Los trabajos de la joven Julia de Burgos

Comentando fotografías

escuelita maternal con Julia de Burgos_copy 

por Sergio A. Rodríguez Sosa

Juan Antonio Rodríguez Pagán, minucioso investigador de la vida y obra de Julia de Burgos, indica en el libro Julia en Blanco y negro (2000) que la poeta se graduó como maestra normalista de la Universidad de Puerto Rico en mayo de 1933. Tenía 19 años y la imperiosa necesidad de conseguir un empleo.

Su deseo de trabajar como maestra no se materializó de inmediato.  Su primer empleo fue con la PRERA, las siglas en inglés de la Agencia para la Rehabilitación Económica de Puerto Rico.   Para dicha agencia trabajó como empleada en una estación de leche en Comerío.  Según Rodríguez Pagán Julia fue empleada de la PRERA hasta que la agencia desapareció.

Dadas las penosas condiciones de pobreza prevalecientes en Puerto Rico, la agencia estableció, a partir de 1933, estaciones de leche por todo el País.  En esas estaciones se suministraban desayunos gratuitos para aliviar  el hambre y la desnutrición de los niños pobres. Incluía también un programa para educar a las madres sobre el cuido de sus hijos. Con la PRERA se inició la denominada política del mantengo en Puerto Rico. En ese momento, el 35% de la población puertorriqueña dependía del programa de distribución de alimentos de la PRERA.

Después del cierre de la PRERA, Julia de Burgos ejerció como maestra en la escuela rural del barrio Cedro Arriba de Naranjito en 1935. En el verano de ese año tomó el curso “Nursery School Education” en la Universidad de Puerto Rico.

La educación en escuelas maternales guardaba una estrecha relación con su primer empleo, por lo cual obtener créditos y conocimientos en ese tema estaba vinculado a las oportunidades de trabajo disponibles entonces. También sentimientos femeninos alimentaban aquella vocación magisterial. Lo cierto es que a sus 20 años, por el torrente sanguíneo de mujer recién casada corría un hervidero de ansias maternales, las que veremos plasmadas en los versos del Poema al hijo que no llega. Pero las circunstancias la obligaron a tomar otros rumbos. Como estipula el biógrafo, las ideas nacionalistas, el activismo político y la condición de mujer divorciada se utilizaron en su contra. Como a otras tantas mujeres divorciadas o independentistas,  a la hora de obtener un empleo, aquellas fueron razones para discriminarla.

En la tradición oral de Salinas se cuenta que Julia de Burgos trabajó en una escuela maternal de ese pueblo.  La veracidad de ese hecho repetido de boca en boca no está constatada ni negada hasta este momento. Virgenmina Sosa en su libro autobiográfico Tejido Solariego (1999) reproduce la tradición oral cuando escribe lo siguiente:

“En los bajos del edificio que albergó la fonda El Escambrón en los años cincuenta, se estableció en una ocasión una escuelita maternal…  La maestra que atendía esa escuelita maternal era la poetisa Julia de Burgos.  Los Burgos estaban, al parecer, emparentados con los Mateo, pues en su casa de la calle de Cayey vivieron los jovencitos Juanito y Consuelo Burgos.”

El edificio al que se refiere, aún existe en la calle Luis Muñoz Rivera, anteriormente denominada calle de Cayey, por ser desde el siglo 19 el camino hacia la Ciudad del Torito.  El piso inferior es de piedra, diseñado para uso comercial. El segundo piso es una estructura residencial de madera. En esa residencia vivió la educadora Stella Márquez, cuando era la superintendente del extinto distrito escolar de Salinas.  Actualmente en el primer piso hay un bar para salseros y en el piso superior las oficinas de un abogado.

Si Julia de Burgos trabajó o no en una escuela maternal en Salinas sigue siendo una interrogante.  De ser cierto que trabajo en Salinas procede investigar en que año; si fue antes de tomar el curso sobre guarderías o después. Si el hecho fuera cierto seguramente fue un trabajo de corta duración que quedó en el olvido precisamente cuando arrecia la persecución contra los independentista en la terrible década blantoniana de1930.

La foto que acompaña este escrito fue proporcionada por José Alberto Santiago Cruz, autor del libro Voceríos (2013) y de numerosos poemas y apotegmas inéditos.   Se presume que la foto fue tomada en la escuela maternal establecida en la década de 1930 en la calle Muñoz Rivera de Salinas. Las personas que aparecen en la foto no han sido identificadas contundentemente, aunque uno puede inclinarse a creer que una de ellas es Julia de Burgos. Cabe espera que surjan evidencias en un sentido u otro para disipar el dilema de si Julia de Burgos fue maestra o no, en una escuela maternal en Salinas.

Mientras tanto, la tradición oral alza vuelo,  juguetea en las barriadas vestida de leyenda y teje versos al regazo del Mar Caribe, porque cada rincón de esta patria tiene grabado en piedra los brillantes versos de Julia.

©Sergio A. Rodríguez Sosa

 

 

 

Un pensamiento en “Los trabajos de la joven Julia de Burgos

  1. El parecido a Julia es sorprendente, el corte de cara y peinado, muy al estilo de la autora de Rio Grande de Loiza. Excelente escrito, Sergio, muy bueno.

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