Indicadores Sociales y Económicos del Municipio de Salinas

Salinas ocupa la posición #8 en tamaño y la #45 en población entre los 78 municipios de Puerto Rico.

Según el censo del 2010 la población de Salinas era de 31, 078 habitantes.  Los datos del 2010 indican que el 75.8% tenía más de 18 años.

Igualmente, el 63.1% de la población mayor de 25 años posee diploma de cuarto año o más.

El ingreso per cápita en el municipio rondaba los $6,944, es decir, $3,411 menos que a nivel nacional.

Más de la mitad (55%) de los habitantes mayores de 18 años tenían ingresos por debajo del nivel de pobreza.

Posiblemente, siguiendo la tendencia en todo el país, la población disminuye y la pobreza aumenta.

En 2015 la tasa de desempleo alcazaba el 24.3% según informó el DTRH, es decir que 24 de cada 100 personas del grupo laboral carecen de empleo.  El informe señala que 1, 940 personas estaban desempleadas, de una fuerza laboral de 7,960.   Ese mismo año el empleo total fue de 6,020.

El presupuesto aprobado por el Gobierno Municipal en el año fiscal 2014-2015 sumó $12,246,699.  La cifra representa una inversión en los servicios municipales menor de $400 per cápita. Al cierre de ese año fiscal el municipio tuvo un déficit de $2,374,076. La deuda pública de Salinas suma $16,695,000.

 

indicadores-del-municipio-de-salinas-municipios-salinas-pdf-2

 

indicadores-municipios-salinas-pdf-2-2

 

Diego Correa : In Memoriam

 Nació el 21 de abril de 1964 en Salinas, Puerto Rico; hijo de Diego Correa Luyando y María Alvarado. Dedicó su vida como músico, compositor y vocalista. Desde 1980 sirvió a través de la música litúrgica, participando en eventos litúrgicos a nivel arquidiocesano y nacional.  Falleció el pasado viernes, 23 de octubre de 2015.

Tanto era su amor por nuestro pueblo que su hija captó este vídeo donde canta por primera vez una canción que compuso en honor a su pueblo natal.

Cuenta su hija Yomaris como fue ese instante: Un momento íntimo entre padre e hija…momentos que solían pasar muy a menudo en cada rincón de casa…Pa’ saca la guitarra y me dice: ‘¿Te dije que escribí una canción para Salinas?’ Rápido se sentó y empezó a tocar (e igual de rápido yo saqué la cámara a grabarlo sin que el se diera cuenta). Fui la única quien lo escuchó cantar esta maravillosa canción que cuenta sobre el pueblo que lo vio nacer, donde aprendió tocar guitarra junto a Damaris Thillet, corría pista, jangueaba con los muchachos de Villa Verde / Playa y de la iglesia…y un sinnúmero de recuerdos más…y ahora lo comparto con ustedes. Pa’ cuenta sobre esta gente humilde y sencilla…de la cuna del Mojo Isleño…dificil decir que hoy será donde sus restos serán enterrados.

Comenzó su servicio en la iglesia desde temprana edad en su amado Salinas, PR, por medio del grupo Juventud Acción Católica. Al llegar a Estados Unidos comenzó su servicio como músico pastoral en la parroquia Santa Verónica. Fue director musical en diferentes comunidades, como la Pro – Catedral San José y la Parroquia de la Divina Misericordia en Vineland, Nueva Jersey. Asistió con la coordinación y dirección musical del Coro Arquidiocesano Hispano de Filadelfia. Sirvió por muchos años junto a su esposa Damaris Thillet en la pastoral musical de la Arquidiócesis de Filadelfia y la Diócesis de Camden, Nueva Jersey. Se destacó como miembro fundador de la Asociación de Músicos Pastorales del Este y miembro del Instituto Nacional de Liturgia Hispana.

Como parte de su legado, cientos de estudiantes fueron contagiados con su pasión, entrega y dedicación. Diego fue instructor del Programa Educación Musical del Instituto de Formación de la Arquidiócesis de Filadelfia, presentador de talleres de formación musical a nivel local, nacional y el Caribe, entre muchos otros.

Como compositor y artista de grabación para las editoriales Oregon Catholic Press y World Library Publications nos deleitó con colecciones en español como: Canten a Dios al ritmo de nuestra cultura, Él vive Él reina, Eso Me Basta Señor, Del Pesebre a la Cruz yTú nos das Poder junto a la Coral Hispana de Filadelfia. Inspirado en las Escrituras, sus canciones se destacaban por sus estilos musicales únicos y ritmos de Puerto Rico.

Su misión en la comunidad fue distinguida por el amor, la paz e inspiración que transmitía. Su apostolado era la unión familiar y comunitaria; su esposa e hijos fueron su razón de vida. Como gran artista, uno de sus pasatiempos favoritos era pintar, plasmando su arte en instrumentos musicales reciclados. Su voz, su música y dones siempre estuvieron disponibles para evangelizar. Diego fue muy bendecido junto con su esposa al compartir y poder ofrecer sus dones durante la visita de nuestro Santo Padre, Papa Francisco, durante la la 8va reunión mundial de las familias en Filadelfia dirigiendo el Coro Hispano Papal y sirviendo como voz solista en la sagrada liturgia. Ambos fueron también reconocidos de manera especial recibiendo el Hispanic Prominent Award del estado de Nueva Jersey.

Le sobreviven su padre, su madre, su madrastra Amilda Ortiz, su esposa Damaris Thillet Rodríguez, sus dos hijos Yomaris y Joel Correa Thillet; y siete hermanos Luis Correa Alvarado, Nydia Aguirre, Lizandra Correa Alvarado, Leonardo Correa Ortiz, Beatriz Dunning, Mariela González, Arnaldo González; y sus tios, primos, sobrinos y una gran familia extendida – sus amistades.

El domingo 1 de noviembre de 2015, Día de Todos los Santos fue el Sepelio en el cementerio municipal de Salinas.

Información proporcionada por Víctor Carmona.

Caminando sobre mi historia

Por: Víctor Alvarado Guzmán

Ese domingo de octubre de 2013 estuve despierto desde las cinco de la mañana. Mi hijo, Víctor Daniel, se metió a mi cama huyéndole al frío y buscando el calorcito de sus padres. El se durmió de inmediato y yo no pude dormir más. De pronto recordé que llevaba mucho tiempo tratando de comenzar a hacer ejercicios. Hice varios esfuerzos mentales, hasta que tuve el suficiente ánimo para levantarme e irme a caminar. “Buenos días Papá Dios y bendición mami”, mis primeros dos pensamientos siempre que me levanto de la cama.

A pesar de que el sol aún no salía por el horizonte, la mañana no estaba tan fría como pensé que estaría. Calenté un poco antes de comenzar a caminar, encendí el mp3 y empecé la faena con la canción “Faithfully” del grupo Journey sonando en mis oídos. Salí de mi casa en puntillas, no por la gente que dormía, sino para no alertar a una jauría de perros que estaban cerca.

DSCN0859.JPGComencé a caminar alejándome de la Urb. Evelymar, en dirección del semáforo del delfín. El sol apenas se asomaba tras mis espaldas, cuando llegué hasta la Plaza Monumento a Don Pedro Albizu Campos, en la avenida que lleva su nombre. Imponente su figura con el puño levantado. “La Patria es valor y sacrificio”, una de sus frases que más grabadas tengo en mi alma. Y pensar que el 12 de enero de 2013 se hizo historia en Salinas, cuando se inauguró la Plaza Monumento a Don Pedro. Según el licenciado José Enrique “Quique” Ayoroa Santaliz, en Puerto Rico sólo hay tres pueblos que tienen una estatua de Don Pedro: Mayagüez, Ponce y ahora Salinas.

Doblé hacia la izquierda en el semáforo y comencé a acelerar el paso. Llegué hasta lo que conocemos los salinenses como el Callejón de la Playa. De inmediato vino a mi consciente la imagen de mi papá enseñándole a guiar a mi mamá en ese mismo callejón, en un Maverick verde con capota blanca. En ese tiempo aún el área era un cañaveral y las calles de tierra. Mi hermana Gloria y yo íbamos en la parte de atrás del carro, y mami llegó conduciendo justo hasta el cruce con el callejón. Al otro lado de la calle había un tractor estacionado. Mi mamá iba a doblar a la derecha (hacia La Playa), y tratando de alejarse del tractor, metió el carro en la zanja a la orilla de la calle. Tremendo susto nos llevamos.

Seguí mi caminata y me encontré con una parte importante de mi niñez: las ruinas de la fábrica Westinghouse, luego ABB (donde trabajó mi madre por 11 años), la Urb. La Margarita, el caserío Brisas del Mar (donde viví parte de mi niñez) y el área donde volaba chiringas cuando niño. Recuerdo mi chiringa marca Gayla, color negra, con grandes ojos y una larga cola amarilla. Qué mucho nos divertíamos en esa área. Lástima que fuera ocupada por una fábrica, pues les quitó el espacio a los niños y niñas de Brisas del Mar y La Margarita que volaban sus chiringas allí. Total, la fábrica está cerrada.

Detrás de ese espacio, hay una bomba de agua en un camino que lleva a otra fábrica. Durante mi adolescencia y juventud, venía en bicicleta con mis amigos desde la Urb. Las Mercedes y la Urb. Las Antillas, a abrir la bomba para darnos un chapuzón. Siempre pendientes a la policía o los bomberos, para salir corriendo a tiempo.

2013-12-09+06.43.47.jpgDejando atrás esa parte de mi niñez, venía caminando de regreso por la Albizu. A la orilla de la calle me encontré con un gato muerto. Pensé en la película Avatar, donde los nativos del planeta Pandora, cuando mataban un animal, oraban por ellos. Quizás necesitamos ser más sensible con nuestros animales. Y quizás los gatos deben ser más astutos y no lanzarse a la carretera en el momento que pasa un carro. Las complicaciones de invadir los hábitats naturales.

Ya el sol calentaba y los autos comenzaban a pasar con más frecuencia. Casi al llegar de vuelta al semáforo del delfín, miré con detenimiento la construcción del centro comercial. Donde está el Supermercado Selecto y otros negocios que se han construido en el área. Muchas personas piensan que este tipo de construcción son signos de desarrollo y progreso. Con el tiempo olvidamos los antiguos árboles que había frente al parque de pelota y a la Urb. La Arboleda, y que no hicimos nada por protegerlos. Sólo el amigo René Torres, residente de la Urb. La Margarita, tuvo la valentía de acercarse a cuestionar a los conductores de las palas mecánicas y en minutos apareció la policía. Por mucho tiempo lamenté no haber podido llegar al área y tratar de detener de alguna forma el asesinato de los árboles.

Para colmo, los terrenos donde aún se levantan más edificios y que consumirán nuestra agua, fueron rellenados con las tóxicas cenizas de carbón. Me contó uno de los amigos que trabajó en ese proyecto, que cuando se rellenó toda esa área en el 2007, la directora de la Escuela Superior Stella Márquez tuvo que ir varias veces donde ellos. Al verter las cenizas de carbón y regarlas en el lugar, se levantaba una nube de polvo de ceniza que llegaba hasta la escuela. Y pensar que los estudiantes y maestros de ese tiempo estaban respirando ese material que contiene metales tóxicos y partículas radioactivas. Muchas veces el desarrollo de los ricos, destruye la historia, la salud y la vida de los trabajadores y pobres.

El ladrido de unos perros me sacó de mis cavilaciones. La misma jauría de la cual había escapado de mi calle, ahora se paseaban por la Albizu. Yo que pensaba que esos perros eran exclusivos de mi urbanización. Aceleré el paso, mientras el sol ya calentaba bastante. Justo cuando llegué a mi casa, en mi mp3 sonaba la canción “A mí me gusta mi pueblo”, de Andrés Jiménez. Ese día le encontré otro sentido a una parte de la letra de esa melodía: “Te sigo queriendo, te sigo buscando…”.

La caminata de ese día, además de ser por mi salud, también fue por mi espíritu. Ese día no caminé sobre el asfalto, caminé sobre mi historia. Sigo queriendo y amando tantas cosas que han forjado mi ser, que ha ido construyendo la historia de mi pueblo de Salinas, pero aún sigo buscando la razón de ser de mi existencia. Por eso nunca dejo de luchar. “Si pretendemos vivir, tenemos que luchar”, dijo el hermano independentista Oscar López Rivera, preso aún por ser fiel a su ideal. Y ese día comprendí que me falta mucho por vivir, por lo que tengo mucho por lo cual luchar.

©Víctor Alvarado Guzmán. tomado de El Patriota del Sur el 12/18/2013 09:05:00 a.m.

Conmemoración de la fundación de Salinas

El pasado lunes 22 de julio, se celebró el aniversario de la Fundación del Municipio de Salinas. La conmemoración se realizó en la Plaza de los Fundadores y tuvo como actividades centrales la presentación del documental Cita con un pueblo y un conversatorio sobre aspecto de la historia de Salinas, que fueron transmitidos por Radio WHOY y a través de Internet, por Mickey Colón en Deportes Justo A Tiempo.  El documental Cita con un pueblo se preparó en 1974, con motivo a la Ceremonia de  Instalación de los Emblemas Municipales de Salinas. El libreto es de Sergio A. Rodríguez Sosa, la narración de Fernando Bezares y la producción de Juan Carlos Ramos.

En el conversatorio, auspiciado por la Legislatura Municipal, Radio WHOY y el Blog Colectivo Encuentro al Sur, participaron ocho ciudadanos salinenses que rememoraron vivencias e hicieron recuentos históricos relacionados con acontecimientos y personalidades de Salinas. En el conversatorio actuó de moderador Dante Amadís Rodríguez Sosa, quien además de dirigir la tertulia, enriqueció el panel con comentarios relacionados con las ponencias.

La apertura de la actividad estuvo a cargo del Presidente de la Legislatura Municipal Tomás Cartagena, quien enalteció la importancia de la actividad y agradeció el apoyo de los patrocinadores y de los participantes. Seguidamente ofreció un mensaje la alcaldesa Karilyn Bonilla. La alcaldesa destacó la importancia de fomentar la buena convivencia entre los salinenses y estrechar lazos entre las diversas comunidades, teniendo como motivación  para ello la historia común que conmemoramos el 22 de julio.

El conversatorio se inició con un ameno recuento sobre el origen de Salinas a cargo del Prof. Sergio A. Rodríguez Sosa, quien puntualizó que lo que se conmemoraba el 22 de julio como símbolo de la fundación de Salinas, es la fecha de establecimiento, en 1841, de la primera Junta de Vecinos encargada de gobernar los destinos del nuevo pueblo, que fue creado separado de Coamo entre 1839 y febrero de 1840.  El profesor Rodríguez Sosa es editor del Blog Colectivo Encuentro al Sur, entre cuyos miembros estaban presentes los escritores salinenses Marinín Torregrosa Sánchez, Edwin Ferrer, Alberto Santiago, María del Carmen Guzmán, Roberto Quiñones, así como Lilia E. Méndez, editora asistente del blog.

Por su parte Roberto Quiñones, vicepresidente de la Legislatura Municipal,  recordó las comunidades La Zanja, Barros y Barritos, que desaparecieron como resultado de la expropiación de los terrenos donde estaban enclavadas, para establecer un campo de entrenamiento militar del Ejercito de los Estados Unidos.

El escritor Edwin Ferrer describió cómo la gente y sus vivencias  en el entorno salinense le sirven de materia prima para sus escritos y abogó por mayor atención a los jóvenes salinense, para evitar los males que los acechan.

Vía telefónica, el musicólogo Willhem Echevarría Navarro habló sobre su artículo La Banda Escolar de Salinas, en el que cuenta el impacto de dicha agrupación musical y de su director Humberto Godineaux en los jóvenes músicos de Salinas en los años de 1980.

Interesante por demás resultó la presentación del profesor Héctor Martínez Colón*, acompañado de Yadira Vélez, sobre el patrimonio edificado de Salinas, que es parte de un estudio en proceso.

En su intervención, el cronista deportivo Jossie Alvarado, hizo un breve recuento de la historia deportiva de Salinas, hasta culminar en la presentación en vivo de dos nuevos jóvenes atletas que están haciendo historia para orgullo de Salinas: Derick Díaz,  5to lugar en el Mundial de Atletismo celebrado en Ucrania, y  Manolito Colón, campeón juvenil de triatlón. Además estuvieron presentes los veteranos peloteros del beisbol superior Juan Mangual, salinense miembro del equipo los Brujos de Guayama, campeón de Puerto Rico de 1887,  y Ricky Malavé,  miembro del Pabellón de la Fama del Beisbol Aficionado de Puerto Rico.

Cedric Sáez Morales culminó el conversatorio con una síntesis del papel de los salinenses en las artes, el teatro y las artesanías. Uno de los artesanos presentes fue William Martínez, que confecciona chiringas artesanales.

Los mensajes de clausura de la actividad estuvieron a cargo del  presidente de la Legislatura Municipal, Tomás Cartagena y de la alcaldesa Karilyn Bonilla. Pueden ver algunos de los momentos de la actividad en http://ustre.am/Hxap

* Tito Gude

SALINAS: UNA REFLEXIÓN SOBRE SU HISTORIA

escudodesalinasReflexiones en torno a la Historia de Salinas: un municipio puertorriqueño (extracto)

por Sergio A. Rodríguez Sosa

Una mirada al pasado puede ayudar a comprender el presente, pues el pasado forma parte del conjunto de circunstancias que lo rodean. Sin memoria, el ser humano no tiene capacidad para sobrevivir, generar cambios, ni comprender su propia naturaleza. Ejercitar y recuperar un pedacito de la memoria histórica puertorriqueña es el objetivo de este ensayo.

Este escrito es una breve reflexión sobre la historia de la comarca de Salinas del Abeyno. El propósito es destacar algunas ideas que se desprenden de los hechos que narran las fuentes históricas hasta ahora consultadas. Intencionalmente busco un significado existencial histórico para la gente de mi pueblo, cuyas caras, aun cuando son desconocidas, se identifican por asociación y por enigmáticos rasgos de identidad.

Leer mas

Salinas en mi recuerdo / por Ana María Losada

Saturado de cañas de azúcar y brisas de mar mi pueblo se tiende sobre la inmovilidad del llano. Las montañas lo miran mañana y tarde envuelto en velos azules o liliáceos. De noche, la serenidad augusta de la cordillera lo contempla rompiendo sombras con sus lucecitas artificiales que clarean apenas su corazón nocturno.

La vida late en mi pueblo con pulsaciones lentas.  Se siente el tiempo transcurrir en las campanadas claras del reloj de la alcaldía.

La plaza, gran rectángulo de cemento perforado con césped, plantas y árboles corpulentos, contempla a todas horas la iglesia, la alcaldía, el teatro, las casas de comercio y viviendas.  Las barriadas, cinturón de casas viejas y nuevas, rodean el pueblo con tradición y progreso.

Son sus moradores trabajadores y hospitalarios. En las mañanas laborables las calles florecen de uniformes escolares y hombres y mujeres que se encaminan a sus trabajos. Dan una nota pintoresca al cuadro animado los vendedores de pescado, aves y frutos menores.

Nadie se siente extraño en Salinas.  Aquí el corazón forastero gana afectos para toda la vida.

Con entusiasmo señalado, sus habitantes se ocupan de mantener el pueblo limpio, reluciente y despierto al progreso.

Ante algún acontecimiento extraordinario, ya festivo o religioso, el pueblo se desborda por las calles con alegría sincera.

Sus fiestas patronales en honor a la Virgen de la Monserrate tienen fama reconocida. Y ya Salinas, trae a San Juan a probar los sabrosos platos de mariscos que se sirven a la orillita de su mar.

Este es Salinas

Este es mi pueblo

Su nombre sonoro

De grato sonar

Cautiva mi alma

Hoy sensitiva

A su azúcar, sus palmas

Su vida tranquila

Y a lo lejos, sonoro,

Su plácido mar.

 

©Ana María Losada. La autora nació en Salinas. Residió allí hasta la década del 1940 junto a sus padres en la casa ubicada a la izquierda de la Iglesia Católica de Nuestra Señora de la Monserrate. Este escrito aparece en su libro Por caminos del recuerdo, publicado en 1975 por la Editorial Cordillera. En 1952 presenta su tesis conducente al grado de maestria en estudios hispánicos de la UPR titulada El mar en la poesía de Rafael Alberti.