Llevado al cadalso Willie Miranda Torres en Caguas / Sergio A. Rodríguez Sosa

La elección de un sucesor a la alcaldía de Caguas fue ciertamente un proceso apresurado, atropellado y torpe  que puede tener graves consecuencias para el PPD en la ciudad criolla.

Los que promovieron apresuradamente el proceso de elegir el nuevo alcalde de Caguas no hicieron otra cosa que llevar a William Miranda Torres al cadalso.   La ingenuidad e inexperiencia de Willito impidió que éste advirtiera su inevitable derrota en el seno del Comité Municipal del Partido Popular.  No era ningún secreto que quien dominaba ese cuerpo político era el grupo del representante Conny Varela, que desde hacía tiempo venía ganando terreno en un espacio abandonado por el propio fenecido alcalde y poco visitado por los nuevos tecnócratas acomodados en las dependencias del gobierno municipal.

La torpeza política reinó en ambos bandos, que en último momento se redujo a dos grupos, los pro Conny y los anti Conny. Pero lo cierto es que la mayor torpeza política la promovió Héctor Ferrer y la plana mayor del Comité Central del PPD al propiciar un proceso que algunos alegan carece de total legalidad.

La intromisión del PPD en los asuntos de Caguas desde hace algunos años venía creando ronchas entre el liderato cagüeño, solamente acallado por la poderosa figura de Miranda Marín. La derrota de PPD en las pasadas elecciones provocó una estampida de igualaeros[1] hacia el municipio de Caguas. Se afirma que la otorgación de contratos, algunos muy jugosos, acrecentó la  presencia por las dependencias municipales de figuras de la camarilla pepedeísta sanjuanera.

Ante lo improbable de Alejandro García Padilla pudiera imponerse a nivel del Comité Municipal como el alcalde sucesor frente a Conny Varela y la resistencia a celebrar una primaria, es que surge la figura de Willito.  Pensaron que nadie mejor que el hijo de Willie para impedir la ruptura y asegurar la “unidad” del partido en Caguas.  Pero la torpeza del PPD a nivel central abortó el proceso tal como lo habían diseñado.

A los líderes de bases del Comité Municipal de Caguas les molestó la intromisión del liderato central, quienes en un momento dado pretendieron presidir el proceso. Tal molestia llevó inclusive a devotos willistas a votar en contra Willito, quien nunca pudo reunirse con ellos por lo forzado del proceso impuesto por el PPD.  El PPD provocó esa situación y la inexperiencia de Willito le impidió ponderar la verdadera situación en las filas cagüeñas, que a todas luces mandaba que Miranda Torres tuviera un contacto previo con los líderes locales. Los líderes locales estaban “hablados” con Conny, no así con Willito.

Por otra parte Conny Varela, desde la pasquinada, venía dando tumbos en su estrategia. La impaciencia y el apremio lo llevaron a cometer graves errores que ahora tiene que subsanar de inmediato.  El más grave fue su apresurado endoso a Willito como sucesor a la alcaldía.  Ese endoso y su posterior aceptación de la nominación en la Asamblea del Comité Municipal pone en entredicho su credibilidad y el valor de su palabra. Después de este evento, un sector del pueblo popular de Caguas lo considera un traidor y hombre de poca palabra.  Sabido el resultado, una buena parte del público que esperaba la decisión frente a la sede  del PPD en Caguas estalló en ira, al punto que Varela tuvo que ser escoltado  fuera del lugar.

Le corresponde a Conny Varela subsanar la alicaída imagen que arrastra tras este proceso y reafirmar entre los populares de Caguas  el compromiso que encierra lo que manifestó  luego de la votación: “Aquí en Caguas no ganó Conny Varela, aquí en Caguas ganó el Partido Popular, aquí en Caguas ganaron los pensamientos y la filosofía de participación ciudadana y de gobernanza democrática.” Lo cierto es que si prevalece el canibalismo en las filas populares, veremos, tantos a los pro Conny como a los anti Conny, vagar sin la soga y sin la cabra y fuera del recientemente construido bunker alcaldicio.


[1] Beneficiarios de igualas