Puerto Rico, una historia olvidada y una identidad despreciada / Víctor Sánchez Cardona

Puerto Rico es un rico puerto colonial desde donde se embarcan pagos hacia bancos y corporaciones multinacionales que superan los $72,000 millones todos los años. Sin embargo tal como lo propone su clase política el desafío económico fundamental de la relativamente pequeña isla de Puerto Rico consiste en viabilizar un Gobierno profundamente endeudado que intenta administrar una economía en colapso y que dice depender para sobrevivir de $18,000 millones en aportaciones provenientes del bolsillo de los contribuyentes de la metrópolis.

La clase política y el pueblo en general están convencidos que el planteamiento es correcto a pesar de que Puerto Rico tienen una de las economías más dinámicas del mundo emergente. Con solo 3.5 millones de habitantes y una fuerza laboral en la economía oficial de un poco más de 1 millón de trabajadores, tuvo una economía cuyo PIB ascendió en el 2010 a $96,000 millones y que aun a pesar de la crisis alcanzó un Producto Interno Bruto de $98,000 millones en el 2011.

En realidad el problema crucial es otro. El verdadero problema consiste en que la Isla cuenta con una cultura en hilachos, incapaz de generar un ambiente civil que provea una sociedad justa con altos objetivos sociales y morales. Es decir; una cultura que provea una calidad de vida razonable y una economía sustentable anclada en una cultura ajustada a sus idiosincrasias. La coyuntura que confrontamos nos plantea a los puertorriqueños si deseamos sobrevivir como país culto, o permanecer como gueto ultramarino de trabajadores-consumidores al servicio de inversionistas externos.

La creencia generalizada en nuestra Isla es que nuestra cultura se encuentra moribunda por lo que la asimilación a la cultura norteamericana se propone como una alternativa real para asegurarnos que no nos muramos de hambre y necesidad al garantizar la llegada a nuestras playas de miles de millones de dólares del bolsillo de los contribuyentes norteamericanos. Es difícil concebir como los puertorriqueños han sido convencidos de tal monstruosa falsa creencia cuando los $18,000 millones que se reciben es una cantidad minúscula ante los $72,000 millones que se envían a bancos y Corporaciones norteamericanas todos los años.

La Consecuencia de un Desarrollo Fiado

Que la economía esté a punto del colapso es fácil de entender a pesar de contar con un ingreso bruto de $135,000 millones sin contar el producto de la economía sumergida que se estima en $26,000 millones adicionales. Sin embargo como dijimos al principio la economía tiene una fuga bruta de pagos al exterior que ya sobrepasa $72,000 millones anuales. Nada más las ganancias que exportan las empresas manufactureras que operan exentas de pagos de impuestos se estiman en $34,000 millones anuales y a esa cifra se les suman las ganancias de la extensa red de mega-tiendas extranjeras radicadas en la Isla. Haciendo un sencillo ejercicio aritmético se evidencia que si el capital invertido en esas fábricas fuese en parte puertorriqueño, una fracción de esos $34,000 millones de ganancias anuales permanecerían en Puerto Rico para usarse para promover más desarrollo.

Pero eso no es todo, la fuga comprende también los pagos por una deuda pública externa que asciende a $64,000 millones invertidos en desarrollar infraestructura para apoyar la operación de la base industrial extranjera. Y no olvidemos los intereses de usura que pagamos por la deuda privada. Recordemos que por cada vivienda que se vende en la isla, y se venden miles cada año, un comprador se compromete a enviar a los Estados Unidos entre $6,000 a $40,000 todos los años durante 30 años. Por cada automóvil que se vende, el comprador se compromete a enviar a alguna casa financiera o banco en los Estados Unidos $2,400 a $15,000 todos los años durante 7 años (cada año se venden alrededor de 100,000 automóviles).

Los pagos de varios millones de tarjetas de crédito, así como los préstamos de miles de estudiantes universitarios también se añaden a ese flujo de pagos hacia el exterior. Pensamos que las viviendas y autos que compramos nos pertenecen. Eso es falso, mientras no hayamos saldado la cuenta, todas esas cosas pertenecen a bancos externos. Mucho de lo que reclamamos como nuestro, pertenece en realidad a algún Banco o Casa Financiera extranjera a los que debemos hacer pagos todos los meses. Como vemos el problema económico se debe a que se ha seguido un modelo de desarrollo basado en el consumo personal exagerado financiado por deuda extranjera y en la instalación de fabricas “prestadas” que no ven a Puerto Rico como un país sino como un gueto de trabajadores a ser explotados.

Lo peor de esta situación es que ha sido el resultado de una política pública que favorece las inversiones extranjeras sobre las inversiones de capital puertorriqueño, forzando a este último a emigrar. Esta emigración de capital ha tenido la nefasta consecuencia política de desligar los intereses de la clase empresarial-inversionista puertorriqueña de los intereses del pueblo en general.

No nos equivocamos si afirmamos que la fuga de $72,000 millones anuales del ingreso de nuestra economía hacia el exterior se encuentra entre los mayores del mundo. Afortunadamente una robusta Balanza comercial ($22,000 millones en el 2010) y aportaciones federales netas ($18,000 millones en el 2010) reducen el flujo neto (Balanza de pagos) hacia el exterior a unos $32,000 millones o sea aproximadamente un 32% del Producto Interno Bruto; o sea $9,140 per cápita.

El déficit porcentual de la Balanza de Pagos de nuestra economía es el mayor por mucho de todas las economías del mundo. Grecia y Portugal, países donde la crisis actual ha llegado a los extremos, nos siguen el paso… de lejos. Más importante aun, el déficit porcentual de la Balanza de Pagos de Puerto Rico respecto al PIB no sólo es el peor de todos, sino que es al menos ocho veces mayor que el promedio. Por dar un ejemplo, si Grecia tuviese un déficit en su balanza de pagos per cápita como el de Puerto Rico con un población de 10,000,000 su déficit en la balanza de pagos sobrepasaría los $100,000 millones; en otras palabras Grecia hubiera desaparecido hace muchos años embargada por los ricos del mundo.

¿Y Cómo Llegamos Aquí?

Fue en seis etapas; la colonia tradicional vuelta obsoleta al final de la Segunda Guerra Mundial se comenzó a transformar. Primero llegaron las fábricas a sustituir las antiguas centrales azucareras, tras ellas vinieron las hipotecas FHA para urbanizar la Isla, luego vinieron los préstamos para la compra de automóviles, seguidos por las tarjetas de crédito; finalmente, las grandes empresas de ventas al detalle aprovechan con intereses de usura la bonanza del amplio crédito disponible a los isleños.

Al presente nos encontramos en una sexta etapa donde comienzan a llegar empresas dedicadas a comercializar los servicios públicos. Las carreteras, el recogido de basura, la seguridad ciudadana, el cuido de salud, y la educación se convierten en productos rentables que añaden a la remisión de fondos que fluye hacia el exterior. No nos sorprendería que un día al levantarnos nos enteramos que se ha creado la Autoridad de Aire Puro, con su consabida Alianza Público Privada dedicada a mantener, con pingües ganancias el aire que respiramos.

¿Ha sido un éxito o un fracaso económico la relación actual con nuestros conciudadanos del Norte? No hay duda de que desde el punto de vista del sector privado estadounidense ha sido un gran éxito. Cuando hablamos de Dependencia, ¿de qué Dependencia es que hablamos? ¿De la Dependencia del sector privado estadounidense a las transferencias anuales de $72,000 millones desde Puerto Rico, o de una supuesta dependencia de la economía de la Isla en donaciones de $18,000 millones enviados a la Isla por los contribuyentes norteamericanos y que representan tan solo un 11% del ingreso de la misma. Si bien es cierto que recibimos miles de millones del arca federal la mayor parte son pagos de Seguro Social, Medicare, Desempleo y pensiones a veteranos por los cuales nuestros trabajadores han cotizado durante su vida laboral y de otra parte también incluye los gastos de mantenimiento de la burocracia norteamericanas en la Isla.

Los $72,000 millones son el cascabel del gato al que tenemos que prestarle atención. Es evidente que hablamos de una relación parasítica, que nos ha convertido en lo que los economistas llaman en su argot financiero, un extraordinario cash cow. Esta tiene que ser la mayor “debilidad estructural” de nuestra economía. Tenemos una Balanza de pagos deficitaria ascendente al 32% del PIB, lo que resulta en que los ingresos disponibles para consumo, ahorro y gasto gubernamental localmente sean una exigua y disminuyente fracción del PIB y del ingreso total de la economía.

Intereses en el exterior se lucran de una extraordinaria bonanza, mientras el gobierno local se ve forzado a eliminar de su nómina a 25,000 servidores públicos por falta de fondos y privar a los contribuyentes de los servicios que ellos prestan. Se sacrifican servicios públicos de toda clase mientras la Banca, compañías financieras, corporaciones manufactureras y empresas extranjeras de distribución de productos de consumo aumentan sus caudales con las alforjas de dinero que les llegan de nuestra Isla.

Estos son síntomas de una escandalosa explotación que señala a gritos que ha llegado el momento para que la incongruente economía puertorriqueña figure prominentemente en las discusiones sobre nuestra notoria relación colonial actual con los EEUU; el confusamente llamado Estado libre Asociado (que ni es Estado, ni Libre y ni Asociado) no es más que un muñeco de paja para distraernos del verdadero problema: la vergonzosa explotación del capital humano puertorriqueño y de sus recursos naturales y de infraestructura.

Nos parece estar viviendo una versión mejorada y más sofisticada de los antiguos Company Towns de triste recordación en nuestra historia de la primera parte del siglo XX. – o como dirían muchos de nuestros conciudadanos “a new and improved versión” de explotar la tierra y sus naturales mucho más rentable que los esquemas anteriores de colonización. El libreto para el desarrollo que se implantó después de la Segunda Guerra Mundial es en realidad un remix donde el rol de las compañías azucareras como la Aguirre Sugar, o la South Porto Rico Sugar y la Fajardo Sugar y sus company towns fue asumido por corporaciones multinacionales que no ven a nuestra Isla como un país sino como un enorme Company Town, que no es otra cosa que un gueto de trabajadores y consumidores agobiados por préstamos a intereses de usura.

Para nosotros nuestra relación con la metrópolis colonial es la culminación de un ciclo de explotación de nuestra isla que comenzó en el siglo XVI con las encomiendas de indígenas, más tarde con haciendas esclavistas, seguidas por los company towns de las centrales azucareras para culminar en la madre de los Company Towns que es el Estado Libre Asociado; vuelto ahora obsoleto, inculto y en quiebra.

La mayor de nuestras falsas creencias es que la Isla nos pertenece: que no somos más que una gente viviendo de “arrimados” en un gueto ultramarino norteamericano. La Constitución Norteamericana es clara: el dueño último de los terrenos de la Isla es el Congreso que cuenta con Fuerzas Armadas suficientes y el Derecho Internacional para respaldar su reclamo. Admitámoslo: desde el punto de vista de Derecho somos un pueblo sin tierra, como los Gitanos o los Kurdos.

Debemos reclamar que el Título de propiedad de la Isla de Puerto Rico sea traspasado del Congreso Federal, su actual dueño, al Pueblo de Puerto Rico su verdadero dueño histórico por medio de compra para que podamos construir un muro aislante (un barrera corta-fuego) que nos permita reconstruir las ruinas de nuestra cultura y economía en una tierra que nos pertenezca (¿qué sentido tiene desarrollar una isla que no nos pertenece?). El que el Pueblo de Puerto Rico le compre la isla al Gobierno federal dejaría sin vigencia la Clausula Territorial y todos los poderes del Congreso pasarían a manos de los nuevos dueños soberanos: los puertorriqueños. Sería una transacción puramente inmobiliaria que el Congreso está autorizado a realizar como así lo indica la Clausula Territorial de la Constitución Norteamericana.

La Soberanía conjuntamente con el altamente desarrollado capital humano con que contamos (que nos ha costado un ojo de la cara pero que ahora se ve forzado a abandonar la Isla porque no hay sitio para ellos) y sin las restricciones que nos imponen la legislación federal como las leyes de comercio interestatal y otras, facilitaría la diversificación de la economía. Esto ofrecería nuevas opciones de expansión a la industria ya establecida; además de facilitar el establecimiento de un polo financiero (como lo ha hecho Panamá) que muy fácilmente podría competir ventajosamente con otros polos similares en el Caribe y en el mundo. Es necesario integrar las farmacéuticas y otras empresas foráneas a la economía puertorriqueña aunque las últimas pertenezcan a intereses extranjeros. De la misma manera es necesario estimular la formación e inversión acelerada de capital autóctono en nuestra tierra. La Soberanía de la Isla en manos de los puertorriqueños no es un capricho o un atavismo nacionalista; estamos hablando de una necesidad imperiosa para intentar salir de la encerrona en que nos han metido más de cinco siglos de coloniaje.

Septiembre 2012.

Tomado de Adital

Corrupción universitaria y crisis financiera: académicos mercenarios

Dime quien te paga y te diré como piensas.  Así de fácil los sistemas políticos logran el apoyo o el silencio de la gente.  No crea que el mantengo es solo para las personas de caserío o los pobres de barriada.  Las empresas y los altos y medianos ejecutivos y profesionales también reciben su cuota de mantengo. Para ellos también hay subsidios, contratos y fondos para propuestas.  Charles Ferguson describe en el siguiente artículo como el mantengo ha creado un ejército de académicos mercenarios dedicados a defender las posturas de los que controlan las riquezas del mundo.

Corrupción universitaria y crísis financiera. Académicos mercenarios.

El declive de la economía estadounidense

Para los interesados en poseer una idea abarcadora de la crisis económica que afecta a los Estados Unidos les recomendamos el siguiente artículo publicado en varios sitios web. El autor sostiene que a partir de la década de 1970 se entronizó en los Estados Unido una economía dependiente de las fortunas de los ricos. En ese tipo de economía, denominada Plutonomía, la acumulación de riqueza es la meta y el consumo de lujo el objetivo. A causa de esa orientación económica en los Estados Unidos el 1% posee los grandes capitales mientras que el 99% ve mermados sus ingresos. En consecuencia la política económica nacional esta dominada por el sector financiero al que solo le interesa asegurar la mayor ganancia en sus inversiones a nivel globalizado y contar con un estado poderoso que vele por sus intereses, aunque la crisis arrincone a la mayoría.

Plutonomía y precariado: el declive de la economía estadounidense

Noam Chomsky

El movimiento “Ocupemos” ha experimentado un desarrollo estimulante. Hasta donde mi memoria alcanza, no ha habido nunca nada parecido. Si consigue reforzar sus lazos y las asociaciones que se han creado en estos meses a lo largo del oscuro periodo que se avecina –no habrá victoria rápida– podría protagonizar un momento decisivo en la historia de los Estados Unidos.

La singularidad de este movimiento no debería sorprender. Después de todo, vivimos una época inédita, que arranca en 1970 y que ha supuesto un auténtico punto de inflexión en la historia de los Estados Unidos. Durante siglos, desde sus inicios como país, fueron una sociedad en desarrollo. Que no lo fueran siempre en la dirección correcta es otra historia. Pero en términos generales, el progreso supuso riqueza, industrialización, desarrollo y esperanza. Existía una expectativa más o menos amplia de que esto seguiría siendo así. Y lo fue, incluso en los tiempos más oscuros.

Tengo edad suficiente para recordar la Gran Depresión. A mediados de los años 30, la situación era objetivamente más dura que la actual. El ánimo, sin embargo, era otro. Había una sensación generalizada de que saldríamos adelante. Incluso la gente sin empleo, entre los que se contaban algunos parientes míos, pensaba que las cosas mejorarían. Existía un movimiento sindical militante, especialmente en el ámbito del Congreso de Organizaciones Industriales. Y se comenzaban a producir huelgas con ocupación de fábricas que aterrorizaban al mundo empresarial –basta consultar la prensa de la época-. Una ocupación, de hecho, es el paso previo a la autogestión de las empresas. Un tema, dicho sea de paso, que está bastante presente en la agenda actual. También la legislación del New Deal comenzaba a ver la luz a resultas de la presión popular. A pesar de que los tiempos eran duros, había una sensación, como señalaba antes, de que se acabaría por “salir de la crisis”.

Hoy las cosas son diferentes. Entre buena parte de la población de los Estados Unidos reina una marcada falta de esperanza que a veces se convierte en desesperación. Diría que esta realidad es bastante nueva en la historia norteamericana. Y tiene, desde luego, una base objetiva.

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Brasil declara la guerra monetaria a Europa y EU

Las grandes potencias se molestan cuando otros países afirman su soberanía y tratan de contrarrestar su hegemonía. El periodista uruguayo Raúl Zibechi, ofrece un ejemplo de cómo los países tratan de frenar la codicia de las potencias y defender su estabilidad económica afectada por decisiones monetaria extranjeras. Lea sobre este conflicto económico en el artículo

Brasil declara la guerra monetaria a Europa y EU.

De la cantidad de guisos que puede hacer un músico boricua: Contesta al retrato del músico colonizado / por Wilhem Echevarría Navarro

Este escrito es una respuesta a un ensayo escrito por mi amigo Ricardo Pons en la revista en línea 80 Grados. Para leer el artículo original pulse aquí. http://www.80grados.net/2011/12/retrato-musical-del-colonizado/

Ricardo Pons acaba de publicar un artículo, Retrato (musical) del Colonizado, en donde alude al asimilismo que permea el desarrollo de la música en Puerto Rico. Es una idea con la que he jugado de manera informal hace un tiempo ya  y que siempre ha sido recibida por mis compañeros músicos como una falta de respeto de mi parte. Personas que quiero y admiro mucho han hasta sugerido que padezco de mis facultades mentales por esbozar la idea de que parte del problema con los estilos musicales puertorriqueños tiene su origen en las taras (falta de identidad, desprecio a lo propio, valorar más lo de afuera que lo nuestro) que la situación colonial ha traído a Puerto Rico. El artículo de Pons me hace poner en  papel algunas de las ideas al respecto ya que, aunque en esencia comparto sus razonamientos creo que hay elementos que están ligados a la situación política de la isla sólo de manera tangencial y que no han sido tratados en la ecuación que propone Pons.

Como antídoto a la falta de conocimiento y la ausencia de cultivo de los productos culturales nacionales entre las nuevas generaciones boricuas, Pons propone la enseñanza de “nuestra historia […] nuestras artes”. Definitivamente existe en Puerto Rico un problema educativo. Si nos circunscribimos a lo cultural, es patente que el desconocimiento que de su propia historia tiene el estudiante promedio en Puerto Rico deja mucho que desear.  Aún así, y a pesar del bombardeo anti-nación al que Puerto Rico ha sido sometido desde la invasión norteamericana (vamos a obviar por ahora los problemas que teníamos con España antes del 1898) es admirable que todavía haya puertorriqueños  que se mantengan conectados con los productos culturales nacionales.

Es cierto que hemos sido satélite de la música cubana, y también es cierto que hemos asumido el papel musical de dominicanos y rockeros. Sin embargo, todavía hay y siguen surgiendo obreros de la cultura, como los llama Ricardo Pons. Si proveer más educación en las artes nacionales va a inclinar la balanza hacia el otro lado está por verse. Hay que tener cuidado con hacer de las artes populares el centro de una agenda educativa. Por un lado crea conciencia de los orígenes de la cultura nacional y, presumiblemente, ayudaría a fortalecer la identidad nacional. Pero hay que tomar en cuenta que uno de los resultados potenciales de una educación excelente y efectiva es el desarrollo de la individualidad y originalidad del estudiante. Esto, inevitablemente, traería como resultado el desarrollo de las formas y los estilos hacia derroteros lejanos a las formas originales.

Cuando se habla de cultivar los géneros nacionales se piensa en formas culturales definidas. Estudiantes dedicados en estudiar a fondo estos géneros van a moverse a hacer cosas diferentes con ellos. Es parte inherente del proceso creativo. Es algo que se da naturalmente en la historia de las artes. Tal vez no haya nada malo con acelerar esos procesos a través de la educación, pero es concebible que los productos finales sean totalmente diferentes a las formas que estamos pretendiendo defender. Tal y como ha sucedido con la música clásica y como está sucediendo con el jazz. Dicho de otra manera: las artes populares podrían dejar de serlo para convertirse en arte abstracto, académico. Artes que, dicho sea de paso, también son desconocidas y/o ignoradas por la mayoría. La preocupación aquí no es que los géneros evolucionen (algo que me parece que va a pasar de todas maneras) sino que, reinventándose (que es la palabra que usa Pons), sigan siendo arte de minorías. Terminaríamos otra vez con falta de popularidad.

No estoy proponiendo que los géneros se queden igual, anquilosados, anclados en el tiempo. La música, todas las artes, tienen en su código genético el impulso de moverse hacia adelante, no pocas veces cambiando de semblante y de señas de identidad. Lo contrario implicaría homogeneidad, que me parece es parte del problema actual. La urbanización y modernización de Puerto Rico ha impuesto una homogeneidad en los productos culturales que ha logrado echar a un lado todo aquello que muestra originalidad. Lo original no desaparece, no se condena al olvido o al ostracismo; pero no se le considera digno de pararse al lado, en igualdad de condiciones, de lo que es el mainstream.

Aquí es que creo que  la situación colonial se combina fatalmente con cierta actitud de glotonería económica que ha hecho que mucha producción cultural en el país sea homogénea. Tiende todo a parecerse porque el éxito y la excelencia se han equiparado con lo masivo, con lo que se pega. Y  para ser masivo, para que le guste a la mayor cantidad de gente posible, para que venda mucho, para que esté pegao, el producto tiene que contar con unas características definidas. La letra tiene que hablar de cosas universales, que las entienda todo el mundo. Las melodías tienen que se cantables, que todo el mundo las pueda cantar. La armonía lo más diáfana posible, que no haga uso de disonancias ni de texturas polivalentes. El ritmo tiene que bailarse fácilmente; de ahí que el merengue se convirtiera en su momento en el baile de cuanto Senior Prom se celebraba. La calidad del producto puede ser excelente (muchas veces lo es) como puede no serlo; ese no es el punto. El punto es que por la manera en que se da el proceso, el producto va a resultar homogéneo.

Si un artista logra esto, y lo puede repetir consistentemente, puede alcanzar mucha notoriedad y mucho dinero. El que utiliza la música-desde productores hasta compositores e instrumentistas-para pagar la renta tiene ahí una oportunidad de ser bien remunerado y reconocido. Y el atractivo de la carrera no está necesariamente en la creación y en la evolución sino en replicar el producto que pegue. Parte de esto explica por qué en Puerto Rico la producción de ofertas originales no es tan numerosa como la cantidad de músicos de fila que son capaces de interpretar, a diario y sin dificultades, música de mucha complejidad técnica. No sólo no se fomenta la creación original, esta tampoco paga. Mas la competencia para lograr “estar en el guiso” crea una disciplina de estudio que ha hecho de los puertorriqueños músicos de un calibre técnico realmente impresionante.

Parte primordial de “estar en el guiso” es sonar en la radio. La situación que presenta la radio es a la vez sencilla y compleja. Sencilla porque parece lógico concebir que la radio funcione como un medio que ofrezca oportunidad a productos nacionales. Se ponen en la radio el disco nuevo de Edwin Colon Zayas, se lo machaca mucho, y el público se va a acostumbrando a lo que es un producto cultural boricua genuino y le va cogiendo el gustito a la cosa. La realidad es que, para bien o para mal, somos mucho más complicados que eso. ¿Hacia qué lado la balanza se inclina más? ¿La radio controla lo que la gente oye?  ¿La radio pone lo que la gente pide? ¿O suceden ambas cosas?

Me parece que si nos referimos a música popular, los elementos más determinantes para la popularidad de ciertos estilos son el baile y las letras de las canciones. Generalmente la bomba, la plena, la danza y la música jibara ni se bailan masivamente ni se han cultivado desde el punto de vista del songwriting, visto el songwriting como una empresa que específicamente genera para el gusto de la mayor cantidad de personas posibles. Hay algo de círculo vicioso en todo esto. Ya sabemos que el nivel técnico de los músicos en Puerto Rico es bien alto, muy sofisticado. Ese alto desarrollo técnico se ha puesto al servicio de interpretar y reinterpretar lo que es de gusto popular. Y en Puerto Rico lo que ha dominado en el gusto popular, históricamente, han sido estilos extranjeros. Si los géneros folklóricos nacionales gozaran de mucha popularidad no solo los músicos harían fila para tocar esos estilos (siempre ha habido músicos de primera categoría trabajando con Plena Libre, para poner un ejemplo) pero habría mucha composición y creación, tanto instrumental como lirica.

El que la tendencia del público a apoyar géneros extranjeros y la de los músicos a tocarlos se deba a taras asimilistas o coloniales implica, creo, un problema que va mas allá de lo cultural-artístico; refleja un problema sicológico que afecta en realidad todos los aspectos de la sociedad puertorriqueña. Si educar a las nuevas generaciones en los estilos nacionales resuelve el problema del poco apoyo y la falta de popularidad de esos géneros, que para bien sea. Sin embargo, me parece que mientras hayan otras condiciones de carácter eminentemente económico (que no estoy seguro se eliminen cambiando el enfoque educativo de los músicos que vienen subiendo) el problema va a seguir presentándose. Más cantidad de músicos generando oferta sin demanda no va a mejorar el panorama. Puede que creando nuevos patrones el músico puertorriqueño adquiera una experiencia nueva, idealmente más conectada con la raíz, con lo autóctono. Pero la experiencia, esos hábitos y costumbres tan  enraizados ya que los tomamos como segunda naturaleza, es la que no nos deja cambiar. Más de cien años de experiencia y contando, valga la pena aclarar. La raíz de ese problema la compartimos todos los boricuas, no sólo los músicos.

© Wilhem Echevarría Navarro

La guerra es un latrocinio: columna de Amy Goodman

Esta columna de Amy Goodman destapa varias verdades que los ciudadanos de los Estados Unidos deberían repudiar sin vacilar.

1. Las guerras de Estados Unidos son una estafa, un robo y un fraude perpetrado en contra de los intereses de la inmensa mayoría del pueblo estadounidense, es decir un negocio que beneficia a unos pocos.

Así lo evidencia el caso de Bunny Greenhouse, una empleada del Ejercito de los Estados Unidos que denunció la concesión por el Cuerpo de Ingeniero de un contrato ilegal de 7 mil millones a una compañía conocida como Kellog, Brown and Root, antes de que el pueblo estadounidense supiera que Estados Unidos invadiría Irak.  Lo más descarado es que dicha compañía pertenecía a la Empresa  Halliburton, cuyo presidente hasta el año 2000 fue nada menos que Dick Cheney, la persona que ocupaba entonces el cargo de Vicepresidente de la nación.

2. Que los gobernantes republicanos y demócratas esconden el hecho de que el actual déficit presupuestario de los Estados Unidos tiene como una de sus causas principales los enormes gastos militares de las guerras en Afganistán e Irak, y ahora en Libia

El economista ganador del Premio Nobel Joe Stiglitz dice que los costos de las guerras en Irak y Afganistán superarán los cinco mil millones de dólares. Por lo que resulta inexplicable que en el debate nacional sobre la deuda no se incluyen los gastos de la guerra.

Amy Goodman afirma “que mientras el Presidente Obama y el Congreso argumentan que la Salud Pública y la Seguridad Social son los dos factores que desestabilizan el presupuesto, el pueblo debería exigirles a ellos que dejen de gastar en la guerra”. 

Los políticos y los medios de comunicación estadounidenses han convencido al pueblo que el déficit presupuestario es causado por los gastos del plan de salud de Obama, las ayudas que se distribuyen en becas para los estudiantes y los subsidios a familias pobres. Inclusive dicen que se debe al Seguro Social, que es dinero que pagan todos los trabajadores. Nada más lejos de la verdad, el enorme gasto militar es razón principalísima en la debacle presupuestaria y la enorme deuda externa de los Estados Unidos. Todos sabemos que el incremento en los costos de los beneficios sociales no se debe a los beneficiarios sino a la avaricia de los proveedores resguardada por la dejadez del propio gobierno y por funcionarios corruptos.

Procede citar lo que escribe Amy Goodman: “El dos veces ganador de la Medalla de Honor del Congreso Mayor Smedley Butler tenía razón hace setenta y cinco años cuando dijo sobre la guerra: «Probablemente, es la estafa más vieja, de lejos, la que deja más ganancia y seguramente, la más despiadada. Es la única cuyas ganancias se cuentan en dólares y sus pérdidas en vidas y que se lleva a cabo para beneficio de unos pocos, a expensas de muchos».”

srs

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La guerra es un latrocinio.

Yo soy mi facebook : la antropóloga Paula Sibila dice que las nuevas tecnologías han cambiado nuestra forma de ser

“Nos construimos en función de la mirada de los otros en las redes sociales”, asegura la antropóloga Paula Sibila. Facebook favorece que la apariencia importe más que la esencia de uno mismo

Paula Sibilia es una antropóloga argentina que vive en Brasil y ha publicado un libro de amplia repercusión: La intimidad como espectáculo. “Las nuevas tecnologías –dice– han cambiado nuestra manera de ser, nuestra subjetividad, la forma en la que nos construimos como sujetos. Hay un desplazamiento de eje. El sujeto moderno, del siglo XIX a los años 60 del siglo XX, tenía su eje en su interior, en ser fiel a su esencia y no variarla a lo largo de su vida. Hoy, el eje se ha desplazado hacia el exterior. Nos construimos en función de la mirada de los otros. De la esencia hemos pasado a la apariencia. Los diarios íntimos o las cartas eran un diálogo consigo mismo o con una persona concreta, hoy los blogs, las redes sociales, consisten en la exhibición pública del Yo. Y en muchas novelas autor, narrador y protagonista es la misma persona”.

La introspección, las confesiones, el mismo psicoanálisis intentaban descubrir esa esencia de uno mismo y sus fuerzas oscuras. Según Paula Sibilia, ahora lo importante ha pasado del interior a lo que se ve, al aspecto físico: lo que otros pueden ver es lo que nos define y definimos a los demás. No es algo nuevo. La novedad es que la subjetividad contemporánea necesita desesperadamente la mirada del otro, mientras el Yo burgués del siglo XIX tenía otros recursos, especialmente la cultura letrada, no la de la imagen.

Paula Sibilia considera que hay una parte positiva y otra negativa. La positiva es que ya no necesitamos ser fieles a una identidad, fija, estática, toda la vida, sin desviarnos un milímetro de ella, permitiendo ahora que nos reinventemos y ser más creativos. La negativa es que en los sujetos frágiles ese estar alterdirigidos, esa necesidad de construirse constantemente en base a la mirada de los otros y no en la propia interioridad “excluye la posibilidad de refugiarse en uno mismo.

Mucho más que en otras épocas se está pendiente en las redes de los comentarios, de cuántos amigos se tienen, si gusta o no gusta, de los seguidores. Si lo importante no es la esencia sino la apariencias, necesitas ser visible para existir. La diferencia entre una persona y un personaje es la soledad. Un personaje nunca está solo, siempre hay alguien que los ve o sabe lo que les está pasando. Ya no son los 15 minutos de fama de Warhol, sino todo el tiempo. Y para eso te has de inventar personajes, competir con técnicas de autopromoción personal en el mercado de las miradas, espoleados por la publicidad, el cine o la televisión. Y esa necesidad de cambiar constantemente de identidades –incluida la obsesión por la estética y la cirugía–, genera una subjetividad muy vulnerable y extiende el mal contemporáneo: la ansiedad, pero también anorexia, depresión, pánico, hiperactividad o desconcentración”. Si antes la gente podía seguir el relato cronológico de su vida mediante un álbum fotográfico, con su aura material, ahora las fotos digitales son de usar y tirar, mostrarse un momento en Facebook o Fotolog y luego descartarlas. La identidad deja de ser estable. Se vive una época de transición: la apariencia aún necesita el contrapunto de la interioridad y subsiste la conciencia del desajuste entre la apariencia y lo que uno es.

¿Qué es real y qué es ficción? Tal vez, como dice el poeta Albert Roig: “El 90% no es verdad y sólo el 10 por ciento es mentira”. O –dice la antropóloga de la Universitat de Barcelona Mercedes Martorell– “los personajes que nos inventamos para tener la aprobación de los otros también son reales”. El disfraz revela a veces más de una persona que el espejo.

Fuente: La Vanguardia.Com / 28 de julio 2011.

Autor:   Josep Massot

¿Se acerca el fin del sistema económico tal como lo conocemos?

Para los preocupados por la crisis económica mundial leer diversos puntos de vista puede ayudar a descubrir elementos fundamentales que están presentes en las actuales circunstancias y que necesariamente serán determinantes en el desenlace de esta etapa de la historia de la humanidad. Independientemente de cómo enfoquemos este momento, el artículo del teólogo Leonardo Boff contiene unas predicciones sobre el camino que lleva la humanidad que es preciso tomar en cuenta a la hora de enfrentar la crisis.

¿Crisis terminal del capitalismo?

Leonardo Boff, 24-Junio-2011

Vengo sosteniendo que la crisis actual del capitalismo es más que coyuntural y estructural. Es terminal. ¿Ha llegado el final del genio del capitalismo para adaptarse siempre a cualquier circunstancia? Soy consciente de que pocas personas sustentan esta tesis. Dos razones, sin embargo, me llevan a esta interpretación.

La primera es la siguiente: la crisis es terminal porque todos nosotros, pero particularmente el capitalismo, nos hemos saltado los límites de la Tierra. Hemos ocupado, depredando, todo el planeta, deshaciendo su sutil equilibrio y agotando sus bienes y servicios hasta el punto de que no consigue reponer por su cuenta lo que le han secuestrado. Ya a mediados del siglo XIX Karl Marx escribía proféticamente que la tendencia del capital iba en dirección a destruir sus dos fuentes de riqueza y de reproducción: la naturaleza y el trabajo. Es lo que está ocurriendo.

La naturaleza efectivamente se encuentra sometida a un gran estrés, como nunca antes lo estuvo, por lo menos en el último siglo, sin contar las 15 grandes diezmaciones que conoció a lo largo de su historia de más de cuatro mil millones de años. Los fenómenos extremos verificables en todas las regiones y los cambios climáticos, que tienden a un calentamiento global creciente, hablan a favor de la tesis de Marx. ¿Sin naturaleza cómo va a reproducirse el capitalismo? Ha dado con un límite insuperable.

Él capitalismo precariza o prescinde del trabajo. Existe gran desarrollo sin trabajo. El aparato productivo informatizado y robotizado produce más y mejor, con casi ningún trabajo. La consecuencia directa es el desempleo estructural.

Millones de personas no van a ingresar nunca jamás en el mundo del trabajo, ni siquiera como ejército de reserva. El trabajo, de depender del capital, ha pasado a prescindir de él. En España el desempleo alcanza al 20% de la población general, y al 40% de los jóvenes. En Portugal al 12% del país, y al 30% entre los jóvenes. Esto significa una grave crisis social, como la que asola en este momento a Grecia. Se sacrifica a toda la sociedad en nombre de una economía, hecha no para atender las demandas humanas sino para pagar la deuda con los bancos y con el sistema financiero. Marx tiene razón: el trabajo explotado ya no es fuente de riqueza. Lo es la máquina.

La segunda razón está ligada a la crisis humanitaria que el capitalismo está generando. Antes estaba limitada a los países periféricos. Hoy es global y ha alcanzado a los países centrales. No se puede resolver la cuestión económica desmontando la sociedad. Las víctimas, entrelazas por nuevas avenidas de comunicación, resisten, se rebelan y amenazan el orden vigente. Cada vez más personas, especialmente jóvenes, no aceptan la lógica perversa de la economía política capitalista: la dictadura de las finanzas que, vía el mercado, somete los Estados a sus intereses, y el rentabilismo de los capitales especulativos que circulan de unas bolsas a otras obteniendo ganancias sin producir absolutamente nada a no ser más dinero para sus rentistas.

El propio aspecto del capital que creó el veneno es el que lo puede matar: al exigir a los trabajadores una formación técnica cada vez mejor para estar a la altura del crecimiento acelerado y de la mayor competitividad, creó involuntariamente personas que piensan. Éstas, lentamente van descubriendo la perversidad del sistema que despelleja a las personas en nombre de una acumulación meramente material, que se muestra sin corazón al exigir más y más eficiencia hasta el punto de llevar a los trabajadores a un estrés profundo, a la desesperación, y en algunos casos, al suicidio, como ocurre en varios países y también en Brasil.

Las calles de varios países europeos y árabes, los “indignados” que llenan las plazas de España y de Grecia son expresión de una rebelión contra el sistema político vigente a remolque del mercado y de la lógica del capital. Los jóvenes españoles gritan: «no es una crisis, es un robo». Los ladrones están afincados en Wall Street, en el FMI y en el Banco Central Europeo, es decir, son los sumos sacerdotes del capital globalizado y explotador.

Al agravarse la crisis crecerán en todo el mundo las multitudes que no aguanten más las consecuencias de la superexplotación de sus vidas y de la vida de la Tierra y se rebelen contra este sistema económico que ahora agoniza, no por envejecimiento, sino por la fuerza del veneno y de las contradicciones que ha creado, castigando a la Madre Tierra y afligiendo la vida de sus hijos e hijas.

Leonardo Boff es Teólogo / Filósofo y autor de Proteger a la Tierra-cuidar de la vida: como evitar el fin del mundo, Record 2010.

Fuente: Koinonia
[ Traducción de JMG]

Un Día Familiar en la Reserva Ecológica y Cultural de Planadas-Yeyesa / Wanda I. Rodríguez Rivera

Las primeras lluvias de mayo recibieron a un centenar de personas que acudieron solidariamente al Primer Día Familiar de Yeyesa, en una enorme finca ubicada en la montaña, en el barrio Lapa, sector la Yeyesa en el municipio de Salinas. Rodeados por el río y por una exuberante vegetación, flora y fauna endémica y nativa, el grupo comunitario local organizó con esmero la actividad.

Durante la mañana, el grupo coordinador liderado por Luis Santiago lograba con tesón y paciencia resolver cada detalle para que la ceremonia festiva, convocada domingo en la mañana, tuviera los resultados esperados. Poco a poco y con la esperanza de que la madre naturaleza despertara al sol, los invitados y participantes se acomodaron en sus respectivos puestos. Los  artesanos/as, talleristas, músicos y comerciantes eran oriundos de la región. Niños y niñas, jóvenes, madres, padres, abuelas y abuelos disfrutaban al aire libre de los exquisitos olores criollos que inundaban el lugar. La madre naturaleza parecía llorar de alegría porque se reunía su gente para rescatar, compartir y celebrar en familia, la historia de aquel sagrado lugar.

Casi a la una de la tarde, Pablo Martínez, ex residente de la comunidad y portavoz del Comité Ciudadanos en Defensa del Cerro Planadas y Áreas

Adyacentes Inc. junto al Arquitecto Jorge Ortíz Colom, del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) ofrecieron un recorrido histórico por el camino que conecta la Yeyesa en Salinas con el sector Planadas en Cayey. Todos corrían para no quedarse atrás. Vecinos aledaños y otros invitados pudieron observar el paisaje natural y parte de las ruinas de la casa dónde vivía el mayordomo criollo que solía custodiar el lugar.

¿Cómo era la vida en Yeyesa?

Entre los vecinos que acudieron al lugar se encontraba Alfredo Cartagena Rosario, hijo de aquel mayordomo que vivió por largos años en la Yeyesa. Alfredo, quien reside hace 25 años en Parcelas Vázquez narró que su padre trabajó para Don Cesario Echevarría, el dueño de la finca, quien era oriundo del pueblo de Cayey. Indicó que contrataban unas 15 a 20 personas por un año para talar la finca. “Salían de la caña y se venían para acá”, señaló Cartagena Rosario. “Para ese tiempo se ganaba $2.40 el día, $12.00 la semana [5 días] y cuando se acababa el trabajo acá [en la montaña] regresaban a la costa para trabajar en la zafra”, rememoraba Cartagena Rosario en su relato. Cuando terminaba el trabajo en la montaña, su madre, quien criaba ovejos y cabros mataba uno y hacía una fiesta. “Son valores que se han estado perdiendo”, dijo.  “En las mañanas ordeñábamos de 10 a 15 vacas diarias. Mientras se ordeñaba, mi madre preparaba un caldero grande de harina de maíz. Venía gente a comer y a buscar leche”, indicó.

Don Alfredo emocionado recreaba su vivencia. “Comíamos corazones y guanábanas que encontrábamos en los árboles, hasta por la tarde”, apuntó. Su madre preparaba arroz con habichuelas con sofrito que olía a campo, señaló. “Si había mestura, lo comíamos con gallina o cabro del país,”  dijo.

Alfredo, aunque señalaba con nostalgia que el lugar no será igual a como lo recuerda, dijo confiar que esta actividad familiar  fuera importante para la comunidad y estaba motivado con colaborar con la reconstrucción de lo que fue la casa de su infancia, como parte de los proyectos propuestos en la llamada Reserva Ecológica y Cultural Planadas/Yeyesa. Cartagena narró, además, que su padre vivió en la finca hasta el 1963, cuando la vendieron. Su padre no se fue lejos, se mudó a la comunidad de Parcelas Vázquez.

Luego de la caminata, el grupo de jóvenes de Diálogo Ambiental de Salinas ofreció un taller a los participantes sobre una de las frutas más importantes de la temporada: el mangó.  El llamado el rey de las frutas capturó la atención de muchos que terminaron aprendiendo sobre su importancia nutricional y ecológica y degustando su rico jugo.

Rosa Iris Casiano Colón, residente de la comunidad de Parcelas Vázquez, fue invitada a la Yeyesa  para ofrecer a los participantes su arte culinario. Pasteles, ayacas, empanadillas y arroz con dulce fueron parte de su oferta. Rosa, a quien le acompañaban su esposo y su hija, expresó no haber visto grandes cambios en el lugar. Ella subía a llevar almuerzo a sus tíos que trabajaban desyerbando los montes en la Yeyesa. “Desde mis quince años de edad no había venido a este lugar. Ahora tengo 64 años” expresó con emoción.

¿Qué es la Reserva Ecológica y Cultural de Planadas/Yeyesa?

La Yeyesa es parte de la Reserva Ecológica y Cultural de Planadas/Yeyesa. Ésta conforma  el   corredor ecológico que da continuidad e integridad a bosques que ya están protegidos, entre los que se encuentran el Bosque Estatal de Guavate/Carite, el Bosque Toro Negro, Las Tetas, el Bosque del Pueblo de Adjuntas, el Bosque La Olimpia, el Cerro Punta, el Monte del Estado, y otros bosques más pequeños. Se trata de una estrategia para reducir la fragmentación de los hábitats, evitar la degradación de los ecosistemas en el territorio montañoso del país y proteger la cuenca hidrográfica del Río Lapa.

El Río Lapa nace en la Cordillera Central en el Barrio Lapa de Cayey y corre hacia el Suroeste. A lo largo de su trayectoria, se unen a él importantes quebradas y manantiales hasta llegar al barrio Sábana Llana de Salinas. Allí se le une el Río la Maja o Jájome y juntos forman el Río Niguas que desemboca en el Mar Caribe, en las costas de Salinas. Esta cuenca suple de un manto de agua subterránea al acuífero del Sur. La cuenca hidrológica es parte fundamental en la preservación y la salud del acuífero. La importancia de la Yeyesa es tal que la consideran como estación relevo del acarreo intensivo de los bienes provenientes del litoral costero hacia los valles del interior.

Durante el Día Familiar de Yeyesa se llamaba a quien estuviera disponible para amenizar en la tarima. Jorge, Lola, Noel, Yaminette, Wandy, Adrian, y Rut respondieron al llamado. Anunciaron la  música, los talleres, la caminata, la rifa, el menú, y un mensaje de solidaridad con los vecinos adjunteños, quienes simultáneamente celebraban una marcha contra el gasoducto. Era el día de la defensa de la calidad de vida y nuestros recursos; eso era lo que movía a la gente a reunirse en la Yeyesa.

Al atardecer los artesanos/as, talleristas, músicos, comerciantes, niños/as, jóvenes, madres, padres, abuelas y abuelos esperaban atentos el sorteo de una modesta cerdita, que cuidaron con esmero los jóvenes durante todo el día familiar. La cerdita sería sorteada pro-fondos la Convivencia Ambiental de los jóvenes. El Arq. Jorge Ortíz Colom fue el agraciado de la rifa y compartiendo su gracia donó la cerdita a la comunidad de Parcelas Vázquez, de Salinas, que seguirá celebrando con esperanza la añoranza de volver juntarse en familia con más comunidades aledañas.

Wanda I. Rodríguez Rivera

Tomado de Prensa Comunitaria

Fotografias de Jorge Ortiz Colón y Ricardo Valle Pérez

La desigualdad marcará el curso de la historia según Kenneth Rogoff

Tras los dramáticos acontecimiento ocurridos en los países árabes Kenneth Rogoff, profesor de Economía y Políticas Públicas en la Universidad de Harvard, y quien fuera economista jefe del Fondo Monetario Internacional publicó en Project Syndicate un interesante artículo* sobre el panorama social mundial cuyas ideas queremos compartir con nuestros lectores.

Según Rogoff es ingenuo creer que los disturbios y protestas antigubernamentales en los países árabes surgen exclusivamente como reacción al los regímenes de corrupción y represión política que imperan en esa zona, tal como propagandizan los medios de comunicación occidentales. Por el contrario el desempleo rampante, los precios elevados y la evidente desigualdad son factores importantes que subyacen bajo lo que destacan los medios. La pregunta obligada entonces, subraya Rogoff, es si ese tipo acontecimiento perturbador puede producirse en nuestros países ante presiones económicas similares por menos extremas que parezcan.

Para Rogoff “la desigualdad de ingresos, riquezas y oportunidades” está presente en nuestros países con mayor fuerza que en cualquier otro momento del siglo 20. Afirma como dolorosa realidad el hecho de que las corporaciones siguen generando enormes ganancias y nadando en la abundancia mientras que los trabajadores se empobrecen debido a los salarios bajos, el alto desempleo y la proliferación de empleos a tiempo parcial para eludir el pago de beneficios marginales. Aunque estadísticamente la desigualdad  en los índices de ingresos y riqueza entre países disminuye por virtud del crecimiento constante de los mercados emergentes en la realidad resulta una paradoja.

Rogoff afirma sin reserva alguna que a los ricos les sonríe la suerte y les va muy bien.  Aunque la crisis económica mundial se mantiene en niveles críticos, los mercados bursátiles globales se recuperaron y mantiene un crecimiento vigoroso.  Los bienes raíces se estabilizan y los dueños de minas, materias primas y pozos de petróleo siguen engordando sus bolsillos a un ritmo que contrasta con la crisis económica que afecta a los gobiernos y a la gente. Rogoff dice que a pesar de las  enormes ganancias que obtienen los mercados financieros, el sustento de los trabajadores está gravemente golpeado por el desempleo crónico y el alza en los precios.

Igualmente los niveles de endeudamiento público impiden que los gobierno, empantanados en la deuda por obra y gracia del sector financiero, puedan atender la desigualdad promoviendo una mayor redistribución de los ingresos. Inclusive los países que tiene niveles alto de inversión social están impedidos de aumentarla porque afectaría su propia estabilidad fiscal y la credibilidad anti-inflación, y yo añado, la clasificación de su crédito, que por virtud de los niveles de ganancias proyectados para los inversionistas, degradan la capacidad crediticia de los países hasta declarar chatarra el sistema de bonos que garantiza coger prestado.

La globalización, expone Rogoff, deja fuera del mercado laboral a los menos talentosos y la competencia por sedes de industria rentable limita la capacidad de los gobiernos para mantener impuestos elevados a los ricos. En ese escenario los hijos de los pobres ven reducidas sus oportunidades educativas agudizándose las desigualdades sociales.

El artículo señala que “en un momento en que la desigualdad alcanza niveles similares a los de hace 100 años, el status quo tiene que ser vulnerable. La inestabilidad puede expresarse en cualquier parte.” Ciertamente la vulnerabilidad de los gobierno es un hecho.  En Túnez y en Egipto, por ejemplo, “los problemas hoy son mucho más profundos que en muchos otros países. La corrupción y la imposibilidad de abrazar una reforma política significativa se convirtieron en deficiencias agudas. Sin embargo, sería un grave error suponer que la enorme desigualdad es estable siempre que surja a través de la innovación y el crecimiento.”

El autor no tiene respuestas definitivas sobre cómo se desarrollará el cambio y cuál será el pacto social que marque el rumbo de la humanidad. “Lo que resulta evidente es que la desigualdad no es sólo una cuestión de largo plazo. Las preocupaciones sobre el impacto de la desigualdad de ingresos ya están constriñendo la política fiscal y monetaria en países desarrollados y en desarrollo por igual, a la vez que intentan abandonar las políticas de híper estimulación adoptadas durante la crisis financiera.”

Para Kenneth Rogoff  la desigualdad será factor determinante en todos los países en las próximas décadas de afincamiento global. Pronostica que “es muy probable la capacidad de los países para enfrentar las tenciones generadas por la desigualdad profundizará la brecha entre ganadores (ricos) y perdedores (pobres) en la próxima ronda de globalización.”

Copyright: Project Syndicate, 2011.
www.project-syndicate.org

srs

Noam Chomsky y las 10 Estrategias de Manipulación Mediática

Desde los tiempos remotos, algunos seres humanos descubrieron que para mantener los privilegios obtenidos por la fuerza o por la astucia, era necesario impedir que las actuaciones y opiniones de otras personas o grupos se manifestaran natural y libremente.

Para impedirlo se ha utilizado la fuerza ejercida como represión, persecución, censura, tortura y asesinato.  Uno de los ejemplos más conocidos del ejercicio de la fuerza para acallar unas ideas revolucionarias, es la pasión y muerte de Jesús de Nazaret. 

Con la misma intención de acallar opiniones no deseadas y el descubrimiento de evidencias que ponen al desnudo las atrocidades de los gobiernos, en nuestros tiempos, todo el peso de la fuerza busca aplastar al fundador de Wikileaks Julian Assange.

Con idénticos propósitos, a lo largo de la historia se han desarrollado método para controlar sutilmente a las personas.  A uno de esos métodos de control sutil se le ha llamado manipulación. La manipulación actúa a niveles inconscientes y muy sofisticados. Únicamente puede ser descubierta e identificada, si se presta una atención especial a los mensajes y a las circunstancias que los rodean.

Afortunadamente, científicos sociales de todo el mundo se han dedicado a estudiar el fenómeno de la manipulación, creando alertas que ayudan a las personas a entender las intenciones de los mensajes difundidos a través de los medios.

Eso es lo que  hace precisamente Noam Chomsky en pro de la alfabetización mediática de las personas, cuando elaboró la lista de las 10 Estrategias de Manipulación a través de los medios. Léalas con atención y críticamente; seguramente le ayudarán a entender las sutilezas de la manipulación que nos amenaza seguidamente.

srs

“10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios / Noam Chomsky 

1. La estrategia de la distracción Es el elemento primordial del control social. Consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. Se utiliza igualmente para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el proponente y defensor de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad y los derechos humanos. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas como el neoliberalismo fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado disminuido, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá evitarse. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantil. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestión, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad.

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso de lo emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, apelar a lo emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9. Reforzar la culpa. Hacer creer al individuo que es culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, que si es el culpable, el individuo se desestima el mismo y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. Los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

El Eróscopo de Ana María Fuster / una mirada de María de Lourdes Javier

En el cuento de Ana María Fuster Las seducciones del horóscopo, título apropiado para el poemario que aquí discutimos, Mariana (o Marcelo) expresa las siguientes palabras ante la imposibilidad de poseer el cuerpo del vecino travesti: “Úrsula pensó que yo era mujer porque compré kotex el mes pasado, por eso de ser femenina, más bien soy una maricona sentimental que le echa tinta roja antes de tirarlos a la basura. Ni la tinta, ni los rellenos, ni mi pasión por los bebés pueden alterar mi reflejo en el agua.”[1] Vemos aquí el enunciado de Simone de Beauvoir llevado a un extremo: de la forma más literal posible, Mariana no nació mujer, llegó a serlo encarnando el papel al grado de ocuparse de comprar y manchar toallas sanitarias físicamente innecesarias. Mariana tiene pene pero ante los ojos de Úrsula y de la sociedad es una mujer.

            Como bien sabemos, existe una diferencia entre el cuerpo biológico/natural y el cuerpo social e históricamente constituido como hombre o mujer. Judith Butler propone el género como un acto[2]: una serie de repeticiones estilizadas de gestos o acciones que legitimizan un orden social. En el ensayo Performative Acts and Gender Constitution, Butler pone el ejemplo del travesti cuyo cuerpo rompe con el binario hombre-mujer. La identidad sexual se expone como ficticia y produce lo que Vivian Patraka llama “terror binario”, ese miedo que produce descubrir que esos opuestos no son tan claramente diferenciados. La feminidad que maneja Fuster en El Eróscopo no se mueve necesariamente fuera de las dinámicas de género, sin embargo, en sus poemas hay un intento de desestabilizar los parámetros que definen o limitan lo femenino.

            Al pasar las páginas de este calendario erotizado nos topamos con una voz poética que no se adecua a las expectativas sociales que se tienen sobre la mujer y la sexualidad femenina.  Ana María Fuster describe de esta manera su propio nacimiento: “mi cabeza coronó la entrepierna maternal/ pobre mamá,/daños colaterales: una niña.” (Daños colaterales: verano del 67).  Según el mito edénico, el dolor del parto fue uno de los castigos por la transgresión de Eva, ese deseo de no conformarse con la complacencia y armonía, esas ganas de conocer más allá de lo permitido. Parir o “dar a luz”- frase que puede sugerir iluminar en su acepción de entendimiento o razón- va siempre acompañado de sufrimiento. En el caso del poema de Fuster, el cuerpo femenino que anteriormente pudo haber sido escenario de orgasmos y caricias se llena de sangre y mucosidad para extraer de sí otro ser que eventualmente conocerá el mismo dolor. De una llaga nace otra llaga y así sucesivamente se multiplican los diversos partos dolorosos que se puedan dar de cuerpo a cuerpo. Los versos nos sugieren que nacer mujer es un daño colateral: desde esa “coronación” dolorosa la vida seguirá marcando ese cuerpo que hemos llegado a llamar por convención “mujer”. La niña amamantada poco a poco irá aprendiendo a son de golpes y de placer lo que se supone que sea como ente femenino.

            Decir que no existe el género como identidad no significa que el cuerpo femenino o masculino esté exento de determinadas marcas que afectan la forma en que el individuo se irá desenvolviendo. Ana María Fuster escribe lo siguiente: “un él aspiró a ser presidente: aspiró y expiró/ una ella tan sólo deseó ser libre: desnudarse y poseerse./ finalmente se pretende lo que se puede.” (Oficios de otoño). En estos versos las aspiraciones cambian de un pronombre al otro y nos sugiere que en el caso del “ella” hay ambiciones que quedan fuera de su alcance. Hay un deseo explícito de liberarse de ese escenario, de poder disfrutar de la propia sensualidad y corporeidad lejos de lo que socialmente se entiende que es “mujer”.  La poeta no quiere, como dice en Tarjeta para (des)enamorados: Febrero, ser “una Barbie sin pezones ni vulva.” Frente esa feminidad artificiosa, convencional y genérica con la que jugamos y aprendemos a emular desde niñas, Fuster rescata la corporeidad femenina visceral, escatológica, pulsante y vulnerable. La Barbie- sin pezones ni vulva- sería una reducción plástica, un constructo alejado de la realidad corporal, desvirtuado incluso de su genitalidad. Es una visión esquemática de lo que podría ser entendido como “mujer”, una feminidad que no padece ni propina daños colaterales. La muñeca clichosa es quizás una exageración de la feminidad obvia que legitimiza la heteronormatividad: la sonrisa eterna, la inmovilidad dócil, la sexualidad escondida.

            Frente las feminidades arquetípicas que no parecen dar con la complejidad que la autora vive en su propia praxis corporal nos propone la idea de ser un conjunto de mujeres que coexisten en un mismo cuerpo: “Mi personaje es un festín de mujeres”, anuncia, “…somos muchas, todas y una, horneando pan para los sueños/ somos las (bien)venidas reescribiendo el cuerpo en la palabra.” (Tarjeta de San Valentín para (des) enamorados: Febrero). Lo interesante es que esa multiplicidad femenina se da la tarea de re-escribir “el cuerpo en la palabra” lo cual nos permite pensar la poesía y la palabra escrita como herramientas con las cuales podemos re-pensar el cuerpo y la intercorporalidad.

            Esta re-escritura del cuerpo femenino en la palabra se da desde la poesía y Ana María Fuster dialoga con toda una tradición literaria que muchas veces recrea a la mujer desde un punto de vista masculino. En Géminis desde el espejo, respuesta al poema de Rey Andújar Debajo de ti, la autora expone una sexualidad femenina que se vierte sobre su propio cuerpo. La mujer en ese poema se “posee” a sí misma. “Debajo de ti soy yo” le contesta a Andújar. Más interesante, Fuster escribe: “Debajo de ti soy nosotras”, reiterando la idea de la identidad compuesta e inestable.

            En el libro Body Work: The Objects of Desire in Modern Narrative, Peter Brooks postula la sexualidad como la base de toda escritura. Según su análisis, el deseo erótico de ver, tocar, explorar un cuerpo es equivalente a la búsqueda intelectual. Este proyecto epistemofílico, el querer poseer un conocimiento como si fuera un cuerpo que se desnuda y se disfruta, es lo que impulsa al ser humano a escribir y a leer. La autoerótica de Géminis podría ser vista como el deseo de entender y conocer intelectualmente la propia corporeidad, de re-poseer un cuerpo que se ha convertido en idea (mujer) y devolverle la praxis carnal. Esa Géminis se desviste y se postra frente el espejo para ver la propia imagen lejos de las convenciones poéticas: “sin palabras, sin poemas/sin romances, sin mentiras/ni tinieblas ni ego-ero-feromonados”. La autora toma como pretexto la escena erótica que describe Andújar en sus versos. Se podría contemplar la posibilidad de que Fuster no se vio retratada en las imágenes de su colega y buscó un mejor espejo desde el cual poder estudiar su propia imagen.

            A lo largo de todo el poemario las reflexiones sobre el lenguaje y la escritura llevan consigo un tono altamente sexual. La palabra se viene, expira feromonas, el poema se desnuda. Ana María Fuster escribe: “…el abecedario me penetra/ como yo penetro sus rendijas/ y nos revolcamos sobre los sueños y la piel, una y otra vez/ hasta ser libres desde el renacimiento en la palabra.” (Ritual de agosto) El encuentro con el lenguaje es descrito como una unión erótica (donde incluso la poeta, mujer, puede ser la que penetra). Este acercamiento al lenguaje y la escritura resuena con la siguiente cita de Roland Barthes en su libro tardío Fragmentos para un discurso amoroso: “El lenguaje es una piel. Yo froto mi lenguaje contra el otro. Mi lenguaje tiembla de deseo.”[3] Más adelante Barthes añade, entre paréntesis: “(el lenguaje goza tocándose a sí mismo)” Podríamos, pues, entender el lenguaje como ese espejo erótico desde el que la poeta se mira, cual Narcisa, para explorarse y así poder re-crearse a ella misma. Volver a nacer, parirse de nuevo mujer, esta vez desde la palabra escrita.

            Regresamos al parto. Si seguimos los planteamientos de Butler, al momento de nacer, independientemente de su sexo biológico, el bebé no tiene género. El ser pre-cognoscitivo, todavía fuera del lenguaje, irá poco a poco incorporándose en ese teatro social y corporal e irá performando su género. Esto supone que, de alguna manera, el iniciarse dentro del lenguaje es entrar en las dinámicas sociales. Según Maurice Merleau-Ponty, el lenguaje “…es la toma de posición del sujeto en el mundo de sus significados. (…) el depósito y la sedimentación de los actos de la palabra en los que el sentido informulado, no solamente halla la manera de traducirse al exterior, sino que además adquiere la existencia para sí y es verdaderamente creado como sentido.” [4] En otras palabras, el lenguaje es la vía por la cual el pensamiento se hace perceptible. El género, que ya hemos visto como un concepto, pertenece al dominio de lenguaje: es un pensamiento que cobra sentido y se exterioriza mediante los actos performativos. Entonces, para repensar la corporeidad femenina ineludiblemente hay que acudir a la palabra. A través de la imaginación lírica, Ana María Fuster puede parirse de nuevo y desnudarse de todos los predicados implicados en “mujer”.

            El Eróscopo es la indagación poética de la manera en que día a día el sujeto corpóreo se reinventa. Ese pasar del tiempo deja sus huellas sobre el cuerpo. Tradicionalmente los procesos biológicos de la mujer se relacionan a los ciclos naturales y astrológicos. No es casualidad que menstruación, mes y luna (mene) estén etimológicamente relacionados. Ana María Fuster convierte las medidas del tiempo en una celebración poética de la vivencia corporal en todas sus dimensiones, desde el dolor al placer, la vida a la muerte, la soledad al encuentro. El Eróscopo es una invitación al lector a vivir de una manera distinta el calendario y el zodiaco desde la subjetividad corporal que renacer en la piel del lenguaje.

 ©María de Lourdes Javier


[1] Ana María Fuster. Las seducciones del horóscopo en Bocetos de una ciudad silente. San Juan:  Editorial Isla Negra, 2007, p. 63.

[2] En inglés la palabra act sugiere tanto acción como fronte.

[3] Roland Barthes en Fragmentos de un discurso amoroso. México: Siglo XXI eds.,1993. p. 82.

[4] Maurice Merleau-Ponty, Fenomenología de la percepción, p. 213.