Escritoras salinenses se destacan en certamen y publicación de El Post Antillano

Las escritoras salinenses María del Carmen Guzmán (Aguirre) y Lucía Margarita Cruz Rivera (La Plena) recibieron con mucha alegría sus distinciones en las convocatorias literarias de El Post Antillano.

El Post Antillano es un periódico digital cuya misión es “promover una comunidad de voces diversas y solidarias en el Caribe, mediante un sistema multimedia informativo, en el que los visitantes reconozcan respeten y aprecien las ideas, situaciones antillanas y la diáspora”.

Fundado en el año 2011, se ha distinguido por fomentar el pensamiento crítico en diversos saberes como la historia y la literatura.

Al comenzar la pandemia, su director, el profesor Daniel Nina, junto a su equipo de trabajo, presentaron una convocatoria para escribir sobre la pandemia de Covid 19. Se recibieron diversos manuscritos de distintas partes del país y uno de los relatos escogidos para formar parte de la antología Pandemia [de escritor@s] fue el de María del Carmen Guzmán.

La veterana escritora salinense María del Carmen Guzmán Rodríguez nació en Aguirre, Puerto Rico y fue parte de la diáspora puertorriqueña de los años 60, trasladándose al Bronx de New York, donde se graduó de la Escuela Superior Morris. Obtuvo su bachillerato en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Cayey, graduándose con honores. Ganó El Certamen Literario Miguel Meléndez Muñoz en el género de cuento durante sus años de estudiante. Estudio cursos de Literatura en Hunter College (CUNY) y fue especialista en manejo de emergencias por 24 años con cursos del Instituto de Manejo de Emergencias (EMI). Fue educadora de escuela elemental en Puerto Rico y a nivel superior en el Colegio Hostos del Bronx en New York.

Entre sus trabajos literarios se encuentran la novela La Nena; Las Ovejitas de Muchos Colores (Sheep of Many Colors), cuento infantil y libro de pintar en inglés y español; El cuento juvenil Un Verano en Casa de la abuela (prehistoria de Puerto Rico); un poemario titulado Flores de mi Jardín; una serie de narraciones cortas titulada Estampas de Pueblo y un romance histórico en inglés titulado In Love…all things are posible. Todos auto publicados en Amazon.com.

Algunos de sus escritos se han incluido en las siguientes antologías: Antología de Escritores Salinenses de Josué Santiago de La Cruz; Antología de La Casa de los Poetas Puertorriqueños por tres años consecutivos (2012-1014); In Focus, periódico de Philadelphia PA; Antología de Diversidad Literaria (Libripedia); Antología Biblioteca de Autores Latinoamericanos y La Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña, número 11, 2019, así como en Encuentro al sur.

Además de la antología Pandemia [de escritor@s]El Post Antillano celebró su Tercer Certamen de Microliteratura. Lucía Margarita Cruz Rivera resultó la ganadora del certamen en la categoría de Micropoema. El escritor e investigador Carmelo Urso señala que “la microliteratura es una suma de géneros narrativos, poéticos, ensayísticos y sapienciales caracterizados por la brevedad. La extensión máxima de sus textos suele ser de una página. La mínima, como dijo cierto risueño poeta, no tiene límite”.

El micropoema ganador fue Esta lluvia, un poema breve que el jurado calificó como un “meta poema”, donde Lucía Margarita crea una voz poética amante de los días lluviosos y que encuentra poesía hasta en lo más simple. Idea que sin duda acompaña a la autora a la hora de crear:

“Esta lluvia

es un poema escrito

con las manos mojadas

en una servilleta azul”.

Lucía Margarita Cruz Rivera es una escritora puertorriqueña del barrio La Plena de Salinas, profesora universitaria y estudiante doctoral de literatura en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe. Posee un bachillerato en estudios hispánicos de la Universidad de Puerto Rico en Cayey y una maestría en literatura de Puerto Rico y el Caribe. Aunque cultivaba las letras desde niña, comenzó su sendero literario formalmente en el año 2005, cuando resultó ganadora del primer premio en el Certamen de Poesía de la Universidad de Puerto Rico en Cayey, con el poema Astronomía y desamor. En el año 2006, publicó su primer cuento Marbella, bajo la Editorial SM.

Su obra poética ha sido parte de diversas antologías como: Fronteras de lo imposible, de Editorial Casa de los Poetas; Antología del Centro de Estudios Poéticos, de Barcelona, España; Antología Universo XIII, de Las Azabache; Antología Siglema 575: Di lo que quieres decir, de la Editorial Scryba NYC (ediciones 2016 y 2017); Divertimento III, de Editorial Zayas; Ana Belén: Un poema entre dos alas, de Poetas en Marcha y en el Proyecto Hermanados por las Letras: Antología Latinoamericana I, III y IV de la Editorial Agencia Cultural del Caribe, en Cartagena de Indias, Colombia. Además, ha colaborado con varias revistas como: Revista Digital Caminos Convergentes, de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras; Revista Letras, de la Universidad Metropolitana; Revista Identidad, de la Universidad de Puerto Rico en Aguadilla; Revista Escrivivientes, del Departamento de Español y Estudios Latinos de Montclair State University; revista Acceso Didasko , revista El Achiote y con Encuentro al sur. Además, recibió el Premio Luz a la Excelencia Literaria 2019 en el IV Festival Hermanados por las Letras en Cartagena de Indias, Colombia.

En junio de 2019 presentó su primer libro titulado Los que mecieron mi cuna de la Editorial EDP University. Este está disponible en Amazon.com.

Lucía Margarita y María del Carmen son solo una muestra del grandioso talento literario que existe en nuestro pueblo. Estamos seguros de que sus escritos seguirán rindiendo frutos en Puerto Rico y en el exterior.

Emigrar / por Gloria Gayoso

Una tarde cualquiera abandonar la casa,
llevar en la maleta un sueño no cumplido.
Amarrar a otro puerto esta vida que pasa;
navegar tristemente la nave del olvido.

En otro suelo fértil hundir duras raíces
y con voces ajenas mezclar la propia voz:
poner bálsamo al pecho lleno de cicatrices
y luchar con la pena cruel combate feroz.

Cantar con dulce acento ignotas melodías,
de nostalgia presente, de recuerdos, de amor…
mientras veloces pasan los laboriosos días.

Y el trabajo les nubla de canas la emoción.
Galicia vive lejos…¡Qué infinito temor!!
En la tierra de origen se quedó el corazón.

Gloria Gayoso Rodríguez
(c) Derechos reservados

In Memoriam: Conrada Morales Zayas (Conga)

por Eris Torres

Pensando estos días en cuanto querías a Papi[1]. Recordando las discusiones y disculpas entre ambos, el en la hamaca y tú a su lado en la silla perfecta para la ocasión. No todos se sentaban con él. Solo los preferidos y tú eras una de ellas.

¿De que hablaban? ¡De todo! Lotería, política, religión, eventos sociales, en fin, de todo un poco. ¡Y yo en el medio de aquellos dos seres que discutían hasta ganar los dos!

Aquellos días de agonía de papi, cuánto te llamó y tú llegaste y se despidieron. Recuerdo tus lágrimas al salir y dejarlo en su agonía. Al otro día ya él no estaba y siempre me decías cuánto lo extrañabas. Hoy ya no estás y no pude ir a tu despedida, pero creo que desde esa dimensión que estás me entiendes.

Días antes de tu evolución te envié un abrazo con Carmín. ¿Ya te encontraste con papi? ¡Mami debe estar cerca… dile que los amo! ¡Descansa en paz Conga! Esposa abnegada. Madre ejemplar. Amiga incondicional. Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. Proverbios 31:10.

¡A los familiares nuestro abrazo y bendiciones! ❤️ Un fuerte aplauso a nuestra querida Conga.

[1] Víctor Torres Quirindongo

In Memoriam: Renán Soto

por Mildred Santiago Ortiz 

Desde principios de la década del 80 y por casi 18 años trabajamos juntos en la Federación de Maestros. Compartimos, triunfos, derrotas, decepciones, traiciones, alegrías, pero más que todo jornadas intensas de trabajo. Era y siempre fue muy responsable y trabajador. Estratega, fajón y entregado a sus principios.

Tuvimos muchas diferencias, coincidencias y escaramuzas, de todo eso aprendí tremendas lecciones. Recuerdo cuando ganó la presidencia y sacó a sus “dos mejores organizadoras” Nereida Martes (DEP) y yo. Quería establecer dos áreas de trabajo organización y servicios al federado. Yo quería organización, pero me dijo que no, que era para Nereida. Esa es la historia del surgimiento de Departamento de Asuntos Laborales y servicios, ahí me tocó y fue mi escuela para crecer y de formación sindical. Cuánto trabajamos, levantamos todo un departamento con datos estadísticos de casos y recorrimos la isla defendiendo al magisterio. Esas dos áreas fueron la antesala al triunfo de la organización en aquellas famosas elecciones sindicales con la Asociación de Maestros. Poco antes de eso estuvimos unidos en una huelga y recorrimos la isla fue una experiencia única trabajar con él y Don Eugenio Del Valle (DEP). Son muchos gratos recuerdos, algunos al menos los veo así, ahora, cuando los miramos desde la distancia.

Donde más se creció fue en el respeto a la capacidad de la mujer trabajadora. Tengo muchas historias de cuando parí, jefa de familia y convertí con su anuencia mi oficina en una extensión de mi casa con corral y todo, el congelador del sindicato era mi banco de leche materna. En la huelga en contra de la venta de La Telefónica la solidaridad no se hizo esperar. Aquel día de un gran paro nacional: paramos el Departamento de Educación y llegó la fuerza de choque. Hubo mucha tensión. Los predios se dividieron en tres áreas y de momento me percató que las tres era dirigidas por mujeres, jefas de familia y madres: Milagros Sabalier, María Cardona y yo.

Son muchas las historias que debemos recordar, desde ya convocó a mis hermanos y hermanas a un junte, no sé cuándo podrá ser, pero nos merecemos recuperar esas historias que enaltecen el alma. Como lo hicimos hace unos meses y no pudo llegar por su salud y le grabamos un video que sé por su hijo, RenancIto, que lo colmó de alegría.

Siempre me decía que dejara el cooperativismo porque estuve en ambos movimientos. Nunca le hice caso y cuando la vida me llevó por ese otro rumbo mantuvimos comunicación.

Guardaré su libro dedicado como un tesoro. Siempre orgulloso del Barrio Jauja de Juana Diaz y de Santa Isabel, amante del béisbol, de Felipe Rodríguez y de la música de tríos. La vida lo llevó a mi ciudad de Caguas y allí crio a su familia en Bairoa, en la misma casa donde la difamación nunca cruzó las paredes porque siempre se respiró, amor, familia y honestidad.

Hasta siempre querido amigo, acá seguiremos honrando tu memoria haciendo siempre lo que se tenga que hacer contra la injusticia y por un mejor entorno.

Pd- no eran tiempos de selfie, ni fotos con celular, pero aquí recuerdos: entregando un informe de labor realizada y en una actividad que hasta el coche me cargabas.

Testimonios: Sucesos y personajes de la política salinense del siglo 20

por Dante Amadís Rodriguez Sosa

Tal como dice mi hermano Edelmiro residimos en la Calle Degetau de la Ciudad Perdida en una casa alquilada propiedad de doña María, la viuda de Valentín Lorenzi y que el huracán María destrozó en 2017. Vivíamos ahí en los años de 1950. Creo que estaba en sexto grado, entre 1951 y 1952

De 1952 recuerdo con claridad la campaña política que culminaría en el establecimiento del estado libre asociado. En ese año electoral se fundó en Salinas un partido local producto de una división del Partido Popular Democrático. Como entonces no se celebraban primarias, el grupo de populares opuestos al candidato oficial impuesto por el comité del PPD, optó por fundar un partido local.

Se le conoció el Partido de la Palma aludiendo a la palma que había en el Centro del Hospital Municipal de Salinas que era administrado por Eladio “Lalo” Lebrón,[1] un hombre de pueblo al que respaldaban para alcalde los populares disidentes y que terminó siendo el candidato a alcalde de la Palmita.[2]

El candidato del PPD lo era Víctor Figueroa, escogido por ser una figura joven de reputación intachable que vino de Coamo a trabajar a Salinas. El PPD sufría el embate de unas acusaciones de corrupción por el Escándalo del Caso del Burro Martillo, que arrastraba desde que ganó por primera vez la alcaldía de Salinas en 1944.  Muñoz Marín indignado por el escándalo decidió no hacer campaña en Salinas.

Los de la Palma habían convencido a la mayoría popular de que votando por la palma no se afectaba el conteo de votos a favor del PPD.

El Domingo antes del martes de las elecciones de 1952, Paco Sánchez que era el representante a la Cámara y principal líder del PPD mencionado, logró que Ernesto Ramos Antonini, presidente de la Cámara de Representantes, viniera a Salinas.  En un histórico “mass mitin” que se efectuó desde una tarima instalada en la esquina de la alcaldía con la calle Miguel Ten se reunieron miles de populares a escuchar al que tenían como el más elocuente orador del momento.

Allí estuve, al igual que mi hermano Edelmiro, con inusitado interés a mis doce años escuchando a Ernesto Ramos Antonini. Inolvidable discurso en el que aclaró que un voto por la Palma no contaba para el PPD, destruyendo el argumento de la facción de la Palmita. 😳 El resultado fue que Víctor Figueroa salió electo alcalde.

Recuerdo al inolvidable Bisbol[3] que, en la celebración de la victoria, en la misma esquina de la Plaza, imitaba estar regando agua bendita sobre unas ramas de Palma. Ese evento fue condenado por el Padre Torres y recuerdo cómo monaguillo sus palabras… No fue ese el único encontronazo entre ellos.

Varios años después cuando me iniciaba en la fumadera y en la bebelata pude compartir con Bisbol esas anécdotas. Un poco más adelante cuando ya estaba estudiando en la UPR, algunas veces, Bisbol me daba pon en la guagua de deportes cuando venía para San Juan y siempre nos reíamos de ese suceso. Ahora mismo estoy a carcajadas y solo han pasado algunos 50 y pico de años😂😂😂😂😂

Eladio Lalo Lebrón era cojo de la pierna derecha y un excelente cantautor de música jíbara puertorriqueña. Gustaba de vestir de gaban y corbata.

A su hijo le decían Lalito.  Vivieron por años en una casa que tenía el municipio al lado del anterior parque de bomberos en la calle San Miguel.  Pegada a la casa había un local donde se reunía la tropa 105 de los Boy Scouts[4]

Su décima de presentación decía algo así:

Esta lucha tan divina
Que tiene un doctorado
Lo cierto es que usted
Ha llegado donde está
El doctor Lebrón.

El hacia el papel de doctor y los otros trovadores eran los pacientes que en sus décimas le contaban sus dolamas. Era algo espectacular y muy jocoso. Compartí mucho con Lalo y me hice de su ingenio improvisando.  Al cantar iba haciendo hallazgos y diagnósticos. Por ejemplo:

Le veo una pelotita, sobre el parpado derecho
Sudando frio lo siento, le advierto desnutrición
Debe comer mucho pulpo, langosta lo dificulto
Es muy cara y está escasa
Mejor consiga una pana, y coma con bacalao

Ciertamente no tenía fin el humor del trovador Lalo Lebrón.

 

©©Dante A. Rodríguez Sosa

Notas de edición por Sergio A. Rodríguez Sosa

 

[1] Eladio Lebrón Ledée (1908-1985) nació en Salinas hijo de Domingo Lebrón y Julia Ledée. En 1950 se casó con Elba María Roche Pérez (1924-1973) y tuvieron un hijo Eladio Lebrón Roche (1950-1993)

[2] El nombre oficial del partido local era Partido Progresista Salinense y su insignia era una palma. Nombre e insignia que adoptaría Luis A. Ferré 16 años después cuando funda el Partido Nuevo Progresista.

[3] Bisbol era el apodo de José Vázquez Vélez, un líder deportivo que también era reportero del periódico El Mundo en la zona de Salinas.

[4] Esa casa del municipio la ocupaba usualmente los encargados del acueducto y manejadores del coche de bomberos. El local donde se reunían los Boy Scouts fue la estación de bomberos antes de la construida justo al lado en la década del 1940. Ese solar fue vendido al municipio por Francisco Ortiz y Gregorio Santiago a principio del siglo 20 para establecer el primer acueducto de Salinas. El acueducto era una caja elevada que se llenaba por bombeo y distribuía por tubería a las pocas casas que pagaban el servicio. Para uso de los pobres había plumas públicas distribuidas en varios puntos de la población.

 

Comentando fotografías: Enfermeras practicantes en el Hospital Municipal de Salinas

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Esta fotografía pertenece a la colección de Maritza Ledee Rivera. Le fue dejada en herencia hace 25 años por la fenecida enfermera Norma Navarro.

Al parecer se trata de una ceremonia de entrega de cofias a estudiantes de enfermería práctica.  La ceremonia se llevó a cabo en el Salón de Asamblea de la alcaldia. Fue durante la administración de Társilo Godreu Ramos, Silito, que fue alcalde de Salinas durante los años 1961-1976. Era entonce gobernador Luis Muñoz Marin.   Quiere decir que esta actividad se celebró  entre 1961-1963, puesto que en enero de 1964 Roberto Sánchez Villella asumió el cargo de gobernador.  Fueron los año en que los servicios de Salud  eran totalmente gratis.  De ese sistema unicamente sobrevivió a la privatización el Centro Médico de Puerto Rico.

En la fotografía hay 24 personas distribuidas en tres filas.  Si usted puede identificar alguna indique de izquierda a derecha el número de la fila y el número que dentro de esa fila le corresponde a la persona, ejemplo:

Recuerde contando de izquierda a derecha

Fila 1, número 5: Nombre de la persona

En la bahía de Cataño:  fragmento de Anecdotario

por Josué Santiago

 

Camino a Río Piedras, viniendo de Salinas, cometí un error que me llevó a una terraza, en Cataño, a orillas de la laguna.

Bajé del vehículo a pedir dirección y tomar una cerveza.

Una pareja de ancianos y un joven de mi edad, entonces, sentados alrededor de una mesa, captó mi atención.

Apenas hubo terminado el mechero su explicación de cómo retomar la ruta que me llevaría a mi destino, le pregunté si el caballero alto y moreno era Davilita.

-Si -me contestó- y la dama que lo acompaña es la viuda de don Plácido Acevedo.

-Sírvales un servicio de lo que sea que estén tomando -le dije.

Al poco rato estaba entre ellos compartiendo de tan grata compañía.

Davilita y la viuda de Plácido Acevedo conversaban de su tiempo. De Pedro Flores y Rafael Hernández. De la enorme rivalidad que existió entre ambos. De sus pequeñeces humanas…

Por aquello de añadir mi granito de arena a la conversación, mencioné a Sylvia Rexach, nuestra gran compositora.

–¡No sea ignorante -me soltó a quemarropa el hombre cuya voz inmortalizó tantos temas de los dos genios de la canción popular puertorriqueña (Rafael Hernández y Pedro Flores)-, cuando se habla de planetas, los meteoritos y los cometas no forman parte del diálogo!

Me sentí casi tan perdido, como el joven aquel que entretenía a la que un día compartió lecho con el autor de Boda gris.

©JSC

 

Huerfana en tiempos de pandemia / por Virgenmina Sosa, Tilita

Dicen que con lágrimas se pasa la vida. 

Surgen cuando sufres,

surgen cuando ríes.

Cuantas veces se conmueve

tu fibra espiritual. 

Dicen que las manitas de los huérfanos

irradian el frío de la muerte

la sombra misteriosa

que reparte soledad

cuando levanta vuelo

el amor maternal.

Dejando tras de sí

llantos de orfandad.

SRS

Comparto con ustedes el relato que hace mi madre, Tilita Sosa, de su recuerdo cuando la pandemia de influenza de 1918 la separó de su madre para siempre.  Homenaje a mi madre en la eternidad de la existencia.

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Comentando fotografias: Grupo de Maestros de Salinas

 

De la colección de la maestra Gloria Dones compartimos esta fotografía que calculamos fue tomada entre 1955 a 1965.

Si alguien sabe el dato sobre la fecha de la foto y los nombres de los maestros que aparecen en ella agradecemos lo indiquen para que queden grabados para las posteriores generaciones.  En la foto aparecen once maestros.

Sentados:

1. Frank Ortiz

2. Serafín Pabón

Primera fila

3. Monserrate Hernández

4.

5.

6. Melanía Rivera ???

7,

Segunda fila

8.

9. María Luisa Arroyo

10. Esteban Pérez

11.

Todos de izquierda a derecha.

Tambien seria interesante saber si la foto fue tomada en la Escuela Román Baldorioty de Castro o en la Escuela Guillermo Godreau, dos edificios escolares que se encuentran abandonados como planteles escolares actualmente.

Si usted posee alguna foto que enriquezca esta serie dedicada a los maestros pueden optar por enviarlas para incluirlas.

 

Francisco Modesto Cintrón: maestro y humanista

Datos preliminares

por Sergio A. Rodríguez Sosa

Francisco Modesto Cintrón nació en Salinas el 4 de junio de 1893.  Sus padres, Federico Modesto y Pascasia Cintrón tenían ambos 24 años.

Los Modesto era una familia propietaria de tierras en el barrio Río Jueyes, el barrio al  que  el aparato militar estadounidense le expropió la mayor parte de  su territorio desplazando a cuanto ser humano habitaba allí para convertir sus productivas tierras en un campo de tiro y de maniobras de guerra.

Las presentes generaciones desconocen lo pobladas y productivas que eran las tierras de Río Jueyes y el pedazo del barrio Lapas que hoy ocupa la base militar. La expropiación para fines militares de esos terrenos causó un duro golpe a la economía productiva de Salinas en la década de 1940.

Carecemos de información que nos indique que ocurrió durante los primeros 17 años de vida de Francisco Modesto Cintrón.  Se presume que durante ese tiempo estudio hasta graduarse de escuela superior.

En 1910 a los 18 años de edad residía en la casa de su tío paterno  Carlos Modesto Santiago, localizada en el camino vecinal que desde la carretera de Salinas a Santa Isabel conducía a Quebrada Honda. Presumimos que estaba ubicada en los terrenos de la falda sur del Cerro Modesto.  En la casa vivían también un primo de su misma edad, Arturo Modesto Lorenzi, hijo de Carlos y María Lorenzi y otro tío, Federico Modesto Santiago. En ese año ya trabaja para la escuela pública, seleccionado por Stella Márquez, la superintendente de escuelas del Distrito Escolar de Salinas-Santa Isabel.   Márquez,  hija del dueño de la hacienda que bautizó La Isidora, ocupó el cargo de superintendente  escolar en los años de 1918-1952 y fue la fundadora de la Primera Escuela Superior de Salinas en 1924. En 1917 Francisco residía en la calle Luis Muñoz Rivera #44 con su esposa, era maestro y declaraba como dependiente a su madre Pascasia.

En la década de 1920 era muy poco los maestros nacidos en Salinas, entre ellos estaba Rafael Modesto Lorenzi, que fue principal de escuelas, Luis X Lorenzi. Aguedo Santiago Cruz, que luego estudio leyes y Francisco Modesto Cintrón.

Francisco comenzó como maestro de escuela con diploma de escuela superior.   Luego fue director de la escuela elemental urbana de Salinas.  Posteriormente, aun sin completar un bachillerato, el superintendente de escuelas de Ponce lo reclutó como superintendente auxiliar con recomendaciones de Stella Márquez.

Aproximadamente en 1934 se mudó con su esposa María Daubet y sus  cuatro hijos (Francisco, Federico José, Gloria María y Aida Elsa)  a Ponce. Posteriormente fue nombrado Superintendente de escuelas y como parte de sus labores profesionales y estudios terminó viviendo en la Urbanización Ubarri en Río Piedras.  Estudia su bachillerato en educación  en Río Piedras y posteriormente se traslada a la ciudad de Nueva York a  estudiar una  maestría.  De sus experiencias como maestro  y administrador de escuela dejo como parte de sus estudios un escrito mecanografiado de 1938 titulado Interpretación histórica de la Instrucción Pública de Puerto Rico a la luz de los archivos de Ponce.   La muerte lo sorprende en el Bronx el 6 de julio de 1947 a la edad de 54 años.   Para perpetuar su memoria el entonces recién inaugurado caserío público de Salinas fue nombrado en su honor.

Francisco Modesto Cintrón encarnaba las cualidades de un educador y poseía dominio de la palabra, fue maestro venerable de la logia de Salinas y se sabe que escribió poemas y canciones.  Desafortunadamente sus obras poéticas están perdidas.  Únicamente se ha rescatado el vals Alma, con letra de su autoría y música de Francisco Pujals Rivera, un maestro de música mayagüezano que ocupo una plaza de maestro de música en Salinas durante la década de 1920. Con una vieja partitura descubierta entre los papeles de Tilita Sosa, fotocopia que no indica su procedencia, el músico puertorriqueño Juan Carlos Ramos nos proporcionó una interpretación el piano para que escucháramos el vals.  A continuación, presentamos la música y la letra del vals Alma.

 

 

^^

En su genealogía figuran los siguientes datos:

Hijos Francisco, Federico José, Gloria María y Aida Elsa

Primos: Arturo Modesto Lorenzi (Ingeniero Departamento del Interior), Rafael Modesto Lorenzi (Maestro) hijos de María Lorenzi, hermanastra Inés Lorenzi, sobrinos Luis X Lorenzi, Jesús Lorenzi, Rafael Modesto Lorenzi.

 

Fuentes

Ancestry. En https://www.ancestry.com/

Márquez Morales, Stella. Memorias de mi vida profesional y la temática la historia de la escuela superior de Salinas.  Hato Rey, P.R : Márquez, 1976.

Foto en Facebook de Enrique Torres.

Enriqueta Méndez Fajardo, Henrietta Rubio Díaz o simplemente Queta : historias de mis antepasados

por Lilia E. Méndez Vázquez

Serie Genealogía

El personaje que nos atañe revistió toda su vida un aire de misterio, quizás porque aparecía y desaparecía a su antojo, delante de los ojos de los niños descendientes de los Méndez Forestier o porque, a juzgar por los datos hallados hasta ahora, ninguno de sus días fue parecido al otro.

Enriqueta Méndez Fajardo nació alrededor de 1882, un año antes que su hermano Luis Méndez Forestier. Sus padres fueron Gregoria Fajardo y mi bisabuelo Andrés Méndez; y aunque al momento desconocemos si fue fruto del matrimonio entre sus padres, sí sabemos que fue reconocida legalmente al momento de su nacimiento.

En 1903, a sus 21 años, contrajo matrimonio con Francisco Martínez, un militar natural de San Germán y vecino de San Juan, hijo ilegítimo de Luisa Martínez. La pareja estuvo casada hasta el 30 de junio de 1909, cuando solicitaron declarar el vínculo matrimonial como roto y disuelto ante las autoridades civiles.

Ya en el censo de población de 1910, Enriqueta es enumerada como esposa de Amado Carrión y San Juan, un vendedor ambulante de refrescos. Componían un matrimonio consensual y vivían en la calle Isabel Segunda, del barrio Marina, en el municipio de San Juan.

Y aquí empieza el relato oral de los niños de aquella época. Ya ninguno existe, pero su recuerdo de aquella tía andariega a quien llamaban Queta llegó hasta nosotros por lo peculiar del personaje.

Se cuenta que un buen día, Enriqueta decidió emigrar a Nueva York y establecer una banca de bolita que beneficiara a la diáspora boricua y de paso a su bolsillo. La bolita era el juego clandestino paralelo al juego legal de la lotería del Estado y era muy popular en la población quizás por ser los premios más jugosos que en el juego legal.

Aparentemente, el negocio prosperó, pues cada cierto tiempo se oía la algarabía de los pequeños al ver llegar a la Cuesta de las Piedras, hoy calle Post en Mayagüez, la amplia figura de Queta, cargada de bisutería de colores llamativos para regalar a los niños y adolescentes.

El aprecio a Queta era tal, que una foto suya adornaba una pared de la sala donde vivía la familia de su padre.

A principios de la década del 1930, en plena época de la gran depresión, Judith Méndez Más, hija mayor de Luis y Gregoria, mis abuelos paternos, fue enviada a Nueva York a buscar nuevos horizontes. Su padre había fallecido en 1929 y la carga familiar era numerosa por lo que necesitaban algunos miembros que pudieran trabajar y proveer para las necesidades de los menores, o al menos, no ser ellos carga para la frágil economía familiar. Así fue como Judith fue a dar a sus 22 años, a la casa de Enriqueta en el barrio de Brooklyn. Allá conocería a su futuro esposo, Juan Espinosa, con quien procreó una bonita familia. En 1935 se casaron y fueron a vivir a Richmond Hill, NY.

Mientras tanto, Queta vivía en el 239 de Sands St. en Brooklyn con un nuevo marido de apellidos Rubio Díaz. La muerte la sorprendió el 11 de febrero de 1940, en el Kings County Hospital, víctima de su presión arterial. Tenía unos 55 años. Da parte de su deceso, otro de sus sobrinos, Raúl Méndez Segarra, hijo de Andrés y Romana, quien vivió gran parte de su vida en la diáspora y a la sazón tenía 28 años. Raúl aparentemente vivía alojado en casa de la difunta.

Sus datos exactos de nacimiento en 1882, así como información sobre sus pretendientes y descendientes aún no han sido descubiertos.

©Lilia E. Méndez Vázquez

31 de agosto de 2019

Comentando fotografías: los iniciadores del Club Salinas

La asociación es instinto natural en casi todas las especies.  La primera finalidad de la asociación es la supervivencia.  El homo sapiens y todos los primates que el antecedieron eran seres gregarios, es decir, que sus individuos viven juntos y agrupados.   Por eso, tal realidad evoluciona hasta conjugar la afirmación de Aristóteles, de que el ser humano es un animal político. Que, por naturaleza, el individuo humano no puede pensarse fuera de una relación con el estado, con la poli.

Con el pasar del tiempo los clubes pasaron a ser una modalidad de asociación que agrupaba individuos con afinidades de diversas índoles dentro del macrosocial.  Los clubes son esencialmente asociaciones de recreo con una diversidad de finalidades que desembocan en actividades sociales de esparcimiento para sus miembros o la comunidad donde radican.  Los miembros pueden ser afines a actividades culturales, cívicas, deportivas, entre otras.

En le caso de Salinas los clubes locales tuvieron un auge en la década de 1960 y 1970. Se fundaron clubes de amigos en casi todas las comunidades. Entre los más renombrados estaban el Club Amigos del Coco, Club Panamericano de Aguirre, Club Abysmar, Club Cívico Salinense, Club Los Inseparables, Club Asayu, Club Black Dragons, Club Dinámico, Club Social del Coquí, Club Happy Brothers, Club Juventud Unida de la Playa, Club Social Recreativo de Vázquez, Club de Ajedrez de Salinas, Fraternidad Eta Epsilon Sigma, Fraternidad Phi Delta Rho, Sororidad Delta Chi Sigma, entre otros.

En esa época funcionaban también asociaciones recreativas, ligas y clubes deportivos de baloncesto, beisbol, boxeo, levantamiento de pesas, sóftbol, entre otros. Ya a fines del siglo 20 y principios del 21 proliferaron los clubes de dueños de vehículos de motor, ciclismo, etc.

Uno de los clubes más emblemáticos de la historia de las entidades cívicas de la “ciudad del mojo isleño” es el Club Salinas. Fundado en 1961 como consecuencia del campeonato obtenido por el Equipo de Sóftbol Estrellas de Tony. El grupo de sofbolista, encabezados por Antonio Santiago apoyaron la idea de crear una entidad.  El 13 de diciembre de 1961 se formaliza oficialmente el club bajo la presidencia de Ramón Navarro.

Las fotos que acompañamos, proporcionadas por Wilhem Echevarría, y publicadas en el primer anuario de la entidad, recoge la mayoría de los miembros iniciales del Club Salinas. La presentamos como ejemplo de los personajes y del quehacer cívico social que se ha generado en los pueblos y comunidades de Puerto Rico a lo largo de su historia.

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©por Sergio A. Rodríguez Sosa

Desconocemos quién fue el fotografo.