Los Limpiabotas / por Edelmiro J. Rodríguez Sosa

 

Preámbulo

A mediados del siglo 20 Puerto Rico comenzaba a modernizarse.  La capital, San Juan, se transformaba y se poblaba de gente del interior del país, muchos de los cuales seguían viaje rumbo a los “niuyores”. En los pueblos, eminentemente agrícolas, se establecían las primeras industrias manufactureras y proliferaban las reparticiones de parcelas. Ese fue el caso de Salinas, habitado mayormente por una masa proletaria semiempleada como cortadores de caña. En sus apiñados poblados o en los cuarteles centralistas se vivía la realidad retratada genialmente por Abelardo Diaz Alfaro en sus cuentos, especialmente Bagazo. Ese municipio sureño, con una larga tradición de lucha obrera, en el que llegó a ganar el Partido Socialista amogollado con los republicanos, fue tierra fértil donde floreció el mensaje del Partido Popular.  La explotación de miles de trabajadores de la Central Cañera de Aguirre había cuajado esa tradición de luchas sindicales desde los años de 1920, pero a pesar de ello, el grueso de sus habitantes estaba sumido en la pobreza.  Las vivencias relatadas por  Edelmiro Rodríguez, el autor en este texto, plasman una parte, ya en su etapa final, de las condiciones sociales en una comunidad cañera, donde la mayoría de la gente era condenada a vivir de casi nada.

SRS

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8 pensamientos en “Los Limpiabotas / por Edelmiro J. Rodríguez Sosa

  1. Pingback: Caribe: Historia de un niño boricua que se convirtió en un adulto ejemplar | ENCUENTRO… AL SUR

  2. “Gracias Sergio por siempre compartir Historia de nuestro pueblo de Salinas. me encanta leer tus posting bien interesantes DTB.”

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  3. Don Edelmiro, a quitarse el sombrero y decirle “Usted” y “Tenga” con este localista y pueblerino artículo. Me llegó a los más profundo de mi ser porque yo también fui Limpiabota, a mucha honra y pase por las mismas cirscunstancias referidas. Bravo y un fuerte aplauso desde mi lectora silla.
    Gumersindo

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  4. Primero debo agradecer a Sergio por traer a nuestra atención una faceta de su hermano, Edelmiro, que era, al menos para mi, totalmente desconocida. Sabía de las muchas destrezas, la de la palabra siendo una de ellas, del amigo Edelmiro, pero no tenía conocimiento de ningún escrito suyo, lo que ahora completa mi admiración al amigo y compueblano por lo que nos une otro poco más.

    Los limpiabotas es un documento importante en la imaginería salinense. Un cuadro valioso de nuestro pasado que gracias a Edelmiro ahora dejó de ser un recuerdo anónimo para convertirse en historia corroborable y en literatura nuestra.

    Con mano firme y sin perder detalles que pintan un momento significativo de nuestro ayer, Edelmiro construye un pasado que se nos vuelve presente al evocarlo.

    Excelente relato. Una caravana de figuras, lugares comunes, sabores inefables, olores y nostalgias que de no ser por Edelmiro quizá se hubiera convertido en olvido.

    Gracias Edelmiro por escribirlo y gracias Sergio por hacernos merecedores de su lectura.

    Un abrazo a los dos,

    Josué

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  5. Gracias a Don Edelmiro y a Edwin por sus escritos. En mi humilde opinión, estos dos escritos son muy interesantes y de alta calidad. Los he leído más de una vez y me he divertido mucho. Yo fui limpiabotas por tan solo un día. Eso fue debut y despedida. Güisin y Yo compartíamos la caja de limpiabotas y nos fuimos de casa en casa buscando clientes. El abuelo de José Lechona nos dio tres pares de zapatos para brillar. El problema fue que uno de los pares de zapatos era brown y nosotros solo teníamos betún negro. Bueno, Güisin le metió anilina negra y betún negro a los zapatos brown. El resto del cuento se lo podrán imaginar. Debut y despedida.

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  6. Muy intersante Sergio,yo le doy cinco estrellas a este ensayo porque Edelmiro, con respeto Don, enfoca momentos cruciales de una frontera entre lo que era el Salinas del ayer con el cambio del rock and roll de los 65. En su epoca describe en carne propia los cambios sociales y culturales del momento. Como menciona, muchos de los lideres fueron limpiabotas y fueron protagonistas de nuestra historia salinese, ya que se encontaban en el mismo corazon del pueblo y mas cerca de la gente.

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  7. Ciertamente es verdadera historia, Edwin. La historia cotidiana que vive la gente común, más allá de los que ostentan poderes políticos y económicos. En este artículo, escrito por Edelmiro y fruto de sus vivencias como limpiabotas, se capta una realidad, que susciste de otras formas en nuestro país. Como dice el autor, fue una época de estrechez material, poca educación, falta de atención médica, explotación de los obreros, en fin, una época de desgarradora injusticia social. Pero como sugiere el escrito, aun dentro de los conflictos interpersonales que provoca la pobreza material, siempre surge la bondad, y en ultima instancia aflora la solidaridad para que brille la esperanza.

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  8. Esta es la verdadera historia de la muchedumbre de Salinas, es el pueblo en carne propia. De los personajes que acabas de mencionar eran el alma y el corazón del pueblo. Era donde se daba a conocer a Salinas, alma y corriente sanguínea. De mis tiempos: Jalata, Coquito, Nane, los guelito de los solares, Monkey, etc, etc. Como mencionas ya tenían sus esquinas seguras y la más famosa era la del frente a Blas Bouno. Yo por no salir con los ojos hinchados brillaba Zapatos a domicilio, pues era muy pequeño.

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