiar fue incondicional. Además fue miembro fundador del Comité Comunal Playa/ Playita, del periódico Salinas Hoy, Arte Sur, Comité para el Desarrollo de Salinas (PUEDES) y del Comité para el Desarrollo Social y Cultural del Coquí. Además, fue un gran humanista y por ello, su espíritu anidará eternamente en los corazones de los que tuvimos el privilegio de compartir luchas y quehaceres con él. Descansa en paz compañero.

José Manuel Solá: In Memoriam

Jose Manuel ha partido, ahora mora en el parnaso nacional, ahora anda trazando versos entre las estrellas este noble boricua que hizo de Encuentro Al Sur uno de sus pizarrones poéticos.  Este poeta, narrador, periodista y educador puertorriqueño, nacido el 1º de agosto de 1944 en Caguas, Puerto Rico. fue premiado en numerosas ocasiones, entre otras, con el Primer Premio, género Narrativa: 7mo Certamen Nacional de Literatura, Federación de Maestros de Puerto Rico (2001); Segundo Premio, género Poesía: 7mo Certamen Nacional de Literatura, Federación de Maestros de Puerto Rico (2001); Premio “aBrace” de Literatura; Montevideo, Uruguay (2002); Fue declarado “Poeta de Excelencia”, por la Casa del Poeta Peruano durante las actividades del Encuentro Literario aBrace; Montevideo, Uruguay (2003); y se le tributa un homenaje en la Legislatura Municipal de Caguas, Puerto Rico (2004). A partir del 1997 y durante dos años publicó y distribuyó el boletín “Bodegón de los Poetas”, que circuló entre escritores y poetas de Latinoamérica y España. Sus trabajos han sido publicados en numerosas revistas literarias de Puerto Rico, México, Estados Unidos, España, Perú y Luxemburgo. Ha publicado en Poesía: Poemas (1994); Hay luz en esa casa que fue mía (1996); Los nombres en la piedra (2001); Incandescentes pájaros del alba y otros poemas en libertad (2004); Poemas para leer una tarde de octubre (2006); Poemas clasificados / y aquellas otras lunas misceláneas (2009). En narrativa: Ya vienen a buscarme (2001); Milagro bajo la estrella del Oriente (2001).

Che, como lo conocian sus compueblanos y amigos, fue un bardo que conquisto a sus lectores con versos cargados de empatía humana.

In Memoriam : Elizabeth Y. N. Márquez Famanía

Nuestra poeta Elizabeth Y. N. Márquez Famanía partió a escribir versos entre el sol y las estrellas, en otras galaxias… se fue a escribir los cuentos de terror que tanto le gustaban detras de la luna y de seguro se asomará de vez en cuando desde allá arriba a soplarnos una musa en el oído con la brisa / Marinin.
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El Círculo Literario Antonio Ferrer Atilano se encuentra de luto. La joven escritora e integrante del Círculo, Elizabeth Y. N. Márquez Famanía, ha fallecido. Nuestras condolencias a su madre y también escritora Hilda Famania (Eyanore Azabache), y a todos los poetas. Descansa en paz. / CLAFA
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Hay luto en la Casa del Poeta. La joven poeta Elizabeth Márquez Famanía se fue a leerle poesías al Poeta Universal / Nora Cruz
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Elizabeth: Tu partida repentina, como los versos que dulcemente te acorralaban a tan tierna edad, ha dibujado abismos sollozantes en los senderos que siempre le habían pertenecido a la alegría. Nunca olvidaré tu risa, cuando entre la seriedad de la poesía aprovechaba para narrarte algún chiste malo. Tampoco se borrará de mi memoria tu interés en publicar mis poemas y para siempre llevaré conmigo nuestra última conversación, tratando de cambiarle el nombre a los famosos “sorullitos de maíz”. Tu temprano viaje al lugar de las musas ha sido una sorpresa fría y lluviosa, pero yo me quedaré con lo que eras: una luminosa noche de cristales acurrucados en la aurora. / Lucia Cruz
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El Centro Cunyabe se une a la pena que embarga a la familia poeta de nuestra región con la perdida de nuestra amiga y colaboradora Elizabeth Marquéz (Eyanore Azabache)
Vuela Alto. Se unio a los Angeles escritores de Dios / Edwin González
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 Desde  los lugares  misteriosos en que la vida se una a la divina energía, sigue tejiendo versos para deleitar eternamente a las estrellas.

De nada me arrepiento / José Manuel Solá

Dentro de dos meses, es decir, el 1ro de agosto, si es que llego a allá, estaré cumpliendo 73 años, bien o mal vividos, no sé. Pero, vividos; a veces con las primaveras y los dulzores de amores que perdí en algún recodo de mi ruta y otras veces saboreando el amargor del vino derramado por los golpes inesperados del camino. Pero, en fin, vividos. Esto es la vida, queramos o no.

Estas palabras las escribo pensando en los amigos que tal vez estarán preguntándose “…¿qué será de la vida del Solá?…” Y anticipando mi gratitud por el pensamiento o la preocupación con que me piensen, sea cual sea el matiz de ese recuerdo.

Ya no escribo nada a pesar de que escribir ~sobre todo poesía~ siempre ha sido mi pasión. O mi maldición, ¡quién sabe!, pues lo cierto es que la poesía, la palabra escrita, me trajo amistades esenciales, celestes, que nunca olvidaré. También me dio a conocer miserias humanas que, bah, no valen nada como tampoco vale la pena dedicarles dos minutos de recuerdo y por eso las descarto de inmediato. En el camino de la vida y sobre todo a esta edad, uno va aprendiendo a reconocer quiénes son los sinceros; los que no lo son, caen, más temprano que tarde en la mediocridad de la hipocresía y terminan odiándose a sí mismos porque saben lo que son y saben que no pueden cambiar.

Pero, bueno, decía que ya no escribo ni leo. Ni siquiera leo el periódico, que se amontona sobre una mesa hasta que Doña María los echa a la basura. Sí, hay un pequeño proyecto que comencé hace más de un año bajo el título de “Bajo la luna del camino viejo”  y que he dejado “por ahí” a pesar de que ya estaba hablado con un amigo editor. Es posible que en algún momento finalmente le dé el visto bueno, por no dejar que el esfuerzo se pierda. Si finalmente lo hago, les dejaré saber.

Pero ahora, sencillamente me despido de todos. No, no es que tenga en agenda morirme pues no deseo morirme. La muerte… a la “pelona” yo no le tengo miedo pero es algo que no me simpatiza. Amo la vida como amo el agua fría y como amo la luz. Como amo el haber aprendido a creer en la posibilidad de la existencia de Dios.

Tan sólo me despido pues estoy tan apaleado en la salud que no quiero seguir abrumándolos con mi situación. Y quiero que cuando llegue el día definitivo me recuerden como he sido: alegre cuando era inevitable reir y cantar y también riendo cuando tenía razones para llorar.

Y quiero que recuerden que no, no me arrepiento de nada. Esto es lo que hay.

Josémanuel  /  23 de mayo de 2017.

Con canas y hablando solo: la obra poética de Héctor Mendoza

Durante la celebración del  Festival El Charpazo Plenero 2016, se llevó a cabo un merecido homenaje a un maestro de generaciones salinenses, en especial del Barrio La Plena: “Mr. Mendoza”. Además de su genuina vocación por la enseñanza, la comunidad  lo honró por su inolvidable obra artística. A continuación, podrán conocer un poco más de la vida de un escritor guayamés, que  ha impactado la historia del arte y la educación de nuestro pueblo.

Héctor Antonio Cruz  Mendoza,  un hijo del Pueblito del Carmen de Guayama, nació un 19 de febrero de 1947. Sus primeras travesuras fueron en el sector El Palo, un lugar que considera mágico y del que cuenta infinidad de historias. Su vida sencilla, pero rodeada del amor de su padre Antonio Cruz Mendoza, de su madre, Margarita Mendoza y sus nueve hermanos: Luis, Carlos, Francisco, Domingo, Ismael, Edwin, William y Margarita,  gestó en su interior la sensibilidad que lo caracteriza. Además, aunque nunca ha estado cerca de su hermano Antonio, nacido en Panamá, comparte su afición por la música y las buenas letras. Comenzó a escribir desde muy joven, seducido por las inmensas montañas de su barrio amado. Era un niño muy inteligente, le gustaba ir al monte a buscar frutas y a disfrutar con sus primos, hermanos y amigos, de los juegos típicos del ayer. Sin embargo, también pasaba horas leyendo libros entre los arbustos. Su extensa obra está salpicada por todos sus roles: estudiante para sacerdote, esposo, padre, militar, maestro, enamorado y niño eterno. De su pluma han brotado poemas, décimas, cuentos, obras de teatro, bombas navideñas, entre otros. Los estudiantes salinenses han cantado sus canciones por generaciones. La patria siempre ha sido una de sus mayores preocupaciones, por eso, su obra refleja un constante grito por la libertad de su país, una nostalgia por el pasado glorioso del campesino y una inquietud de futuro. Debido a sus ideas revolucionarias, siempre ha admirado a Pedro Albizu Campos y a todos los puertorriqueños que aportan al crecimiento de su nación. Se distingue por su constante alegría,  sus chistes y tiene una visión muy espiritual sobre la vida. Mr. Mendoza ya forma parte importante de los ilustres del Barrio La Plena de Salinas, pues Lucy, una joven del barrio de las muchachas bonitas, lo cautivó. Es padre de tres hijas: Lucy, Carmen, Lucía y las tres dicen ser sus fanáticas número uno. Mr. Mendoza ya es nuestro, pues estuvo  muchísimos años educando  e inspirando a muchos jóvenes que hoy son personas de bien, grandes profesionales, músicos y poetas. Una de las leyes de su filosofía de vida  es que “él vino a este mundo a ser feliz” y sus canciones han logrado esparcir esa felicidad a lo largo de la historia de nuestro pueblo.

 Perspectiva literaria:

Con canas y hablando solo, es uno de los poemas del escritor puertorriqueño Héctor  Mendoza, quien ha escrito más de cuatrocientos poemas.

 

“Y empezaste a caminar

y en el camino un recodo

te sorprendió un día la tarde

con canas y hablando solo

Y miraste hacia atrás

tu vida fue como un soplo

las espinas que te hirieron

hoy están hiriendo a otro…”.

El escritor colombiano, Eduardo García Aguilar, ha expresado que:

“la verdadera literatura del mundo está en la voz de los autores desconocidos de las provincias o los barrios marginados de las capitales, aquellos que viven sus vidas lejos de las esferas de poder,  las zalamerías de la corrupción y el arribismo mafioso y para quienes vivir y escribir es ya un gran premio, tan extraordinario como el Nobel”.

Partiendo de las palabras del literato, este reportaje  se hace más pertinente. Los versos de Héctor Mendoza, un autor desconocido de barrio, siempre han sido  acompañados por su guitarra  y aunque se ha presentado en varias actividades como festivales y algunos  homenajes a escritores, nunca ha publicado. Sus experiencias de vida han sido muy interesantes: graduado de  Filosofía y Latín de la Universidad Católica en Ponce, gracias a lo que considera “una Edad  Media que lo invadió a los 17 años, donde ayunaba y regalaba todas sus pertenencias”. Tiempo  después entró a la Orden de los Diocesanos del Seminario Regina Cleri, bajo la rectoría del Monseñor Antulio Parrilla, a quien admiró profundamente y como padre espiritual tuvo a Salvador Freixedo. También, pudo conocer al poeta Ernesto Cardenal, un  hecho que marcó su vida y su obra para siempre. Luego, abandonó el seminario para trabajar por las necesidades de su familia (era el mayor de  nueve hermanos) y por un espíritu que no concordaba con El Vaticano. Fue colector de rentas internas, soldado durante ocho meses, con el ideal de entrenarse para defender a su patria y con un licenciamiento deshonorable, por escaparse de una base en California, a horas de ir a Vietnam, movido por el crítico estado de salud de su esposa. También es un eterno bohemio, soñador, fue líder comunitario y educador.

Ha recibido muy buenas críticas  como la de  Don Abelardo Díaz Alfaro sumamente emocionado, en el año 1995, cuando escuchó su poema  Añoranza: “Yo  regalo este progreso al que me venda el ayer”. Al escucharlo, don Abelardo exclamó: ¡Carajo! ¡Qué lindo tú escribes!

También, en el año 2012 estuvo a cargo de la apertura del Festival Internacional de Poesía  en  Puerto Rico, celebrado en el Recinto Metropolitano de la  Universidad Interamericana. Su poema El poeta fue muy bien recibido y sus versos  a Clara Lair también provocaron admiración. La escritora puertorriqueña Haydée Zayas, tuvo la oportunidad de leer El poeta  y comentó:

“es un grito a la patria, a la honestidad, a la valentía; expresado con una sutileza, que hasta podría confundirse con un poema de amor romántico.  Fluye de forma ligera y de esa manera transmite su mensaje profundo al lector “casi sin querer”.  Pero cuando se lee por segunda o tercera vez, porque es de las obras que apetecen y aguantan varias lecturas, percibes la cruda crítica que ha sido plasmada con la maestría de un gran poeta”:

¿Y qué será del que calla,

por temor a inmiscuirse?…

“Deja claro que no busca la gloria, sino decir lo que piensa. De seguro el reconocimiento y el éxito lo encontrarán a él, pues El poeta no dice lo que piensa que quieren escuchar, dice lo que le dicta su conciencia con tal destreza, que podría insultar en versos y convertir el insulto en una obra maestra”:

Cantor al que aplauden todos

“gourmet” para oídos blancos,

la verdad es un cantar

que algunos no aplauden tanto.

Como educador, ha recibido reconocimientos por su aportación literaria. En el 1990, el Distrito Escolar de Salinas, desarrolló una Guía de Utilización para estudiar la canción Ráfaga, inspirada en el cuento La leyenda de la estrella y el caballito de mar con el objetivo de  “desarrollar algunas destrezas básicas de tercer grado”.

Sin lugar a dudas, Héctor Mendoza es uno de los tesoros escondidos de la literatura puertorriqueña del siglo XX y XXI.

El poema que sigue a continuación sigue la tradición de la poesía que se escribe para expresar compromisos.

El poeta

por  Héctor Mendoza

 

¿Y qué será del poeta,

si no vive lo que escribe?

¿Y qué será del cantor,

si no sabe lo que dice?…

Es un instrumento sordo,

un ruiseñor sin alpiste,

una huelga sin obreros

vender la patria, rendirse.

*

¿Y qué será de estos versos,

si no llegaran a oírse?

¿Y qué será del que calla,

por temor a inmiscuirse?…

Es un rifle sin cañón,

un sol con luz invisible,

un disparate de amor,

un negar cuánto la quise.

*

Yo no canto por cantar,

ni por aplausos de audiencia

mi verso es un compromiso

que me dicta la conciencia…

Cantor al que aplauden todos

“gourmet” para oídos blancos,

la verdad es un cantar

que algunos no aplauden tanto.

Verdad de Patria cautiva,

que muchos van ocultando…

sueño con ver mi bandera,

sola y libre un día flotando…

*

¿Y qué será del poeta, si no es vida, verso y canto?

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©Lucía Cruz