El ciclista desconocido / Roberto Quiñones Rivera

En casi todas las naciones del mundo existe un monumento dedicado a aquellos soldados que perdieron sus vidas en acción y sus cuerpos nunca se pudieron recuperar.  A estos monumentos se le conocen como Monumento al Soldado Desconocido o también como La Tumba del Soldado Desconocido.  En Puerto Rico hay algunos municipios que honran a sus soldados desconocidos. Como ejemplo recuerdo el que está situado a la orilla de la antigua carretera de Yauco a Sabana Grande.

Salinas no cuenta con un soldado desconocido pero sí tenemos un Ciclista Desconocido. No lo hemos honrado aún porque  inadvertidamente anda pedaleando por nuestras carreteras y al parecer estamos esperando que llegue al “Tour d´ France” y se gane a los mejores mundialistas en este evento para entonces mencionarlo como un hijo de Salinas. Tristemente parece que no reconoceremos la valía de este atleta salinenses hasta que nos sorprenda ganando un evento importante a nivel mundial.  Tal como pasó con Zoraida, que nos dimos cuenta de que era de Salinas cuando ganó medalla de plata a nivel mundial en el Taekwondo.  Descubrimos que nació en el barrio Coco de Salinas muy tarde y Guayama se adueñó de la joven.

El ciclista ignorado al que me refiero es Eduardo Colón Ortiz,  joven de 21 años.  Estoy seguro que muchos de ustedes lo han visto ejercitándose en el ciclismo por nuestras calles desconociendo que se trata de un atleta laureado.  Muy pocos de sus compueblanos conocen las proezas logradas por este atleta, no sólo en Puerto Rico, sino en competencias regionales e internacionales en Cuba, Colombia, Venezuela, Trinidad Tobago, República Dominicana, Estados Unidos, Canadá Ecuador  y muchos otros países que pierdo en mi memoria en este momento.

Debo comenzar indicando que fue campeón juvenil de Puerto Rico y  por sus actuaciones, el Comité Olímpico de Puerto Rico lo declaró Atleta del año durante la celebración de la cuadragésimo primera Premiación Olímpica  del 2006.  Por supuesto su récord en pista, su especialidad, es extraordinario. Ganó en todas las competencias en que participó, excepto en dos ocasiones que compitió en Guayama,  en donde el nerviosismo lo traicionó.

También está clasificado como jugador fuerte, término ciclista, en la especialidad de competencia de ruta.  Esta competencia es en equipo y la misión del jugador fuerte es proteger al miembro del equipo que se cree puede ganar la carrera. Los ciclistas lo llaman “hacer el trabajo sucio”.

No puedo dejar en el tintero mencionarles que cuando fue a competir a Cuba, su uniforme lo donó el municipio de Cayey. Representó a un club de la zona metropolitana y trajo la medalla de oro para Puerto Rico. Pocos en Salinas destacaron el hecho.

En la Cena Olímpica del 2006 efectuada en el municipio de Caguas, fue invitado a la develación de los afiches de los atletas que serían homenajeados, carteles que luego fueron desplegados en el Puente de las Damas en la entrada de la ciudad.

Para que se sepa la calidad de competidor que es Eduardo, basta indicar que al momento que ya se estaba preparando para pasar de juvenil a elite en varios fogueos, el juvenil atleta no sólo se ganó a la clase elite, sino que también al campeón pro.

En sus actuaciones más recientes en Canadá y Estados Unidos, se ganó a los campeones nacionales de ambos países y en Trinidad Tobago venció al campeón suramericano en la modalidad de pista, todo esto utilizando una vieja bicicleta que le donó su primo, el farmacéutico, doctor Iván Pabón, bicicleta a la que antes de cada competencia le da una pinturita.

En el momento que estamos preparando este artículo, Eduardo sale hacia Colombia a prepararse para las Competencias Panamericanas que se celebrarán este mes de mayo en la ciudad de México.  Luego regresará a Puerto Rico para los Juegos Centroamericanos y del Caribe, a celebrarse en el mes de julio en la ciudad de Mayagüez.

Para finalizar este artículo sobre nuestro Ciclista Desconocido, cabe decir que, aunque la Liga Atlética Interuniversitaria no tiene al ciclismo como uno de los eventos de las Justas Universitarias, ya la Universidad Católica le otorgó una beca completa de estudios a Eduardo para asegura de que este joven salinense represente dicha universidad cuando llegue el momento, siendo el único ciclista de la isla en lograr anticipadamente una beca atlética.

El joven atleta ha querido siempre representar a su pueblo en donde quiera que vaya a competir, pero por ser desconocidas sus proezas, ninguna de nuestras instituciones y administraciones municipales se ha enterado de la existencia de esta joya humana que al igual que Ferranto en su más grande poesía proclama:

“yo soy de allí…

¡yo soy de allí!

De Borinquen

¡del pueblito de Salinas!

©Roberto Quiñones Rivera

Nota del Editor: Exhortamos al pueblo a dotar a nuestro atleta del instrumento principal que le facilita ejercer sus talentos deportivos, ya que una petición hecha al municipio al respecto no tuvo éxito.