La PR-15 en ruta hacia el patrimonio histórico, cultural y comunitario / por Wanda I. Rodríguez Rivera

Un grupo de residentes de la carretera PR-15 que discurre de Guayama a Cayey se reunieron en el Barrio Palmas Altas por primera vez para atender una propuesta presentada por el Arquitecto Jorge Ortíz Colom, del Instituto de Cultura Puertorriqueño, que apunta a designar la carretera como patrimonio  histórico y cultural. Ortiz Colom tiene experiencia desarrollando el concepto de patrimonio cultural para el beneficio de las comunidades, dando importancia a sus vínculos emocionales, culturales y de identidad, que validan la existencia de una comunidad o territorio específico. “Este concepto nos comunica con el pasado para entender el presente y tiene un valor práctico y económico”, dijo Ortíz Colom.

Según el arquitecto, la PR-15, antes conocida como la carretera #4, cuenta con paisajes culturales de primer orden, pues no solamente contiene elementos estéticos importantes sino también históricos y refleja vivencias vinculadas a familias reconocidas de Guayama, como los Muñoz, los Alegría, los Cautiño, entre otros. El paisaje refleja los cultivos agrícolas principales de la época: caña, tabaco, café, ganadería, hortalizas, y cultivos de madera o silvicultura, identificó Ortíz Colom. Hubo una vigorosa industria cafetalera en el área, contrario al mito de que el café era cultivado mayormente hacía el oeste del país. Y fue punto de defensa durante la guerra hisponoamericana, con las trincheras de Guamaní como principal elemento.

Originalmente se transitaba por allí tomando un camino real conocido como el El Sendero. Se caminaba por el barrio Quebrada Arriba y se llegaba hasta el Torito en Cayey, para luego bajar hasta la cuenca del río Guamaní en Guayama, dijo Ortíz Colom. Sólo pasaban caballos y gente.

La carreterra 15 se comenzó a construir en la última década del siglo 19 y culminó en el 1897, poco antes de la llegada de los norteamericanos a Puerto Rico. Entre Guayama y Cayey, hay 27 kilómetros. La gente de por allí dice que el recorrido tiene 365 curvas.

El arquitecto explicó que el costo de la construcción promedió unos 15 mil dólares por km, es decir, casi ¾ de millón de dólares, para esa época. En la construcción se utilizó mano de obra prisionera, y participaron en su construcción puertorriqueños, dominicanos y filipinos, quienes también eran obreros en una fábrica de ladrillos en Aibonito. La 15 contó igualmente con una fábrica de ladrillos llamada Tendal, en la salida de la carretera hacia Guayama, según datos corroborados en el Archivo General.

La PR-15 cuenta con dos puentes de hierro, varios puentes de ladrillo y 4 casas de camineros, entre otras estructuras importantes. El punto más alto de la carretera tiene una altura máxima de 736 metros en el k.m. 18.4 ubicado cerca del Restaurante Jájome Terrace, hacia el cruce de Sumido. Por la carretera atraviesan 5 barrios rurales, Caimital y Palmas en Guayama, Jájome Alto, Culebras Bajo y Quebrada Arriba en Cayey. La carretera pasa cerca de la cima del cerro Torito en Cayey.

Durante los años 1883 al 1885, el ejército español realizó un censo por su importancia estratégica para defender los pueblos en el caso de que hubiese insurrecciones nacionalistas en Puerto Rico o con motivo de la lucha por la independencia de países latinoamericanos. Según Jorge Ortíz Colom, eso influyó para que se construyera la vía con prioridad sobre otras que se planificaban construir como ramales de la carretera central antes del cambio de soberanía.

Potencial de desarrollo económico comunitario

“El 78% de las personas que hacen turismo (4 de cada 5) van a destinos culturales en sus viajes,” dijo, Ortíz, para apuntar que el concepto de patrimonio representa una herramienta de sostenibilidad. Enfatizó que este concepto se está queriendo recuperar ya que en Puerto Rico y a nivel mundial se plantea el agotamiento de las energías no renovables. Según Ortíz Colom, se sabe que si se conserva una estructura pequeña y no se destruye se ahorra en energía un poco más de 24 mil litros de gasolina. Por cada millón de dólares que se invierte en trabajos de rehabilitación de edificios históricos se crean más de 16 empleos directos y 15 empleos inducidos. Los trabajos tienen un impacto menor al ambiente y personas poco diestras pueden participar en éste y permiten la participación de diversos sectores de la comunidad, desde jóvenes y mujeres, hasta viejos.

El arquitecto destacó que el paisaje cultural debe ser tomado en cuenta en el uso del terreno y los planes de ordenamiento territorial, por su gran valor.

El concepto de paisaje cultural es una categoría reconocida mundialmente como una importante para el ordenamiento territorial pero en Puerto Rico, la Junta de Planificación no lo reconoce así, a pesar de los intentos de funcionarios del Instituto de Cultura Puertorriqueña porque esto cambie. Sin embargo, Organización de las Naciones Unidas sí reconoce la importancia a través de múltiples estudios realizados, incluyendo algunos sobre la importancia de obras estéticas, etnológicas, antropológicas, y arqueológicas. Según el arquitecto, la oficina de Patrimonio de la Humanidad indica que: “existen gran variedad de paisajes patrimoniales, obras conjuntas de naturaleza y humanidad, y ciertos sitios reflejan técnicas sobre uso de terrenos que garantizan y sostienen la diversidad biológica”. Ortíz Colom, señala que este concepto, además de conservar culturas, se usa para rememorar las que han desaparecido pero que reflejan nuestra identidad.

Participación comunitaria

Todos los vecinos participantes en la reunión coincidieron en que el tramo de la PR-15 que está ubicado en la carretera de Guayama está deteriorado y abandonado. Hay derrumbes, carreteras con hoyos y maleza. Según los residentes, antes de la administración de la nueva alcaldesa, Glorimari Jaime Rodríguez, había una persona asignada que ayudaba a desyerbar el tramo de Guayama, pero ahora no hay nadie. Antonio Meléndez, residente de Cayey, señaló que hay que comprometer tanto al alcalde de Cayey, Rolando Ortiz Velázquez, como a la alcaldesa de Guayama, Glorimari Jaime Rodríguez en este proyecto. No obstante, se destacó la importancia de trabajar como comunidad, ya que la misma siempre ha sido una autogestiva y solidaria. Es decir, que ha podido resolver sus problemas por sí misma. Los residentes coincidieron en que el gobierno será solo un colaborador de sus objetivos.

Por otra parte, Ortíz Colom señala que para designar la carretera como patrimonio histórico se debe realizar un trabajo de documentar las estructuras individualmente, para crear un testimonio físico de la carretera, que sirva como elemento de documentación social y económica. Informó, además, que el proceso de designación implica reglamentación sobre construcciones en y cerca de la carretera y criterios de arquitectura para nuevas construcciones, así como nuevas reglas de ordenamiento por parte del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

La participación de la comunidad será significativa ya que estaría concienciando sobre el valor histórico, cultural y ecológico, y apoyando esfuerzos del ICP en la designación de la PR-15, como patrimonio. Además, se estarían desarrollando actividades turísticas, culturales y económicas en la zona en beneficio de los/as residentes y comunidades aledañas. Ortíz Colom añadió que esta propuesta servirá también para atender asuntos cotidianos como la seguridad, los vertederos clandestinos y la pobre condición de las carreteras.

Los residentes y colaboradores acordaron reanudar sus trabajos en el mes de enero si le interesa participar o colaborar en este esfuerzo puede comunicarse al 787-866-7700 o puede escribir a voluntariosprensagma@gmail.com.

4 pensamientos en “La PR-15 en ruta hacia el patrimonio histórico, cultural y comunitario / por Wanda I. Rodríguez Rivera

  1. He pasado varias veces por el lugar es espectacular y después de saber que es tan historia . Hay que darle más promoción y enseñarle a nuestros hijos lo importante de éste lugar. Para que conozcan nuestra historia…

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  2. Yo naci y me crie En la Casilla kilometro 5.5 en la foto q esta arriba de Potencial de desarrollo económico comunitario..

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  3. Es una pena que la brea de la carretera esté tan mala. Soy ciclista aficionado y me encanta subir para la carretera 15. Pero la última vez que subí (5 de agosto de 2011) tuve un accidente y todavía sufro de una lesión, esto debido a la falta de mantenimiento de la carretera. Le repito que es una verdadera pena pues el área es un paraíso para ciclistas.

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