De nada me arrepiento / José Manuel Solá

Dentro de dos meses, es decir, el 1ro de agosto, si es que llego a allá, estaré cumpliendo 73 años, bien o mal vividos, no sé. Pero, vividos; a veces con las primaveras y los dulzores de amores que perdí en algún recodo de mi ruta y otras veces saboreando el amargor del vino derramado por los golpes inesperados del camino. Pero, en fin, vividos. Esto es la vida, queramos o no.

Estas palabras las escribo pensando en los amigos que tal vez estarán preguntándose “…¿qué será de la vida del Solá?…” Y anticipando mi gratitud por el pensamiento o la preocupación con que me piensen, sea cual sea el matiz de ese recuerdo.

Ya no escribo nada a pesar de que escribir ~sobre todo poesía~ siempre ha sido mi pasión. O mi maldición, ¡quién sabe!, pues lo cierto es que la poesía, la palabra escrita, me trajo amistades esenciales, celestes, que nunca olvidaré. También me dio a conocer miserias humanas que, bah, no valen nada como tampoco vale la pena dedicarles dos minutos de recuerdo y por eso las descarto de inmediato. En el camino de la vida y sobre todo a esta edad, uno va aprendiendo a reconocer quiénes son los sinceros; los que no lo son, caen, más temprano que tarde en la mediocridad de la hipocresía y terminan odiándose a sí mismos porque saben lo que son y saben que no pueden cambiar.

Pero, bueno, decía que ya no escribo ni leo. Ni siquiera leo el periódico, que se amontona sobre una mesa hasta que Doña María los echa a la basura. Sí, hay un pequeño proyecto que comencé hace más de un año bajo el título de “Bajo la luna del camino viejo”  y que he dejado “por ahí” a pesar de que ya estaba hablado con un amigo editor. Es posible que en algún momento finalmente le dé el visto bueno, por no dejar que el esfuerzo se pierda. Si finalmente lo hago, les dejaré saber.

Pero ahora, sencillamente me despido de todos. No, no es que tenga en agenda morirme pues no deseo morirme. La muerte… a la “pelona” yo no le tengo miedo pero es algo que no me simpatiza. Amo la vida como amo el agua fría y como amo la luz. Como amo el haber aprendido a creer en la posibilidad de la existencia de Dios.

Tan sólo me despido pues estoy tan apaleado en la salud que no quiero seguir abrumándolos con mi situación. Y quiero que cuando llegue el día definitivo me recuerden como he sido: alegre cuando era inevitable reir y cantar y también riendo cuando tenía razones para llorar.

Y quiero que recuerden que no, no me arrepiento de nada. Esto es lo que hay.

Josémanuel  /  23 de mayo de 2017.

Las cenizas de carbón sí son tóxicas

Comunicado de prensa

¡Confirmado!…cenizas de carbón sí son tóxicas, afirma el secretario de Salud

Sin excusas para aprobación de proyectos contra las cenizas

San Juan, Puerto Rico – El secretario del Departamento de Salud, Dr. Rafael Rodríguez Mercado, aseguró que las cenizas de carbón contienen elementos tóxicos y que el almacenamiento y disposición de los mismos puede amenazar la salud humana.

Las expresiones del titular de Salud se presentaron en una vista pública de la Comisión de Salud Ambiental y Recursos Naturales del Senado, que evalúa tres proyectos que buscan prohibir el depósito de los residuos de la combustión de carbón en Puerto Rico.

En su ponencia, el Dr. Rodríguez Mercado dijo que, desde el punto de vista médico, existe abundante evidencia de los efectos causados por una exposición indiscriminada a los contaminantes del carbono. Añadió que los contaminantes producidos por la combustión del carbón actúan sobre el sistema respiratorio causando una variedad de efectos adversos sobre la salud.

“Está aceptado el hecho de que los residuos de la combustión del carbón en su forma de ceniza tienen efectos detrimentales para enfermedades cardíacas, cáncer, enfermedades respiratorias (asma, enfermedad obstructiva del pulmón) y accidentes cerebro-vasculares”, aseveró.

Este dato corrobora el testimonio del Dr. Gerson Jiménez Castañón, director médico del Hospital San Lucas de Guayama, quien en vista pública celebrada en febrero pasado, citó varios estudios científicos que establecen la alta incidencia de ciertas enfermedades entre los guayameses, y que están relacionadas con la contaminación con metales pesados.

“La incidencia de cáncer de próstata más alta de Puerto Rico está en Guayama”, afirmó entonces Jiménez Castañón, quien también puntualizó que en ese municipio, donde está establecida la carbonera AES, los niveles de cáncer se dispararon entre 2009 y 2011, y que los problemas respiratorios son comunes y severos.

La ponencia del departamento de Salud también concluye que los ciudadanos que habitan áreas aledañas a las empresas emisoras de ceniza volante y los que residen cerca de los vertederos donde se depositan, están potencialmente expuestas a productos químicos, como resultado de la inhalación del aire contaminado.

Un estudio realizado en el 2016 por Estudiantes del Programa de Maestría en Salud Pública de la Escuela Graduada de Salud Pública, del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, realizaron un estudio epidemiológico en las comunidades de Puente Jobos y Miramar de Guayama, cercanas a la carbonera de AES, el cual determinó que el asma severa en niñ@s, los abortos espontáneos, la urticaria y la bronquitis crónica tienen una incidencia de 6 a 9 veces mayor en estas comunidades.

También en el 2016, se realizó un estudio de aire llevado a cabo en la comunidad de Tallaboa-Encarnación de Peñuelas, comunidad cercana a los vertederos que recibieron cenizas de carbón, encomendado por la corporación sin fines de lucro Desarrollo Integral del Sur (DISUR), a través de su proyecto de justicia ambiental “Pulmones Saludables, ¡Ahora!”. Entre los hallazgos de mayor preocupación descubiertos en el estudio, realizado por Denny Larson, Director Ejecutivo del Community Science Institute – CSI for Toxic Crime Investigation, con sede en California, se encontró altas concentraciones de hierro y calcio, típicamente encontrados en las cenizas de carbón.

Para Manolo Díaz, portavoz del Comité Pro Salud, Desarrollo y Ambiente de Tallaboa, el secretario de salud se contradijo en su ponencia. “El secretario acepta que las cenizas son tóxicas y peligrosas, pero después dice que no se puede confirmar de forma científica o empírica que haya un riesgo directo a la salud. Lo que pasa es que el Departamento de Salud no puede ni confirmar ni descartar el riesgo porque ellos no han hecho ningún estudio al respecto. No es que no haga daño, es que ellos no han hecho su trabajo”, señaló Díaz.

Por último, Víctor Alvarado Guzmán, portavoz del Comité Diálogo Ambiental de Salinas, censuró las expresiones finales del senador Carlos Rodríguez Mateo, presidente de la Comisión de Salud Ambiental. “Al parecer Rodríguez Mateo no estaba pendiente, no entendió la ponencia o ya tenía un libreto escrito. ¿Cómo él va a decir que quedó establecido que las cenizas no hacen daño, cuando el secretario de Salud detalló la peligrosidad de las mismas?. Vergüenza le debe dar que por su irresponsabilidad, cuando fue alcalde de Salinas, cientos de familias salinenses fueron expuestas a los efectos nocivos de las cenizas, cuando permitió el depósito de miles de toneladas de esa basura radioactiva en nuestro pueblo”, expresó Alvarado.

“Ante la aceptación de que estas cenizas son tóxicas y peligrosas a la salud, se hace imprescindible, y el senador Rodríguez Mateo no tiene ninguna excusa, bajar inmediatamente a votación un proyecto de ley para prohibir estos residuos, y que el gobernador tome pasos concretos, aprobando una Orden Ejecutiva, para establecer firmemente la política pública de sacar fuera de nuestra isla ese desperdicio”, terminó diciendo el portavoz ambiental.

Victor Alvarado Guzmán

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San Romero de América / Lucia Cruz

Desde que intento hacer uso de razón, he escuchado tu nombre en las tertulias de mi padre: un seminarista, un aspirante a sacerdote en su juventud. Una de mis lúdicas operaciones clandestinas era ir a tocar la guitarra de papi “sin ton ni son” y asomar mi cara por la “sombra” que estaba en su centro. Esa travesura me llevó a conocerte; pues en esa oscuridad sumergida en palabras y sonidos, Mendoza había pegado una foto tuya. En cada melodía, en cada parranda, nos acompañabas y muchas veces observé a Libo levantando su instrumento y mostrando con orgullo tu presencia. Quién será, me preguntaba; pero en segundos aparecía la gran urgencia de jugar y me olvidaba de la guitarra, del “señor” que vivía en su interior. Sin embargo, fuiste un gran presentimiento. Sabía sin saberlo que eras grande, que por alguna razón papi te llevaba en su amiga inseparable, más en aquel momento de brincar de piedra en piedra en “la joya”, no estaba interesaba en conocer más detalles.

Hoy, 23 de mayo de 2015, se “oficializa” tu calvario, te beatifican, aunque en vida, la institución que lo hace, no tenía buenos ojos puestos sobre ti y sobre los pobres que tanto defendías en El Salvador convulso y dictatorial. Hoy es un día de esperanza para los que creemos en una humanidad más justa, en una sociedad equitativa, en la utopía de ser todos iguales. Aunque aquella guitarra ya no esté con nosotros, hoy me haré invisible, regresaré los tiempos, escucharé que papi y mami están en el patio y correré al comedor a tocar varias cuerdas con rapidez, me asomaré al centro misterioso y allí estarás iluminado.

¡Viva Oscar Arnulfo Romero!
¡San Romero de América!