Las costureras

por Marinín Torregrosa Sánchez

Eran cinco mujeres, de pueblos cercanos, cuyo oficio era la costura. Como la situación económica estaba muy floja decidieron ir por todo el país ofreciendo sus servicios. Para eso consiguieron una guagua rodante y la equiparon con lo necesario. Se organizaron como una pequeña corporación familiar con reglamento y todo.

Entre las reglas establecían que no coserían ropa para políticos, religiosos, prostitutas, homosexuales. Tampoco para gente que se manifestara a favor de la equidad de géneros, mucho menos para personas de piel oscura con ínfulas de blancos, ni a blanquitos que bailaran bomba. Tampoco a personas controvertibles que hicieran protesta por el ambiente, ni a periodistas que llevaran noticias crudas… En fin a nadie que con sus actos pudiera herir sensibilidades.

Al llegar a Salinas, se encontraron con Monkey el limpiabotas, (el único que queda) sentado en la plaza. Quería una chaqueta a la medida. Las costureras titubearon, pero viendo la ausencia de otros clientes accedieron. Solo que le pidieron algo a cambio.

Monkey quedó encantado con su chaqueta nueva… pero a los escritores “alguien” le cosió las lenguas.

Sentimientos Revueltos
Marinín Torregrosa Sánchez, 2 de abril de 2015.

Un pensamiento en “Las costureras

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s