Almanaque 2010

El Municipio de Salinas ya está distribuyendo el Almanaque correspondiente al año 2010.  Este año la publicación está dedicado al poblado Aguirre y lleva el sugestivo  subtítulo El Aguirre que vive en ti. Una foto aérea del poblado adorna la portada en la que se destaca el puerto  y la costa ocupada por las edificaciones de la Central Azucarera. Un montaje de fotos del poblado forman parte de la contraportada .

El calendario de cada mes está acompañado de una foto emblemática del poblado con una breve nota explicativa.  Las notas puntualizan tímidamente la situación de segregación al estílo del Sur de los Estados  Unidos que prevaleció en el poblado corporativo de Aguirre .  Asimismo en cada mes se presentan los días de fiestas oficiales de Puerto Rico y se incluyen acontecimientos de la historia de Salinas en los días correspondientes. Ese recuento de acontecimientos le imprime un valor especial a la publicación, aunque es necesario advertir que existen errores que deben corregirse en futuros calendarios. Un breve ensayo sobre la historia de Aguirre inicia el almanaque.

Este es el cuarto año consecutivo que el gobierno municipal de Salinas, presidido por  al Alcalde Carlos Rodríguez Mateo, obsequia a la comunidad con un calendario que destaca temas salinenses.

7 pensamientos en “Almanaque 2010

  1. Yo soy una de las pocas salinenses de nacimiento; nací en el desaparecido hospital de Aguirre. Para ese entonces, 1957, mi padre trabajaba para la Central Azucarera. No sé por qué, cuando tengo la oportunidad de viajar hacia mi querido pueblo de Salinas (resido fuera de la Isla), al pasar frente a la entrada del poblado Aguirre, algo vibra en mí. Tal vez, sea el Aguirre que vive en mí. A veces pienso que es la majestuosidad de ese pedacito de Salinas, que en respuesta a la adversidad, muy bien pudo convertirse en un factor develador. Pero que su esplendor bastó para provocar la indulgencia de aquellos fieles a su destino y al desplacer de una época dominante y victimaria de las voluntades de un pueblo. Un pueblo, que a merced de sus necesidades, sobreviviría el alud de sus presagios. Un poblado que en su belleza, nos enamoró como el Arenal de su costa o la bohemia de lo que llamábamos los “pinos de Las Ochenta”. Todo porque la historia dijo otra cosa. Una historia que no contiene la primera luz que entró en mis ojos.

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  2. Los interesados en obtener el Almanaque 2010 pueden comunicarse a la Oficina del Administrador Municipal, en el 787-824-3060 ext 232, 303.

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  3. No hay cosa más elocuente que la verdad. Don Cari, un hombre iletrado, sin ninguna dote de oratoria, pero que fue un ejemplo de dignidad y decoro para generaciones porvenir, me dijo, con una lágrima, lo que no he aprendido de la vida y los libros.
    Le pregunté si algo le pasaba y él apuntó hacia un árbol de la plaza donde un hombre hecho y derecho casi le hace el amor a una niña de no más de 13 años.
    Aquel gesto me conmovió y desde entonces consideré a Caribe el más elocuente de todos los salinenses.
    La verdad, Iris, si es verdadera, no necesita de un aparato léxico para sustentarla. Solamente la mentira necesita de grandes y elaborados argumentos para justificarla.
    Di esa verdad, que si es la verdad, yo me creo ser lo suficientemente honesto para aceptarla y rectificar.

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  4. Al igual que tú, Iris, guardo inefables momentos de mi niñez en y a los alrededores del cañaveral. La llegada de la zafra era para mí motivo de alegría y celebración. El olor a caña recién cortada, mezclado con el amoníaco y el polvo que levantaban los vagones que transitaban por los callejones anexos a Talas Viejas, resonaban en mis sentidos como cantos de sirena invitándome al gozo y al disfrute. Mis escapadas a Godreau y a Sabatel, ya en bicicleta o a pie son para mi los momentos que mejor definen mi niñez y adolescencia (Sin mencionar que fuiste tú la protagonista de muchos de mis sueños). Todo ese mundo que me pareció mágico y envolvente fueron los cimientos de lo que soy hoy. Pero, como el Apóstol Pablo, una vez crecí y dejé de ver las cosas como las veía antes. Una vez descubrí que mi mundo no era grande como lo imaginaba ni ancho como lo soñé. Ví con mis propios ojos a mi padre cercenarse tres dedos de la mano mientras un capataz casi le echaba el caballo encima para que terminara de achicar el fuego que se había posesionado de una pieza de cana avinagrada.
    $25.00 le dieron por cada dedo y ni un día le pagaron por el tiempo que tuvo que ausentarse del trabajo a causa de lo acontecido. Curiosamente, aquel capataz enfermó de cáncer y mi padre acudió a su lecho para pedirle a Dios por su recuperación.
    Crecí y me documenté. Crecí y como Pablo, dejé a un lado las cosas de mi niñez. Crecí y empecé a preguntarme muchas cosas y a buscar las respuestas donde se encuentran todas las verdades: en la historia. En esa historia ajena a los cruces y vaivenes políticos porque es ciencia corroborable.
    Cada ser humano vive dos realidades: la sentida y la vivida.
    No soy idealista porque el idealismo es engañoso y vive y se multiplica en los espíritus incapaces de plantearse la vida como una realidad totalizadora y transformadora. Una realidad concreta, material y científica. Pero como soy también un ente espiritual, esa otra realidad, la sentida, atesora aquellos hermosos e inefables momentos de “cuando era feliz e indocumentado”.
    Nada de política partidista, amiga Iris, porque el partidismo, el proselitismo político, es la espada que esgrimen los que no tienen argumentos para debatir.
    Si existe otra realidad, fuera de la sentida, idealista, romántica e infantilista, quisiera escucharla para rectificar mi posición o confirmarla.

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  5. Naci en Aguirre y tuve el privilegio iniciar el Primer Grado en la Escuela de Aguirre. Aunque me mude a Salinas antes de terminar ese curso escolar, aun lo recuerdo con mucho amor. Que pena que la politica de hoy dia quiera darle otra imagen a ese momento historico de nuestra patria, que por querer a mis amigos que aqui se expresan, no intento entrar en polemicas idealistas. Ademas, me llevan ventaja en el arte de escribir……. Pero fueron bellos tiempos de compartir, crecer, aprender valores y para nada una historia triste. Con mucho amor y respeto, Iris Margarita.

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  6. Al igual que Edelmiro, soy de los que cree, firmemente, que Aguirre representó un pasado de opresión y una imagen de bonanza que humilla la inteligencia de un pueblo merecedor de mejores recuerdos. Pero no es caprichosa nuestra percepción de Aguirre, la historia, inclusive la oficialista que, como dice bien Sergio, rasga con timidez la segregación y otros males afines, ha hecho acopio de lo que promulgamos, al punto que es de insensatos tratar de contradecirla.

    Muchas fueron las víctimas del troglodismo centralista y si existe un recuerdo romántico de aquel entonces se debe a que, como dijera De Hostos, “Los pueblos más poetisados son los pueblos más tiranizados”. En ese departamento, nuestros creadores, especialmente nuestros poetas, nos han convertido en activos contempladores y distorsionadores de una realidad percibida en el dulce aroma de la caña recién cortada y la mezcla de olores que nos llevan al cañaveral, por lo que no nos permiten percibir el dolor y la tristeza de un pueblo flagelado por los poderosos centralistas, por su sistema de comisarías que los endeudaba irremisiblemente para mantenerlos atados al surco, y sus acólitos los políticos y familias ricas venidas a menos.

    Sin duda, aquel sol que castigaba sin piedad la espalda de mi padre, víctima por partida doble de aquel monstruo devorador de hombres, no era el mismo sol que describía Antonio Ferrer Atilano, por ejemplo, en “Yo soy de allí”. El agua que le comió los pies en su oficio de palero, tampoco guardaba reminiscencias con aquellos arrolluelos que tan hermosamente describía nuestro poeta mayor. Eran dos realidades encontradas. Una, la de Toñito, sentida y otra, la de mi padre, vivida. Pero se impuso en el recuerdo colectivo la de Toñito, no porque lo quiso así él, sino porque así lo quisieron ellos y los historiadores que a sueldo les hicieron su historia.

    Edelmiro tiene tanta razón y está tan claro en lo que dice, como razón tuvo Cristino al decir que “Las estrellas brillan, pero no alumbran”.

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  7. Aguirre para mí es sinónimo de opresión. Solo algunos privilegiados gozaron de la bonanza que produjo el azúcar. Los demás eran poco menos que esclavos. El americano se llevó lo que producía la tierra y transculturó a los privilegiados que hoy son más americanos que puertorriqueños.

    Por lo demás el calendario es, con sus errores, un documento narrativo de una historia triste. Del propio almanaque surge el discrimen rampante que existía en contra de los puertorriqueños en es comunidad salinense.

    Ese Aguirre que vive en mí no lo quiero.

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