Comentando fotografías: paraje escolar

Las escuelas se quedan en silencio. Al timbre de salida sigue un tropel juvenil que anuncia la proximidad de un paisaje sin voces.  A la algarabía y al bullicio siguen el concierto del silencio; momento de dar cabida a la quietud, aunque sea por un instante.  Necesaria quietud que aguarda el fotógrafo.  Detener el tiempo para guardarlo en el cofre de recuerdos. 

Plasmada en esta foto hay un paisaje escolar que murió con el tiempo. Ahora, gracias a la magia de la fotografía, resuscita en todo su esplendor.  Están ahí las casas, la calle, las verjas, el parquecito de recreo, la estudiante testimoniando un presente ido que cobra presencia.  Se percibe hasta la sonrisa de quien tomó la fotografía una vez consumado el hecho.

Foto de la colección de Gloria Dones.

La espera / por David Arce

Entonces reconocí la mirada de la fotografía, el frío glacial del condenado a muerte. El instante eterno detenido en un segundo.

Recordé aquella mañana fría y a aquel hombre sin rostro que me rogó que le ayudara a colgar el retrato.

Como no estaba apurado entré en aquella casa donde desde la pared nos observaban numerosos rostros sin nombre.

Apenas colgué el cuadro sentí una fuerza extraña que me succionaba el rostro.

Y sin saber leer ni escribir, quedé atrapado en aquel retrato. Solamente recuerdo al ladrón llevándose mi rostro.

Yo no tengo prisa.

Con paciencia sigo esperando que alguien mire mi fotografía o por lo menos que lea estas líneas.

©David Arce