Prohibiciones extrañas

por Aníbal Colón de La Vega

 

Prohibido prohibirEl portal de la Asociación Latinoamericana de Poetas en España publicó mi poema “Prohibido cantar”.  Para mi sorpresa, lo ilustró con un rótulo real que rezaba: Se prohíbe cantar.  Picado por la curiosidad, inicié una investigación en la que encontré los siguientes hechos que dejo a vuestro discernimiento.  En el ayuntamiento de Alfaro existe una ordenanza que prohíbe cantar en tono elevado, a cualquier hora del día o de la noche.  En Turkmenistán se canta de verdad o no se canta, porque desde el 2005 no se puede hacer playback o usar pistas pregrabadas.

En el mundo se imponen otros interdictos que llaman nuestra atención.  Por ejemplo, se sanciona lo siguiente: morirse en el Parlamento del Reino Unido; besarse en un lugar público; nombrar Napoleón a un cerdo; que los monjes budistas se reencarnen sin la previa aprobación del gobierno; poner en marcha su vehículo estando alguien debajo de él; vestir mini-shorts rosa a partir de mediodía de los domingos; peinarse y hacerse la cola de caballo; salir a la calle sin ropa interior; vender y mascar chicles; sorber la sopa; consumir sopa de letras; usar pistolas de agua en la celebración del año nuevo; hurgarse la nariz —rinotilexis— los sábados; salir a correr o trotar; filmar o ver películas sobre viajes en el tiempo; copular mientras juega al ajedrez; comer o beber en las calles; lavar el automóvil los domingos; tirar la cadena del inodoro u orinar de pie después de la 10:00 pm.

En un país europeo violan la ley las mujeres gordas, feas y poco atractivas que se muestren desnudas en las playas.  En otro, un hombre que sienta la necesidad de orinar en público puede hacerlo, siempre que apunte hacia la rueda de su vehículo y mantenga su mano derecha apoyada en él.  Las embarazadas, en cambio,  pueden orinar dondequiera, hasta en el casco de un policía.

En diversos puntos de Norteamérica también se dan normas inverosímiles: obligación de vestir ropaProhibido cortar leña combinada; poseer al menos dos vacas para poder calzar botas de vaquero; no se permite lamer a los sapos; y quien explote un dispositivo nuclear en cierto poblado, pagará $500 de multa; antes de entrar en determinada ciudad, el conductor informará al jefe de la policía sobre sus intenciones criminales.

Las mujeres no deben usar zapatos de charol.  Asimismo, la mujer no debe conducir un coche a menos que haya un hombre corriendo o caminando delante de ella, agitando una bandera roja, para avisar a los demás conductores y peatones.  Si las mujeres desean lucir dentadura postiza o cortarse el pelo, necesitan el permiso de sus maridos.  Las solteras tienen vedado el saltar en paracaídas los domingos.

En cierto Estado, infringe la ley quien lleve armas ocultas que superen los dos metros de largo; y en otra jurisdicción, quien abra una  botella de refresco sin la supervisión de un ingeniero certificado.  Quedan en entredicho los perros que ladren a partir de las seis de la tarde, las personas que salgan de un avión en marcha, duerman desnudas o en una quesería, no posean un barco, nieguen la existencia de Dios, incumplan una promesa, jueguen al dominó los domingos, finjan ser hijos de padres ricos, aten una jirafa a una farola, rechacen un vaso de agua o lleven un bigote falso que cause risa en la iglesia.

Prohibido penetrarEl derecho permite el disparar a un oso, pero sería un transgresor quien lo despertara para sacarle una foto.  Si alguien se propone armar ratoneras, debería conseguir una licencia de cazador.  Por otro lado, ningún vehículo sin conductor está autorizado a rebasar la velocidad de 60 millas por hora.  Sería una contravención el prestar la aspiradora, meterse monedas en las orejas y no bañarse por lo menos una vez al año.

Se considera una falta muy grave el matar, sin avisar, a alguien que está intentando suicidarse.  Va contra la ley el comer en un lugar que se esté quemando, consumir más de tres sándwiches en un velorio o llevar un cono lleno de helado en el bolsillo trasero del pantalón; y se aplica la pena de muerte al que esparza sal sobre las ferrovías.

También resultan ilegales estos actos: tener sexo con un camionero dentro de las casetas de cobro deProhibido sentir las autopistas, la cría de cocodrilos en la bañera, vender patatas coloreadas artificialmente, cazar animales los domingos, excepto mapaches, que se pueden cazar hasta las dos de la madrugada, pintar los troncos de los árboles, pintar una casa empleando más de dos colores distintos.  ¡Y está prohibido terminantemente regar el césped mientras llueve!

 

Terrorismo amoroso / Roberto López

Escribí una canción pa Lorenza
Divertida y chispeante
Pero a ella le da vergüenza
Y no quiere que la cante

No es que tengo la voz gangosa
De un cantante presuntuoso
Es que todo me lo gozo
Cuando le canto esta cosa

Abre cancha y ancha pista
Que quiero alterar tu mundo
Del amor soy terrorista
Y en minutos desenfundo

©Roberto Lopez

 

Pintura: Terrorismo amoroso de Fabricio Carpinejar

El barbero cascarabia / María del Carmen Guzmán

En los velorios de pueblo se escuchan las mejores historias de personajes pueblerinos ya idos. Las que reproducimos aquí, querido lector, son remembranzas de barberos.

Llevaban largo rato hablando de los barberos que hubo en el pueblo, hombres como don Tomás, don Frank y otros cuyos nombres ahora se me escapan.

— El barbero más rebelde que tuvo este pueblo fue Mare, dijo Pedro Juan, aportando su grano a la conversación.

¡Ja…, Mare! Rieron todos de muy buena gana.

Hubo un momentáneo silencio, cada uno sumido en su memoria rebuscando los recuerdos  con dicho barbero. Tras el silencio comenzó  la mejor historia barberil que haya escuchado.

Recuerdo que un día, se apresuró a decir uno de los tertuliantes, mientras esperaba que llegara mi turno, el cliente a quien recortaba le pidió:

—Arrégleme la barba, por favor—. A lo que Mare ripostó gruñón:

— ¡No le toco la cara a nadie!

Y cuando alguien traía un niño a recortar decía,

¡Aquí no me traigan niños, que yo no brego con niños!.

Deo puso la mano sobre su cabeza rapada como queriendo revivir su experiencia en la barbería de Mare.

—Un día, agarro mi cabeza con los cinco dedos de su mano, la volteó inclemente, primero hacia la izquierda y luego hacia la derecha. Pasó por mi cuello la vieja navaja de acero cuyo filo había desaparecido con los años deslizándola hacia arriba y luego hacia abajo. Cuando intenté enderezar mi cabeza, recibí un fuerte golpe en la misma acompañado de un: “¡Que no te muevas, te dije!” Que me dejó atontado.

—Cuando terminó el recorte, tomó alcohol y lo derramó sobre mi maltrecho cuello que estaba al rojo vivo. Me dejó ‘loco y sin idea— finalizó Deo entre risas y carcajadas que llenaron el ambiente y por unos instantes todos olvidamos la pena.

Pedro Juan retomó la historia de Mare diciendo:

—Salía del trabajo y aprovechaba para darme un recorte antes de regresar a casa. Al sentarme en la silla, tiró Mare la capa sobre mí y exclamó con aspereza:

—La gente viene sin bañarse y apestosos a sudor. ¡Luego quieren que uno haga Milagros!

Las horas trascurrían reviviendo el pasado.

Así son los velatorios de la gente humilde de pueblo.

©María del Carmen Guzmán

Última voluntad

por José Manuel Solá

testamento vitalCuando me muera (algo que no tengo en agenda para el 2014 y ni siquiera para la próxima década pues quiero durar unos 70 años más, aunque ni yo mismo me soporte) si alguno va a la funeraria a despedirse de mí -aunque algunos lo hicieron hace tiempo- por favor, no vistan ni de negro ni de blanco, ¿para qué? ¿Eso es algo tradicional, es cultura?

Bueno, a mi hay tradiciones que me importan un rábano. Así que agradeceré que vayan -digo, si alguno de ustedes está vivo todavía, cuando eso suceda- deseo y anótenlo para que no se les olvide, vestidos de colores vivos, digamos por ejemplo, con camisas o blusas rojas y amarillas, con flores de colores vivos y hojas verdes (por ejemplo, camisas hawaianas) y hasta sombreros de playa y pantalones bermuda, de ser de su agrado.

¡Y la abuela del que llore! (Difícilmente alguien llore, pero como hay quienes lo hacen por aquello de que eso es lo esperado, ¿ve?) Si alguno llora y es cierta la teoría esa de que el espíritu se queda por ahí unos días jorobando la pita, le saldré de noche con las manos congeladas y lo halaré por las patas… pa’ que se ca….)

Ah, pero tampoco vayan a decir: “…pobrecito… qué desmejorado se veía…” No. Porque entonces, sencillamente, me veré como se supone que me vea: feamente difunto.

Más ná.

El Infierno

Autor desconocido

caloryfrioLa siguiente pregunta fue hecha en un examen trimestral de química en la
Universidad de Toledo.

La respuesta de Carlos, uno de los estudiantes, fue tan ‘profunda’ que el profesor quiso compartirla con sus colegas vía Internet, razón por la cual podemos todos disfrutar de ella.

Pregunta:

¿Es el Infierno exotérmico (desprende calor) o endotérmico (lo absorbe)?

La mayoría de estudiantes escribieron sus comentarios sobre la Ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime).

Carlos, sin embargo, escribió lo siguiente:

‘En primer lugar, necesitamos saber en qué medida la masa del Infierno varía con el tiempo. Para ello hemos de saber a qué ritmo entran las almas en el Infierno y a qué ritmo salen.

Tengo sin embargo entendido que, una vez dentro del Infierno, las almas ya no salen de él. Por lo tanto, no se producen salidas.

En cuanto a cuántas almas entran, veamos lo que dicen las diferentes religiones. La mayoría de ellas declaran que si no perteneces a ellas, irás al Infierno.

Dado que hay más de una religión que así se expresa y dado que la gente no pertenece a más de una, podemos concluir que todas las almas van al Infierno. Con las tasas de nacimientos y muertes existentes, podemos deducir que el número de almas en el Infierno crece de forma exponencial.

Veamos ahora cómo varía el volumen del Infierno. Según la Ley de Boyle, para que la temperatura y la presión del Infierno se mantengan estables, el volumen debe expandirse en proporción a la entrada de almas.

Hay dos posibilidades:

– Si el Infierno se expande a una velocidad menor que la de entrada de almas, la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta que éste se desintegre.

– Si el Infierno se expande a una velocidad mayor que la de la entrada de almas, la temperatura y la presión disminuirán hasta que el Infierno se congele.

¿Qué posibilidad es la verdadera?:

– Si aceptamos lo que me dijo Teresa en mi primer año de carrera (‘hará frío en el Infierno antes de que me acueste contigo’), y teniendo en cuenta que me acosté con ella ayer noche, la posibilidad número 2 es la verdadera. Doy por tanto como cierto que el Infierno es exotérmico y que ya está congelado. El corolario de esta teoría es que, dado que el Infierno ya está congelado, ya no acepta más almas y está, por tanto,
extinguido… dejando al Cielo como única prueba de la existencia de un ser divino, lo que explica por qué, anoche, Teresa no paraba de gritar ‘¡Oh, Dios mío!

Dicho estudiante fue el único que sacó ‘sobresaliente’

Un cafecito: drama en dos actos

cafePersonajes:

Cliente (CT), el comprador de café

Starbucks (SB), Alberto, el dependiente de turno 

Roberto (R), el cajero

Panadero, dueño de panadería

 

ACTO 1: CLIENTE VA A UN STARBUCKS

 

Cliente (CT):“Buenas tardes. Un café por favor…

Starbucks Empleado (SB): – “Buenas tardes. Bienvenido a Starbucks de Garden Hills Plaza, donde servimos el mejor café del mundo. Soy Alberto su “cofi tender” de turno. ¿En qué puedo servirle?”

CT:“Bueeenas taaardes. Le repito: un café por favor…

SB:“De qué tamaño lo desea?”

CT:“Chico. Sírvame uno pequeño, un pocillo”

SB:“No tenemos pequeño. Tenemos Tall, Grande, Gigante, Súper Grande y Máximum … ” (Los pendejos no pueden ponerle nombres normales a los tamaños de un trapo de vaso)

CT:“Cuál es el más pequeño de todos esos?”

SB:“Es el TALL”

CT:¿Qué… “Tall” no significa “alto” en Español?… ¿Alto es igual a grande??”

SB:“No sabría decirle señor… ¿Cómo quiere su café?”

CT: (Suspiro de resignación) “Mmm… con leche.

SB:“Si, pero lo quiere descafeinado, expreso, americano, puertorriqueño, italiano, colombiano, venezolano, brasileño…

CT:“¡Quiero un café café, nada de descafeinado ni de otras pendejadas raras… un café normal con leche!

SB: – “¿Latte?”

T:“¿Qué? ¿Qué cosa latte?”

SB:“Que si lo quiere latte…

CT:¡Lo que quiero es un café con leecheeee…! ¡No sé cómo le digan ahora!”

SB:“¿Quiere agregar un sabor? Tenemos vainilla, caramelo, chocolate, canela, moka y el nuevo sabor del mes: chocobanana.

CT: -“¿Cómo? No gracias, quiero un café… café más leche, o sea café con leche… Café con leche y ya! …

SB:“Ok… déjeme ver… tengo leche de soya, leche condensada, leche evaporada, leche de coco, leche entera, descremada, semi-descremada, sin lactosa, non-fat, crema líquida, en polvo y crema chantilly, todas de vacas contentas, orgánicas, no transgénicas y de empresas ecológicas, autosustentables y socialmente responsables…

CT:“Estás jodiendo, ¿verdad?”

SB: – ¿?

CT:“Mira, mejor déjalo, sin leche… y no sé cómo le digan aquí al azúcar, pero si se puede, lo quiero con azúcar, y si eso es mucho problema pues me lo tomo amargo, sin azúcar…

SB:“No, señor, cómo cree!… no es ningún problema, pero puedo ofrecerle azúcar glass, azúcar negra, estándar, refinada, de caña, de remolacha, orgánica no transgénica, Splenda, sacarina, miel de abeja, miel de maple, fructosa…

CT:“¡Con azúcar, AZÚCAR! Azúcar normal… ¡Carajoooo!

SB:“OK, señor… esteee… ¿lo quiere frío o caliente?”

CT:“¡Pues caliente… Es lo lógico”

SB:“Es que puede ser caliente, frío, con hielos, helado, frapucchino, o sea, con hielo frappé, con nieve de café, de chocolate, de vainilla, de moka y el nuevo sabor del mes: chocobanana…

CT:“¡Caliente! ¡Caliente!… No entiendo… ¡Qué desesperación!”

SB: (Impávido) “¿Regular o cappuccino?”

CT:“Pues regular… ¿Te refieres a esos que aparecen con nievecita? ¿Esos que piden para ponerle crema y chispitas y todas esas huevadas?”

SB: (Impávido) “Se llaman “toppings” o sea adicionales o condimentos, señor… ¿”Para aquí” o “para llevar”? “

CT:“¿Cuál es la diferencia??

SB:“Si es “para aquí” se lo puedo servir en taza de cerámica y si es para llevar se lo debo de servir en contenedor desechable.”

CT: (Esforzándose para mantener la calma) “¿Y si es “para aquí” y lo quiero en contenedor desechable?”

SB:“Mmmmmm…” (condescendiente) “está bien se lo puedo servir “para aquí” en contenedor desechable.

CT: (Mueve la cabeza de un lado a otro en señal de reproche)

SB:“Disculpe, cuál es su nombre?” (Agarra un vaso desechable, una pluma y comienza a escribir)…

CT: (Mirando suplicante al cielo) “¿Mi nombre? ¿Para qué quieren mi nombre? ¿Acaso también tengo que mostrar mi identificación para comprar un café? ¿Qué les pasa, se han vuelto locos??

SB: (Impávido y dando toquecitos con el lápiz sobre el mostrador)

CT:“Está bien, me llamo Pepe…

SB:“Muy bien, señor Pepe. Sale un café… café tall caliente, sin leche y sin el sabor nuevo del mes (chocobanana) y sin ningún topping, “para aquí” pero en contenedor desechable, con azúcar normal… ¿Alguna otra cosita? ”

CT: (Mira al empleado de arriba a abajo con desprecio)

SB:“Gracias por venir a Starbucks de Garden Hills Plaza donde servimos el mejor café del mundo. Lo atendió Alberto, su “cofi tender” de turno… ¿Alguna otra cosa que pudiera hacer por usted?”

CT:“Se me ocurren algunas, pero mejor me callo”

SB: (Interrumpiendo) “Lo paso con mi compañero Roberto nuestro cajero de turno… (Pepe camina un paso y se enfrenta a un sonriente cajero de turno: Roberto)

Roberto (R):“¡Buenas tardes! Bienvenido a Starbucks de Garden Hills Plaza, donde servimos el mejor café del mundo. Soy Roberto su cajero de turno, ¿en qué puedo servirle?

CT:“Voy a pagar un café…”

R: (Observando atento su pantalla) “Señor Pepe, usted pidió un café-café tall caliente, sin leche y sin el sabor nuevo del mes (chocobanana) y sin ningún otro condimento, “para aquí” pero en contenedor desechable, con azúcar normal… ¿Es correcto?

CT: (Silencio, mirando fijamente al cajero)

R:“¿No desea agregar a su compra nuestra promoción de la semana que son dos galletas por $9.90 o 3 galletas por $19.90? Tenemos de nuez de macadamia y de nuez de castilla, de avena con arándanos, de kiwi con fresas y el nuevo sabor del mes: chocobanana, que combinaría con su café si lo hubiera pedido de chocobanana…

CT: (interrumpiendo con gritos desaforados) ¡¡¡NOOOOOOOOOOOO, QUE SÓLO QUIERO UN CAFÉÉÉÉÉ, ME CAGO EN LOS DUEÑOS DE STARBUCKS Y EN USTED!!!”

R: (Impávido) “Está bien, señor Pepe, son $10 dólares.”

CT: (Vociferando y con la cara color púrpura) “¿¿¿Quéeeeeeee???? ¿¿¿10 dólares por un café de mierda????”

R: (Impávido y con la mano extendida para recibir el dinero)

CT: (Mirando intermitentemente a Alberto, a Roberto y los clientes espantados en el lugar) “¿Saben qué? Cambié de idea .. ¡Ya no quiero ninguna mierda de café y todos ustedes se van pal CARAJO……….!!!!

R:- “Señor Pepe, fue un placer atenderlo, soy Roberto, su cajero de turno. Que le vaya bien, esperamos que haya disfrutado su estancia y regrese nuevamente a Starbucks de Garden Hills Plaza, donde servimos el mejor café del mundo…”

 

 ACTO 2: EL MISMO CLIENTE VA A UNA PANADERÍA CUALQUIERA

 

Panadero: (Muy ocupado, como siempre, revisando papeles y haciendo cuentas, sin levantar la vista) – “¡Buenaaaaas….”

CT: “Un café con leche por favor…

Panadero:“Ahí en el mostradorcito está todo. Agarre lo que quiera y aquí le cobro… Es un dólar.”

CT:“Aquí tiene el dólar… Gracias, mi hermano, mi mejor amigo,… Que tú y toda tu familia sean muy felices por el resto de su vida…

Panadero: (Observando asombrado a aquel hombre que se aleja con aire satisfecho mientras toma el primer sorbo de su café con leche) “No cabe duda que aquí en este trabajo uno se encuentra con cada loco!…

Recibido por correo, Autor desconocido

Soy millonario…y no lo sabía… / Roberto Quiñones Rivera

Tengo en estos momento una envidiable suerte que jamás había pensado tener … ahora soy millonario…sólo que para que suene el “cash” debo contestarles unas simples preguntas a las muchas instituciones bancarias que se están comunicando actualmente conmigo mediante los “span” que a diario entran a mi “e- mail”.

Los ofrecimientos que cambiarán mi vida me han llegado desde sitios tan lejanos como Senegal, Roma, Austria, Londres, y Nigeria. De todos estos sitios he logrado ganarme la lotería de esos lejanos países y lo más grande de todo esto es que no he jugado una peseta en ninguna de las instituciones que me han notificado ser el feliz ganador…y me felicitan.

Para dar algunos ejemplos, en esta semana. Me gané 5 millones en libras esterlinas del Banco Bardays PLC, de Londres. También fui notificado que tengo depositados unas 600,000.00 libras esterlinas en el British National Oil Grant, también de Londres. Del país de Nigeria me comunican que Courier Delivery Company tiene unos 800,000 dólares esperando que yo les envíe unos 335.00 dólares al Board of  United Nation of the Government of Nigeria, para el papeleo que conlleva hacer la transferencia a mi banco en Puerto Rico.

Nada, que soy millonario, es más, seré multimillonario tan pronto les de mis datos personales a las diferentes entidades bancarias y específicamente les envíe los 335 dólares para cubrir los gastos de franqueo y sellos necesarios.

¿Habrá alguno de mis amigos lectores que pueda prestarme esa ínfima cantidad y vamos al cincuenta por ciento tan pronto en mi banco suene la tecla del “cash”?…

Roberto Quiñones Rivera

Frases de gente con los pies en la tierra… / Roberto Quiñones Rivera

El Puertorriqueño es muy dado a sacarle punta a cualquier situación no importa si se trata de un evento de corte alegre o de algo que causa tristeza. El ejemplo clásico de nuestro diario vivir son los políticos y por supuesto, recientemente cobró notoriedad como protagonistas de chistes la conocida figura de Maripili. De esta última los chistes, como dice el jibaro, están choretos. Solo abre la boca y ya se le atribuye una animalada. De momento recuerdo uno relacionado con la reciente boda del Príncipe de Inglaterra, que para poder verla en vivo hubo que levantarse a las tres de la mañana, debido a la diferencia en horas con nuestra isla. Maripili supuestamente estaba muy entusiasmada con la boda real pero que ella jamás se casaría a las tres de la mañana.

Como dije antes, la gente tiene por costumbre buscarle la vuelta a las situaciones para convertir los problemas o las visicitudes en algo gracioso y así poder sobrellevar la vida de forma relajada. Pero siempre se trata de resolver con chistes las penurias sino que muchas veces se busca decir verdades usando refranes o pensamientos conocidos, distorsionando estos de tal manera que se logra cambiar el verdadero significado del pensamiento. Un ejemplo de lo que quiero traer a nuestros amigos es el pensamiento, que considero un clásico, “la felicidad del ser humano no se encuentra en el dinero”, un curioso entonces escribió “el dinero no es la felicidad…pero ayuda bastante”.

Así como ese ejemplo hay cientos de otros refranes o pensamientos en nuestro folclor puertorriqueño que han sido distorsionados dándole un toque de humor que nos ayudan a llevar una vida más sana y alegre. En la Internet pueden encontrarse cientos de estas agudas combinaciones que forman pensamientos humorísticos y satíricos. Una muestra de ellos es:

-Cualquiera puede equivocarse…inclusive yo.

-La verdadera felicidad esta en las pequeñas cosas…una pequeña mansión, un pequeño yate, una pequeña fortuna….

-Las mujeres perdidas…son las más buscadas…

-El que nace pobre y feo, tiene grandes posibilidades, de que al crecer…se le desarrollen ambas condiciones…

-Hay un mundo mejor…pero es carísimo…

-Un hombre sabio siempre piensa lo que dice y nunca dice lo que piensa…

-El último que ríe…probablemente no entendió el chiste.

-Si la montaña viene hacia ti…corre que es un derrumbe…

-¡Cada mujer es un mundo… ¡Haz turismo!!

-Si no puedes convencerlos…! Confúndelos!!…

-Tú llegas a una conclusión…cuando te cansas de pensar…

– Esposa es aquella amiga y compañera que esta siempre a nuestro lado para ayudar a resolver los grandes problemas…que no tendríamos si no estuviésemos casados…

-Pez que lucha contra la corriente…muere electrocutado…

-El que es capaz de sonreír cuando todo le está saliendo mal…es porque ya tiene pensado a quien echarle la culpa.

Existen cientos o miles más de estos pensamientos, que nos hacen sonreír, posiblemente cuando más lo necesitamos, y lo curioso del caso que cada uno de ellos fue pensado por alguien cuyo nombre desconocemos, son de autores desconocidos movidos por la idea de ponerle sabor a nuestra vida diaria.

©Roberto Quiñones Rivera

MY FIN DE SEMANA EN YONKERS, PART ONE / por Josué Santiago de la Cruz

Cuando caminaba por ahí a cuerpo de camisa y pelao de la risa, Freddy Veras Goyco, hacía mear al más recatao y a las menos reservadas las ponía a “cagá pal seto”. Perdonen mi abrupta displicencia, pues me parece un imperdonable acto de cursilería barata no abordar el tema que les quiero contar y de la persona que mejor lo contó si comienzo esto de otra manera.

Empecemos por el comienzo para no enredar la cosa.

Resulta que acabo de llegar de Yonkers, NY, donde compartimos, la más que manda (mi mujer) y su subalterna, su aprendiz (mi hija), con un matrimonio amigo que accidentalmente son dominicanos, de Santiago de los Caballeros. Digo accidentalmente porque muy bien pudieron haber sido del carajo viejo.

En su hogar pasamos un fin de semana de a galón, sin ron ni cervezas, pero con un embolle de carcajadas que acabé la muda de pantaloncillos mucho antes de lo programado.

“Yo lo que quiero es ver la televisión dominicana (la doña me tiró una de sus miradas filosas) pa ver cómo se bate el cobre allá”, le dije a los anfitriones.

Enseguida Félix, el señorón de la casa, me puso un show de variedades y otro de comedia, un talk show, uno de turismo e intentó espetarme una película donde “Boca de Piano”, actor cómico de su país. En eso, recordó que tenía grabadas unas apariciones de Freddy Veras Goyco, a quien siempre tuve entre los grandes comediantes del mundo hispánico, y ahí comenzó lo que les quiero contar.

Resulta que en ese momento, año, día y hora, llovía con cojones en la República Dominicana y cuenta Freddy que, además del diluvio, el pueblo dominicano se hundía desastrosamente en la deuda nacional.

A causa del torrencial aguacero y por la falta de dinero para darle mantenimiento al techo, el Palacio Nacional hacía agua. Era un río, coño, lo que bajaba de las grietas en los tejados del palacio y uno de los alcahuetes de Leonel Fernández le arremangó los pantalones para que no se le mojaran.

Con los pantalones arremangados Leonel arribó a su despacho en donde iba a reunirse con el presidente del banco internacional, con quienes su gobierno estaba adeudado hasta el joyete y antes de que el invitado atravesara la puerta otro de sus muchos alzacolas le dice:

“Sr. Presidente, bájese los pantalones”

Leonel se tomó un tiempito para digerir lo que sus oídos acababan de oí y cuando entró en tiempo, dijo:

“¿Y es tanto lo que debemos?”

Eso lo contó Veras Goyco. No yo.

En otro momento del show, Veras Goyco dijo que la cosa de la economía en dominicana estaba tan descojoná que cuando uno llama al teléfono del Banco Central, una contestadora le dice a uno:

“Para recibir este mensaje en Español, apriete en 1; para recibirlo en Inglés, apriete el 2; para depósitos, apriete el 3; para sustracciones, apriete el culo porque aquí no ni un chele”.

Freddy Veras Goyco era un fuera de liga.

©JSC

El crustáceo y la locomotora núm. 8 o el Jueyicidio / Félix Ortiz Vizcarrondo

Los crustáceos, en este caso los jueyes, abundan en las costas y algunos ríos del Golfo de México, el Mar Caribe y en la isla de Bermuda. Los pueblos costaneros del archipiélago puertorriqueño se han beneficiado de esa abundancia por las maravillosas leyes de la naturaleza. Debido a ellas, cada verano es la temporada de pescar jueyes en Salinas.  En el pasado ese era el tiempo de las afamadas corridas de jueyes.

Desde las islas cercanas a Tierra Firme los jueyes se unían entre sí formando una gran bola que era arrastrada por las corrientes marinas y las olas hasta las Antillas.  Una vez hacían contacto con las orillas antillanas se dispersaban y se internaban en el hábitat formado por manglares, humedales, poyales, cuevas de  jueyes vacías, cañaverales  y estuarios en las bocas de los ríos.

El arte de pescar jueyes requería un equipo que incluía un machete fino largo y puntiagudo llamado perrillo, una pala de corte, un saco y alguna trampa.   Además requería un jacho para alumbrar la oscuridad de las noches. Esa antorcha consistía de una botella con gas a la que se le insertaba un mechón de tela. Tampoco podía faltar la merienda para mitigar el hambre que producía la amanecida.

Los lugares donde más abundaban los jueyes y los sitios preferidos para ir en su caza eran:

El área que incluía Los Poleos, los terrenos junto a la Ceiba, los caños que nacían en  La Margarita, incluyendo la neverita, la boquita y la desembocadura del Río Abey.

La zona del Estero, Punta Arenas y Las Mareas

El Guay en Aguirre y la Zanja de Filio en San Felipe

La pesca nocturna de jueyes era todo un complicado proceso.  Por  lo regular, asistíamos al Teatro Monserrate la noche seleccionada para ir de pesca.  Luego de salir del cine nos vestíamos como si fuéramos  para un carnaval: camisa de manga larga, pantalón largo amarrado a los tobillos, tenis viejos o botas largas y gorra o sombrero.  Con esa vestimenta y el equipo de pesca comenzábamos la caminata a pies por  “La ruta jueyera.”  Usualmente la ruta incluía La Carmen, Playita, EL Estero, Punta Arena, Las Mareas y Aguirre. Ibamos con la esperanza de que la expedición rindiera bueno frutos, cosa que casi siempre era así.

La pesca de jueyes nocturna me trae a la memoria un anuncio de televisión.  Era sobre una marca de baterías.  En el anuncio aparecían dos personas intentando pescar jueyes.  Una de ellas usaba un flashlight para localizar los jueyes en la oscuridad de la noche. Al enfocar un juey, uno de decía al otro: “¡ciégalo Toño, ciégalo!” Claro, si la linterna no usaba la marca de baterías recomendada se desvanecía la luz y el juey escapaba.

En aquellos tiempos se pescaban jueyes grandes: los famosos palancú.  El caparazón de los Palancús llegaba a medir hasta seis pulgadas de diámetro.  Desgraciadamente hoy casi no existe ese tipo de juey  por la sobreexplotación de la pesca, la destrucción del hábitat, los herbicidas aplicados en los cañaverales y las trampas.  Todas esas razones evitan el desarrollo pleno de estos animales que tardan hasta 13 años en llegar a la adultez.  Solo quedan los recuerdos de antaño recogidos en el anecdotario salinense.

Precisamente hay  una famosa anécdota que es “vox populi.”  Iniciada en el siglo 20, ha pasado de generación en generación hasta formar parte del folclore salinense.  Pensando en su difusión por escrito se las narró a continuación.

En una barriada localizada junto a la vía del tren y los cañaverales estaban reunidos unos vecinos dialogando sobre sus aventuras durante las corridas de jueyes. Unos y otros narraban sus andanzas como pescadores de jueyes y no faltaba quien exageraba los hechos.

Carlos, uno de los presente, contó que una vez pescó un juey  tan y tan grande que para llevarlo a la casa tuvo que amarrarlo con una soga gruesa de 25 pies.  Para poder acomodarlo en el patio de la casa fue necesario romper  la verja.  Al rato de haber sido acomodado en el patio sonó el agudo silbido de la locomotora núm. 8 que se aproximaba a la cambija desde Los Poleos.  El crustáceo se asustó y logró soltarse.  En su huída invadió rieles de la vía y con su enorme palanca, reforzada con sus diez patas, inmovilizó al tren que venía arrastrando 15 vagones cargados de caña.  Sin embargo, debido al  incidente, el pobre crustáceo quedó maltrecho y lo sacrificaron.

Para cocinarlo lo hirvieron en la cambija, arca o tanque de metal donde se almacenaba agua para suplir a las locomotoras de vapor que utilizaba la Central Aguirre.

Se organizó una gran fiesta a la que fue invitada toda la comunidad. Para la celebración se  confeccionaron exquisitos platos que ahora serían la envidia del restaurante Manuel, el de los jueyes gordos.  Los asistentes pudieron saborear manjares como: asopao de jueyes, arroz con jueyes, salmorejo de jueyes. Además, tostones rellenos con carne de jueyes, así como croquetas, piononos y empanadillas de jueyes.   Todos esos platos fueron acompañados con guineos y viandas.

Para sacar la carne de las patas usaron un pequeño cilindro, de los que utilizan para compactar el pavimento de las carreteras y un marrón de veinte libras.

Después del festín las palancas las usaron como arados en los cañaverales y el casco se convirtió en la piscina de los chicos del vecindario.

No bien había terminado de hablar Carlos cuando otro vecino inquieto se apresuró a comentar que en una noche de pesca en Las Mareas, él y su hijo, capturaron jueyes hasta llenar dos lonas,  de las que acomodan 200 libras de abono.  Caminaron con las lonas a cuesta y cuando llegaron a la carretera núm. 3 las vaciaron para segregarlos en hembras y macho, sin que se escapara ninguno.

Estos relatos dejan algunas interrogantes en el tintero.

¿Qué suerte le deparó la vida al que se comió el primer juey?

¿Sería el enorme juey de la anécdota el primer dinosaurio dócil puertorriqueño?

¿Acaso el intento del crustáceo de descarrilar la Máquina núm. 8 fue una protesta laboral contra la Central Aguirre?

Tengo un amigo, del que no sé nada hace años, al que le decíamos cariñosamente “el crustáceo soñoliento.” Al leer este escrito se acordará de mí. ¡Tapo!, por si acaso.

©Félix Ortiz Vizcarrondo
Edición de SRS

Me saqué la lotería

La participación de Eddie Maya en un anuncio publicitario en el que funge como ganador del premio de la loteria motivó este arreglo de Ricky Martínez a una conocida pieza compuesta por José Miguel Class.

Los Panderos de Salinas
Canta/ Eddie Maya “El Millonario”

Arreglo y producción/ Ricki Martínez
Co-productor/ Julio Sierra
La Cueva Sound, Salinas, Puerto Rico

Escuchar:Escuchar:aaaaaa

https://abeyno.files.wordpress.com/2010/01/me-saque-la-loteria2.mp3