Tarzán

por Roberto Quiñones Rivera

En esta etapa de la pandemia, en donde ha sido necesario mantenernos en cuarentena por orden ejecutiva, el tiempo se ha ido ampliando y uno ha tenido que pensar en que cosas podría utilizar el mismo.  Con el dilema entre si desordeno lo recogido antes, para arreglarlo de nuevo, o dedicarme a sacar viejas películas, que ni me acordaba que tenía, me decidí por esto último.

Buscando cuál sería la apropiada se apoderó en mí el niño interior que todos cargamos y que de vez en cuando aflora para rescatarnos de la indecisión. Fue entonces que decidí regresar a la época en que solía ir al Teatro Monserrate a ver las películas de Tarzán, el hombre mono.  Hice gestiones de inmediato con mi concuñado Nandy y este me prestó la colección de las películas de Tarzán firmadas por Johnny Weissmuller, el legendario actor que protagonizó a Tarzán, y comencé a verlas en el mismo orden que fueron firmadas.

Pero peleando con el niño interior que quería que me sentara a verlas de inmediato, el ratón de bibliotecas que también tengo me dijo lo contrario, este me dijo: documéntate primero sobre todo lo relacionado con Tarzán y las disfrutarás desde otro ángulo ya que tú eres fanático de la literatura y Tarzán, hoy día, es uno de los personajes de la literatura que más veces ha sido llevado a la pantalla basándose en la inmortal obra de Edgar Rice Burroughs. Para esto tuve primero aprender a “googlear” y he logrado conseguir muchísima información a través de las redes que les quiero compartir.

Para empezar, el personaje de Tarzán tiene más de 100 años de haber sido concebido por la pluma del escritor Edgar Rice Burroughs en forma de novela en el 1912. Luego este personaje es adaptado en cómics, así como el cine y la televisión.  Tarzán se convierte de ahí en adelante en uno de los personajes de la literatura más veces llevado al cine.

En el 1918 se firma la primera película de este personaje en la época del cine mudo. Es la historia del hijo de una pareja de aristócratas escoceses que fueron, abandonados con su pequeño niño en la selva africana a finales del siglo 19, tras un motín en el barco en que viajaban.  Los padres mueren y el niño es criado por una manada de simios llamados mangani y estos en la fantasía del lenguaje animal, le llaman Tarzán que en mangani significa “piel blanca”.

Luego de que Tarzán ya convertido en el Rey de la Selva, llega a la selva un safari en búsqueda del cementerio donde llegaban los elefantes a morir para obtener el marfil.  En el grupo estaba una joven, también aristócrata, llamada Jane Parker, de quien Tarzán se enamora.  En la trama de la película Jane abandona el Safari y convive con el hombre mono.  Esta película era muda y por supuesto no se podía apreciar el grito que en la novela se describía como “el grito de victoria del simio macho.”

En el año 1932 Johnny Weissmuller protagoniza la película “Tarzán de los Monos” basándose en la novela del 1912, pero esta vez con sonido en donde se aprecia el famoso grito en voz del propio actor, convirtiéndose ese grito de Tarzán en uno de los sonidos de Hollywood más conocidos y emblemáticos.

En esta primera película de Weissmuller entra también en acción su compañera Jane, como mencioné anteriormente, pero hubo una intervención contra los productores de la película a la que le aplicaron el “Código Hays ” (código impulsado por moralista que imponía, una serie de reglas restrictivas, que se podía ver en la pantalla y que no).   Este Código fue aplicado a la película debido a que en la trama Tarzán y Jane convivían sin ser casados.  Los productores entonces ponen a Tarzán construyendo una vivienda separada para Jane.  También este grupo interviene indicando que la pareja no puede aparecer con un hijo propio, como fue escrito en la novela, y obliga a la producción a cambiar el libreto en donde el hijo de Tarzán es adoptado a causa de un accidente aéreo en donde el único sobreviviente es un niño que la pareja rescata y cría, llamándole Boy.

También obligan a la producción a eliminar la escena donde Jane aparece desnuda nadando junto a Tarzán. (Se quejaron religiosos conservadores, madres indignadas por la supuesta inmoralidad) pero prevalecen los productores porque la FCC no existía cuando se firmó la misma, pero estos voluntariamente determinaron retirar la escena por deferencia a los que criticaron la escena.

Para finalizar mi escrito les informo que Johnny Weissmuller, luego de interpretar doce veces al personaje junto a Jane, abandonó el cine en los años 1950 debido a que su estado de salud se afectó por dos derrames cerebrales ocurridos entre el 1976 y 1978.  Murió a los 80 años en un hogar geriátrico donde la demencia y locura se apoderaron de su mente.  Creyéndose todo el tiempo que era verdaderamente Tarzán se pasaba emitiendo su famoso grito.