Tarzán

por Roberto Quiñones Rivera

En esta etapa de la pandemia, en donde ha sido necesario mantenernos en cuarentena por orden ejecutiva, el tiempo se ha ido ampliando y uno ha tenido que pensar en que cosas podría utilizar el mismo.  Con el dilema entre si desordeno lo recogido antes, para arreglarlo de nuevo, o dedicarme a sacar viejas películas, que ni me acordaba que tenía, me decidí por esto último.

Buscando cuál sería la apropiada se apoderó en mí el niño interior que todos cargamos y que de vez en cuando aflora para rescatarnos de la indecisión. Fue entonces que decidí regresar a la época en que solía ir al Teatro Monserrate a ver las películas de Tarzán, el hombre mono.  Hice gestiones de inmediato con mi concuñado Nandy y este me prestó la colección de las películas de Tarzán firmadas por Johnny Weissmuller, el legendario actor que protagonizó a Tarzán, y comencé a verlas en el mismo orden que fueron firmadas.

Pero peleando con el niño interior que quería que me sentara a verlas de inmediato, el ratón de bibliotecas que también tengo me dijo lo contrario, este me dijo: documéntate primero sobre todo lo relacionado con Tarzán y las disfrutarás desde otro ángulo ya que tú eres fanático de la literatura y Tarzán, hoy día, es uno de los personajes de la literatura que más veces ha sido llevado a la pantalla basándose en la inmortal obra de Edgar Rice Burroughs. Para esto tuve primero aprender a “googlear” y he logrado conseguir muchísima información a través de las redes que les quiero compartir.

Para empezar, el personaje de Tarzán tiene más de 100 años de haber sido concebido por la pluma del escritor Edgar Rice Burroughs en forma de novela en el 1912. Luego este personaje es adaptado en cómics, así como el cine y la televisión.  Tarzán se convierte de ahí en adelante en uno de los personajes de la literatura más veces llevado al cine.

En el 1918 se firma la primera película de este personaje en la época del cine mudo. Es la historia del hijo de una pareja de aristócratas escoceses que fueron, abandonados con su pequeño niño en la selva africana a finales del siglo 19, tras un motín en el barco en que viajaban.  Los padres mueren y el niño es criado por una manada de simios llamados mangani y estos en la fantasía del lenguaje animal, le llaman Tarzán que en mangani significa “piel blanca”.

Luego de que Tarzán ya convertido en el Rey de la Selva, llega a la selva un safari en búsqueda del cementerio donde llegaban los elefantes a morir para obtener el marfil.  En el grupo estaba una joven, también aristócrata, llamada Jane Parker, de quien Tarzán se enamora.  En la trama de la película Jane abandona el Safari y convive con el hombre mono.  Esta película era muda y por supuesto no se podía apreciar el grito que en la novela se describía como “el grito de victoria del simio macho.”

En el año 1932 Johnny Weissmuller protagoniza la película “Tarzán de los Monos” basándose en la novela del 1912, pero esta vez con sonido en donde se aprecia el famoso grito en voz del propio actor, convirtiéndose ese grito de Tarzán en uno de los sonidos de Hollywood más conocidos y emblemáticos.

En esta primera película de Weissmuller entra también en acción su compañera Jane, como mencioné anteriormente, pero hubo una intervención contra los productores de la película a la que le aplicaron el “Código Hays ” (código impulsado por moralista que imponía, una serie de reglas restrictivas, que se podía ver en la pantalla y que no).   Este Código fue aplicado a la película debido a que en la trama Tarzán y Jane convivían sin ser casados.  Los productores entonces ponen a Tarzán construyendo una vivienda separada para Jane.  También este grupo interviene indicando que la pareja no puede aparecer con un hijo propio, como fue escrito en la novela, y obliga a la producción a cambiar el libreto en donde el hijo de Tarzán es adoptado a causa de un accidente aéreo en donde el único sobreviviente es un niño que la pareja rescata y cría, llamándole Boy.

También obligan a la producción a eliminar la escena donde Jane aparece desnuda nadando junto a Tarzán. (Se quejaron religiosos conservadores, madres indignadas por la supuesta inmoralidad) pero prevalecen los productores porque la FCC no existía cuando se firmó la misma, pero estos voluntariamente determinaron retirar la escena por deferencia a los que criticaron la escena.

Para finalizar mi escrito les informo que Johnny Weissmuller, luego de interpretar doce veces al personaje junto a Jane, abandonó el cine en los años 1950 debido a que su estado de salud se afectó por dos derrames cerebrales ocurridos entre el 1976 y 1978.  Murió a los 80 años en un hogar geriátrico donde la demencia y locura se apoderaron de su mente.  Creyéndose todo el tiempo que era verdaderamente Tarzán se pasaba emitiendo su famoso grito.

 

Comentando fotografías: Enfermeras practicantes en el Hospital Municipal de Salinas

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Esta fotografía pertenece a la colección de Maritza Ledee Rivera. Le fue dejada en herencia hace 25 años por la fenecida enfermera Norma Navarro.

Al parecer se trata de una ceremonia de entrega de cofias a estudiantes de enfermería práctica.  La ceremonia se llevó a cabo en el Salón de Asamblea de la alcaldia. Fue durante la administración de Társilo Godreu Ramos, Silito, que fue alcalde de Salinas durante los años 1961-1976. Era entonce gobernador Luis Muñoz Marin.   Quiere decir que esta actividad se celebró  entre 1961-1963, puesto que en enero de 1964 Roberto Sánchez Villella asumió el cargo de gobernador.  Fueron los año en que los servicios de Salud  eran totalmente gratis.  De ese sistema unicamente sobrevivió a la privatización el Centro Médico de Puerto Rico.

En la fotografía hay 24 personas distribuidas en tres filas.  Si usted puede identificar alguna indique de izquierda a derecha el número de la fila y el número que dentro de esa fila le corresponde a la persona, ejemplo:

Recuerde contando de izquierda a derecha

Fila 1, número 5: Nombre de la persona

En la bahía de Cataño:  fragmento de Anecdotario

por Josué Santiago

 

Camino a Río Piedras, viniendo de Salinas, cometí un error que me llevó a una terraza, en Cataño, a orillas de la laguna.

Bajé del vehículo a pedir dirección y tomar una cerveza.

Una pareja de ancianos y un joven de mi edad, entonces, sentados alrededor de una mesa, captó mi atención.

Apenas hubo terminado el mechero su explicación de cómo retomar la ruta que me llevaría a mi destino, le pregunté si el caballero alto y moreno era Davilita.

-Si -me contestó- y la dama que lo acompaña es la viuda de don Plácido Acevedo.

-Sírvales un servicio de lo que sea que estén tomando -le dije.

Al poco rato estaba entre ellos compartiendo de tan grata compañía.

Davilita y la viuda de Plácido Acevedo conversaban de su tiempo. De Pedro Flores y Rafael Hernández. De la enorme rivalidad que existió entre ambos. De sus pequeñeces humanas…

Por aquello de añadir mi granito de arena a la conversación, mencioné a Sylvia Rexach, nuestra gran compositora.

–¡No sea ignorante -me soltó a quemarropa el hombre cuya voz inmortalizó tantos temas de los dos genios de la canción popular puertorriqueña (Rafael Hernández y Pedro Flores)-, cuando se habla de planetas, los meteoritos y los cometas no forman parte del diálogo!

Me sentí casi tan perdido, como el joven aquel que entretenía a la que un día compartió lecho con el autor de Boda gris.

©JSC

 

Huerfana en tiempos de pandemia / por Virgenmina Sosa, Tilita

Dicen que con lágrimas se pasa la vida. 

Surgen cuando sufres,

surgen cuando ríes.

Cuantas veces se conmueve

tu fibra espiritual. 

Dicen que las manitas de los huérfanos

irradian el frío de la muerte

la sombra misteriosa

que reparte soledad

cuando levanta vuelo

el amor maternal.

Dejando tras de sí

llantos de orfandad.

SRS

Comparto con ustedes el relato que hace mi madre, Tilita Sosa, de su recuerdo cuando la pandemia de influenza de 1918 la separó de su madre para siempre.  Homenaje a mi madre en la eternidad de la existencia.

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Comentando fotografias: Grupo de Maestros de Salinas

 

De la colección de la maestra Gloria Dones compartimos esta fotografía que calculamos fue tomada entre 1955 a 1965.

Si alguien sabe el dato sobre la fecha de la foto y los nombres de los maestros que aparecen en ella agradecemos lo indiquen para que queden grabados para las posteriores generaciones.  En la foto aparecen once maestros.

Sentados:

1. Frank Ortiz

2. Serafín Pabón

Primera fila

3. Monserrate Hernández

4.

5.

6. Melanía Rivera ???

7,

Segunda fila

8.

9. María Luisa Arroyo

10. Esteban Pérez

11.

Todos de izquierda a derecha.

Tambien seria interesante saber si la foto fue tomada en la Escuela Román Baldorioty de Castro o en la Escuela Guillermo Godreau, dos edificios escolares que se encuentran abandonados como planteles escolares actualmente.

Si usted posee alguna foto que enriquezca esta serie dedicada a los maestros pueden optar por enviarlas para incluirlas.

 

A mi bisabuela María de la Paz Santiago, que veló por mi niñez

(Mi primer poema, escrito en mayo 20 de 1922, el día de su muerte)

por Panchito Meléndez

 

 

 

 

 

 

Tristes evocaciones, amargos recuerdos

Que hacen presa a mi pobre corazón…

¿Por qué me asedian? ¿Por qué me hacen llorar?

Triste empeño, tendré que recordar el pasado

y el alma se marchita.

Mi pobre, mi adorada madrecita

se quejaba y en dolor se retorcía;

la fiebre maldita, su cuerpo consumía;

la fatiga y el delirio la apresaban.

“Acércate” …, me dijo con voz entrecortada,

“se que muero, mi vida es ya acechada

por la parca y el dolor…

Y siento morir, con el ansia de recibir

un beso de tus labios, que me aliénate”.

Me acerqué, sin vacilar, besé su frente

y al contemplar su figura maternal

vi llegado el momento fatal…

Ya era presa de la traidora muerte.

Sepulturero, aquí en un rincón del cementerio

yacerá en su tumba,

te suplico que la cubras de flores cada día

para yo regarlas con mi llanto.

No oses jamás, con tu duro pico

perturbar su sueño maternal.

Sepulturero, escuchad mi súplica…

No molestes a mi pobre madrecita,

aprende a amarla, como yo la quiero:

Sin amor fugaz,

ara yo alejarme

cubierto de hastío,

Adiós madrecita,

Adiós corazón mío,

ya que no despiertas

descansa en tu PAZ.

 

 

© 1922 Francisco (Panchito) Meléndez

Del libro: Paréntesis (Poemas)

Impreso en Guayama

1969

Miedos apocalíticos / por Roberto Quiñones Rivera

A mí me pasa cada cosa…  Como tengo tanto tiempo libre para hacer y deshacer, anteayer me dio por seguir la página de Facebook del Jíbaro Moderno en la cual había “posteado” un mensaje que trataba el tema de una niña que contaba haber recibido un mensaje de Dios. Decía que Dios le hablo advirtiéndole a la humanidad que el día 21 de abril de 2020, es decir hoy cuando escribo, aparecería una nube oscura de humo sobre los cielos del mundo que causaría la muerte instantánea al que estuviera fuera de su casa.

Yo creo en un Dios vivo y respeto todo lo que sobre este tema se trae al publico y aunque de momento me resultaba algo fuera de lo común, pues como estoy en casa a causa del coronavirus, me dije, me quedo tranquilito y bajo techo todo el día por si acaso.

Pero, resulta que no contaba con que el gato Negri iba con sus maullido a recordarme que necesitaba que lo alimentará. Salí fuera de la casa con ese propósito y en el preciso momento que estoy en esa operación, miro una grisasea “humareda” sobre mi y sin pensar un segundo salí corriendo para evitar ser víctima de lo vaticinado. Cuando caigo en tiempo, observo por la ventana a mi vecina tratando de controlar el fuego de su barbacoa … y a mi gato Negri reclamándome que aún no le había terminado de servir la comida.

Roberto Quiñones Rivera, 21 de abril de 2020.

 

¿Cuál es el propósito del coronavirus?

por Víctor Alvarado Guzmán, Comité Diálogo Ambiental

Recientemente conversé por celular con mi amiga María de Lourdes Santiago Negrón. El diálogo fue breve, pero en un momento dado llegamos al tema obligatorio: el coronavirus. Ella me hizo una pregunta que me impactó: ¿Cuál es el propósito de todo esto?

Confieso que, en estas tres semanas de distanciamiento solidario, no había pensado en el propósito de esta pandemia mundial. Aquellos que creemos firmemente en la divina providencia, en mi caso como cristiano y católico, tenemos la obligación de buscar el propósito de las situaciones adversas. Si todo tiene un propósito, hay que descubrir cuál es.

Por eso la pregunta de María de Lourdes fue como un rayo que despertó mi ser espiritual y me obligó a reflexionar más sobre mi respuesta en ese momento: luego de 3 a 4 segundos de silencio tras su pregunta, mi contestación fue: “el ambiente está contento con el coronavirus”.

Aire limpio, salva vidas

La primera “contentura” del ambiente que vimos a través de imágenes satelitales publicadas por la NASA y la Agencia Espacial Europea, fue que la calidad del aire mejoró inmensamente.

Un informe del Ministerio de Ecología y Medio Ambiente de China detallaba que el número promedio de “días de aire de buena calidad” aumentó en un 21.5% el pasado mes de febrero, durante la férrea cuarentena en ese país.

China es un país sumamente contaminado, especialmente por la cantidad de plantas de carbón que utilizan para generar energía. En ese país, las mascarillas no son utensilios extraños, pues hay días que tienen que utilizarlas para poder salir a la calle debido a la contaminación del aire.

La limpieza atmosférica documentada en China, ya se ve en otros países.

En la India, luego de 30 años, los Himalayas son visibles a 200 kilómetros de distancia; en España, la ciudad ha reducido la contaminación atmosférica hasta en un 35% y  en Italia, hay una tendencia a la reducción gradual de las concentraciones de dióxido de nitrógeno de aproximadamente 10% por semana.

El National Geographic publicó un artículo titulado El Planeta: el principal beneficiado por el coronavirus, en el cual segura: “El descenso de la cantidad de desplazamientos en vehículos a motor, la disminución de la producción industrial y el consumo se traduce en menos contaminación, aguas más limpias y cielos más claros. Desde China hasta Venecia, Barcelona o Madrid, estos son algunos de los efectos secundarios positivos de la crisis sanitaria”.

Tomemos en consideración que más de un millón de personas mueren anualmente en China por causa de la contaminación de aire, y se estima que en Estados Unidos la cifra es de unas 100,000. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la cifra global asciende a unos 7 millones.

François Gemenne, director del Observatorio Hugo de la Universidad de Lieja en Bélgica, que estudia las interacciones entre los cambios ambientales, la migración humana y la política, dijo que al final de todo esto, el número de muertos por el coronavirus sería mucho menor que las víctimas por la contaminación atmosférica, según un reporte de CNN.

Sería importante poder documentar cuánto mejora la salud de los residentes que viven cerca de la autopista de Caguas a San Juan, en estos días sin tapones.

Al final, resulta interesante pensar que dos de las consecuencias del coronavirus son: un aire más limpio y más personas salvadas de las que pueda perjudicar.

Ambiente en libertad

El planeta envía otros mensajes que muestra su júbilo ante la libertad alcanzada por el alto obligatorio del efecto humano en sus hábitats.

La increíble imagen de las aguas cristalinas y el regreso de especies marinas a los canales de Venecia, delfines en las costas de Italia y Cartagena (Colombia), patos salvajes en las fuentes de Roma y miles de tortugas, algunas en peligro de extinción, naciendo tranquilas en las playas de India y Brasil.

Puerto Rico no es la excepción. El avistamiento de 5 manatíes juntos en la Laguna del Condado o la gran cantidad de peces de colores nadando en aguas cristalinas en Cayo Auorora, en el municipio de Guánica, llama la atención de esta manifestación espontánea de la naturaleza.

La redención de la Creación

Estos resultados de la batalla entre la vida y la muerte, entre la destrucción y la creación, me hacen recordar el pasaje bíblico de Romanos 8, 18-23:

“Porque estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros. Pues la ansiosa espera de la creación desea vivamente la revelación de los hijos de Dios. La creación, en efecto, fue sometida a la vanidad, no espontáneamente, sino por aquel que la sometió, en la esperanza de ser liberada de la servidumbre de la corrupción para participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto. Y no sólo ella; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, nosotros mismos gemimos en nuestro interior anhelando el rescate de nuestro cuerpo.”

El ser humano ha sometido a la creación o ambiente a su vanidad, corrupción y destrucción por demasiado tiempo. Hemos ensordecido ante el constante gemido de la naturaleza, que nos recuerda constantemente que vivimos juntos en esta “Casa Común”, como la llama el Papa Francisco. Cuando afectamos el ambiente y le hacemos gemir, nos destruimos nosotros mismos y somos artífices de nuestros propios gemidos.

Recuerdo cuando participé en los actos de desobediencia civil para sacar a la Marina de Guerra de Estados Unidos de Vieques.

La primera vez que fui al Campamento Gilberto Concepción de Gracia del Partido Independentista Puertorriqueño, el área estaba devastada. Un lago sin agua repleto de municiones y desechos de bombas, no había flora ni fauna, terrenos quemados y destruidos. Tres meses después regresé: el lago tenía agua, había flores y mariposas, y hasta encontramos 5 patitos que ayudamos a reunir con su madre. Todo era distinto.

En estos momentos de la presencia del coronavirus, la vida silvestre está tomando un respiro sin la presencia de seres humanos, temerosa de que nosotros no aprendamos, sigamos sin escuchar y, después de la pandemia, volvamos al mismo camino sin salida.

Gracias a la llamada de una amiga descubrí el propósito del coronavirus: dar ánimo a ecologistas y activistas que luchan por proteger el ambiente, pues la realidad es que el cambio climático mata a más personas cada año que este nuevo virus.

Además, nos ha mostrado que, independientemente del impacto final de esta crisis, reducir la contaminación es posible.  Podemos lograr grandes transformaciones en nuestro planeta, gracias a la acción solidaria y comunitaria. Todos somos parte de la Creación.



Víctor Alvarado Guzmán, 2020

La educación en tiempos de terremotos y pandemia

La educación en tiempos de terremotos y pandemia
Por: Yanina Moreno Febre
Maestra y Educadora comunitaria

Yanina%2BMoreno%2BFebre%2Bofreciendo%2Bclases.jpgEl año 2020 comenzó con terremotos y frecuencias sísmicas en el área sur de Puerto Rico, que nos sacudieron, nos movieron el piso y nos sacaron de las casas. Unos aun duermen en la calle y otros perdieron sus negocios o trabajos.

Esos primeros días luego del terremoto del 7 de enero de 2020, en los hogares, reino la tristeza, el miedo, el desaliento, la incertidumbre. En esta situación, fueron los niños los más afectados porque no entendían lo que estaba pasando.

Algunas comunidades y campamentos lograron levantar escuelas alternativas, donde se llevó a cabo el proceso de enseñanza aprendizaje, pero en un ambiente diferente. El objetivo era que aprendieran en un ambiente de tranquilidad, de amor, libre de preocupaciones y permitiéndole la libertad de tener actividades de esparcimiento y de fortalecer su salud emocional.

La vida en comunidad, junto con la creación de estos espacios fue lo que, a muchos de nosotros, nos ayudó a sobrellevar esta experiencia tan difícil. Fue reconfortante ver a los niños reír, divertirse y jugar libremente en los espacios abiertos en que nos reuníamos.

No habíamos vuelto a la “normalidad” cuando ya escuchábamos sobre el COVID-19. En varias semanas se convirtió en pandemia. Luego de reportarse los primeros casos en la isla, nos llaman al aislamiento social colectivo. Algunas escuelas habían reiniciado clases, otras ni tan siquiera se habían reencontrado. Nuevamente se interrumpe el proceso educativo pero esta vez nos piden que ofrezcamos los cursos a distancia.

Indiscutiblemente, ninguno de los componentes del proceso estaba preparado para manejar esta situación. Esta nueva realidad trae consigo nuevos retos. Aquí menciono algunos de ellos.

• Motivación: En momentos como estos, son los maestros los que tienen sobre sus hombros la gran responsabilidad de darle esperanza a los jóvenes, motivarles cada día e incentivarles a que sigan preparándose, educándose para poder entender las circunstancias que estamos viviendo y poder levantar nuestro país. Para poder alentar a otros, tenemos que primero automotivarnos. Muchas personas tratan de desalentar la labor que realizamos, algunos incluso dicen “los muchachos no van a aprender nada en este tiempo”. Mi experiencia ha sido distinta. Los estudiantes han mostrado gran interés en aprender nuevas destrezas, trabajar con nuevas herramientas y plataformas digitales. Aun así, reconozco que no todos se sienten cómodos con esta nueva modalidad y es parte del reto que tenemos de buscar alternativas.

• Comunicación: El ser humano en su naturaleza prefiere vivir en comunidad; hablar, reír, jugar, compartir con otras personas. Cuando enfrentamos un aislamiento social impuesto, la educación debe ser la herramienta de mantenerse conectados unos con otros. El reto es como lograr esa comunicación cuando no todos los maestros, ni todos los estudiantes tienen los recursos para lograr dicha comunicación o lograr que esta sea efectiva. Aquellos que no tienen dispositivos electrónicos para impartir o recibir educación a distancia y deben mantener el aislamiento social, ¿qué opciones tienen?

• Falta de materiales: la falta de planificación por parte del gobierno y de las autoridades del sistema educativo en Puerto Rico les cambiaron la rutina a las familias puertorriqueñas de un día para otro sin darle oportunidad a prepararse para tener la escuela en la casa. Muchos estudiantes no tienen los materiales educativos necesarios para realizar las tareas que se le asignan.

• Nueva tecnología: Dentro de los retos que enfrentamos los maestros en el aislamiento social están los pocos recursos que tenemos. No todos los maestros o estudiantes cuentan con los recursos tecnológicos para poder trabajar el proceso de enseñanza a distancia. Y aquellos maestros que llevan más tiempo en la docencia y que no han sido adiestrados para trabajar con las plataformas digitales y la nueva tecnología que se está recomendando están en desventaja.

• Tiempo que toma preparar el material: Aquellos que, si hemos podido trabajar con algunas herramientas tecnológicas, nos damos cuenta cuanto tiempo y esfuerzo requiere preparar el material didáctico en una plataforma digital para que llegue lo más simple y sencillo posible. Aun así, no siempre logras ser efectivo o no todos los estudiantes lo entienden de esa manera. No todas las personas aprenden de la misma forma y la educación a distancia limita la experiencia de poder integrar otras formas de enseñanza como lo son los manipulativos, que tanta utilidad tiene en clases como matemáticas. Si quieres ayudar aquellos estudiantes que no entienden el tema, entonces requiere mayor esfuerzo y tiempo.

• Contacto visual y lenguaje corporal: Puedes enviarles el material didáctico y tareas por correo electrónico o por algún medio de comunicación digital pero que hacemos cuando el estudiante no entiende el material y tienes que explicarle paso a paso, sin poder verle y distinguir mediante el lenguaje facial o corporal si el mensaje está llegando. Algunos son más comunicativos y te avisan que no están entendiendo, pero otros se quedan callados y no sabes cómo llegar a ellos. Esta situación es frustrante.

• Buscando soluciones para intentar llegar a los estudiantes, requiere que el maestro sea creativo e innovador, pero esto cuesta. Cuesta tiempo, horas de sueño, buscar alternativas que hasta ahora eran desconocidas, agotamiento mental y físicamente.

• Currículo: Ahora más que nunca el material debe ser pertinente a la realidad que se está viviendo. Uno de los problemas mayores que enfrentamos los educadores con los jóvenes es que ellos no encuentran pertinencia en lo que están aprendiendo, solo es información acumulada como si fueran computadoras. En algunas ocasiones, te encuentras un estudiante que pregunta: ¿para qué vamos a usar eso en la vida real? Ellos sienten que la información que reciben no le sirve para resolver los problemas o situaciones cotidianas que deben enfrentar. Debemos revisar los currículos y hacerlos más pertinentes a la situación actual. En ocasiones, esto requiere que se eliminen lecciones, añadir otras y/o alterar el orden en que se discuten los temas y destrezas.

¿Cómo llevar el proceso de enseñanza dentro de todo este panorama?

La labor del maestro no es solo impartir la enseñanza de nuevas destrezas o conceptos, es mucho más. Es ese contacto con las necesidades sociales, emocionales y hasta económicas de nuestros estudiantes. El rol de los educadores es crítico en este momento. No por lo que puedan enseñar, pero si por las experiencias positivas que puedan ofrecerles a sus estudiantes.

Más allá de si se logra enseñar las destrezas del curso, nuestros estudiantes necesitan alguien que se preocupe por ellos y les deje saber que estamos juntos en esto, que nos tenemos y les dé esperanza de que saldremos adelante. Ver la oportunidad en medio de la crisis, nos da esperanza. Oportunidad de mejorar y exigir mejores condiciones para el proceso, de evaluar nuevos métodos de enseñanza y otras maneras de presentar el material.

La educación en tiempos de crisis es un acto de valentía, de resistencia y de amor que muchos estamos asumiendo con el corazón en la mano, dispuestos a darlo todo para levantar nuestro país una vez más.


Enviado por Víctor Alvarado Guzmán del El Patriota del Sur

Comentando fotografías: la Paper Mate / por Roberto Quiñones Rivera

En Salinas hace varias décadas atrás se estableció una industria en donde su producto final era los famosos bolígrafos “papermate” . Esa industria estaba fuera de liga en su época. Tenían trabajando a sobre 500 personas en un momento. Su paga a los empleados superaban por mucho a otras industrias localizadas en el país y los beneficios marginales eran extraordinarios. En sus fiestas de Navidad abundaban regalos como neveras estufas para rifarse entre los empleados. La fiesta era con orquestas reconocidas. Al llegar el momento de tener que cerrar , porque el gobierno no quiso construir un acceso adecuado para llegar a sus facilidades, toda aquella persona que quisiera seguir trabajando con la empresa les ofrecieron trabajo en sus facilidades en California y fueron muchos los salinenses que aprovecharon esa oportunidad. Acompaño tres fotos que se explican pos sí misma de la época de oro de la Papermate en nuestro pueblo.

Dando seguimiento a la Paper Mate encontré en mis recuerdos esta revista que circulaba a los empleados de la compañía en Santa Mónica. La joven, identificada aquí como Mercedes David, utilizando apellido esposo, es nuestra siempre bien recordada amiga Mercedes Rosado, hermana de Guillermo Rosado y de mi respetada Comadre Elsa Rosado madre del tronco de las Farmacias Pabón , Don Iván Pabón (RIP). Acompaño foto de parte del personal que laboraba en Salinas.