Inventario de Enero / José Manuel Solá

MeditacionYo no estoy solo:
tengo todos los árboles del mundo y un poco más allá;
tengo miles, millones, de estrellas que acompañarán mi travesía
a través del universo, hasta donde se alarguen mis palabras.
Me acompaña la música del viento
y una coral de pájaros cantores dirigiendo el concierto de la lluvia.
Hoy hago un inventario de todas mis memorias
y olvido la mitad, pero me sobran tantas
que me con ellas me basta para el llanto, para las alabanzas…
Yo sé que no estoy solo porque
del otro lado del planeta, en Tailandia o el Cáucaso,
alguien, desconocido, está pensando en mi y desde allá me mira y yo lo sé, lo siento.
Yo tengo una camisa, unos zapatos viejos, el agua de la luna,
unas cuantas monedas de cobre en el bolsillo,
un perro que calienta la puerta de mi casa y contempla los cometas azules
desde el horizonte de sus ladridos húmedos de nostalgia.
Yo vivo acompañado de todos los caminos que anduve y de todas las flores
y el verdor de los campos,
de todos los saludos con que me saludaron y tantas despedidas…
Ah… yo vivo en compañía de los ojos que me vieron pasar
y en los que me miré hasta el fin de los tiempos.
Vivo en compañía de las manos que partieron el pan
a la hora de Dios y de las mariposas, del café y de la aurora,
vivo con el recuerdo de barcos que se fueron por océanos de besos y poemas.
Tengo un árbol de naranjas florecido de nubes
y tengo el mes de enero para vivir la vida y ondear la palabra de mis horas más claras.
También tengo la vida más allá de la noche y mi mano la alcanza
y tengo esta mañana de domingo como el gorrión de un beso en estas manos…
¿Cómo estar solo, entonces…?
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(c) José Manuel Solá  /  11 de enero de 2015

foto: Alberto Gómez