Elecciones para escoger quién ocupará la presidencia del PPD en Salinas

Contrario al PNP, que tienes resuelta la presidencia local en la figura de Carlos Rodríguez Mateo, el PPD elegirá este domingo 23 de mayo la persona que dirigirá esa colectividad en los próximos años.

Cuatro aspirantes se disputan la vacante presidencial del Partido Popular en Salinas.  Hasta el momento, la colectividad estaba dirigida por una Junta compuesta por reconocidos dirigentes del partido rojo local.

La papeleta modelo que incluimos a continuación indica las personas que competirán en esta elección presidencial del Comité del Partido Popular Democrático de Salinas.

La persona que encabeza las preferencias entre los encuestados, lo es la ex-directora de la Agencia de Emergencias de Puerto Rico Karilyn Bonilla Colón, una egresada del Recinto Universitario de Mayagüez, quien superaría a José Luis Rivera Meléndez, actual Legislador Municipal.

Se espera una participación masiva de las huestes populares en esta elección dominical.

Los misterios de la vida / Roberto Quiñones Rivera

Mi querida suegra Doña Pancha tiene 106 años y ya está encamada.  Dada su condición y ancianidad solo Dios nos dirá hasta cuándo podremos disfrutar de su presencia física.  La visito todos los días y durante esas visitas he sido testigo de muchas expresiones de ella que ha dejado perpleja a toda la familia.  Me consta de propio conocimiento el oírla hablar de hechos no conocido por ella. Supuestamente se ha enterado por medio de su esposo fallecido hace cerca de treinta años con el cual, según ella, conversa con frecuencia.  Un ejemplo de esas  misteriosas comunicaciones es una donde expresa que su fallecido esposo la puso en conocimiento de la muerte reciente de uno de sus yernos, hecho  que por razón de no agravarle su condición no se le informó a ella.  Sorprendentemente un día, estando presente sus hijas, nos dio un discurso de consuelo a todos por la muerte de su yerno.

Pocos saben cuan “pesado” es para nuestros ancianos el vivir tantos años.  No les es pesado porque son muchos años sino porque han sido de mucha responsabilidad.  Primero son el centro, columna y apoyo de sus familias, y en ocasiones de familias numerosas.  Luego viven preocupados por la gente de la comunidad  que les rodea y después por todo el mundo.  En su evolución como ser humano de la preocupación pasan a la oración constante.  Cuando les empieza a fallar la memoria entran a la reflexión y la comunicación espiritual directa.  Etapa muy personal, tanto así que los que están a su alrededor no sabrán nunca el contenido de esa comunicación, excepto aquellos que les rodean que tienen la misma sensibilidad y pueden percatarse de la importancia de lo dicho.

Estas personas vivieron en su vida grandes luchas y en todo momento confiaron plenamente en el Señor. Esa confianza los condujo a triunfar en la vida.  Cumplieron con los mandamientos, fundamentos, conceptos, y preceptos del mensaje divino.  Lo hicieron de la forma más humilde y sincera; cosecharon amor porque eso fue lo que sembraron.

Se habla de la demencia senil y el Alzheimer y es cierto que el organismo se deteriora, pero el alma o espíritu no.  Por eso es bien importante estar bien pendientes de lo que expresan en estas últimas etapas de sus existencia porque en sus “desvaríos” pueden decir cosas muy ciertas y como no son lógicas para nosotros no le damos importancia.  Cerramos así una ventana a la sabiduría que nos brindan los misterios de la vida.

 Personalmente para mi esta experiencia, que vivimos todos a diario con mi suegra, ha sido algo extraordinario para nuestro crecimiento espiritual.  Percibo a cada momento que ella está abriendo un camino espiritual, no solo para ella, sino para todos sus seres queridos. 

 ©Roberto Quiñones Rivera

Con la sensible colaboración de Adminda Pérez.

¿Por qué estoy aquí? : carta abierta / Carolina Mejías

12 de mayo de 2010.

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¿Por qué estoy aquí?

Cuando hablamos de huelga, navegamos a un mundo de Resistencia ante el poder. Un poder que está formado por el dinero, un dinero compuesto por papel verde. Cuando resistimos, es luchar en contra del dinero. Ese papel verde que trae odio, ante la humanidad. Que mata, que divide. ¿y quién puede luchar contra el poder? En algún momento de mi vida me pregunté eso. Porque ni Dios, discúlpeme si ofendo, con su muerte no pudo eliminar el odio que produce el poder.

Y si hago un análisis de mi vida, descubro que ese poder, el dinero, ha sido el mayor obstáculo de mi vida. Recuerdo haber visto a mi santa madre haber dejado de comer, por darnos un bocado de comida. Iba a la escuela para adquirir conocimiento. Obtenía buenas calificaciones, no para tener sabiduría, sino para tener una buena calidad de vida, y poder calificar para las becas, porque gracias a ellas podía ayudar a mi madre con los gastos del hogar. Vine de padres divorciados, donde mi madre fue padre y madre.

Entré a la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, no por tener dinero, sino, por tener la capacidad intelectual de sobrevivir en la misma. Por esa capacidad intelectual es que estoy aquí en la huelga, en pie de lucha, para que el único requisito que se pida para entrar sea esa capacidad, y no el dinero. Todos tenemos que pensar y analizar; por consiguiente tenemos la oportunidad de entrar a la misma.

En cuanto a las ayudas económicas “ofrecidas por el estado” le expreso, ¡no bastan!, si no tienes otros ingresos económicos, NO PUEDES ESTUDIAR. Por eso le expreso al señor gobernador que no ofrezca declaraciones al pueblo sobre los asuntos económicos de los estudiantes, mientras usted disfruta del sueldazo que le brinda el pueblo y las ayudas o regalías que le entregan sus amigos los millonarios. Gracias a eso, envía a sus hijos a estudiar a los Estados Unidos.

Por eso hoy yo estoy en huelga, para que me brinden una educación de primera. Todos los estudiantes que están en cada portón del Recinto, piden lo mismo, ya basta de decir que la Educación es un privilegio, mas sin embargo es un derecho, el privilegio es para el gobierno, y el que cree que con el papel verde puede gobernar un país, está equivocado.

La sabiduría une a un pueblo y en ella le ofrece libertad. Esa libertad que trae consigo el amor. Amor por tu PATRIA y por tu PUEBLO. Un pueblo que se levanta por sus derechos. Derechos que son adquiridos por la sabiduría del pobre. Pobre de papel, pero, ricos en bondad. Esta es la lucha de los ESTUDIANTES que no da ni un paso atrás.

Vinieron con macanas, con pepper, con insultos, y con desinformación al pueblo para desunirnos, pero no pudieron. Pues el pueblo está con nosotros. Un pueblo cansado de las humillaciones.

Si entras a la Universidad, verás la definición concreta de un verdadero pueblo democrático. Con diferentes comités o personal que rotan por oficio. Tenemos seguridad las 24 horas, comité de comida, de limpieza, reciclaje, comité de actividades, tenemos áreas para sembrar, horas de enseñanzas, en la cual discutimos temas de interés y los analizamos; en las asambleas y reuniones, todos tenemos voz y voto para las decisiones, entre otras. Creo y afirmo que le estamos dando cátedra de lo que es un país democrático. La Universidad de Puerto Rico es un PAÍS.

Mas allá de un país hemos formado una familia, y esto, constituye un peligro para el poder. Un país puede ser corrompido pero una familia no. Un país, puede llegar a odiar, pero, una familia perdona. Un país, puede llegar a rendirse, una familia no se cansa de luchar. Por eso ¡NOS TIENEN MIEDO PORQUE NO TENEMOS MIEDO!

Apelo al sentimiento de todas las personas que quieren un mejor futuro para su país, que se integren a la lucha de los estudiantes, que se informen y sepan por qué luchamos. Yo no pararé de luchar por que está en juego si pueda volver a estudiar el próximo año escolar. Soy una joven atleta que brinda su habilidad, para poder estudiar. ¡EL DEPORTE ES MI PASIÓN, POR FAVOR NO ME QUITES MI EXCENCIÓN!

Carolina Mejías.  La autora es una atleta ejemplar galardonada que estudia en el Recinto de Río Piedras de la UPR.

Por una universidad pública plural y democrática / Carmen Centeno Añeses

Los recientes acontecimientos en la Universidad de Puerto Rico nos convocan urgentemente a repensar la universidad pública y su papel en la sociedad puertorriqueña. Es indispensable entender que cualquier planteamiento sobre esta entidad debe estar enmarcado en el contexto del país real, aquel que, como ha señalado la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), se encuentra en un proceso de polarización de la riqueza y el consiguiente aumento de la pobreza que ello conlleva, unido a los agravantes de la miseria social que emergen de la misma: la violencia, el desempleo, el deterioro de sus instituciones primarias.

La división no es sólo del capital monetario, sino del capital educativo y cultural. Esto último lo dramatiza el hecho de que cerca del 40 por ciento de los puertorriqueños y puertorriqueñas tiene graves problemas de acceso a la cultura letrada. Es decir, el país está escindido en lo que resulta uno de los aspectos más fundamentales para una reforma social profunda en una era que nos presenta el desafío de la inserción en la mundialización y del manejo de las nuevas tecnologías. ¿Quién sino la Universidad de Puerto Rico, nuestra más importante institución de educación superior, para asumir un papel de liderato en la democratización del conocimiento? Porque de eso es que se trata: de crear un país culto, con educación accesible a todos y todas y no sólo para unas élites económicas o intelectuales.

En los informes educativos tanto de las agencias norteamericanas de evaluación del aprendizaje, tales como el National Assessment and Evaluation Board y el National Center for Statistics, como en los que produce la UNESCO en sus diversas investigaciones sobre la educación latinoamericana se ofrece el dato de que el aprovechamiento está íntimamente relacionado con la condición socioeconómica. Esta verdad recalcada, y una y otra vez evidenciada, parece pasar desapercibida en los debates universitarios cuando resulta ser un factor preponderante en todo proyecto de planificación educativa que pretenda impulsar una educación inclusiva y democrática. Es la misma que ha estado ausente de la política de eliminar las exenciones de pago en la Universidad de Puerto Rico y que ha justificado el alza en la matrícula, lanzando sobre los hombros de los estudiantes una carga económica que debiera asumir el estado.

“¿Qué pasaría”, dice el colombiano William Ospina en su ensayo “La escuela de la noche”, “si, aún admitiendo que la educación es la solución de muchos problemas, tuviéramos que aceptar que la educación, cierto tipo de educación es también el problema? ¡Qué apasionante desafío para la inteligencia, no limitarnos a celebrar la educación en abstracto, sino exigirnos una nueva idea sobre lo que la educación debe ser!” No es en abstracto como debemos de hablar de ese capital intangible que es la educación, como afirma Ospina, sino con propuestas que puedan fortalecer el sitial que ocupa nuestra más importante institución de educación superior.

Empecemos entonces por declarar la necesidad de una autonomía real, una separación de los administradores de los partidos en el poder no importa cual éste sea, como uno de los reclamos fundamentales. Una universidad democrática y plural, respetuosa de los derechos civiles y humanos de todos y todas las integrantes de la universidad no puede formarse sin una verdadera autonomía, sin una desvinculación de las agendas de la política partidista. Son varias las universidades de alta calidad de América Latina que poseen autonomía universitaria, entre las que se destacan la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional Autónoma de México, las cuales no se rigen por el cambio de gobernantes.

En segundo lugar, el componente estudiantil no puede verse como una masa subordinada e infantilizada, sobre todo si ésta puede ser reclutada para la guerra o trabajar en las multinacionales con puestos de responsabilidad, escasa remuneración y pocos derechos laborales. No olvidemos que la reforma de Córdova en Argentina, iniciada en el 1918 por los estudiantes que se encontraban agobiados por fórmulas caducas y arcaicas de entender el saber universitario y su transmisión, fue el motor de importantes y radicales transformaciones de la educación superior en toda América Latina.

El pensamiento alternativo que encarnaron los estudiantes ocasionó una renovación sin precedentes que se tradujo en los siguientes puntos: autonomía universitaria, educación gratuita, la investigación como función de la universidad, una democratización del ingreso a la universidad, la articulación de la universidad con el sistema educativo nacional, el fortalecimiento de la función social de la universidad, la proyección de la cultura universitaria al pueblo y la preocupación por los problemas nacionales, según varios estudiosos de este movimiento. La propuesta de los jóvenes incidió de forma sustancial en la vida social, civil y económica de muchos países y cambió radicalmente la definición y funciones de la universidad.

En Puerto Rico han sido los estudiantes los que nos han sacudido y despertado ante un panorama de desajuste social, de precariedad económica y de crisis en todos los órdenes. Ha sido el liderato estudiantil universitario el que reclama equidad en el acceso a la obtención del conocimiento. En la Declaración mundial sobre la educación superior en el siglo XXI propuesta por la UNESCO en el 1998 se establece que “los responsables de la adopción de decisiones en los planos nacional e institucional deberían situar a los estudiantes y sus necesidades en el centro de sus preocupaciones, y considerarlos participantes esenciales y protagonistas responsables del proceso de renovación de la enseñanza superior”.

En tercer lugar, es necesario volcar la universidad al pueblo, palabra ésta última que no utilizo de manera populista. La propia infraestructura de la Universidad de Puerto Rico, once recintos enclavados a lo largo del país, provee para una gran renovación del mismo, pues bien se pueden convertir no sólo en centros estudiantiles sino en sedes populares de obtención del conocimiento y sus pueblos en ciudades universitarias. Para lograr esta utopía, necesaria para andar, hay que contar con el apoyo de todos los actores sociales.

Un cuarto punto: la co-coordinación de los trabajos universitarios, que distribuya el poder de forma horizontal, podrá lograr una mayor participación de todos los universitarios y una transparencia en los procesos. Desde esta perspectiva los diversos sectores que conforman la universidad tendrán injerencia en el presupuesto de la institución y de su distribución, entre otros elementos.

Por último, cabe preguntarnos, ¿de qué sirve el conocimiento sin la alegría de la solidaridad? Si algo le ha puesto luz a estos días de incertidumbre ha sido la voluntad del canto y de la música, la diversidad de las tácticas de resistencia que han incluido el teatro, los conciertos, la oración, los pétalos lanzados a la policía, más convincentes que el puño y la macana, las madres y padres que reclaman el derecho de alimentar a sus hijos, los policías que se han hecho de la vista larga ante la desobediencia civil y la cálida presencia de los sin nombre, de los más que están allí rodeando nuestra universidad esperando que se desborde. Vuelvo a Ospina, quien de seguro es heredero como muchos de Paulo Freire: “hay que avanzar hacia una educación que no se limite a informar y a adiestrar, que no exagere el culto de la competitividad, que favorezca la capacidad de creación, la alegría de buscar, el espíritu de solidaridad”.

Carmen Centeno Añeses, 18 de mayo de 2010, La autora es catedrática asociada de la Universidad de Puerto Rico en Bayamón

Guarapo / Edwin Ferrer

Cayó por drogas en el patio de su casa. Cuando llegó la policía con la orden de cateo  la cicatriz de su frente comenzó a destilar melao de caña sobre la palidez de su rostro. Sintió que un tren atravesó sus costillas de azúcar negra impidiéndole el movimiento.  Bajó las varetas[1] de sus ojos para dejar pasar los vagones que aplastaron su alma antes de llegar a la jefatura.

¿Sería  por la falta de trabajo o por las míseras condiciones que lo tenían atrapado en aquel muelle abandonado? Tal vez sintió que aquella lancha repleta con sacos de una sustancia extraña abrirían los surcos de su esperanza.  Su hijo menor lo agarró de los pantalones, su madre le dio un abrazo, los vecinos se pusieron tristes y la esposa se desmayó. Cuando lo encerraron tras las rejas se inyectó una jeringa de guarapo y se quedó dormido.

©Edwin Ferrer


[1] Cada una de las vallas utilizadas para detener el tráfico de la carretera mientras cruza el tren.