Machete: una película de suspenso filmada en Salinas

En 1958, hace 52 años, se filmó en el barrio Aguirre de Salinas una película de crimen y suspenso titulada Machete. El reparto incluía los actores Mari Blanchard, Albert Dekker, Juano Hernández, Carlos Rivas, Lee Van Cleef, y Ruth Cains.  Juano Hernández fue un famoso actor puertorriqueño considerado el primer actor negro que participó en películas de Hollywood.  Anteriormente los actores negros no tenía acceso al cine hollywoodense. Debido al racismo que permeaba en toda la sociedad estadounidense los personaje negros los representaban actores blanco pintados.

Machete fue estrenada por United Artists en 1959.  La trama de la película se desarrolla en una vasta plantación de Puerto Rico.  Juano Hernández hace el papel del cizañero y alcahuete empeñado en sembrar la discordia y los celos en la mente del dueño de la hacienda,  interpretado por Albert Dekker.  El alcahuete le comunica al dueño de la plantación el hecho cierto de la infidelidad de su joven y sensual esposa con el mayordomo, interpretado por Calos Rivas, al que el hacendado considera como un hijo.  Aun cuando la esposa sabe que el dueño de la hacienda considera al mayordomo como el hijo que nunca tuvo, está decidida a pegarle los cuernos a su  marido con el joven mayordomo. Al final de la película se utiliza un fuego real de cañaveral para resolver violentamente el triangulo amoroso.

Sitios Web consultados

http://en.wikipedia.org/wiki/Machete
http://cgi.ebay.com/Machete-58-ALBERT-DEKKER-LEE-VAN-CLEEF-JEEP-RARE-/390191921774
http://cgi.ebay.com/212-Machete-1-sheet-Poster-Lee-Van-Cleef-1958-/250529396795

srs

Amanecer de dos / Marinín Torregrosa Sánchez

La mañana la sorprendió desnuda e indefensa, como flor en manos del Creador. El rumor del río despertó sus sentidos. Se acomodó al calor del cuerpo vecino. Aspiró el perfume a piel querida.  Su pensamiento proyectó el verdor de los montes. El agua chocando con las rocas y las  hojas viajando por la corriente de las aguas coquetas, bordeando la tierra siguiendo sus curvas melódicas. Gallos y zorzales a limpia voz anunciando un amanecer con el sol “colao” entre las nubes.  El rocío le lava la cara  al día que comienza.

-Negrito, despierta que son las cinco.-

Con suavidad le acarició el pecho.  En la tibieza del nido se acurrucó entre alas fuertes del macho dormido.

-Negrito te coge el día.-

Una sombra cruzó la estancia como un celaje. Al vuelo de las cortinas se apagó el rumor, se enfriaba el lecho, se llenó de brumas el aposento.

Sonó la alarma, el hombre quedó sentado en la cama. Buscó entre sabanas la visión que en las noches lo acompaña. Estaba solo. En el piso y sobre la almohada llanto verde sobre hojas mojadas.

©Marinín Torregrosa Sánchez