Rubén / por Edelmiro J. Rodríguez Sosa

Desde niño, Rubén era un genio de las computadoras. Tanto es así, que apretando no sé cuantas teclas podía alterar el diseño de los juegos electrónicos y los programas más complicados.

La compañía japonesa Si Tecojo, Inc. se enteró de las habilidades de Rubén y lo contrató para diseñar la seguridad de los juegos y programas de computadora. Se ganaba un sueldo fabuloso.

Muchos años después, Panchito, su amigo de la infancia, quiso averiguar que había sido de la vida de Rubén.

Navegó por la Internet y descubrió que su amigo estaba en una cárcel japonesa de máxima seguridad extinguiendo una larga condena y sin acceso a medio electrónico alguno.

Había transferido todos los activos líquidos de la compañía, que sumaban miles de millones de dólares, a un banco en un planeta de una galaxia desconocida.

©Edelmiro J. Rodríguez Sosa

26 de mayo de 2010.