Luis Méndez Forestier / Lilia E. Méndez Vázquez

Serie Genealogía

Muchas veces, los datos, sean de la índole que sean, parece que le hacen jugarretas al investigador, escondiéndose, permitiendo que se frustre y abandone la búsqueda para no terminar en un manicomio. Más cuando menos se espera, aparecen como de casualidad y pareciera que tienen vida propia. Esto me sucedió con la historia que voy a contar sobre mi abuelo paterno, Luis Méndez Forestier.

Niños en Carlisle

Con motivo del escándalo de las cárceles para niños hijos de inmigrantes en Estados Unidos, han aparecido en la red social Facebook unas historias sobre unas escuelas que los norteamericanos crearon a finales del siglo 19, con el propósito de que los niños indios y niños negros olvidaran sus raíces y su cultura y se asimilaran a la cultura norteamericana. Así surgieron Carlisle Indian Industrial School, Hampton Normal and Agricultural School y Tuskegee Normal and Industrial School, entre otras. Las mismas eran muy estrictas al estilo de las escuelas militares y muchos niños lograron salir adelante, pero otros fueron abusados, escaparon y murieron ya que no se acostumbraban a la vida sin sus familias. Una de las prácticas que acostumbraban las escuelas era dispersar a los alumnos que venían de una tribu o pueblo para que no pudieran hablar su  lenguaje y se vieran forzados a aprender el inglés.

El cambio de soberanía

La invasión norteamericana a Puerto Rico coincidió con la recién creación de estas escuelas y los funcionarios escolares estadounidenses destacados en Puerto Rico creyeron prudente incluir a los indios-negros puertorriqueños en su estrategia de asimilación. Así fueron seleccionados cientos de niños y jóvenes puertorriqueños, a quienes se les otorgaban becas y eran enviados a estudiar a estas escuelas. Durante la colonización española en Puerto Rico, las familias pudientes enviaban a sus hijos a estudiar a España, lo que era motivo de orgullo y prestigio. Supongo que, al surgir estas becas para ir a Estados Unidos, las familias típicas veían una oportunidad de que sus hijos se prepararan al igual que los hijos de las familias pudientes.

Cuando los norteamericanos invadieron a Puerto Rico, Luis Méndez Forestier tenía 15 años. Su padre Juan Andrés Méndez, era un trabajador administrativo de la Hacienda San José, luego Central Eureka en Hormigueros. A pesar de ser un empleado de la hacienda, su relación con los dueños era una estrecha, ya que fueron los padrinos de su matrimonio. La historia oral de mi familia cuenta que era muy amigo de los hijos de los dueños, Luis y Mateo Fajardo Cardona, éste último, colaborador y asesor del Ejército de Estados Unidos en su paso por el oeste puertorriqueño. Juan Andrés Méndez, no era una persona adinerada, pero gracias a su relación con la familia Fajardo, vivía en una casa amplia y cómoda con su esposa y sus ocho hijos. Es de suponer que esa misma relación facilitara la inclusión de Luis entre los becados para ir a los Estados Unidos.

Luis Méndez Forestier

Luis Méndez Forestier

La historia oral familiar dice que Luis estudió ingeniería eléctrica en la Universidad de Tuskegee, Alabama. Sin embargo, al momento de Luis ir a estudiar, el lugar se llamaba Tuskegee Normal and Industrial School Institute y era una escuela fundada por Booker T. Washington para proveer educación vocacional e industrial y encaminar a la población negra a empoderarse de los derechos civiles que les eran negados. A esta escuela asistieron, no solamente estudiantes puertorriqueños, sino que el gobierno estadounidense incluyó estudiantes de Cuba y otras antillas.

Luis aparece por primera vez como estudiante de la institución en su catálogo de 1901-1902. Tenía 17 años. El programa de estudios duraba 3 años e incluía las siguientes materias:

 

A pesar de que el programa duraba 3 años, Luis permaneció en Tuskegee hasta el 1904-1905. Nunca obtuvo su diploma porque  un accidente en un laboratorio  lo dejó ciego de un ojo y se deprimió de tal manera que regresó a Puerto Rico sin graduarse. No obstante, trabajó como instalador de alumbrado eléctrico en la carretera de Mayagüez a San Germán, en 1910 para la Central Eureka. Ese mismo año se casó con Gregoria Más Rodríguez, con quien procreó diez hijos.

Luis falleció víctima de la tuberculosis, el 20 de agosto de 1929, a la edad de 46 años.

Referencias

Brooks, F. Erik. Booker T. Washington in Encyclopedia of Alabama. [http://www.encyclopediaofalabama.org/article/h-1506]

Carlisle Indian School Digital Resource Center [http://carlisleindian.dickinson.edu/]

Catalogue of Tuskegee University (1903-1904): 73-74.

Commissioner of Education for Porto Rico. Annual Report. 1904 [https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=miun.act0826.1904.001;view=1up;seq=1]

Landis, Barbara. Carlisle Indian Industrial School, (1879-1918).  [http://home.epix.net/~landis/index.html]

Navarro-Rivera, Pablo. Acculturation Under Duress:The Puerto Rican Experience at the Carlisle Indian Industrial School 1898-1918. [http://home.epix.net/~landis/navarro.html]

Rivero Ángel. Mateo Fajardo Cardona y la invasión de 1898. [https://horomicos.wordpress.com/2013/06/11/documento-mateo-fajardo-cardona-y-la-invasion-de-1898/

 

 

 

Federico Legrand: pionero de la educación farmacéutica en la Universidad de Puerto Rico

por Sergio A. Rodríguez Sosa

A lo largo del tiempo más y más puertorriqueños se han incorporado a las profesiones de las ciencias naturales.  Estos se han desempeñado aquí y fuera del país en profesiones como médicos, farmacéuticos, biólogos, microbiólogos, matemáticos, físicos, químicos, entre otras. Algunos de estos profesionales se han destacado como expertos y líderes en su campo.

Uno de esos profesionales fue Federico Legrand Rodriguez, al que incluimos en estas pinceladas biográficas diseñadas para divulgar las aportaciones de los puertorriqueños al quehacer profesional y cultural de la sociedad.

Durante el siglo 19 decenas de ciudadanos franceses o sus descendientes nacidos en América emigraron a Puerto Rico atraídos por las oportunidades de riqueza que ofrecía la Isla. Una buena parte de esos ciudadanos franceses procedía de Córcega y otros de los territorios americanos usurpados por Francia. Algunos de ellos poseían capital, destrezas y relaciones comerciales que les ganaron una posición privilegiada entre la clase propietaria criolla y española.   Ya a  mediados del siglo 19 sobresalían en actividades económicas y alcanzaban influencia política por medios de alianzas comercial y nexos matrimoniales con las familias del país. Su presencia en pueblos como Salinas llegó a ser comercialmente notable al punto que el gobierno francés nombraba un agente consular en dicho pueblo.

Entre los franceses que arribaron a la isla favorecidos por la Cédula de Gracias estuvo Juan Bautista Legrand quien se estableció en Salinas en 1816 con un capital de 500 pesos[1]. Posteriormente procrea con María Luisa Filier[2] un varón llamado Adolfo Legrand Filier, que nace  en Filadelfia.[3]

Juan Federico Legrand Rodríguez, hijo de Adolfo Legrand-Fillien y Catalina Rodríguez Colón, natural de Juana Díaz, Puerto Rico[4] nació en Salinas el 20 de octubre de 1858[5], donde estaban residiendo sus progenitores.  Unos años después sus padres aparecen residiendo como propietarios en el barrio Río Abajo de Utuado con sus otros dos hijos Antonia y Guillermo.

Juan Federico se casa en San Juan en 1891[6] con Elvira García Ero a la que presumimos conoció cuando estudiaba su licenciatura en la Real Subdelegación de Farmacia de la ciudad capital de Puerto Rico.   Los recién casados luego se trasladan a Utuado donde el esposo ejercía de farmacéutico y donde en 1894 nació su hijo Adolfo Federico Legrand García.  Según el censo de 1910 Federico Legrand Rodríguez residía en Utuado y era dueño de una farmacia. Su padre había fallecido en 1903[7] y su madre Catalina residía en la casa de los Legrand-Garcia.

En 1904 Federico Legrand se convierte en profesor de la recién fundada Universidad de Puerto Rico. Como profesor imparte a los normalistas clases de biología, botánica e historia natural.[8] Durante el año fiscal de 1904-1905 figura como contratado por el gobierno de Estados Unidos en Puerto Rico[9].

En 1913 al médico Luis Salivia, recién graduado de la Escuela de Medicina de la Universidad Estatal de Ohio, se le encargó establecer un programa de farmacia en la Universidad de Puerto Rico.   El 22 de septiembre de 1913 el doctor Salivia y los  profesores Juan Federico Legrand, Cornelio Duffy y Luis Hernández se constituyeron en la facultad pionera del Departamento de Farmacia de la UPR.  El primer profesor en ejercer la cátedra en el nuevo departamento fue Juan Federico Legrand[10].

En esa década surgieron las primeras manufactureras de medicamentos de Puerto Rico.  Una de ellas fue el Laboratorio Legrand  fundado por Juan Federico Legrand.   Su activismo profesional y sus investigaciones en el campo de la farmacia le merecieron ganar once medallas en exposiciones locales e  internacionales por colecciones botánicas y preparaciones farmacéuticas.  Entre sus publicaciones hay artículos en la Revista Farmacéutica y una importante obra titulada Estudio de la flora puertorriqueña en relación con la materia médica.[11]

El primer profesor de la Escuela de Farmacia de la Universidad de Puerto Rico, Juan Federico Legrand Rodríguez falleció en Santurce, Puerto Rico el 6 de junio de 1928 a la edad de 70 años[12]. Su memoria y aportaciones a la farmacia puertorriqueña y al campo de las ciencias de la salud en Puerto Rico se hallan consignado a través de su colección de objetos farmacéuticos y memorables albergados en el Museo de Farmacia de la de la Universidad de Puerto Rico, así como, en la colección de sus escritos que posee el Centro de Documentación Histórica del Recinto de Río Piedras.

© Sergio A. Rodríguez Sosa

[1] Cifre de Loubriel, Estela.  “Catálogo de extranjeros residentes en Puerto Rico en el siglo XIX”. Río Piedras: Universidad de Puerto Rico, 1962. p. 61

[2] El apellido aparece escrito en los documentos consultados con las variantes Filier, Fillien, Telier, Tillier, Tilier usaremos en cada caso la variante que aparece en el documento referido.

[3] Ancestry.com. Puerto Rico Civil Registration, 1805-2001. Utuado, Defunciones, 1901-1903, núm 241, p 42, imagen 608. Juzgado Municipal de Utuado. Libro de defunciones 1901-1903, Acta de defunción de Adolfo Legrand Telier, folio 42.

[4] En el acta  de defunción de Adolfo Legrand Fillien el segundo apellido cambia a Telier y se indica que su esposa Catalina Rodríguez Colón es natural de Aibonito.

[5] Archivo de la Parroquia de la Monserrate de Salinas, Puerto Rico. Libro de bautismo 1-A, 1854-1867, pág. 158, partida 349.

[6]  Ancestry.com – 1910 United States Federal Census – Name: The Generations Network, Inc.; – http://www.ancestry.com – – United States of America, Bureau of the Census, Thirteenth Census of the United States, 1910, Washington, D.C.: National Archives and Records Administration, 1910 – Database online. Year: 1910; Census Place: Utuado, Puerto Rico; Roll: T624_1781; Page: 3B; Enumeration District: 220; Image: 9. – Record for Federico J Legránd y Rodríguez.

[7] Vid. nota 3

[8] “Historia de la Farmacia en Puerto Rico: parte 2,”  Video de YouTube, 14:46, Publicado por “BorikenTv”, 18 de marzo de 2013, https://www.youtube.com/watch?v=uaUZWmzp_yw

[9] Ancestry.com. U.S., Register of Civil, Military and Naval Services 1863-1959, 1905, vol. 2, p 1883, imagen 1897.

[10] Maldonado Dávila, Wanda T. “University of Puerto Rico – School of Pharmacy: One Hundred Years of History and Service.”   Puerto Rico Health Sciences Journal, v.  32, n 3; dec. 2013.  pags, 206-208.

[11] “Historia de la Farmacia en Puerto Rico: parte 2,”  Video de YouTube, 14:46, Publicado por “BorikenTv”, 18 de marzo de 2013, https://www.youtube.com/watch?v=uaUZWmzp_yw

[12] Vid. nota 3

In Memoriam : Héctor Vázquez Franco

Héctor Vázquez Franco comenzó desde su adolescencia, a identificarse con las causas justas en favor de los desvalidos. Líder estudiantil, comunitario, cultural, social y patriótico. Su entrega familiar fue incondicional. Además fue miembro fundador del Comité Comunal Playa/ Playita, del periódico Salinas Hoy, Arte Sur, Comité para el Desarrollo de Salinas (PUEDES) y del Comité para el Desarrollo Social y Cultural del Coquí. Además, fue un gran humanista y por ello, su espíritu anidará eternamente en los corazones de los que tuvimos el privilegio de compartir luchas y quehaceres con él. Descansa en paz compañero.

José Manuel Solá: In Memoriam

Jose Manuel ha partido, ahora mora en el parnaso nacional, ahora anda trazando versos entre las estrellas este noble boricua que hizo de Encuentro Al Sur uno de sus pizarrones poéticos.  Este poeta, narrador, periodista y educador puertorriqueño, nacido el 1º de agosto de 1944 en Caguas, Puerto Rico. fue premiado en numerosas ocasiones, entre otras, con el Primer Premio, género Narrativa: 7mo Certamen Nacional de Literatura, Federación de Maestros de Puerto Rico (2001); Segundo Premio, género Poesía: 7mo Certamen Nacional de Literatura, Federación de Maestros de Puerto Rico (2001); Premio “aBrace” de Literatura; Montevideo, Uruguay (2002); Fue declarado “Poeta de Excelencia”, por la Casa del Poeta Peruano durante las actividades del Encuentro Literario aBrace; Montevideo, Uruguay (2003); y se le tributa un homenaje en la Legislatura Municipal de Caguas, Puerto Rico (2004). A partir del 1997 y durante dos años publicó y distribuyó el boletín “Bodegón de los Poetas”, que circuló entre escritores y poetas de Latinoamérica y España. Sus trabajos han sido publicados en numerosas revistas literarias de Puerto Rico, México, Estados Unidos, España, Perú y Luxemburgo. Ha publicado en Poesía: Poemas (1994); Hay luz en esa casa que fue mía (1996); Los nombres en la piedra (2001); Incandescentes pájaros del alba y otros poemas en libertad (2004); Poemas para leer una tarde de octubre (2006); Poemas clasificados / y aquellas otras lunas misceláneas (2009). En narrativa: Ya vienen a buscarme (2001); Milagro bajo la estrella del Oriente (2001).

Che, como lo conocian sus compueblanos y amigos, fue un bardo que conquisto a sus lectores con versos cargados de empatía humana.

In Memoriam : Elizabeth Y. N. Márquez Famanía

Nuestra poeta Elizabeth Y. N. Márquez Famanía partió a escribir versos entre el sol y las estrellas, en otras galaxias… se fue a escribir los cuentos de terror que tanto le gustaban detras de la luna y de seguro se asomará de vez en cuando desde allá arriba a soplarnos una musa en el oído con la brisa / Marinin.
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El Círculo Literario Antonio Ferrer Atilano se encuentra de luto. La joven escritora e integrante del Círculo, Elizabeth Y. N. Márquez Famanía, ha fallecido. Nuestras condolencias a su madre y también escritora Hilda Famania (Eyanore Azabache), y a todos los poetas. Descansa en paz. / CLAFA
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Hay luto en la Casa del Poeta. La joven poeta Elizabeth Márquez Famanía se fue a leerle poesías al Poeta Universal / Nora Cruz
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Elizabeth: Tu partida repentina, como los versos que dulcemente te acorralaban a tan tierna edad, ha dibujado abismos sollozantes en los senderos que siempre le habían pertenecido a la alegría. Nunca olvidaré tu risa, cuando entre la seriedad de la poesía aprovechaba para narrarte algún chiste malo. Tampoco se borrará de mi memoria tu interés en publicar mis poemas y para siempre llevaré conmigo nuestra última conversación, tratando de cambiarle el nombre a los famosos “sorullitos de maíz”. Tu temprano viaje al lugar de las musas ha sido una sorpresa fría y lluviosa, pero yo me quedaré con lo que eras: una luminosa noche de cristales acurrucados en la aurora. / Lucia Cruz
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El Centro Cunyabe se une a la pena que embarga a la familia poeta de nuestra región con la perdida de nuestra amiga y colaboradora Elizabeth Marquéz (Eyanore Azabache)
Vuela Alto. Se unio a los Angeles escritores de Dios / Edwin González
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 Desde  los lugares  misteriosos en que la vida se una a la divina energía, sigue tejiendo versos para deleitar eternamente a las estrellas.

De nada me arrepiento / José Manuel Solá

Dentro de dos meses, es decir, el 1ro de agosto, si es que llego a allá, estaré cumpliendo 73 años, bien o mal vividos, no sé. Pero, vividos; a veces con las primaveras y los dulzores de amores que perdí en algún recodo de mi ruta y otras veces saboreando el amargor del vino derramado por los golpes inesperados del camino. Pero, en fin, vividos. Esto es la vida, queramos o no.

Estas palabras las escribo pensando en los amigos que tal vez estarán preguntándose “…¿qué será de la vida del Solá?…” Y anticipando mi gratitud por el pensamiento o la preocupación con que me piensen, sea cual sea el matiz de ese recuerdo.

Ya no escribo nada a pesar de que escribir ~sobre todo poesía~ siempre ha sido mi pasión. O mi maldición, ¡quién sabe!, pues lo cierto es que la poesía, la palabra escrita, me trajo amistades esenciales, celestes, que nunca olvidaré. También me dio a conocer miserias humanas que, bah, no valen nada como tampoco vale la pena dedicarles dos minutos de recuerdo y por eso las descarto de inmediato. En el camino de la vida y sobre todo a esta edad, uno va aprendiendo a reconocer quiénes son los sinceros; los que no lo son, caen, más temprano que tarde en la mediocridad de la hipocresía y terminan odiándose a sí mismos porque saben lo que son y saben que no pueden cambiar.

Pero, bueno, decía que ya no escribo ni leo. Ni siquiera leo el periódico, que se amontona sobre una mesa hasta que Doña María los echa a la basura. Sí, hay un pequeño proyecto que comencé hace más de un año bajo el título de “Bajo la luna del camino viejo”  y que he dejado “por ahí” a pesar de que ya estaba hablado con un amigo editor. Es posible que en algún momento finalmente le dé el visto bueno, por no dejar que el esfuerzo se pierda. Si finalmente lo hago, les dejaré saber.

Pero ahora, sencillamente me despido de todos. No, no es que tenga en agenda morirme pues no deseo morirme. La muerte… a la “pelona” yo no le tengo miedo pero es algo que no me simpatiza. Amo la vida como amo el agua fría y como amo la luz. Como amo el haber aprendido a creer en la posibilidad de la existencia de Dios.

Tan sólo me despido pues estoy tan apaleado en la salud que no quiero seguir abrumándolos con mi situación. Y quiero que cuando llegue el día definitivo me recuerden como he sido: alegre cuando era inevitable reir y cantar y también riendo cuando tenía razones para llorar.

Y quiero que recuerden que no, no me arrepiento de nada. Esto es lo que hay.

Josémanuel  /  23 de mayo de 2017.

Con canas y hablando solo: la obra poética de Héctor Mendoza

Durante la celebración del  Festival El Charpazo Plenero 2016, se llevó a cabo un merecido homenaje a un maestro de generaciones salinenses, en especial del Barrio La Plena: “Mr. Mendoza”. Además de su genuina vocación por la enseñanza, la comunidad  lo honró por su inolvidable obra artística. A continuación, podrán conocer un poco más de la vida de un escritor guayamés, que  ha impactado la historia del arte y la educación de nuestro pueblo.

Héctor Antonio Cruz  Mendoza,  un hijo del Pueblito del Carmen de Guayama, nació un 19 de febrero de 1947. Sus primeras travesuras fueron en el sector El Palo, un lugar que considera mágico y del que cuenta infinidad de historias. Su vida sencilla, pero rodeada del amor de su padre Antonio Cruz Mendoza, de su madre, Margarita Mendoza y sus nueve hermanos: Luis, Carlos, Francisco, Domingo, Ismael, Edwin, William y Margarita,  gestó en su interior la sensibilidad que lo caracteriza. Además, aunque nunca ha estado cerca de su hermano Antonio, nacido en Panamá, comparte su afición por la música y las buenas letras. Comenzó a escribir desde muy joven, seducido por las inmensas montañas de su barrio amado. Era un niño muy inteligente, le gustaba ir al monte a buscar frutas y a disfrutar con sus primos, hermanos y amigos, de los juegos típicos del ayer. Sin embargo, también pasaba horas leyendo libros entre los arbustos. Su extensa obra está salpicada por todos sus roles: estudiante para sacerdote, esposo, padre, militar, maestro, enamorado y niño eterno. De su pluma han brotado poemas, décimas, cuentos, obras de teatro, bombas navideñas, entre otros. Los estudiantes salinenses han cantado sus canciones por generaciones. La patria siempre ha sido una de sus mayores preocupaciones, por eso, su obra refleja un constante grito por la libertad de su país, una nostalgia por el pasado glorioso del campesino y una inquietud de futuro. Debido a sus ideas revolucionarias, siempre ha admirado a Pedro Albizu Campos y a todos los puertorriqueños que aportan al crecimiento de su nación. Se distingue por su constante alegría,  sus chistes y tiene una visión muy espiritual sobre la vida. Mr. Mendoza ya forma parte importante de los ilustres del Barrio La Plena de Salinas, pues Lucy, una joven del barrio de las muchachas bonitas, lo cautivó. Es padre de tres hijas: Lucy, Carmen, Lucía y las tres dicen ser sus fanáticas número uno. Mr. Mendoza ya es nuestro, pues estuvo  muchísimos años educando  e inspirando a muchos jóvenes que hoy son personas de bien, grandes profesionales, músicos y poetas. Una de las leyes de su filosofía de vida  es que “él vino a este mundo a ser feliz” y sus canciones han logrado esparcir esa felicidad a lo largo de la historia de nuestro pueblo.

 Perspectiva literaria:

Con canas y hablando solo, es uno de los poemas del escritor puertorriqueño Héctor  Mendoza, quien ha escrito más de cuatrocientos poemas.

 

“Y empezaste a caminar

y en el camino un recodo

te sorprendió un día la tarde

con canas y hablando solo

Y miraste hacia atrás

tu vida fue como un soplo

las espinas que te hirieron

hoy están hiriendo a otro…”.

El escritor colombiano, Eduardo García Aguilar, ha expresado que:

“la verdadera literatura del mundo está en la voz de los autores desconocidos de las provincias o los barrios marginados de las capitales, aquellos que viven sus vidas lejos de las esferas de poder,  las zalamerías de la corrupción y el arribismo mafioso y para quienes vivir y escribir es ya un gran premio, tan extraordinario como el Nobel”.

Partiendo de las palabras del literato, este reportaje  se hace más pertinente. Los versos de Héctor Mendoza, un autor desconocido de barrio, siempre han sido  acompañados por su guitarra  y aunque se ha presentado en varias actividades como festivales y algunos  homenajes a escritores, nunca ha publicado. Sus experiencias de vida han sido muy interesantes: graduado de  Filosofía y Latín de la Universidad Católica en Ponce, gracias a lo que considera “una Edad  Media que lo invadió a los 17 años, donde ayunaba y regalaba todas sus pertenencias”. Tiempo  después entró a la Orden de los Diocesanos del Seminario Regina Cleri, bajo la rectoría del Monseñor Antulio Parrilla, a quien admiró profundamente y como padre espiritual tuvo a Salvador Freixedo. También, pudo conocer al poeta Ernesto Cardenal, un  hecho que marcó su vida y su obra para siempre. Luego, abandonó el seminario para trabajar por las necesidades de su familia (era el mayor de  nueve hermanos) y por un espíritu que no concordaba con El Vaticano. Fue colector de rentas internas, soldado durante ocho meses, con el ideal de entrenarse para defender a su patria y con un licenciamiento deshonorable, por escaparse de una base en California, a horas de ir a Vietnam, movido por el crítico estado de salud de su esposa. También es un eterno bohemio, soñador, fue líder comunitario y educador.

Ha recibido muy buenas críticas  como la de  Don Abelardo Díaz Alfaro sumamente emocionado, en el año 1995, cuando escuchó su poema  Añoranza: “Yo  regalo este progreso al que me venda el ayer”. Al escucharlo, don Abelardo exclamó: ¡Carajo! ¡Qué lindo tú escribes!

También, en el año 2012 estuvo a cargo de la apertura del Festival Internacional de Poesía  en  Puerto Rico, celebrado en el Recinto Metropolitano de la  Universidad Interamericana. Su poema El poeta fue muy bien recibido y sus versos  a Clara Lair también provocaron admiración. La escritora puertorriqueña Haydée Zayas, tuvo la oportunidad de leer El poeta  y comentó:

“es un grito a la patria, a la honestidad, a la valentía; expresado con una sutileza, que hasta podría confundirse con un poema de amor romántico.  Fluye de forma ligera y de esa manera transmite su mensaje profundo al lector “casi sin querer”.  Pero cuando se lee por segunda o tercera vez, porque es de las obras que apetecen y aguantan varias lecturas, percibes la cruda crítica que ha sido plasmada con la maestría de un gran poeta”:

¿Y qué será del que calla,

por temor a inmiscuirse?…

“Deja claro que no busca la gloria, sino decir lo que piensa. De seguro el reconocimiento y el éxito lo encontrarán a él, pues El poeta no dice lo que piensa que quieren escuchar, dice lo que le dicta su conciencia con tal destreza, que podría insultar en versos y convertir el insulto en una obra maestra”:

Cantor al que aplauden todos

“gourmet” para oídos blancos,

la verdad es un cantar

que algunos no aplauden tanto.

Como educador, ha recibido reconocimientos por su aportación literaria. En el 1990, el Distrito Escolar de Salinas, desarrolló una Guía de Utilización para estudiar la canción Ráfaga, inspirada en el cuento La leyenda de la estrella y el caballito de mar con el objetivo de  “desarrollar algunas destrezas básicas de tercer grado”.

Sin lugar a dudas, Héctor Mendoza es uno de los tesoros escondidos de la literatura puertorriqueña del siglo XX y XXI.

El poema que sigue a continuación sigue la tradición de la poesía que se escribe para expresar compromisos.

El poeta

por  Héctor Mendoza

 

¿Y qué será del poeta,

si no vive lo que escribe?

¿Y qué será del cantor,

si no sabe lo que dice?…

Es un instrumento sordo,

un ruiseñor sin alpiste,

una huelga sin obreros

vender la patria, rendirse.

*

¿Y qué será de estos versos,

si no llegaran a oírse?

¿Y qué será del que calla,

por temor a inmiscuirse?…

Es un rifle sin cañón,

un sol con luz invisible,

un disparate de amor,

un negar cuánto la quise.

*

Yo no canto por cantar,

ni por aplausos de audiencia

mi verso es un compromiso

que me dicta la conciencia…

Cantor al que aplauden todos

“gourmet” para oídos blancos,

la verdad es un cantar

que algunos no aplauden tanto.

Verdad de Patria cautiva,

que muchos van ocultando…

sueño con ver mi bandera,

sola y libre un día flotando…

*

¿Y qué será del poeta, si no es vida, verso y canto?

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©Lucía Cruz

El escándalo del primer beso televisado en Puerto Rico

Esther Sandoval, nombre artístico de Esther María González, quien nació en Ponce, se crio en el poblado de la Central Aguirre y se graduó a los 16 años de la Escuela Superior de Salinas, protagonizó el primer beso en la boca en una telenovela puertorriqueña.

En 1954 se transmitió  Ante la ley, la primera telenovela boricua. Un melodrama estelarizado por Esther Sandoval y Mario Pabón. El realismo de una escena en que Mario Pabón besa en la boca a Esther Sandoval desató la condena moral de los sectores más conservadores del país. El escándalo provocado por los moralistas causó revuelo nacional pero no impidió  la ascendente carrera actoral de Sandoval.

Incluimos aquí la información biográfica sobre Esther Sandoval escrita por Javier Santiago y Dean Zayas publicada en Programa del Festival de Teatro Internacional de 2005 que organiza el Instituto de Cultura Puertorriqueña.

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Félix M. Ortiz Vizcarrondo (1939-2016) : In Memoriam

Fallece un narrador de anécdotas salinenses.

Felix M. Ortiz Vizcarrondo, uno de los colaboradores de Encuentro Al Sur, falleció en la madrugada de ayer en un centro de salud privado a la edad de 77 años.  Ortiz Vizcarrondo fue un reconocido líder cívico y uno de los miembros originales de la Fraternidad Eta Epsilon Sigma fundada en 1958.

El autor, que se crio en la Central Aguirre y paso su adolescencia en la calle Monserrate, era egresado del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico.  Le sobreviven tres hijos de su matrimonio de la también fallecida Gladys Ortiz Dávila.

A Félix lo recordamos como el hombre de la siempre desplegada bandera monoestrellada en lo alto del flamboyán de su casa, como el fotógrafo de los personajes populares de Salinas, como el disidente de las opiniones mayoritarias, como el luchador de causas puertorriqueñistas y como el padre de los hijos de Gladys Cheche, que era decir, “Usted y tenga.”

Parte de sus escritos están recogidos en este blog, aunque se sabe que elaboró un manuscrito sobre la historia del Caserío Francisco Modesto Cintrón que dio por perdido.

En su producción narrativa se destacan las anécdotas y cuentos en torno a personajes y sucesos recogidos de sus vivencias o de la tradición pueblerina.  La vida cotidiana es eje central de sus estampas sobre los lugares y parajes en los que sus personajes populares y comunes interactuaban.  Ejemplo de ellos son sus escritos sobre las áreas recreativa naturales, sobre los cines y sobre los lugares de baile al alcance de los habitantes de Salinas y sus barrios.

Títulos como los siguiente dan una idea de la variedad de temas en sus escritos: Recuerdos, El follón idiomático, Velocidad, buen ojo, y precisión, El gallo de Toño Guinea, El lagarto verde, La Jueyera, Teatros y cines pueblerinos, Salinas Stars. El Cructáceo y la locomotora núm. 8, entre otros que se pueden leer en Encuentro Al Sur.

Acompañamos este homenaje póstumo con una sensibles palabras del compueblano Josué Santiago de la Cruz en la que nos enseña como admirar la grandeza de un gigante mundial y la inmensidad de un amigo que nos acompaña en los tramos de la cotidianidad.

srs

HASTA QUE NOS VOLVAMOS A ENCONTRAR, AMIGO FÉLIX.

Hoy vestimos de ludo. No por la muerte de Fidel, que fue grande, sino por la muerte de Félix Ortiz Vizcarrondo, que fue inmenso.

Fidel nos enseñó a resistir y Félix a convivir. Aquel nos enseñó a caminar de pie y El nuestro a caminar a pie.

Hoy siento más la partida de mi amigo Félix, no porque lo tuve cerca y lo conocí en la cotidianidad, sino porque su humanidad y su limpieza de espíritu me tocó a carne viva las fibras más íntimas de mi ser. De él aprendí a ser independentista. Aprendí de su ejemplo a amar con fervorosa pasión el terruño que me vio nacer, porque no se puede ser independentista si en nosotros no aflora ese primer amor, grande y eterno, a la patria chica. Al Barrio. Al pueblo y su gente.

La muerte de Fidel lanzó un manto de angustia entre los amantes de la libertad y enemigos del imperialismo. Copó todos los titulares del mundo. Abrazó todas las emociones. Despertó al demonio y a Dios para enfrentarlos en esa cruzada que ha convertido al hombre y a la mujer en seres poco menos que despreciables. Pero la muerte de mi amigo Félix, para los que tuvimos el privilegio de conocerle, no despertó emociones encontradas. Su paso por la vida fue menos espectacular que el del Padre de la revolución cubana. Menos impresionista, pero sin duda más ejemplar en la pureza de su legado.

Hoy se viste de tristeza la alegría.

Vuela alto amigo Félix y prepáranos un rinconcito allí, junto a Gladys y Rosin y Julín y los viejos míos.

JSC

Foto tomada del facebook de Manolo Ortiz Ortiz

 

Rafael Alomar Conde : In Memoriam

 

Rafael Alomar Conde

Diciembre 11, 1933- Noviembre 15, 2016

Se ha notificado el sensible fallecimiento del destacado atleta y ex pelotero salinense Rafael Alomar Conde.

Nació en Salinas, Puerto Rico, el 11 de diciembre de 1933. Rafael es parte de una de las familias del béisbol más reconocidas de América Latina. Junto a sus hermanos Tony, Demetrio, Santos, y sus sobrinos Sandy y Roberto, así como sus primos Antonio “Guinea”, Gilberto, y Pedro, le han brindado a Puerto Rico muchos momentos de gloria. Su hijo Luis (Gui) Alomar jugó con los Lobos de Arecibo y los Leones de Ponce en los años 80.

Rafael es uno de los hijos de Demetrio Alomar y Rosa Conde que juntos a sus hermanos y hermanas Luz María, Víctor, Tony, Ana, Demetrio, Guilla y Santos, forman  una de las familias más respetadas de Salinas. En su matrimonio con Elsa Rivera, procrearon siete hijos; Enitza, Irma, Rafael, Víctor Luis, Odalys, Reinaldo, Keyla y doce nietos.

En el Beisbol AA jugó con Juncos, conformando con Antonio Alomar, Monchito Maldonado, Ticolo Soltero y Pekén Andino, el equipo de los mulos que participo en la serie semifinal  de 1951 contra Humacao, perdiendo en el juego decisivo celebrado en el parque neutral de Vega Baja.

Rafael Alomar comenzó en el Beisbol Profesional a los 20 años de edad en la temporada de 1954-1955 con Ponce y terminó su carrera con ese mismo equipo en el 1967, uniéndose a la lista peloteros que toda su carrera profesional la jugaron con Ponce:“Pancho” Coimbre, “Griffin” Tirado, “Planchardón” Quiñones, José Antonio Burgos, Carlos Lanauze, y “Foca” Valentín.

Una de las mejores temporadas con los Leones fue la de 1960-61, En esa temporada terminó segundo en bateo en la Liga con promedio de .314, segundo en hits con 66 el tercer mejor robador de bases con 6. Su hermano gemelo Tony de los Cangrejeros de Santurce fue el líder en triples con 3.

Finalizó con promedio de por vida de .267, y de las doce temporadas que jugó, en seis tuvo un promedio sobre .280 y dos sobre .300. En 1963-1964 jugó en su primera serie semifinal contra San Juan.

Sus mejores años fueron en 1955-56 (.306), 1959-60 (.291) y 1960-61 (.314). Se destacó en la defensiva como gran guardabosque. Tiene la distinción de ser el primero en dar un hit en la inauguración del Estadio Hiram Bithorn el 24 de octubre de 1962.

Rafael Alomar participó en las Ligas Menores desde 1955 hasta 1964:

  • 1955- 56- Firma con los Patirrojos de Cincinnati, equipo Douglas clase D y equipo Savannah clase A.
  • 1957- Enviado a los Piratas de Pittsburg al equipo Clinton
  • 1958-61- Con los Gigantes de San Francisco varias categorías donde en 1958 tuvo su mejor temporada (.281 promedio de bateo, 19hrs cuarto mejor, 80rbis noveno, líder en triples con 9). Con el equipo Danville. Además jugo en Springfield, Rio Grande Valley, Tacoma. En 1961 con el equipo Tacoma clasificación Triple A, fue el quinto mejor bateador de la Liga de la Costa del Pacifico con promedio de .313.
  • 1962- Jugo con los Gigantes y Los Ángeles, Tacoma, Hawaii, Tri-City.
  • 1964-65- Participó en México con varios equipos, Tabasco, Puebla y Campeche.

Tuvo promedio de bateo por vida en las Ligas Menores de .293.

En el Béisbol AA, fue dirigente en el Beisbol AA con los Potros de Santa Isabel y de los Brujos de Guayama.

EL LINAJE DE LOS ALOMAR CONDE

La presencia de la dinastía Alomar en el beisbol de Puerto Rico comienza en la década de 1940 con Antonio (Guinea) junto a  sus primos de Santa Isabel los hermanos Gilberto y Pedro. Guinea Alomar jugó hasta la década de 1950, luego Rafael  y Antonio (Tony) llegaron al beisbol a mediados de los 50’s. Demetrio debuta en el 1959, llevando el batón en el relevo generacional. Santos, padre les siguió en el 1961 y continuó jugando hasta su retiro en 1978, tras 15 años en las Grandes Ligas.

Los hijos de Rafael, Luis “Gui” Alomar jugó con los Lobos de Arecibo y el de Tony Alomar, Tony Hanza, jugó con los Senadores de San Juan y con los Vaqueros de Bayamón.

Por la vía materna el linaje los vincula con el legendario lanzador Ceferino “Cefo” Conde y Faría, con su hermano Juan Conde, primos de Doña Rosa, y en consecuencia con el formidable pelotero Ramón Luis “Wito” Conde hijo de Cefo, sobrino de Doña Rosa.

La parentela de los Alomar se extiende a la familia De León, por la vía de Juanita Alomar (prima de Don Demetrio, padre) madre de Luis “Biso” y Desiderio, miembros de la gran estirpe de lanzadores de donde proviene el destacado ex grandes ligas Luis “Mambo” De León, hijo de Biso. Junto a Luis Angelico (Pichi) infielder, Desiderio (Desi) lanzador, Jesús Antonio (Chu) lanzador y el menor Luis Antonio (Mambo). Además de Jorge de León, primo de Mambo.

por Jossie Alvarado

Fuente; Museo Pancho Coimbre (Sr. Héctor Ortiz)

15 de noviembre de 2016

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Randy Díaz, promotor de los linajes artísticos que nos distingue como pueblo.

Lo más que ama de su trabajo es montar en Salinas el espectáculo Un Aguinaldo de Amor.  Una fiesta prenavideña que presenta Randy Díaz Colón el Día de Acción de Gracias en la Plaza Delicias.  Es un regalo de amor que realiza todos los años junto a su hijo Randy Gabriel, familiares y amigos para encender los corazones con espíritu navideño.

Durante esa celebración además de alegría, música en vivo y parranda navideña, se reparten desayunos, almuerzos, ropa, juguetes, y utensilios de primera necesidad. Además, se llevan a cabo clínicas de salud, recortes de cabello para féminas y hombres y se elevan oraciones.  Todo esto con la participación de entidades y de personas reconocidas que han contribuido en los distintos quehaceres de la vida como Santos Alomar, Ángel ‘Cholo’ Espada, Ricky Malavé, los hermanos Bisbal, Paquito Matos, Ricki Martínez, Guacho Díaz, entre otros.

Randy Díaz Colón es un salinense nacido en Brooklyn el 31 de marzo de 1971 cuando sus padres Jorge Díaz y Zenaida Colón, de La Plena y de Palmas, merodeaban por Nueva York. Desde muy pequeño sintió el impacto de la ancestral cultura del jíbaro borincano en sus sentimientos y querencias. Tan fuerte son esos lazos que a pesar de criarse en entornos urbanos rodeado de influencias que desvalorizaban las manifestaciones culturales de nuestros antepasados, desarrolló un profundo amor por la música típica y las expresiones de la cultura puertorriqueña.

Así nació su admiración por los trovadores puertorriqueños como Flor Morales Ramos (Ramito) y Luis Miranda (El Pico de Oro), uno de los grandes maestros en el arte decimal y de la improvisación. Su primer maestro en el arte de componer décimas fue su propio hijo Randy Gabriel, arte que éste aprendió con Luis Daniel Colón, el recordado niño trovador que cantaba con Tony Croatto.

Posteriormente, tanto él como su hijo, perfeccionaron el arte de escribir décimas bajo la influencia del decano trovador Luis Miranda.  Inmerso ya en el negocio de los espectáculos, era Randy Díaz quien llevaba a don Luis a la mayoría de sus compromisos. Durante el trayecto se la pasaban de  manera jocosa  improvisando y en consecuencia, recibía una clase de cómo escribir e improvisar decimas junto con su hijo.

Se graduó de la Central High de Santurce, porque a punto de graduarse con su clase de 1989 en la Stella Márquez, optó por ir a vivir a San Juan con su hermano mayor. Luego de cursar su cuarto año inició estudió en la Universidad Interamericana de Guayama los que culminó en 2006 en el recinto de Cupey de donde se graduó como bachiller en Administración de Empresas con concentración en Gerencia. Posteriormente obtuvo la certificación de locución para radio y televisión  en la Academia Alcance del locutor Manuel Esteban Alegría. Desde ese entonces se dedicó a grabar anuncios comerciales para agencias publicitarias y  negocios, a la vez que producía programas culturales de radio tales como El Cantar de Mi Borinquén y Trovafina por la emisora Boricua 740 am. Como productor ha organizado diversos eventos culturales con la participación de artistas como Antonio Caban Vale “El Topo”, Quique Domenech, Don Luis Miranda `Pico de Oro`, Don Joaquin Moulier, Tavin Pumarejo, el maestro Jesús Cepeda, el rey de la plena Ángel L.Torruellas entre muchos otros, Randy ha producido eventos de salsa con la participación de artistas como Willie Rosario, Bobby Valentín, Elías Lopés, Lalo Rodríguez, Charlie Aponte, asi también como con sus queridos compueblanos Guillo Rivera y Ramón “Guacho” Díaz entre otros. También organizó varios concursos de trovadores con los mejores trovadores de Puerto Rico, que se transmitieron por radio.  Randy Díaz tiene su propia corporación `PRODUCCIONES RANDY DIAZ, una promotora de espectáculos bajo la cual continúa produciendo programas de radio y televisión a las vez que colabora con festivales en Estados Unidos y América Latina y con diversos artistas internacionales.  Además, en su faceta de compositor  ha escrito  numerables canciones que exploran géneros musicales como la décima, salsa, plena, balada, entre otros.

Actualmente Randy Díaz también prepara la nueva producción de su hijo Randy Gabriel que lleva por nombre “Que le digo al amor” que saldrá para febrero o marzo de 2017. Randy Gabriel, antes como niño y ahora como adolescente, se ha destacado como intérprete de géneros musicales tradicionales y contemporáneos.

Randy Díaz es un salinense que es vivo ejemplo de insistente brega empresarial en lo que es quizás la industria puertorriqueña más prometedora y exitosa: la exportación de la cultura musical boricua, la cual, desde el siglo 20 se ha ganado el favor de un público internacional que, en todas sus variantes, la escucha e interpreta alrededor del mundo.

srs

Fuente: Randy Díaz Colón, 2016.

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Foto: Bedford Sánchez, Paisaje salinense

Lleva el mojo isleño al corazón de San Antonio, Texas: la historia de Iris González Santiago

Atrás queda todo lo vivido cuando comienza el andar del emigrante.  Lo acompañan muchos sentimientos que irán disipándose cuando se llega a la otra orilla.  Pero el emigrante carga una mochila de vivencias y costumbres de la cual extraerá lo que define su ser.

La mayoría somos hijos inconscientes de emigrantes.  El tiempo trascurrido nos lo hizo olvidar.  Pero el legado del emigrante se manifiesta en las conductas y costumbres individuales y colectivas de sus predecesores.  Esa estela de vidas pasadas echa raíces en la nueva tierra para continuar el ciclo de una nueva patria de la que se puede partir, de la que se puede emigrar.

¡Dios nos lleve al Perú!  Se repite cambiando el destino  a lo largo de la Historia.   Desde la invasión estadounidense en 1898 para acá se ha gritado ese deseo: ¡Dios nos lleve a Hawái!, ¡Dios nos lleve a Nueva York, a Chicago, a Filadelfia, a Orlando! A tal punto que en todo los Estados Unidos los boricuas que emigraron crecieron y se multiplicaron  hasta alcanzar la cifra de cinco millones.

A los primeros emigrantes les tocó la peor parte.  Desconocía el idioma, sus viviendas eran las peores y se les hacia difícil conseguir los ingrediente para preparar una comida criolla.   Ni con el doble de la harina se lograba saborear un café puya cargado. Y solo  los más agraciado podía saborear una cena navideña con lechón, arroz con gandules, pasteles, tembleque y ron.

Pero eso ha cambiado. Tan amplio y extenso es el cambio que en uno de los lugares más céntricos de San Antonio en Texas, una salinense de pura cepa, ha logrado que la cocina puertorriqueña gane aceptación entre los habitantes de la ciudad.  En el restaurante Luna Rosa de Puerto Rico Grill y Tapas no solo pueden los amantes de la gastronomía boricua deleitarse con los sabores de una lechonera, sino que también se puede saborear el famoso mojo isleño oriundo de Salinas.

Iris Gonzales Santiago, la dueña de este restaurante familiar en el corazón de Brooks City Base creció en Salinas al cuidado de su madre Amparo Santiago Roque (Pali), de su abuela doña Amparo Roque, de su tía Redención Santiago y de Sonia Ortiz Cintrón, considerada por ella su segunda madre. En esos años Sonia vivió con ellas cuidando de la niña y pendiente de la abuela.

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Pali y Redención Santiago junto al ex alcalde Basilio Baerga

Iris creció amando la cocina. De pequeña siempre estaba en la cocina con su abuela  y husmeando de “metia” cada vez que su tía Redención preparaba algún bizcocho o pudín para alguno de sus clientes.

Luego de graduarse de la escuela superior de Salinas comenzó a estudiar en la Universidad de Puerto Rico en Cayey en 1983. Sin embargo en el 1984 se fue a estudiar a la New Mexico State University en Las Cruces.  En la NMSU obtuvo un bachillerato en tecnología médica. En New Mexico conoció a su esposo, Manuel Enrique Ornelas. La pareja decidió mudarse a San Antonio, Texas. Su esposo ejercía como maestro bilingüe y posteriormente como principal de escuelas. En Texas Iris trabajó por un año en un hospital y luego durante tres años trabajó como química para el San Antonio Water System. El trabajo de laboratorio no fue de su agrado así que decidió convertirse en maestra bilingüe. Durante 13 años trabajo de maestra al tiempo que estudió una maestría en administración de escuelas. Sus últimos años en el campo de la educación los trabajó como coordinadora de los programas bilingües para el distrito escolar East Central de San Antonio.

Desde joven el sueño de Iris era cocinar y tener un restaurante. Sueño que hizo realidad y ahora se dedica a lo que realmente le gusta…  cocinar en su restaurante Luna Rosa Puerto Rican Grill y Tapas.  De esa experiencia como chef nos dice: “Aquí en el restaurante hago las famosas habichuelas guisadas de abuela… aunque nunca me quedarán como las de ella. Hacemos pescado al mojo isleño que es uno de los favoritos de mis clientes. El pernil que aprendí a hacer con Titi Reden es un “hit’ y también el budín, el coquito y los pasteles… En navidades hago las almojabanas de abuela y las torrejas… En fin, tenemos los platos tradicionales y también gastronomía moderna como churrasco, trifongo y tapas españolas”.

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Iris González Santiago

Iris tiene dos hijos, Omar (29) y Amadeus (19). Omar es enfermero pero ha decidido trabajar de bartender en el restaurante. Amadeus se graduó de escuela superior y quiere ser chef, así que trabaja en la cocina del Luna Rosa.

Sobre sus raíces boricuas expresa “Siempre he estado bien orgullosa de mi Salinas y de mi familia porque en Salinas y con mi familia aprendí mis valores. Todo lo que ahora soy se lo debo a ellas (mami, abuela, Titi Reden y Sonia). A mi abuelo, Aguedo Santiago Cruz no lo conocí ya que murió cuando mi mamá Pali apenas tenía 18 años. Pero mi mamá se ocupó de hablarme de él.  Sé que fue maestro y abogado y que escribió “Salinas a través de cien años. Mi papá fue José González Ramos del Coquí. Su mamá, María Ramos era hermana de Don Silito Godreau Ramos. Mi abuelo paterno, Don Cheo era dueño de la Gallera del Coquí. Era de la playa de Salinas y hermano de Chichi y Doña Polita y sobrino de Doña Ladis”.

El Luna Rosa de Puerto Rico Grill y Tapas es un restaurante donde se combina la gastronomía puertorriqueña con los sabores del Caribe, España y México de gran aceptación en la ciudad de San Antonio.

El menú del Luna Rosa es variado pero cuando de comida boricua se trata allí se puede disfrutar de una abundante o auténtica comida puertorriqueña como el  tradicional arroz con gandules y lechón asado, acompañado de mofongo, tostones, sorullitos, y un montón de otros deliciosos platos puertorriqueños. Y cuando de bebidas se habla, hay de todas para todos los gustos, pero sobresalen como acompañamiento perfecto para cualquier comida los cócteles de ron puertorriqueño hechos al momento o una margarita tropical. Pero para pasarla en grande, al estilo latino, los espectáculos directos incluyen la música y los motivos que tanto hacen disfrutar al público asistente.  En fin, hay mucho que comer, beber y disfrutar en el Luna Rosa.

srs