Comentando fotografías, 17: La tasación

En la década de 1940 se realizó en todo Puerto Rico una retasación de la propiedad inmueble con propósitos contributivos.  En ese proceso se le tomaba una fotografía a las estructuras para que los tasadores tuvieran un punto de referencia al realizar su trabajo.  De esa manera, se creó un extraordinario acervo de fotografías de época, que lamentablemente desconocemos su paradero. Por diversas razones, algunas personas obtuvieron ejemplares de dichas fotos, una de las cuales presentamos a continuación.  Se trata de una casa que ubicó en la calle Celso Barbosa en la Barriada conocida como La Ciudad Perdida.  Su dueño la conserva con amorosa nostalgia porque presenta la imagen de la casita donde nació.

donde-naci1

 A mediados de la década de 1950 la casita de Panchita Rivera fue reconstruida como se observa en la segunda fotografía.  Esta foto fue tomada unos cuatro años atrás.  Además del cambio de fachada se cambió el techo totalmente a dos aguas de izquierda a derecha.  Luego de este cambio los nuevos dueños tiraron el piso y las paredes en cemento. Fotografías: Colección de Roberto Quiñones.CasaPanchita[1]

9 pensamientos en “Comentando fotografías, 17: La tasación

  1. Como apunta el Licdo. Edelmiro, las escrituras legales son excelentes fuentes históricas que revelan, no sólo la dinámica de la tenencia de la propiedad inmueble, sino también datos genealógicos, geográficos y toponímicos. Estos últimos se ejemplarizan con los nombres anteriores de las calles Monserrate, antes calle del Desengaño, y de la calle Román Baldorioty de Castro, conocida como la calle de la Carnicería.

    Esta última se llamaba así por ubicar ahí la Carnicería Municipal que con el Matadero Municipal eran dos operaciones que manejaban los municipios cuando no existían sistemas de frigoríficos para conservar las carnes.

    Desconozco por qué se conocía a la calle Monserrate como calle del Desengaño, quizás la gente llamaba así a la calle que conducía al cementerio, expresando un sencillo pero profundo pensamiento filosófico: la muerte, al fin y al cabo, nos hace sentir un tremendo desengaño.

    Sería interesante que nuestros lectores que conozcan los nombres originales de algunas calles nos informaran al respecto. En algunos casos podría justificarse el cambio de nombre, en otros caso fue un error injustificado, precisamente porque inrrespeta a la historia y a sus protagonistas. Ese es el caso del cambio de nombres de la Calle Unión y la Calle San Miguel. La primera, símbolo de la historia obrera salinense y la segunda, huella de la historia religiosa y social de nuestro pueblo.

    Me gusta

  2. Sergio, la calle Monserratte se llamaba calle Del Desengaño. La Baldorioty que la cruza se llamaba la Calle de la Carnicería. Datos tomados de escrituras de principios del siglo 20.

    Me gusta

  3. Te adelanto Sergio, tengo un vago recuerdo de cuando se pavimentaron las calles Barbosa y Degetau y también del malecón. No se si sería una pavimentacion original pero si recuerdo algo. Creo igual que tu que existian familias ya establecidas en esta área a fines del siglo 19. Tratare de conseguir una foto de antes del 30 en Fotogrametría. Te enviaré fotos de cuando mamí cambio la fachada.

    Me gusta

  4. Sería interesante si Roberto nos proporcionara una foto de esa estructura tal como es hoy. El comentario de Roberto sobre la casa y su familia para establecer su antiguedad plantea interrogantes sobre el desarrollo del casco de Salinas. Calcula el que la casa tiene unos 150 años, cosa que únicamente podría ser previo a la construcción de las calles de ese sector. Probablemente en esos predios existian casas antes del siglo 20 pero aglomeradas o dispersas sin calles. Parecido a la barriada Borinquen, que hay que averiguar si ya se llamaba asi o era parte de las casuchas dispersas por La Isidora.

    La foto áerea del casco de Salinas de 1930, publicada en Encuentro…al Sur el 8 de agosto de 2009 muestra que a esa fecha existía ya La barrida conocida como La Ciudad Perdida, aunque la calle Degetau no se conectaba con la calle de Ponce.

    Faltaria averiguar cuando se construyeron esas calle, pero cietamente sus trazados como caminos son más antiguos, especialmente la calle del Cementerio (hoy calle Monserrate) que también fue conocida con otro nombre que en este momento no recuerdo.

    La calle del Cementerio conducía hacia los dos cementerios que existian dadas las ideas religiosas prevaleciente antes del Siglo 20. Había un cementerio para los católicos y otro para las personas de otras creencias o ideas, como los masones. Según la tradición oral dicho cementerio estaba contiguo al Cementerio de El Campito, en terrenos que son hoy parte de la Ciudad Perdida. Pero estaban separados por la calle del Cementerio que continuaba como el camino hacia Rio Jueyes y Coamo, através del cual transitaba la gente de ambos pueblos conectando las haciendas y comunidades del oeste de Salinas.

    Por eso con toda probabiidad la parte oeste del casco de Salinas, como la parte noreste donde estan Talas Viejas, El Pueblito y El Patio Ortiz era barriadas con caminos irregulares, es decir sin calles trazadas como las conocemos hoy.

    Tomando como cierto el dato de que Maximina, la abuela de Roberto Quiñones nació en esa casa y sabiendo el año de nacimiento de Maximina, podriamos concluir que ciertamente la casa se remonta a más de 100 años lo que nos permite concluir que la barriada a la que luego se le trazaron las calles y se conoce como La Ciudad Perdida se remonta a finales del siglo 19 o principio del siglo 20. En otras palabras si Roberto tiene actualmente 70 años y su madre tenía 26 cuando él nació y presumiendo que Maxímina tendría al menos 15 años cuando nació la madre de Roberto, entonces esta casa, si en ella nació Maximina debería tener uno 110 años.

    Interesante, ¿no?

    Me gusta

  5. Nací en esa casa hace 70 años cuando mamí tenía 26 años. Con esto quiero confirmar que esa casa tiene más de 150 años y posiblemente más… Ahi nacieron mi abuela Maximina y sus hijos Pepe, Julio, y Panchita. Nacieron también los cinco hijos de Pepe y mi hermano Coco y yo. Dentro de la pobreza extrema que existía logramos crecer y educarnos. La casa aún existe con un cambio de fachada y paredes sustituidas por cemento pero la casa en si es la misma en su interior. La casa fue construida por el carpintero del barrio Don Hilario Gonzalez, quien de hecho construyó practicamente todas las casas de la Ciudad Perdida. Una cosa curiosa fue que esa casa jamás fue pintada hasta que se le cambió la fachada cerca del 1955. Esa casa aguantó los embates de todos los temporales que pasaron y hasta hace pocos años, cuando una de mis hijas la habitaba junto a mamí, aún quedaba un recuerdo del huracán San Felipe, cuando una plancha de cinc que voló del vecindario quedó inscrustada en la puerta posterior de la casa. Esa puerta luego la utilizamos en unos de los cuartos por muchos años más…

    Me gusta

  6. No recuerdo haber visto esa casa. La calle Barbosa es la que comienza en el medio de la Plaza Delicias, de frente a la Iglesia La Monserrate y corre hacia el Oeste en dirección al Malecón. Allá en el Malecón, en la calle Degetau, tiene de frente un edificio de concreto de dos plantas que fue propiedad de don Pepe Melero y donde vive, si es que aún habita esa casa, mi condiscípula Sonia.

    Esta casa de madera con techo de dos aguas probablemente se construyó en la década de 1930 y cuidado si antes, porque en 1930 ya existía la barrida La Ciudad Perdida. Es una casa típica de barriada obrera, generalmente de las que podían financiar los obreros diestros. La Ciudad Perdida es una de esas antiguas barriadas urbanas de obreros diestros o semi-diestros. A estos se les otorgaba un solar municipal para que construyeran su vivienda. Ayer como hoy, el otorgamiento de esos solares dependía de favoritismos políticos. En las décadas de 1920 y 1930 el Partido Unionista y el Partido Socialistas se alternaron el poder municipal en Salinas.

    La casa construida sobre socos, con toda probabilidad para protegerse de las cíclicas inundaciones del Río Abey, tiene un balcón con barandilla de listones en forma de X, muy tradicional de la época. Igualmente la verja de tablas competía en aquellos tiempos con las verjas fabricadas con planchas de cinc. Tampoco faltaba la tela metálica que se nota el frente tapando los bajos de la casa agarrada a los socos. En este caso está rota en varios lugares, eso bajos solían utilizarse como corrales de gallinas. Causa curiosidad los dos perros retratados, obviamente satos y probablemente perra y cachorro. El número que sostiene el muchacho está algo ininteligible, parece ser 025 0 029.

    Quizás Roberto Quiñones, que se crió en La Ciudad Perdida, le dé con jugar en la bolita ese número al tiempo que nos ilustre sobre ese vecindario. También Dante contaba de manera muy interesante la relación entre los vecinos recipientes de solares y sus preferencias políticas de entonces. Calle por calle se pueden ir identificando familias: los Martínez, los Coll, los Cruz, los Carreras, los Quiñones, los Meleros, los Rosas, los González, Los Mattei, los Ocasio, etc. etc. En ese devenir familiar está la esencia de la microhistoria salinense.

    Me gusta

  7. Por la ubicación me parece que la casa está casí al final de la calle Barbosa, antes de la esquina con la Degetau y si es así es tu casa. No digo tu nombre para que tú me digas si o no.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s