Entradas de Lilia E. Méndez Vázquez

Entre la calle y el río / Beatriz Martell

Entre La Calle y el Rio

Poema de Beatriz Martell

Música de Juan Carlos Ramos

Cantado por Coco Ramos

 

Beatriz Martell, “Betty” o “Doña Betty” como cariñosamente la llamaban sus familiares y amigos, nació en Ponce, PR el 29 de agosto de 1924. Fueron sus padres Concepción Martell y Paula Ruiz.

Doña Betty, no tuvo la oportunidad (como les sucedía a muchos para aquel entonces) de completar ni siquiera la escuela elemental. Sin embargo, cuando me casé con su hija mayor, Helvetia y pasé a ser parte de la familia Martell, me fui percatando que la ausencia de estudios formales no fue necesaria ya que los mismos habían sido substituidos con esa experiencia única que otorga gratuitamente la Escuela de La Vida.

Desde el 1976 cuando me uní a Helvetia, hasta septiembre del 2009, fecha en que partió de este plano, fui conociendo a Doña Betty y entendiendo su filosofía de vida y su amor incondicional por todos sus hijos. Siempre recordaré con gran cariño los domingos en la tarde cuando hijos, otros familiares y yernos descendíamos en su casa de Guaynabo como aviones en busca de combustible a lo que llamábamos jocosamente “el aeropuerto”. El combustible desde luego eran los sendos platos típicos que en su famosa cocina confeccionaba con absoluta maestría. ¡Ah, que gratos recuerdos!

Al pasar del tiempo regresó a su querido Ponce. Los años habían comenzado a trazar huella en su salud. No obstante, mantenía su espíritu firme y luchador y continuaba recibiendo a todos, aunque un poco más limitado el cupo, en su apartamento ponceño.

Fue en una de esas tardes tranquilas del Ponce cálido y señorial que la observé buscando en un pequeño baúl algunos papeles, muchos de los cuales exhibían el paso del tiempo reflejando el “castigo” del doblar y desdoblar a través de los años.

Se detuvo a leer uno de estos papeles y comenzó a balbucear “Entre La Calle y El Rio”. Comencé a prestarle atención disimuladamente a su lectura ya que no quería interrumpir el soliloquio. Cuando terminó, me acerqué a ella y le pregunté: ¿Doña Betty, y quién escribió ese bello poema? Se percató entonces que la había estado escuchando, elevó su mirada y me dijo con esa gran humildad que siempre la caracterizó: “Ay Juan Carlos, es solo una tontería que le escribí a nuestro padre por su esfuerzo en brindar lo mejor a sus cinco hijas.”

Le dije entonces: “Doña Betty es un poema precioso y por ese “sabor” a campo que lo permea, creo que una música de seis, lo resaltaría.”  Me dijo entonces emocionada: “¡Quién lo iba a pensar que yo, me haría “famosa” por haber escrito algo!

Unos meses más tarde y quizás presintiendo el desenlace me dijo: “Juan Carlos, cuando me llegue mi día, me gustaría que mi poema con su música se interpretara en mi sepelio.” Bajé la vista y solo asentí con un moviendo del rostro.

Poco después le pasé la letra y la música a mi hermano Coco, quien al igual que yo es pianista profesional pero dotado de una voz que moldea con gran habilidad al género que interpreta.

Cumpliendo con el deseo de Doña Betty, alquilamos un vehículo equipado con esos altoparlantes que usan los comercios para publicidad, y durante el recorrido del cortejo fúnebre hasta el cementerio, alternamos el seis con la danza Beatriz, la cual le había compuesto y dedicado a esta gran ponceña un par de años antes.

¡Doña Betty, ahora es usted parte del Salón Virtual que comparten escritores, cuentistas, poetas, poetisas, músicos, y analistas políticos de este Blog!

¡Creo que ahora sí, ha dado el primer paso a la fama!

 

Juan Carlos Ramos

 

 

Pintura de Félix Cordero, detalle

Luis Méndez Forestier / Lilia E. Méndez Vázquez

Serie Genealogía

Muchas veces, los datos, sean de la índole que sean, parece que le hacen jugarretas al investigador, escondiéndose, permitiendo que se frustre y abandone la búsqueda para no terminar en un manicomio. Más cuando menos se espera, aparecen como de casualidad y pareciera que tienen vida propia. Esto me sucedió con la historia que voy a contar sobre mi abuelo paterno, Luis Méndez Forestier.

Niños en Carlisle

Con motivo del escándalo de las cárceles para niños hijos de inmigrantes en Estados Unidos, han aparecido en la red social Facebook unas historias sobre unas escuelas que los norteamericanos crearon a finales del siglo 19, con el propósito de que los niños indios y niños negros olvidaran sus raíces y su cultura y se asimilaran a la cultura norteamericana. Así surgieron Carlisle Indian Industrial School, Hampton Normal and Agricultural School y Tuskegee Normal and Industrial School, entre otras. Las mismas eran muy estrictas al estilo de las escuelas militares y muchos niños lograron salir adelante, pero otros fueron abusados, escaparon y murieron ya que no se acostumbraban a la vida sin sus familias. Una de las prácticas que acostumbraban las escuelas era dispersar a los alumnos que venían de una tribu o pueblo para que no pudieran hablar su  lenguaje y se vieran forzados a aprender el inglés.

El cambio de soberanía

La invasión norteamericana a Puerto Rico coincidió con la recién creación de estas escuelas y los funcionarios escolares estadounidenses destacados en Puerto Rico creyeron prudente incluir a los indios-negros puertorriqueños en su estrategia de asimilación. Así fueron seleccionados cientos de niños y jóvenes puertorriqueños, a quienes se les otorgaban becas y eran enviados a estudiar a estas escuelas. Durante la colonización española en Puerto Rico, las familias pudientes enviaban a sus hijos a estudiar a España, lo que era motivo de orgullo y prestigio. Supongo que, al surgir estas becas para ir a Estados Unidos, las familias típicas veían una oportunidad de que sus hijos se prepararan al igual que los hijos de las familias pudientes.

Cuando los norteamericanos invadieron a Puerto Rico, Luis Méndez Forestier tenía 15 años. Su padre Juan Andrés Méndez, era un trabajador administrativo de la Hacienda San José, luego Central Eureka en Hormigueros. A pesar de ser un empleado de la hacienda, su relación con los dueños era una estrecha, ya que fueron los padrinos de su matrimonio. La historia oral de mi familia cuenta que era muy amigo de los hijos de los dueños, Luis y Mateo Fajardo Cardona, éste último, colaborador y asesor del Ejército de Estados Unidos en su paso por el oeste puertorriqueño. Juan Andrés Méndez, no era una persona adinerada, pero gracias a su relación con la familia Fajardo, vivía en una casa amplia y cómoda con su esposa y sus ocho hijos. Es de suponer que esa misma relación facilitara la inclusión de Luis entre los becados para ir a los Estados Unidos.

Luis Méndez Forestier

Luis Méndez Forestier

La historia oral familiar dice que Luis estudió ingeniería eléctrica en la Universidad de Tuskegee, Alabama. Sin embargo, al momento de Luis ir a estudiar, el lugar se llamaba Tuskegee Normal and Industrial School Institute y era una escuela fundada por Booker T. Washington para proveer educación vocacional e industrial y encaminar a la población negra a empoderarse de los derechos civiles que les eran negados. A esta escuela asistieron, no solamente estudiantes puertorriqueños, sino que el gobierno estadounidense incluyó estudiantes de Cuba y otras antillas.

Luis aparece por primera vez como estudiante de la institución en su catálogo de 1901-1902. Tenía 17 años. El programa de estudios duraba 3 años e incluía las siguientes materias:

 

A pesar de que el programa duraba 3 años, Luis permaneció en Tuskegee hasta el 1904-1905. Nunca obtuvo su diploma porque  un accidente en un laboratorio  lo dejó ciego de un ojo y se deprimió de tal manera que regresó a Puerto Rico sin graduarse. No obstante, trabajó como instalador de alumbrado eléctrico en la carretera de Mayagüez a San Germán, en 1910 para la Central Eureka. Ese mismo año se casó con Gregoria Más Rodríguez, con quien procreó diez hijos.

Luis falleció víctima de la tuberculosis, el 20 de agosto de 1929, a la edad de 46 años.

Referencias

Brooks, F. Erik. Booker T. Washington in Encyclopedia of Alabama. [http://www.encyclopediaofalabama.org/article/h-1506]

Carlisle Indian School Digital Resource Center [http://carlisleindian.dickinson.edu/]

Catalogue of Tuskegee University (1903-1904): 73-74.

Commissioner of Education for Porto Rico. Annual Report. 1904 [https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=miun.act0826.1904.001;view=1up;seq=1]

Landis, Barbara. Carlisle Indian Industrial School, (1879-1918).  [http://home.epix.net/~landis/index.html]

Navarro-Rivera, Pablo. Acculturation Under Duress:The Puerto Rican Experience at the Carlisle Indian Industrial School 1898-1918. [http://home.epix.net/~landis/navarro.html]

Rivero Ángel. Mateo Fajardo Cardona y la invasión de 1898. [https://horomicos.wordpress.com/2013/06/11/documento-mateo-fajardo-cardona-y-la-invasion-de-1898/

 

 

 

Danza durmiente / Gloria Gayoso

 

Gloria GayosoGLORIA GAYOSO

Gloria Gayoso Rodríguez, nació en Buenos Aires, hace más de medio siglo, cuando la poesía de Lorca o de Darío se recitaba  en las fiestas del colegio. Estudió teatro y magisterio, especializándose en literatura española, atraída por la tierra de origen de sus padres, España. Formación que según afirma la vinculan a las artes y literatura clásica.  Durante seis años condujo un espacio radial dedicado a la poesía, en el que disfrutó plenamente del arte poético. Actualmente continúa en la docencia y coordina talleres literarios para niños y adultos.  Su obra poética figura en varias antologías y posee varios libros inéditos. Encuentro al Sur se precia en tenerla entre sus colaboradores. Puede encontrar a esta porteña repartiendo poemas y pensamientos en Facebook.

luisdeleon psd cupLUIS DE LEON

Luis R. León Núñez se inicia en el ámbito de la industria radial luego de mantener un negocio de publicidad por Altoparlantes en el área de Caguas.  Su incursión en la radio fue en el programa sabatino “Radar Musical”,  a través de WVJP. Posteriormente trabajo para  WNEL Radio Tiempo.

En el 1973 es reclutado por el recién electo Alcalde de la ciudad de Caguas, Ing. Ángel O. Berrios para dirigir su Oficina de Relaciones Públicas.  En esa posición se mantuvo por espacio de dos años, hasta que decide reiniciar sus estudios. En 1982 se gradua “Cum Laude” de Bachillerato en Ciencias Generales en la Universidad del Turabo”.  Terminado sus estudio regresa a trabajar en WNEL Radio Tiempo.

Cuando se crea Salsoul 98 condujo en el espacio de 6 am a 12 del medio día el programa “El Rey de la Selva” donde se dio a conocer ampliamente entre los radioyentes de esa emisora. En 1981 es nuevamente reclutado por Ángel O. Berríos para laborar en el área de relaciones públicas del Programa CDBG y posteriormente como director la Oficina de Relaciones Públicas Municipal.

En el año 1985 decide incursionar una vez más en la radio como locutor y y ejecutivo de ventas de Q-97.  Al ser vendida la emisora los nuevos dueños lo nombran Gerente de Operaciones, posición que ocupa hasta que la emisora es nuevamente vendida a un nuevo grupo radial.

Luego de mantenerse un tiempo laborando por su cuenta en el área de publicidad regreso a trabajar como ejecutivo de ventas en WIAC AM  en el proyecto de Noticias 740.  En esa empresa es luego nombrado gerente de la filial de la cadena en Humacao WALO y posteriormente en esa misma posición en la emisora que substituye a WALO, en Fajardo en el 106.1 FM.

Luis A. (Tuto) Soto, presidente del consorcio Uno Radio Group que incluía la Cadena Salsoul, Fidelity, Notiuno y Radio Tiempo, lo designa gerente general de Radio Tiempo que recién había lanzado su programación como La Emisora del Recuerdo.   Asimismo se desempeñaría como ejecutivo de Ventas de las emisoras de Uno Radio Group, labor que  ha estado realizando durante los pasados 15 años.

 

Y mi abuela ¿dónde está? / Lilia E. Méndez Vázquez

Serie Genealogía

María Antonia Romagú Pellot

El hilo ancestral que me ata a Antonia Romagú Pellot proviene de una mujer llamada María Francisca Romagú, que vivió a principios del siglo 19 por los pueblos de Hormigueros y Mayagüez. Tuvo dos “hijos naturales”: una hembra llamada Felícita y un varón llamado Emilio. Felícita fue la madre de mi tatarabuela paterna llamada Fidela y su tío Emilio fue el abuelo de Antonia.

Cuatro meses antes de la invasión estadounidense a Puerto Rico, el 17 de enero de 1898, nacía en Hormigueros, María Antonia Romagú Pellot. Cuando Antonia tenía 2 años de edad, nació su hermana Alfonsa y a la edad de 4 años murió su madre. Ricarda Pellot, falleció en Las Marías a los 21 años, víctima de una infección puerperal, lo que supone que Antonia pudo haber tenido un tercer hermano. El acta de defunción de su madre indica que tuvo tres hijos: Juan, Antonia y Alfonsa.

Nada sabemos sobre quién se hizo cargo de los niños. El censo de población de 1910, cuando tenía 12 años, ubica a Antonia viviendo alojada en la casa de Angela Bernard, en la carretera de Mayagüez a San Germán. Allí asistía a la escuela pública, donde apenas aprendió a leer y escribir.

Mientras tanto, su padre Isidoro, quien era zapatero, vivía en el barrio Naranjales de Las Marías junto a su nueva esposa, una modista llamada María A. Padilla. Al año siguiente, moriría en el hospital San Antonio de Mayagüez, a consecuencia de una hernia estrangulada.

En 1918, Antonia emigra a La Romana, República Dominicana con el propósito de reunirse con su madrina, Catalina Souffront de Muñoz, de quien era su empleada doméstica. Zarpa desde el puerto de Mayagüez el 6 de febrero de 1918 en el vapor Marina. Tenía 20 años, medía 5 pies y era de complexión negra.

Al cabo de dos años, en enero de 1920, desembarca del vapor Cricket en el puerto de Guánica, y es alojada en la casa de la familia Muñoz Castro, en la calle San Silvestre, del barrio Cárcel de Mayagüez. Allí vive también su madrina con su familia.

El 29 de marzo de 1925 en el mismo barrio, Antonia da a luz una “hija natural” a quien puso por nombre Felícita. Acude a registrarla Carlos Vélez en calidad de amigo de la madre. La niña falleció el 11 de noviembre de 1926, a los dieciocho meses de edad, a consecuencia de un cólico infantil. Para esa época ella y su madre vivían en el barrio Dulces Labios.

Dos años después, víctima de la malaria, muere Antonia a los 29 años de edad, un 25 de noviembre de 1928.

Homenaje a las madres

Dia-de-las-Madres-2016

Mujer de las mil batallas

La vida tiene tu nombre, mujer de la mil batallas.
La fuerza de tu mirada, con el valor no se esconde.
Hay que plantar la esperanza en el lugar donde duele,
para que crezca bien fuerte, en el miedo que acompaña.

Y sigues tan bonita como ayer, no se despeina el alma.
Un pasito más, que sí se puede,
uno y otro más, mujer valiente.
Lo que diga está de más, ya sé que quieres gritar
y no te sientas sola,

contigo estoy…

Todas las luces del mundo, iluminan tu vereda.
Y cada herida la llenan con el amor más profundo.
Pero si la noche es larga y sientes que estás perdida,
recuerda mi melodía que te quiere y acompaña.

Y sigues tan bonita más que ayer, no se despeina el alma.
Un pasito más, que sí se puede,
uno y otro más, mujer valiente.
Lo que diga está de más, ya sé que quieres gritar
y no te sientas sola,
contigo estoy…

Manuel Carrasco