Secretos / Elsa Tió

Voy a contar secretos, hay tantos en el mar, en las olas cuando pestañean alas de mariposas.

Voy a contar secretos porque todos atienden a lo desconocido.

Y de pronto pienso que las fotos de Jack Delano las amamos, porque todo parecía recién nacido. Entonces cuando llovía el olor a la yerba nos rejuvenecía, y el mar traía un fuerte olor a salitre y la sal se nos pegaba al cuerpo dándonos un sabor a trópico y un sazón de horizontes; el campo se alumbraba de cucubanos y la guayaba y el mangó nos perfumaban la piel y la alegría. Entonces los hombres y mujeres no tenían la mano blanda por los cupones, o la mirada vacía por la droga.

 

Foto: Jack Delano.

¿Como será el orden mundial en 2050?

Extracto de un artículo firmado por Stephen Hill que fuera publicado en The Foreign Policy en Español que afirma como urgencia la necesidad de rediseñar el actual orden capitalista mundial por un orden basado en un modelo de capitalismo social que posibilite ampliar la clase media, y en los desarrollados, mantenerla e implementar las prácticas sostenibles.

Desde la Segunda Guerra Mundial, es fácil ver que se haproducido en todo el mundo una gran convergencia en torno a las instituciones y las prácticas de la democracia y la economía políticas. Unos países tras otros han seguido el ejemplo de Estados Unidos, que ofrecía al mundo un modelo de desarrollo basado en el ascenso de la clase media. Esta convergencia es parte de un avance constante, desde hace siglos, hacia los tipos de instituciones y políticas que mejor permiten alcanzar “la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad” para las modernas sociedades de masas. Incluso China, a su manera, se ve arrastrada de forma inexorable a este torbellino convergente. Y no hay motivos para pensar que esa convergencia vaya a interrumpirse en el futuro.

Estados Unidos inventó la clase media, la atractiva idea de que la gran mayoría de la población puede –y debe—disfrutar de un nivel de vida aceptable y una calidad de vida elevada. Cada país ha tratado de incorporar este principio. Europa adoptó plenamente esa sociedad de clase media originada en EE UU y avanzó un paso más. El capitalismo social europeo dio a la clase media una base más sólida al crear una prosperidad más repartida y proporcionar más apoyo y seguridad a las familias y los trabajadores que el “capitalismo de Wall Street” estadounidense.

Hoy vemos que China, India, Brasil, Rusia y otros países de todo el mundo intentan construir sus propias versiones de este modelo de desarrollo basado en la clase media. Las economías de India y Brasil están en pleno desarrollo y siguen el camino conocido que conduce a la sociedad de clases medias. En este proceso, la eficacia del gobierno es un ingrediente esencial; en muchos aspectos, la condición indispensable que determina el éxito o el fracaso. Pero este proceso dura decenios y, en realidad, éstos se miden a posteriori, no en el mismo momento.
Por eso, la pregunta respecto a 2050 es: ¿conseguirán estos países promover el modelo de sociedad basada en las clases medias? ¿Y puede el entorno planetario soportar esa explosión que añadirá aproximadamente 5.000 millones de personas a la clase media?

Creo que la respuesta a la primera pregunta es un rotundo sí. El modo de vida de la clase media, en gran medida, responde a los impulsos más básicos del ser humano: la pasión por la vida, la libertad, las oportunidades y la búsqueda de la felicidad, incluidas las diversiones y los placeres. Es una afirmación que vale para todas las naciones.

El mundo necesita descubrir cómo pueden mantener las economías desarrolladas a sus ciudadanos sin recurrir a tasas de crecimiento muy elevadas, burbujas de activos ni un consumo desatado y cómo tener un avance que sea ecológicamente sostenible. (…) El proceso de rediseñar el capitalismo con arreglo al modelo de capitalismo social tardará muchos años, pero tengo un optimismo precavido al respecto y pienso que saldrá bien. Creo que los esfuerzos producirán resultado porque no hay más remedio. ¿Qué alternativas hay? Europa ya ha probado con siglos de guerras enconadas y destructivas, y no consiguió nada. No, la forma de avanzar es, en los países en vías de desarrollo, ampliar la clase media, y en los desarrollados, mantener esa clase media e implementar las prácticas sostenibles desde el punto de vista ecológico y económico. En la sociedad inteligente derivada de todo ello, el proceso de convergencia resultante de la globalización estimulará las mejores prácticas en materia de instituciones y políticas de apalancamiento.

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Los sueños se vuelven cenizas en Salinas / por Víctor Alvarado

Toda persona sueña con poder tener su propia casa. Pero, para residentes de la Urb. Parque Gabriela en Salinas, esos sueños pueden convertirse en pesadilla. Esto, debido al uso de cientos de toneladas de cenizas de carbón como relleno en los terrenos de dicho proyecto residencial.

En agosto de 2010, se tomaron muestras de las cenizas de carbón depositadas en la Urb. Parque Gabriela en Salinas, las cuales son producidas por la planta de carbón AES en Guayama desde el 2002. Dichas muestras fueron enviadas al laboratorio TestAmerica Laboratories, Inc., en Savannah, Georgia, en Estados Unidos. En un informe sobre los resultados del análisis de las cenizas, el Dr. Osvaldo Rosario, doctor en química y catedrático de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, indicó que la mayor preocupación son los altos niveles de metales tóxicos y cancerígenos (como el Arsénico, Boro, Cadmio, Cromo, Cobalto, Plomo, Molibdeno, Níquel, Selenio, Talio y Vanadio) y las emisiones radioactivas (que sobrepasan hasta 3 veces lo permitido por la Agencia Federal Ambiental, EPA).

“Uno por lo general lo que pregunta es si es área inundable, si están los permisos, pero nadie pregunta si son rellenadas con cenizas de carbón. Que puedes estar seguro que si yo hubiese sabido, no compro aquí”, dijo Ana (nombre ficticio para proteger su identidad), una enfermera retirada con 17 años de experiencia y quien se mudó en febrero de 2011 a Parque Gabriela. Ana y su madre vivían en Bayamón, en una casa de una “hermana” de la iglesia, y buscaban desesperadamente tener un techo propio. Fue cuando en noviembre del 2010 vieron en el periódico un anuncio de casas a bajo costo, entre estas estaba Parque Gabriela en Salinas. Vinieron a ver las casas y ya el 14 de febrero de 2011 se mudaron. Pero, nadie les informó que los terrenos de la casa, que con tantas esperanzas compraron, estaban rellenos con cenizas de carbón. El 15 de abril de 2011 fue la primera vez que supieron sobre las cenizas de carbón en sus terrenos, gracias a un Foro/Conversatorio que realizó el Comité Diálogo Ambiental en la comunidad.

Al obtener la información sobre el estudio realizado en Parque Gabriela en agosto de 2010 y del daño a la salud humana y el ambiente causado por las cenizas de carbón en República Dominicana y en Estados Unidos, Ana se preocupó y decidió confrontar a los representantes del desarrollador de la urbanización. “Yo llamé al desarrollador y hablé con un caballero de nombre Joel. Y él me informó que conocía del grupo de ustedes (Diálogo Ambiental) pero que no, que aquí no se había utilizado cenizas de carbón. Me habló de un producto que se llama Agremax (nombre comercial de las cenizas de carbón de la AES en Guayama), que es una combinación de piedra caliza y carbón. Que eso es lo que se utilizaba aquí. Que aquí … no rellenaron con cenizas de carbón”, explicó Ana. El intento por ocultar el uso de cenizas de carbón en Parque Gabriela continuó cuando el supervisor del proyecto, de apellido Alvarado, también negó que se haya rellenado con cenizas los terrenos. Esto, a pesar de que actualmente hay áreas en la urbanización donde las cenizas están expuestas. Además, existen fotos y videos del 2009, cuando en el área comenzó a construirse, y se ve claramente la gran cantidad de cenizas depositadas en el área.

Para Ana y su madre ha sido difícil la situación, porque su salud ha ido empeorando desde que se mudaron a Parque Gabriela. “Yo soy asmática. Pero mi condición estaba bastante controlada (antes de mudarse a Parque Gabriela). Sí me daba uno que otro ataque, pero yo siempre la mantenía controlada”, explicó Ana. Todo cambió al mudarse a Parque Gabriela. “Me la paso dándome terapia respiratoria. De noche mucha tos. Ahora mismo si estoy mucho afuera a la intemperie, llega el momento que comienzo a toser y tengo que entrar a darme terapia. Prefiero estar dentro de la casa y no fuera”, dijo la ex enfermera, quien mostró su record médico y su propio record personal el cual lleva en una libreta, quizás por su costumbre de trabajar tantos años en el área de la salud. De hecho, Ana fue referida a un neumólogo, pero al enterarse del depósito de cenizas de carbón en su terreno, decidió enfocarse en conseguir otro lugar para mudarse y ha pospuesto la visita al especialista. Para colmo, a su madre se le diagnosticó el pasado año principio de Alzheimer y su neuróloga en aquel momento, la Dra. Nilsa de Jesús Pla, le dijo que la exposición a los metales pesados que contienen las cenizas de carbón es un factor que se añade y que podía contribuir a que su madre perdiera más memoria.

Al problema de la cenizas, hay que añadir que la casa de Ana ha tenido un sin fin de deficiencias estructurales que ha tenido que señalar al desarrollador constantemente, una situación que otros vecinos también han experimentado. Entre estas deficiencias están calentadores que gotean, grietas en las paredes y polilla en los gabinetes. Como dice la propia Ana, es irracional que una casa nueva tenga tantos defectos. “En estos días hubo una noche que aquí en Salinas llovió mucho. Al otro día yo voy a prender mi calentador y los “breakers” de la luz estaban totalmente mojados. Las gotas de agua de la lluvia que cayó, tenía los “breakers” mojados. Yo nada más pensé…le di gracias a Dios que me cuidó. Pero tú sabes, además de los defectos de construcción, se añade lo de las cenizas”, comentó Ana. La deficiencia de las propiedades físicas de las cenizas de carbón en su uso en la construcción, lo cual se constata en los defectos estructurales de urbanizaciones construidas sobre este material (como Parque Gabriela y la Urb. Marbella en Salinas), ha sido ampliamente discutido por expertos, como el Arq. Jorge Ortiz Colom, quien trabaja en el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP).

El Comité Diálogo Ambiental, una organización de base comunitaria y ambiental fundada hace 15 años, ha hecho unas sugerencias para que las personas puedan proteger su salud contra las cenizas de carbón. Entre estas, identificar si los terrenos donde vive o colindantes han sido rellenados con cenizas (estas usualmente tiene un color grisáceo claro). Si efectivamente se usó cenizas en la comunidad o urbanización, evitar contacto con el material, buscar información, realizar un historial de condiciones de salud que se haya desarrollado en su hogar, dialogar con sus vecinos y organizar la comunidad. El hecho de que las cenizas de carbón ya estén tapadas con otro material, no significa que haya pasado el peligro. Por eso hay que tomar acción rápidamente.

En el caso de Ana y su madre, muy a su pesar han decidido buscar otro lugar donde vivir. Luego de asesorarse legalmente, le enviaron cartas al desarrollador de Parque Gabriela, al banco que financia el proyecto (Scotiabank Mortage) y a FHA (agencia federal) explicándole el por qué de su decisión. Ninguno ha contestado su carta. “Tú no sabes las lágrimas que yo he llorado -expresa Ana con voz quebrantada- Y que sigo llorando. Por eso mismo. Porque parece mentira que se esté jugando con las vidas humanas. ¿Y por qué he tomado la decisión (de mudarse)? Porque la salud, la poca salud que me pueda quedar, no tiene precio. La salud es una cosa que no tiene precio. Y yo no voy a seguir aquí, quedándome a que me siga exponiendo a unas cenizas que ya yo se que son dañinas. Y la condición de mi mamá que de por sí se sabe que no mejora”, manifestó Ana tristemente, denotando en sus palabras resignación, tristeza y coraje.

Cientos, y quizás miles, de familias en Puerto Rico son expuestas diariamente a las tóxicas y radioactivas cenizas de carbón de la AES. Urbanizaciones (como Parque Gabriela), centros comerciales, calles, terrenos y comunidades están siendo asediadas por miles de toneladas que son depositadas sin ningún tipo de protección. Los casos como el de Ana seguirán repitiéndose en nuestros pueblos. Un techo con paredes agrietadas, una tierra llena de contaminación y una vida sin salud, terminan por convertir los sueños de nuestras familias en cenizas.

Nota: A la fecha de envío de esta historia, Ana y su madre ya se mudaron. A sólo un mes de mudarse de Parque Gabriela, su salud ha mejorado significativamente. Su tos ha desaparecido y ha disminuido la frecuencia de terapias respiratorias. Ana dice que ahora duerme mejor y esta más tranquila.

por Víctor Alvarado