Comentando fotografías: los iniciadores del Club Salinas

La asociación es instinto natural en casi todas las especies.  La primera finalidad de la asociación es la supervivencia.  El homo sapiens y todos los primates que el antecedieron eran seres gregarios, es decir, que sus individuos viven juntos y agrupados.   Por eso, tal realidad evoluciona hasta conjugar la afirmación de Aristóteles, de que el ser humano es un animal político. Que, por naturaleza, el individuo humano no puede pensarse fuera de una relación con el estado, con la poli.

Con el pasar del tiempo los clubes pasaron a ser una modalidad de asociación que agrupaba individuos con afinidades de diversas índoles dentro del macrosocial.  Los clubes son esencialmente asociaciones de recreo con una diversidad de finalidades que desembocan en actividades sociales de esparcimiento para sus miembros o la comunidad donde radican.  Los miembros pueden ser afines a actividades culturales, cívicas, deportivas, entre otras.

En le caso de Salinas los clubes locales tuvieron un auge en la década de 1960 y 1970. Se fundaron clubes de amigos en casi todas las comunidades. Entre los más renombrados estaban el Club Amigos del Coco, Club Panamericano de Aguirre, Club Abysmar, Club Cívico Salinense, Club Los Inseparables, Club Asayu, Club Black Dragons, Club Dinámico, Club Social del Coquí, Club Happy Brothers, Club Juventud Unida de la Playa, Club Social Recreativo de Vázquez, Club de Ajedrez de Salinas, Fraternidad Eta Epsilon Sigma, Fraternidad Phi Delta Rho, Sororidad Delta Chi Sigma, entre otros.

En esa época funcionaban también asociaciones recreativas, ligas y clubes deportivos de baloncesto, beisbol, boxeo, levantamiento de pesas, sóftbol, entre otros. Ya a fines del siglo 20 y principios del 21 proliferaron los clubes de dueños de vehículos de motor, ciclismo, etc.

Uno de los clubes más emblemáticos de la historia de las entidades cívicas de la “ciudad del mojo isleño” es el Club Salinas. Fundado en 1961 como consecuencia del campeonato obtenido por el Equipo de Sóftbol Estrellas de Tony. El grupo de sofbolista, encabezados por Antonio Santiago apoyaron la idea de crear una entidad.  El 13 de diciembre de 1961 se formaliza oficialmente el club bajo la presidencia de Ramón Navarro.

Las fotos que acompañamos, proporcionadas por Wilhem Echevarría, y publicadas en el primer anuario de la entidad, recoge la mayoría de los miembros iniciales del Club Salinas. La presentamos como ejemplo de los personajes y del quehacer cívico social que se ha generado en los pueblos y comunidades de Puerto Rico a lo largo de su historia.

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©por Sergio A. Rodríguez Sosa

Desconocemos quién fue el fotografo.

Desde el barrio: las fiestas populares de El Coquí / Sergio A. Rodriguez Sosa

Pasada la captura de Puerto Rico por las tropas estadounidense en 1898, una multitud de obreros se aglomeraban en los terrenos situados frente al camino que conducía a la Central azucarera.  A penas comenzaba el siglo 20.   En terrenos polvorientos, que se tornaban pantanosos en época de lluvias, comenzaron a levantar casuchas destartaladas hombre y mujeres que deambulaban por toda la isla en busca de trabajo.  La furia del huracán San Ciriaco dejo a miles sin hogar y sin sustentos varios años antes. El desastre natural y el afán depredador de los conquistadores capitalistas del Norte trastocaron el régimen económico de la colonia causando ruina de capitales y forzando a la movilidad a mucha gente .  En la primera década del siglo 20 se impuso como principal ramo de la economía un sistema agrícola fabril cimentado en el cañaveral.

Aquel nuevo vecindario obrero pronto se convirtió en el más poblado de la zona.  Anteriormente los pocos habitantes de Salinas vivían cerca de las haciendas o de la costa. En el siglo 19 se solía nombrar por los municipio comisarios de barrios y en Salinas habia uno de estos funcionarios encargado de los barrios Aguirre y La Rosada ante de crearse la Central.  La nueva barriada tomó el nombre de El Coquí y pronto fue tornándose en una dinámica barriada afroborincana en la que se levantaron cafetines, friquitines, burdeles, bares, colmaditos, bazares, casas de curanderos, centros espiritistas y cuanto servicio demandaban los habitantes de la zona.

Al sur de aquel vecindario proletario crecía al unísono un próspero poblado fabril de acceso controlado donde vivían altos y medianos ejecutivos de la central, jefes de dependencias, empleados profesionales, trabajadores diestros, funcionarios de gobierno, personal de entidades de servicios y algunos empleados domésticos.

No fue extraño que la aristocracia bostoniana, de la que nos cuenta Marta Aponte[1], dueña de la flamante central azucarera, quisiera recrear en Aguirre el estilo de vida de las extensas plantaciones del sur de los Estados Unidos. Por eso, el poblado fabril se convirtió en un micro modelo de la segregación que existía en los estados sureños.  Los estadounidenses blancos de Aguirre trazaron pronto un estilo de convivencia separada. Esta se traducía en establecimientos, escuelas, lugares de diversión, centros de salud y otros a la que no tenían acceso los nativos boricuas.  El apartheid incluso llegó a contaminar a algunos residentes puertorriqueños que actuaban con actitudes segregacionistas contra los boricuas que habitaban fuera de las verjas del poblado centralista.

Al vaivén de los vientos de esa realidad los pobladores de El Coquí cobraban consciencia y forjaban una identidad obrera capaz de enfrentar los vicios de explotación despiada que imperaba en la industria azucarera de Puerto Rico. Las ideas sindicalistas y socialista tomaron cuerpo entre los habitantes de El Coquí, así como por todo el litoral sureste.

No es el tema de este breve escrito las luchas obreras que acompañaron la formación de ese barrio, mucha de la cual se halla sumergida en la memoria de sus habitantes o en fuentes documentales inexploradas.  Mas bien, queremos documentar un tradicional evento festivo que ocurre en junio de cada año en el que se manifiesta una parte de la riqueza cultural del barrio.  Dada la cercanía de estas festividades consideramos oportuno difundir dos folletos que llegaron a manos nuestras relacionados con esa tradicción que con toda probabilidad se inició en los años de 1950. Se  incluyen dos programas de las fiestas populares de El Coquí, uno de hace 44 años, 1975, y el otro de 1980.

Desconocemos el año particular en que se inició la tradición de celebrar las fiestas populares de El Coquí.  Se presume que fue a mediado de la década de 1950, obviamente después de construida e inaugurada la capilla católica dedicada a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.  Sabido es que en esa iniciativa estuvo involucrada Ana María Hernández Usera, esposa del terrateniente Manuel González, quien donó terrenos y dineros para establecer el colegio católico de El Coquí.

La capilla fue construida después que se estableciera en 1946 la parroquia del Sagrado Corazón de Aguirre.  Inicialmente el templo parroquial se estableció en la Capilla La Milagrosa del Poblado de Aguirre.  Se puede constatar que en la década de 1930 ya existía un templo católico dentro de los predios del poblado centralista.[2] Posteriormente, en la década de 1980, la ampliada y remodelada capilla de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se convierte en el templo parroquial de Aguirre  y se le cambia la advocación. Desde entonces la fiesta patronal de la antigua capilla es dedicada al Sagrado Corazón de Jesús. Como consecuencia, las fiestas populares de El Coquí dedicadas a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro pasaron a ser parte de la memoria histórica del barrio. En años recientes las fiestas se desligaron de sus vínculos religiosos originales, aunque siguen celebrándose en los días finales de junio.

Estos dos folletos dan una idea de la organización y realización de las fiestas populares de El Coquí hace mas de 40 años.

Pulse para ver folletos:

Programa Fiestas Populares 1975

Programa Fiestas Populares 1980

[1] Aponte Alsina, Marta. PR 3 Aguirre. Cayey, P.R., Sopa de Letras, 2018.

[2] Vázquez, Ligia.  Salinas de sal y azúcar, Casa de Mayo #13, 2000.  p 227.

Fiestas Patronales 2018

*Alrededor del 8 de septiembre de cada año se celebran en Salinas las Fiestas Patronales dedicadas a la Virgen de la Monserrate.  Esta fiesta centenaria se celebró por primera vez del 29 de agosto al 8 de septiembre de 1854.

En 1851 se logró construir en Salinas un templo de madera, paja, tapicería y argamasa (Tesauro de datos históricos de Puerto Rico, 1995)  en el cual se celebró en septiembre de 1854 la primera novena a la Virgen de la Monserrate. Era cura párroco José Monserrate Lugo y el alcalde Francisco Martínez.

Como era costumbre a la novena la acompañaba la verbena, que es la fiesta popular nocturna al aire libre con música, baile, bebidas y refrigerios. Cercano al primer aniversario del huracán María hay que recordar que a lo largo de la historia de las patronales de Salinas el aviso de tempestades tropicales obligaba a suspender las fiestas dejando con ganas a los salinenses de disfrutar de los espectáculos y bailes programados.

Aunque esta tradición va perdiendo terreno en todo Puerto Rico frente a otros festivales la fama y colorido de las fiestas patronales de antaño quedan plasmadas en las artes y la literatura puertorriqueña.

Aquí presentamos un programa de las Fiestas Patronales de 1984 que brinda  una idea de cómo se celebraba esa tradición en Salinas en la segunda mitad del siglo 20.

Ver programa

por Sergio A. Rodríguez Sosa

Comentando fotografías: Aguirre

Está ahí,  la vieja estructura de la Central Aguirre, ostentando su idealizada imagen. Los furiosos vientos de María apenas la tocaron.  Ahí está, insistiendo en avasallar todas nuestras remembranzas. Confabulada para evitarnos internalizar toda la pesada carga de semiesclavitud y pillaje que desató a partir de 1899.  Se llevaron para Boston toda la ganancia que le pudieron arrancar a esta antilla dejando solo las migajas del costo de su operación y mantenimiento.  Y cuando el negocio se puso perdidoso vendieron caras las pérdidas al único cliente posible, al pueblo de Puerto Rico.  Negocio redondo aquella venta, ¡ahí les dejo ese desastre! Al cabo de tres décadas los corruptos esquilmaron el capital invertido durante su agonía.

El poblado que fue fabril continúa agonizando.  El comercio desapareció, los centros de diversión están en ruinas y el gran huracán del 20 de septiembre daño la mayoría de las casas de madera que construyó la Central.  El sueño de una zona histórica dinámica se desvanece.  Apenas un kiosco de carne frita alimenta a los turistas que visitan el poblado, la Reserva Estuarina y el Bosque de Aguirre.  Apenas algunos empleados de las centrales eléctricas comparten con los residentes de Montesoria, que de tanto exponerse a los ensordecedores silbidos de las plantas de la AEE ya ni los escuchan.

La riqueza que no pudieron robar fue el alma y el espíritu del pueblo.  Los tambores de aquí y los del más allá si se escuchan, sus golpes resuenan en el pecho de cada hijo del barrio, de cada hombre y mujer por cuyas venas fluye el picor del cañaveral y candente sol de mediodía.  En la placita del barrio y por las calles solitarias del poblado revive la auténtica espiritualidad popular, la que misteriosamente estremece aun a los que están por nacer.  Esa no se la pueden robar.  Esa permanece viva aun cuando desaminen nuestra cultura, ella florece en expresiones nuevas, creativas y potentes.  Siempre está latente, inexplicable, oculta como un tesoro aun en el calabozo más inhóspito en el que encierren nuestros cuerpos, aun en el más allá.

por Sergio A. Rodríguez Sosa

Foto María Zayas

Las novenas de fiestas patronales

Usualmente para la hembra humana el acto de parir ocurre durante el noveno mes de embarazo.  Aun antes de que existieran los calendarios, ese tiempo de paciente y arriesgada espera alimentaba la incertidumbre y los temores de los primitivos humanos.  El tropiezo con los misterios de la vida pronto dió paso a creencias y cultos practicados para lidiar con los incomprensibles poderes superiores.  Como parte de ese fenómeno cobró centralidad en el cuerpo de creencias de todas las culturas humanas el misterio del nacimiento.  En torno al embarazo y al parto, preludio del nacimiento, tejieron los pueblos prácticas y simbolismos cuya influencia subyace en las culturas actuales.

Por ejemplo, en las prácticas populares de los antiguos cristiano prevaleció la costumbre ancestral, continuada por griegos y romanos, de rendir culto a alguna divinidad durante nueve ocasiones consecutivas.  Tal costumbre se realizaba con la idea de celebrar algún acontecimiento, orar por los difuntos u obtener algun favor. Esa práctica es la que se conoce como una novena, de nueve.

Para los cristiano esta constumbre ancestral encontró justificación bíblica en la novena hora de oración especial que se efectuaba en las sinagogas y que continuó en la Iglesia Católica en la hora nona, hora en que murió Jesucristo, también en los nueve días que pasaron orando los discípulos y María antes de pentecostés (Hech 1, 14)

Posteriormente en Europa se realizaban novenas en preparación a la celebración del nacimiento de Jesús. Esto para recordar los nueve meses de embarazo de María. Pronto de popularizó en la la devocion popular cristiana la celebración de novenas de preparación, en especial las que anticipaban las fiestas patronales en las parroquias.

En Salinas, desde 1854 se celebra la Novena a la Virgen de la Monserrate que comienza el 31 de agosto y culmina el día 8 de septiembre de cada año. Durante esos nueve días también se celebraba la verbena, una fiesta popular que incluía música, baile, espectáculos, concursos, sorteos, comidas y bebidas.

En Puerto Rico las verbenas asociadas al santo o virgen de una parroquia se conocen como fiestas patronales. A partir del siglo 20 la celebración de las verbenas pasaron a ser controladas por los gobiernos municipales.  Los alcaldes competían entre si buscando ganarse el título de celebrar las mejores fiestas patronales del país.  Eso  implicaba presentar en tarima a los grupos musicales, artistas y espectáculos más destacados del momento. Los políticos se afanaban en levantar su imagen llenando de colorido y kioscos las plazas públicas de los pueblos y auspiciando pomposas actividades artísticas, juegos populares y machinas.

De  un tiempo a esta parte, esta y otras festividades masivas se han privatizado.  Ahora, en muchos casos, forman parte del negocio de los promotores de espectáculos. Incluso en nuchos pueblos  ya no se llaman fiestas patronales, ni están asociadas a la novena de la advocación de una parroquia.  La participación municipal se ha limitado a ser meros auspiciadores con derecho a intervenir en los actos protocolares, realizar una que otra actividad y aparecer en las pautas publicitarias.  Así las cosas,  van transformándose las tradiciones y la cultura de Puerto Rico.

ver novena

Piden cambios a la Cabalgata de Reyes Magos en Salinas / Víctor Alvarado Guzmán

Comunicado de prensa

Ante el aumento del malestar de los residentes

cabalgata.jpgSalinas, Puerto Rico – Ante el reclamo por años de los residentes de Salinas, la Legisladora Municipal del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Litzy Alvarado Antonetty, presentó una Resolución ante la Legislatura Municipal para discutir la permanencia o transformación de la Cabalgata Nacional de los Reyes Magos en el municipio salinense.

La Resolución presentada busca abrir un proceso de Diálogo Participativo, a través de Vistas Públicas, para discutir el asunto de la cabalgata. “La idea es que una Comisión Especial de la Legislatura Municipal abra un espacio de diálogo sobre el asunto de la Cabalgata Nacional de los Reyes Magos. A través de los años ha aumentado el malestar y la preocupación de los residentes salinenses sobre la celebración de la cabalgata, debido a que trastoca la seguridad, el orden y la sana convivencia”, comentó Alvarado.

La Legisladora Municipal aceptó que la actividad es ya una tradicional y que en la misma han participado miles de caballistas de todo Puerto Rico. “Cuando una actividad tradicional pierde su sentido y afecta negativamente a las comunidades, hay que tomar acciones para modificar sustancialmente dicha actividad por el bienestar de nuestros ciudadanos, ya sea que disfruten de esta actividad o no. La Cabalgata tuvo, durante años, un fin caritativo y entidades como el Hospital SIDA Pediátrico se beneficiaron de esta loable iniciativa. Pero al parecer ese fin ya no existe, y una gran cantidad de personas aducen que han sido víctimas de falta de respeto y consideración por parte de participantes de la cabalgata, se ejerce una pobre coordinación del evento, se permite el desorden hasta horas de la madrugada, se obstaculiza el acceso hacia y desde áreas residenciales, existe un peligro para los conductores y hay pérdidas económicas para un sector de nuestros comerciantes”, manifestó Litzy Alvarado.

La líder del PIP explicó que con su Resolución busca abrir un proceso de diálogo y que espera que la administración municipal acoja los reclamos de las personas. “Espero que esta resolución sea acogida y que la comunidad aproveche para presentar su postura en este asunto tan delicado. Que todos tengan la oportunidad de expresarse y dar su opinión al respecto. Y queremos discutirlo desde ahora para que los cambios que tengan que hacerse, se planifiquen con tiempo. Los salinenses tienen una preocupación genuina y esperamos que la administración municipal tome acciones afirmativas para transformar la cabalgata en una verdadera actividad de Reyes Magos, de sana convivencia y amplia participación”, terminó diciendo Litzy Alvarado Antonetty.

por Víctor Alvarado Guzmán para El Patriota del Sur el 1/30/2017

Carta posnavideña / José Manuel Solá

navidadHola, querida Esther;

Tal vez no me creas, pero no sé de qué hablarte. Lo cotidiano, que tan hermoso suele ser, en la monotonía de mi soledad me aplasta y casi me deja abúlico. Sé que estoy vivo, pero… ¡qué vida ésta!

Me preguntas que cómo estuvieron las fiestas navideñas. Tampoco me creerás que nunca han sido mucho de mi agrado. No celebro la Navidad. Ese es un período más bien comercial y de desenfreno: bebidas alcohólicas, petardos ruidosos y comercios llenos de consumidores peleando con su dinero y sus tarjetas Visa y MasterCard y rabiando por los regalos que tienen que comprar. y a todos se les olvida que es la celebración del nacimiento del hijo del carpintero. No lo invitan a la fiesta. Para la mayoría el centro de la celebración es el Viejo Pascuero (Santa Claus) que ni por equivocación menciona el nombre de Jesús de Nazareth. Muchos saben el nombre de cada venado, pero si le mencionas al Salvador del Mundo te miran de sosquín y piensan:

“Ay, qué agua-fiestas”. No sé si es por eso que siempre he preferido pasar esas fiestas en soledad. (Y en Viernes Santo, ni se diga: eso lo separan para irse de fin de semana a la playa y regresan al hogar los domingos por la tarde, rojos como langostas y apestosos a ron. Claro hay una minoría diferente, pero es eso: una minoría). Nada, así es el ser humano en todas las culturas, me parece…

Eso sí, en estas navidades vi mucho cine; películas que bajo de YouTube. Hay películas buenas, aunque también hay muchas que son bodrios. Hasta he visto películas rusas, usualmente muy buenas. Hay películas hechas en España que parecen ser excelentes, pero las detesto porque no entiendo un divino de lo que hablan por el ABUSO  de la Z y porque usan un tono de voz muy grave, casi inaudible. Una lástima. El cine francés tiende a ser muy bueno (obviamente, no siempre). Pero, si, siempre encuentro algo que ver. Y documentales.

Por lo demás… la vida sigue igual, como un río más-o-menos tranquilo que uno no sabe hasta dónde llegará.

Yo, hastiado de todo, dejé de tomar mis medicamentos hace cerca de seis meses. (Pero no te alarmes, yo estoy bien) 😊

Bueno, sé que debo haberte sonado como un viejo cascarrabias, perdona. Es que “hay días y…. hay días”.

Un abrazo,

José Manuel

Llegarón los Reyes por la joya* / Lucía Cruz

En la frialdad de la joya de Aguafría, se escuchaban voces en plena oscuridad:

—Maaaaaaa

-Quéeeeee

—¿Llegaaaroon loo Reeeeyee?

-Noooo, duéeeeeerrmeeeteee

El diálogo se repetía con demasiada insistencia. La pobre mami, más allá que acá, nunca dejaba de responderme con caramelo en sus palabras, hasta que la voz de trueno de papi decía: “duerme, Lucía”.

En ese momento olvidaba la “preguntaera”, me arropaba y no se me veían ni los ojos. Rogaba que llegaran los magos para poder verlos y desarmar su misterio. Esa noche me daban muchas ganas de tomar agua o de ir al baño. Miraba por las ventanas y las escaleras solitarias parecían conversar con el poste de la calle. El viejo farol se encendía, cuando decía que sí; se apagaba, cuando decía que no. Una vez quise gritar de emoción, pues estaba casi segura de que había visto un camello vagabundo por el camino, pero el “relincho” poco compasivo de una yegua prófuga, me llevó nuevamente a la incertidumbre.

En la mañana, observaba con sorpresa la cajita de hierba vacía y los regalos me esperaban en la sala. Siempre llegaron, nunca los vi; pero luego la vida me reveló el gran secreto, lo que mis padres y hermanas no querían decirme: los reyes usan la joya como atajo.

 

©Lucía Cruz

Dibujo: Los Reyes, Camila Rodríguez

*Joya: hoya, quebrada, riachuelo