Día de la Bandera Puertorriqueña

*

Breve Historia de la Bandera de Puerto Rico

(Versión recopilada por el Proyecto de Afirmación Puertorriqueña. Calle Domingo Cabrera 867, Santa Rita, Río Piedras, P.R. 00925)

En 1892 se fundó el “Club Borinquen” integrado por un grupo de patriotas exiliados en la Ciudad de Nueva York, afiliado al Partido Revolucionario Cubano. Se trataba de una alianza de cubanos y puertorriqueños que luchaban por la independencia de las dos Antillas mediante una estrategia conjunta. Para el verano de 1895 se constituyó un comité provisional como paso previo a la organización de la Sección de Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano.

El médico ponceño José Julio Henna fue designado Presidente. El sábado 21 de diciembre de 1895 apareció en el periódico Martiano “Patria” el siguiente anuncio: “A todos los Puertorriqueños: Mañana domingo, a las dos y media de la tarde, se reunirán los Puertorriqueños en el salón principal de la casa numero 57, al oeste de la Calle ‘5, esquina Sexta Avenida para tratar asuntos de patriótica trascendencia. Se invita por estas líneas a todos los Puertorriqueños amantes de la independencia antillana.” La reunión constituyente de la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano, tuvo lugar el 22 de diciembre de 1895, en el ‘Chimney Hall’ de Nueva York. Asistieron 59 puertorriqueños. Electa la Junta Revolucionaria quedó integrada por J. J. Henna, presidente- J. M. de Terreforte, vicepresidente; Manuel Besosa y Sotero Figueroa, vocales; Gumersindo Rivas, secretario de actas (sustituido luego por Roberto H Todd) y Gerardo Forrest, secretario de correspondencia Se designó a Ramón Emeterio Betances, residente en París, como Delegado General. La Junta designó delegados en varios países, entre ellos a Eugenio María de Hostos, en Chile; Lorenzo Mercado, en Venezuela; José Ramón Paradis, en Haití; y Aurelio Méndez en Santo Domingo.

De las actas de la reunión surge: “Terreforte, uno de los supervivientes del grito de Lares, presentó la nueva bandera que es de la misma forma de la cubana, con la diferencia de haber sido invertidos los colores: franjas blancas y triángulo azul en vez de rojo, con la misma estrella blanca solitaria en el centro”. En ausencia de una explicación de los delegados puertorriqueños reunidos en asamblea el siglo pasado, los tres colores de la bandera y las tres puntas del triángulo representan al igual que en la bandera cubana, los ideales republicanos de libertad, igualdad y fraternidad proclamados en la Revolución Francesa. Existen varias versiones sobre el autor de la bandera. Terrefone atribuye el origen de la bandera a Francisco González (Pachín) Marín, quien le escribió desde Jamaica sugiriendo la idea de invertir los colores de la bandera cubana. Antonio Vélez Alvarado, sostiene que un 11 de junio de 1890 o del 1891, invirtió los colores de la bandera cubana y así se le ocurrió formar la bandera puertorriqueña. Roberto H. Todd asegura que fue Manuel Besosa, miembro de la directiva de la Sección Puerto Rico, quien diseña la bandera de Puerto Rico. La bandera puertorriqueña fue bordada por María Manuela “Mima” Besosa según narra Roberto H. Todd o por Micaela Dalmau, según la versión de Antonio Vélez Alvarado.

Adoptada la bandera puertorriqueña fue utilizada por primera vez en la Intentona de Yauco el 24 de marzo de 1897. El Partido Nacionalista la acogió como su emblema en las elecciones de 1932. Blanca Canales proclamó la República de Puerto Rico en Jayuya en 1950 utilizando esta bandera y Lolita Lebrón la desplegó durante el ataque al Congreso en 1954. En los años 1916, 1922, 1927 y 1932 las cámaras legislativas trataron de oficializar la bandera sin éxito. Cien años después la bandera es oficial en el corazón de todos los puertorriqueños.

Proyecto de Afirmación Puertorriqueña-. Calle Domingo Cabrera 867, Santa Rito, Río Piedras, P.R. 00925. Derechos Reservados (Autores consultados: Prof. Miñi Seijo Bruno, Dra. Loida Figueroa Dr. Carmelo Rosario Natal y Dr. Cayetano Coll y Toste).

 

Datos Interesantes:

¿Sabía usted que el diseño original de la bandera usó un tono azul cielo para el triángulo? Pero cuando la bandera fue adoptada oficialmente por el Estado Libra Asociado en 1952, un azul oscuro, muy semejante a la bandera de los Estados Unidos fue usado. Este hecho ha levantado mucha controversia entre si se debe usar el tono azul cielo o el azul oscuro en la bandera. Recientemente, con la celebración del aniversario número 100 de la bandera en 1995 la administración demostró una bandera con el color original, el tono azul cielo.

Algunos historiadores concluyeron que la razón porque el color azul oscuro fue usado en la bandera de 1952 fue relacionado a los orígenes de la bandera y su relación con el movimiento revolucionario de la independencia. La identidad del autor de la bandera ha sido la razón de muchos debates, posibles autores: José del Matta Terraforte, Antonio Vélez Alvarado, Manuel Besosa y/o Gonzalo (Pachín) Marín.

Poco después de la Revolución Cubana (1950’s) oficiales estadounidenses en la isla sospechaban de personas que demostraban la bandera, considerandolos individuos subversivos. La policía solia detener a cualquiera persona que demostraba la bandera con cargos de insubordinación en contra los Estados Unidos.

*

Ramón Emeterio Betances, Oscar López y Calle 13: Tres generaciones en la lucha por la puertorriqueñidad

COMUNICADO DE PRENSA

ATENEO DEVELARÁ ESCULTURA DE

RAMÓN EMETERIO BETANCES

DEDICAN 116 ANIVERSARIO DE LA BANDERA PUERTORRIQUEÑA AL PRISIONERO POLÍTICO

ÓSCAR LÓPEZ RIVERA

ENTREGARAN MEDALLA BETANCES A CALLE 13

TRES GENERACIONES EN LA LUCHA POR LA PUERTORRIQUEÑIDAD

El señor Presidente del Ateneo Puertorriqueño, el Dr. José Milton Soltero Ramírez y su Junta de Gobierno, anuncian a toda la Nación Puertorriqueña, que el próximo jueves 22 de diciembre de 2011, a las doce en punto del mediodía, la Junta de Gobierno del Ateneo Puertorriqueño develará en los Jardines del Ateneo la estatua del Padre de la Patria Puertorriqueña, el Dr. Ramón Emeterio Betances.

La Estatua del Patriota representa la lucha del pueblo puertorriqueño por la reafirmación de su espíritu de Nación, Patria e Identidad. Fue creada por el escultor dominicano, José Cadaveda , y su base, en la que se leerán los Diez Mandamientos de los Hombres Libres, fue diseñada por el artista Antonio Martorell, en una construcción del Maestro de obras, el Sr. Josué Santos.

“Betances vuelve a su Patria, y quedará eternamente en la memoria de nuestra Nación, como el faro de los propósitos y principios que rigen al Ateneo Puertorriqueño en su trascendental y fundacional propósito de ser el vigilante, defensor y propulsor de los más caros valores de la Nación Puertorriqueña”, afirmó el Dr. Milton Soltero

El tradicional acto de izamiento de la Bandera Nacional está dedicado al preso político puertorriqueño, Oscar López Rivera, quien acaba de cumplir 31 años de encarcelamiento en las prisiones estadounidenses.

La semblanza del Patriota Oscar López Rivera será leída por el Poeta Nacional Hamid Galib, vicepresidente del Ateneo Puertorriqueño y acompañará a la Junta de Gobierno como invitado especial, el congresista puertorriqueño Luis Gutiérrez, quien ha trabajado intensamente por la excarcelación de López Rivera.

El Conjunto Musical Calle 13, dirigido por René Pérez, recibirá del Ateneo Puertorriqueño la Medalla Ramón Emeterio Betances por su invaluable contribución a la integración de Puerto Rico a América Latina a través de sus composiciones musicales recientemente galardonadas internacionalmente. Los integrantes del Conjunto Calle 13, con la música del cantautor puertorriqueño Tito Auger izarán la Enseña Nacional cantando el himno nacional original “La Borinqueña”

El evento de este año ocurre en medio de intentos de suspender el subsidio gubernamental al Ateneo Puertorriqueño de parte del actual gobierno. Disipadas las amenazas el Ateneo reafirma su vocación de continuar siendo defensor de la puertorriqueñidad, de la cultura, de la libertad del pensamiento así como tribuna libre de la discusión de todo cuanto sea de importancia en la reafirmación de la Identidad Nacional.

La otra orilla / José Alberto Santiago Cruz

Aquel símbolo patrio, ondeaba

sobre el techo inanimado de aquel

humilde hogar; como paloma rebelde

que rehúsa posarse en el nido donde

empolló sus crías que remontaron vuelo.

Nada, ni vientos ni sol, ni lluvias ni

tormentas, ni siquiera la oscura y tenebrosa

noche lograron que reposase aunque fuese un instante.

Aquella bandera, se mantenía erguida ya

hecha hilachos ante las inclemencias del

tiempo y el devenir de los interminables

y calurosos días que parecieran siglos, pero

orgullosa, desafiante y serena, absoluta dueña

del sueño inmortal que simbolizaba.



Ella…ella ya no está allí, en aquel balcón junto

a su amado. Sus párpados cerraron final y

prematuramente sus negros y húmedos ojos,

llevándose en sus pupilas el amor a sus hijos, a

su esposo y a la libertad que emanaba del

recuerdo imperecedero de aquella bandera.

Bandera solitaria en aquel inmenso azul del

cielo de una Patria irredenta, pero solidaria en la

memoria de los que al igual que ella se negaban

a morir, porque los que aman a la Patria y a Dios

no mueren, sólo reposan en espera del milagro

absolutorio inevitable del juicio de la historia.

El, su amado, el amado de ambas, sentado

en la soledad de su silencio de aquel viejo

sillón, se mece aún, lento y pensativo perdido

en las cavilaciones de sus tristezas con un parpadear de

luz en su mirada extraviada, sabiendo

que ni su amada ausente ni su amada

bandera perecerán en sus recuerdos.

Algún día… si, algún día, reposará al lado de su

inolvidable compañera y su deseo, su anhelo

más preciado será que los girones que queden

de aquella bandera, así deshilachados, hechos

pedazos por la ignorancia e ingratitud de un

pueblo, arropen su mortal cuerpo, cuando la

triste nave del olvido venga por él, para transportarlo

a la otra orilla, para fundirse los tres en uno

sólo, en el viaje inevitable hacia la eternidad de

Dios, donde el inefable amor del Creador los hará

inseparables una vez más, y para siempre.

Dedicado a mi entrañable amigo
Félix M. Ortiz Vizcarrondo
1ro. de julio de 2011