Aqui no hay dulces / por José Ernesto Delgado Hernández

Aquí no hay dulces
ni leche caliente antes de dormir
no hay besos sembrados en la frente
ni abrazos de buenas noches.

Aquí no está la mano de mamá para arroparme
ni el coraje de papá para pelear
contra los monstruos del ropero
que se quedan viéndome desde el otro lado de estas rejas.

No está esa voz alegre de los cuentos de hadas
porque también se la llevaron cuando a mamá
la metieron dentro de la boca de una patrulla
y la desaparecieron junto con mis hermanos mayores.

En este encierro no hay fiesta de cumpleaños
no hay pasteles ni duendes ni piñatas
no hay parques ni juguetes ni crayones
porque todo es gris en estos campos densos…

donde solo nos queda la sal de la lágrima
marcada en nuestras tristes caras
donde la amargura del espanto
grita desde estos vulnerables ojos.

Aquí solo estamos los sueños presos y nosotros
bandadas de pájaros enjaulados con las alas cercenadas
aquí lloramos el espacio roto de mamá y papá
que una mano atroz quebró al llegar a la frontera.

JoseErnesto2018