De nada me arrepiento / José Manuel Solá

Dentro de dos meses, es decir, el 1ro de agosto, si es que llego a allá, estaré cumpliendo 73 años, bien o mal vividos, no sé. Pero, vividos; a veces con las primaveras y los dulzores de amores que perdí en algún recodo de mi ruta y otras veces saboreando el amargor del vino derramado por los golpes inesperados del camino. Pero, en fin, vividos. Esto es la vida, queramos o no.

Estas palabras las escribo pensando en los amigos que tal vez estarán preguntándose “…¿qué será de la vida del Solá?…” Y anticipando mi gratitud por el pensamiento o la preocupación con que me piensen, sea cual sea el matiz de ese recuerdo.

Ya no escribo nada a pesar de que escribir ~sobre todo poesía~ siempre ha sido mi pasión. O mi maldición, ¡quién sabe!, pues lo cierto es que la poesía, la palabra escrita, me trajo amistades esenciales, celestes, que nunca olvidaré. También me dio a conocer miserias humanas que, bah, no valen nada como tampoco vale la pena dedicarles dos minutos de recuerdo y por eso las descarto de inmediato. En el camino de la vida y sobre todo a esta edad, uno va aprendiendo a reconocer quiénes son los sinceros; los que no lo son, caen, más temprano que tarde en la mediocridad de la hipocresía y terminan odiándose a sí mismos porque saben lo que son y saben que no pueden cambiar.

Pero, bueno, decía que ya no escribo ni leo. Ni siquiera leo el periódico, que se amontona sobre una mesa hasta que Doña María los echa a la basura. Sí, hay un pequeño proyecto que comencé hace más de un año bajo el título de “Bajo la luna del camino viejo”  y que he dejado “por ahí” a pesar de que ya estaba hablado con un amigo editor. Es posible que en algún momento finalmente le dé el visto bueno, por no dejar que el esfuerzo se pierda. Si finalmente lo hago, les dejaré saber.

Pero ahora, sencillamente me despido de todos. No, no es que tenga en agenda morirme pues no deseo morirme. La muerte… a la “pelona” yo no le tengo miedo pero es algo que no me simpatiza. Amo la vida como amo el agua fría y como amo la luz. Como amo el haber aprendido a creer en la posibilidad de la existencia de Dios.

Tan sólo me despido pues estoy tan apaleado en la salud que no quiero seguir abrumándolos con mi situación. Y quiero que cuando llegue el día definitivo me recuerden como he sido: alegre cuando era inevitable reir y cantar y también riendo cuando tenía razones para llorar.

Y quiero que recuerden que no, no me arrepiento de nada. Esto es lo que hay.

Josémanuel  /  23 de mayo de 2017.

Las cenizas de carbón sí son tóxicas

Comunicado de prensa

¡Confirmado!…cenizas de carbón sí son tóxicas, afirma el secretario de Salud

Sin excusas para aprobación de proyectos contra las cenizas

San Juan, Puerto Rico – El secretario del Departamento de Salud, Dr. Rafael Rodríguez Mercado, aseguró que las cenizas de carbón contienen elementos tóxicos y que el almacenamiento y disposición de los mismos puede amenazar la salud humana.

Las expresiones del titular de Salud se presentaron en una vista pública de la Comisión de Salud Ambiental y Recursos Naturales del Senado, que evalúa tres proyectos que buscan prohibir el depósito de los residuos de la combustión de carbón en Puerto Rico.

En su ponencia, el Dr. Rodríguez Mercado dijo que, desde el punto de vista médico, existe abundante evidencia de los efectos causados por una exposición indiscriminada a los contaminantes del carbono. Añadió que los contaminantes producidos por la combustión del carbón actúan sobre el sistema respiratorio causando una variedad de efectos adversos sobre la salud.

“Está aceptado el hecho de que los residuos de la combustión del carbón en su forma de ceniza tienen efectos detrimentales para enfermedades cardíacas, cáncer, enfermedades respiratorias (asma, enfermedad obstructiva del pulmón) y accidentes cerebro-vasculares”, aseveró.

Este dato corrobora el testimonio del Dr. Gerson Jiménez Castañón, director médico del Hospital San Lucas de Guayama, quien en vista pública celebrada en febrero pasado, citó varios estudios científicos que establecen la alta incidencia de ciertas enfermedades entre los guayameses, y que están relacionadas con la contaminación con metales pesados.

“La incidencia de cáncer de próstata más alta de Puerto Rico está en Guayama”, afirmó entonces Jiménez Castañón, quien también puntualizó que en ese municipio, donde está establecida la carbonera AES, los niveles de cáncer se dispararon entre 2009 y 2011, y que los problemas respiratorios son comunes y severos.

La ponencia del departamento de Salud también concluye que los ciudadanos que habitan áreas aledañas a las empresas emisoras de ceniza volante y los que residen cerca de los vertederos donde se depositan, están potencialmente expuestas a productos químicos, como resultado de la inhalación del aire contaminado.

Un estudio realizado en el 2016 por Estudiantes del Programa de Maestría en Salud Pública de la Escuela Graduada de Salud Pública, del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, realizaron un estudio epidemiológico en las comunidades de Puente Jobos y Miramar de Guayama, cercanas a la carbonera de AES, el cual determinó que el asma severa en niñ@s, los abortos espontáneos, la urticaria y la bronquitis crónica tienen una incidencia de 6 a 9 veces mayor en estas comunidades.

También en el 2016, se realizó un estudio de aire llevado a cabo en la comunidad de Tallaboa-Encarnación de Peñuelas, comunidad cercana a los vertederos que recibieron cenizas de carbón, encomendado por la corporación sin fines de lucro Desarrollo Integral del Sur (DISUR), a través de su proyecto de justicia ambiental “Pulmones Saludables, ¡Ahora!”. Entre los hallazgos de mayor preocupación descubiertos en el estudio, realizado por Denny Larson, Director Ejecutivo del Community Science Institute – CSI for Toxic Crime Investigation, con sede en California, se encontró altas concentraciones de hierro y calcio, típicamente encontrados en las cenizas de carbón.

Para Manolo Díaz, portavoz del Comité Pro Salud, Desarrollo y Ambiente de Tallaboa, el secretario de salud se contradijo en su ponencia. “El secretario acepta que las cenizas son tóxicas y peligrosas, pero después dice que no se puede confirmar de forma científica o empírica que haya un riesgo directo a la salud. Lo que pasa es que el Departamento de Salud no puede ni confirmar ni descartar el riesgo porque ellos no han hecho ningún estudio al respecto. No es que no haga daño, es que ellos no han hecho su trabajo”, señaló Díaz.

Por último, Víctor Alvarado Guzmán, portavoz del Comité Diálogo Ambiental de Salinas, censuró las expresiones finales del senador Carlos Rodríguez Mateo, presidente de la Comisión de Salud Ambiental. “Al parecer Rodríguez Mateo no estaba pendiente, no entendió la ponencia o ya tenía un libreto escrito. ¿Cómo él va a decir que quedó establecido que las cenizas no hacen daño, cuando el secretario de Salud detalló la peligrosidad de las mismas?. Vergüenza le debe dar que por su irresponsabilidad, cuando fue alcalde de Salinas, cientos de familias salinenses fueron expuestas a los efectos nocivos de las cenizas, cuando permitió el depósito de miles de toneladas de esa basura radioactiva en nuestro pueblo”, expresó Alvarado.

“Ante la aceptación de que estas cenizas son tóxicas y peligrosas a la salud, se hace imprescindible, y el senador Rodríguez Mateo no tiene ninguna excusa, bajar inmediatamente a votación un proyecto de ley para prohibir estos residuos, y que el gobernador tome pasos concretos, aprobando una Orden Ejecutiva, para establecer firmemente la política pública de sacar fuera de nuestra isla ese desperdicio”, terminó diciendo el portavoz ambiental.

Victor Alvarado Guzmán

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San Romero de América / Lucia Cruz

Desde que intento hacer uso de razón, he escuchado tu nombre en las tertulias de mi padre: un seminarista, un aspirante a sacerdote en su juventud. Una de mis lúdicas operaciones clandestinas era ir a tocar la guitarra de papi “sin ton ni son” y asomar mi cara por la “sombra” que estaba en su centro. Esa travesura me llevó a conocerte; pues en esa oscuridad sumergida en palabras y sonidos, Mendoza había pegado una foto tuya. En cada melodía, en cada parranda, nos acompañabas y muchas veces observé a Libo levantando su instrumento y mostrando con orgullo tu presencia. Quién será, me preguntaba; pero en segundos aparecía la gran urgencia de jugar y me olvidaba de la guitarra, del “señor” que vivía en su interior. Sin embargo, fuiste un gran presentimiento. Sabía sin saberlo que eras grande, que por alguna razón papi te llevaba en su amiga inseparable, más en aquel momento de brincar de piedra en piedra en “la joya”, no estaba interesaba en conocer más detalles.

Hoy, 23 de mayo de 2015, se “oficializa” tu calvario, te beatifican, aunque en vida, la institución que lo hace, no tenía buenos ojos puestos sobre ti y sobre los pobres que tanto defendías en El Salvador convulso y dictatorial. Hoy es un día de esperanza para los que creemos en una humanidad más justa, en una sociedad equitativa, en la utopía de ser todos iguales. Aunque aquella guitarra ya no esté con nosotros, hoy me haré invisible, regresaré los tiempos, escucharé que papi y mami están en el patio y correré al comedor a tocar varias cuerdas con rapidez, me asomaré al centro misterioso y allí estarás iluminado.

¡Viva Oscar Arnulfo Romero!
¡San Romero de América!

 

El neoliberalismo en Puerto Rico / por Carlos Pérez Morales

El neoliberalismo es una ideología política-económica que respalda los principios clásicos como el laissez-faire, defiende el mercado abierto sin regulaciones, la propiedad privada, la intervención del estado para conseguir la liberalización del mercado mediante leyes y reglamentos y la privatización de las empresas públicas gubernamentales.

Es una ideología diferente al liberalismo en término que ha adoptado prácticas económicas nacidas posteriormente a su establecimiento.

Los primeros países en abrazar el neoliberalismo como práctica económica además de Inglaterra en tiempo de Margaret  Thatcher,  fueron:  Estados Unidos en tiempos de Reagan y Chile con la dictadura militar de Pinochet. Éste gobierno este tuvo asesorado por la llamada “escuela de economía de Chicago” representada por economistas chilenos conocidos como los “Chicago Boys.” Milton Friedman y Arnold Harberger, partidarios del neoliberalismo fueron sus profesores en la Universidad de Chicago.

En Puerto Rico el neoliberalismo comenzó desde finales de la década del ´70, con la creación bajo la administración de Carlos Romero Barceló del ¨Consejo Asesor Laboral del Gobernador.¨ Desde entonces todas las administraciones gubernamentales han continuado aplicando esta práctica económica.  El gobierno ha privatizado la compañía telefónica, los servicios de salud incluyendo la venta a bajos precios de los hospitales públicos, el servicio de agua potable a una compañía francesa (quien la devolvió alegando grandes pérdidas). También el gobierno ha creado muchas compañías “Público-Privadas” otorgando contratos leoninos de larga duración. Entre éstas se pueden mencionar el aeropuerto internacional, varias carreteras expresos de peajes y se han identificado otras agencias y servicios para ser privatizados, como la lotería y la posible privatización de la Corporación del Fondo de Seguro del Estado.

De acuerdo a  Carlos Vaquero – en su artículo titulado  “Neoliberalismo y mercado de trabajo”

“los sindicatos son vistos como una interferencia, la flexibilidad se convierte en la nueva ortodoxia y se reforman la mayoría de las leyes que protegían el mercado de trabajo.” En relación a  los convenios colectivos, el gobierno de Puerto Rico, ha ejercido y legislado varias prácticas conducentes a la reducción y eliminación de derechos adquiridos. Entre ésta están, la congelación de los convenios colectivos en el gobierno central y las corporaciones públicas. La reducción del salario a un 50% a los trabajadores que se inician en el trabajo asalariado, la reducción  a $600,00  y en algunos casos la eliminación del bono de navidad, la reducción de las licencias acumuladas, tanto por días de vacaciones como de enfermedad y otros beneficios.

El neoliberalismo es la acumulación de ganancias, independientemente de las consecuencias para el pueblo trabajador.  Desde su implementación en Puerto Rico, la pobreza ha aumentado y ha alcanzado la cifra del 60% de la población.  No sólo en Puerto Rico el neoliberalismo nos ha afectado si no que se ha producido un aumento en las desigualdades en el planeta,  relacionado con un crecimiento de la pobreza y la exclusión la sociedad.

En conclusión esta práctica económica ha perjudicado a Puerto Rico, limitando los beneficios laborales, aumentando la pobreza y la desigualdad social.

 © Carlos Pérez Morales

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Memorias de un hombre viejo / José Manuel Solá

Muchos que pasaban por la acera ocasionalmente lo veían tras el cristal de su ventana, ligeramente inclinado.

Una que otra vez volvía la mirada y se diría que saludaba con una suave sonrisa en los ojos o tal vez con una posible tristeza disimulada. No, no es un antisocial ni un amargado, -decían sus vecinos- él siempre saluda, siempre responde a nuestro saludo.

Era un hombre solo, eso es todo, eso lo explicaba todo. Se levantaba muy temprano y salía de su apartamento-jardín y al poco rato regresaba con un saquito con pan, algún jugo de naranjas, harina de café y un paquete de cigarros.

Al pasar, saludaba con la mano y con su sonrisa. Luego volvía a su encierro.

No se le conocía amigos ni familiares. Sí, se recuerda que tuvo un perro casi tan viejo como él; cuando murió, lo envolvió en un saco y lo llevó a enterrar sabrá Dios dónde. Cuando eso sucedió, única interrupción en su rutina, estuvo varios días caminando despacio frente a la ventana, fumando sus cigarros y contemplando el lozano árbol de laurel del patio. Pero en poco tiempo retomó sentado su actividad.

Escribía. Escribía cartas, breves algunas, profusas otras, que nunca enviaba. Escribía a amigos, muchos de los cuales habían fallecido años antes, otros más bien perdidos en el tiempo, sólo presentes en la memoria. Les escribía como la continuación de una conversación ocurrida el día antes. Escribía con pasión, se podría decir que casi eran poemas.

También escribía a sus hijos que nadie conoció y que, ¡quién sabe!, tal vez eran producto de su imaginación. La mayor parte de las cartas, no obstante, estaban dirigidas a dos mujeres de distintas etapas de su vida. Fueron, a juzgar por lo escrito, dos mujeres de gran belleza. ¿Cómo fueron esas relaciones? Las cartas no contenían reproches, sólo recuerdos de días felices de lugares, caricias, perfumes que ya pocos recuerdan, flores que acaso ya ni existen, amaneceres, días de lluvia, vino y aves migratorias. Cosas así. ¿Qué fue de la vida de aquellos amores? Quién sabe…

En la mañana del 2 de octubre salió, como era usual, a comprar pan. Esta vez iba protegido de las lloviznas con un paraguas entre azul y gris. Al poco rato se detuvo frente a la baranda del malecón y se entretuvo contemplando el mar. Pero no compró el pan ni los cigarros. Después de un gran suspiro volvió sobre sus pasos lentamente, como si estuviera contando sus pisadas. Tal vez olvidó sus compras o tal vez recordó algo que debía hacer.

Estuvo todo el día inclinado, sentado ante el viejo escritorio de caoba. Alrededor de las 4:00 de la tarde inclinó la cabeza aún más como si fuera a dormir sobre su mesa de trabajo. Así lo encontraron sus dos hijos, que de una u otra forma se enteraron. En el suelo, al lado del escritorio, había una caja de cartón con cartas perfumadas, meticulosamente dobladas dentro de sus sobres, cartas que nunca fueron llevadas a la oficina de correos. En la mano derecha reposaba la bella estilográfica, de esas que ya no se fabrican. Y bajo su frente, un papel en blanco.

Sus hijos no quisieron leer las cartas, en su lugar pusieron la caja junto a las cosas que se debería llevar el camión del recogido de basura.

(c) José Manuel Solá  /  9 de mayo del 2017

Con canas y hablando solo: la obra poética de Héctor Mendoza

Durante la celebración del  Festival El Charpazo Plenero 2016, se llevó a cabo un merecido homenaje a un maestro de generaciones salinenses, en especial del Barrio La Plena: “Mr. Mendoza”. Además de su genuina vocación por la enseñanza, la comunidad  lo honró por su inolvidable obra artística. A continuación, podrán conocer un poco más de la vida de un escritor guayamés, que  ha impactado la historia del arte y la educación de nuestro pueblo.

Héctor Antonio Cruz  Mendoza,  un hijo del Pueblito del Carmen de Guayama, nació un 19 de febrero de 1947. Sus primeras travesuras fueron en el sector El Palo, un lugar que considera mágico y del que cuenta infinidad de historias. Su vida sencilla, pero rodeada del amor de su padre Antonio Cruz Mendoza, de su madre, Margarita Mendoza y sus nueve hermanos: Luis, Carlos, Francisco, Domingo, Ismael, Edwin, William y Margarita,  gestó en su interior la sensibilidad que lo caracteriza. Además, aunque nunca ha estado cerca de su hermano Antonio, nacido en Panamá, comparte su afición por la música y las buenas letras. Comenzó a escribir desde muy joven, seducido por las inmensas montañas de su barrio amado. Era un niño muy inteligente, le gustaba ir al monte a buscar frutas y a disfrutar con sus primos, hermanos y amigos, de los juegos típicos del ayer. Sin embargo, también pasaba horas leyendo libros entre los arbustos. Su extensa obra está salpicada por todos sus roles: estudiante para sacerdote, esposo, padre, militar, maestro, enamorado y niño eterno. De su pluma han brotado poemas, décimas, cuentos, obras de teatro, bombas navideñas, entre otros. Los estudiantes salinenses han cantado sus canciones por generaciones. La patria siempre ha sido una de sus mayores preocupaciones, por eso, su obra refleja un constante grito por la libertad de su país, una nostalgia por el pasado glorioso del campesino y una inquietud de futuro. Debido a sus ideas revolucionarias, siempre ha admirado a Pedro Albizu Campos y a todos los puertorriqueños que aportan al crecimiento de su nación. Se distingue por su constante alegría,  sus chistes y tiene una visión muy espiritual sobre la vida. Mr. Mendoza ya forma parte importante de los ilustres del Barrio La Plena de Salinas, pues Lucy, una joven del barrio de las muchachas bonitas, lo cautivó. Es padre de tres hijas: Lucy, Carmen, Lucía y las tres dicen ser sus fanáticas número uno. Mr. Mendoza ya es nuestro, pues estuvo  muchísimos años educando  e inspirando a muchos jóvenes que hoy son personas de bien, grandes profesionales, músicos y poetas. Una de las leyes de su filosofía de vida  es que “él vino a este mundo a ser feliz” y sus canciones han logrado esparcir esa felicidad a lo largo de la historia de nuestro pueblo.

 Perspectiva literaria:

Con canas y hablando solo, es uno de los poemas del escritor puertorriqueño Héctor  Mendoza, quien ha escrito más de cuatrocientos poemas.

 

“Y empezaste a caminar

y en el camino un recodo

te sorprendió un día la tarde

con canas y hablando solo

Y miraste hacia atrás

tu vida fue como un soplo

las espinas que te hirieron

hoy están hiriendo a otro…”.

El escritor colombiano, Eduardo García Aguilar, ha expresado que:

“la verdadera literatura del mundo está en la voz de los autores desconocidos de las provincias o los barrios marginados de las capitales, aquellos que viven sus vidas lejos de las esferas de poder,  las zalamerías de la corrupción y el arribismo mafioso y para quienes vivir y escribir es ya un gran premio, tan extraordinario como el Nobel”.

Partiendo de las palabras del literato, este reportaje  se hace más pertinente. Los versos de Héctor Mendoza, un autor desconocido de barrio, siempre han sido  acompañados por su guitarra  y aunque se ha presentado en varias actividades como festivales y algunos  homenajes a escritores, nunca ha publicado. Sus experiencias de vida han sido muy interesantes: graduado de  Filosofía y Latín de la Universidad Católica en Ponce, gracias a lo que considera “una Edad  Media que lo invadió a los 17 años, donde ayunaba y regalaba todas sus pertenencias”. Tiempo  después entró a la Orden de los Diocesanos del Seminario Regina Cleri, bajo la rectoría del Monseñor Antulio Parrilla, a quien admiró profundamente y como padre espiritual tuvo a Salvador Freixedo. También, pudo conocer al poeta Ernesto Cardenal, un  hecho que marcó su vida y su obra para siempre. Luego, abandonó el seminario para trabajar por las necesidades de su familia (era el mayor de  nueve hermanos) y por un espíritu que no concordaba con El Vaticano. Fue colector de rentas internas, soldado durante ocho meses, con el ideal de entrenarse para defender a su patria y con un licenciamiento deshonorable, por escaparse de una base en California, a horas de ir a Vietnam, movido por el crítico estado de salud de su esposa. También es un eterno bohemio, soñador, fue líder comunitario y educador.

Ha recibido muy buenas críticas  como la de  Don Abelardo Díaz Alfaro sumamente emocionado, en el año 1995, cuando escuchó su poema  Añoranza: “Yo  regalo este progreso al que me venda el ayer”. Al escucharlo, don Abelardo exclamó: ¡Carajo! ¡Qué lindo tú escribes!

También, en el año 2012 estuvo a cargo de la apertura del Festival Internacional de Poesía  en  Puerto Rico, celebrado en el Recinto Metropolitano de la  Universidad Interamericana. Su poema El poeta fue muy bien recibido y sus versos  a Clara Lair también provocaron admiración. La escritora puertorriqueña Haydée Zayas, tuvo la oportunidad de leer El poeta  y comentó:

“es un grito a la patria, a la honestidad, a la valentía; expresado con una sutileza, que hasta podría confundirse con un poema de amor romántico.  Fluye de forma ligera y de esa manera transmite su mensaje profundo al lector “casi sin querer”.  Pero cuando se lee por segunda o tercera vez, porque es de las obras que apetecen y aguantan varias lecturas, percibes la cruda crítica que ha sido plasmada con la maestría de un gran poeta”:

¿Y qué será del que calla,

por temor a inmiscuirse?…

“Deja claro que no busca la gloria, sino decir lo que piensa. De seguro el reconocimiento y el éxito lo encontrarán a él, pues El poeta no dice lo que piensa que quieren escuchar, dice lo que le dicta su conciencia con tal destreza, que podría insultar en versos y convertir el insulto en una obra maestra”:

Cantor al que aplauden todos

“gourmet” para oídos blancos,

la verdad es un cantar

que algunos no aplauden tanto.

Como educador, ha recibido reconocimientos por su aportación literaria. En el 1990, el Distrito Escolar de Salinas, desarrolló una Guía de Utilización para estudiar la canción Ráfaga, inspirada en el cuento La leyenda de la estrella y el caballito de mar con el objetivo de  “desarrollar algunas destrezas básicas de tercer grado”.

Sin lugar a dudas, Héctor Mendoza es uno de los tesoros escondidos de la literatura puertorriqueña del siglo XX y XXI.

El poema que sigue a continuación sigue la tradición de la poesía que se escribe para expresar compromisos.

El poeta

por  Héctor Mendoza

 

¿Y qué será del poeta,

si no vive lo que escribe?

¿Y qué será del cantor,

si no sabe lo que dice?…

Es un instrumento sordo,

un ruiseñor sin alpiste,

una huelga sin obreros

vender la patria, rendirse.

*

¿Y qué será de estos versos,

si no llegaran a oírse?

¿Y qué será del que calla,

por temor a inmiscuirse?…

Es un rifle sin cañón,

un sol con luz invisible,

un disparate de amor,

un negar cuánto la quise.

*

Yo no canto por cantar,

ni por aplausos de audiencia

mi verso es un compromiso

que me dicta la conciencia…

Cantor al que aplauden todos

“gourmet” para oídos blancos,

la verdad es un cantar

que algunos no aplauden tanto.

Verdad de Patria cautiva,

que muchos van ocultando…

sueño con ver mi bandera,

sola y libre un día flotando…

*

¿Y qué será del poeta, si no es vida, verso y canto?

c

©Lucía Cruz

Bienvenido El Equipo de los Canos y al estelar pelotero Mario Jose Santiago

Mario José Santiago (Bebe), un atleta salinense nacido en un hospital de Guayama el December 16 de diciembre de 1984 es parte del team nacional que nos representó en el Clásico Mundial del Beisbol 2017 y que el país recibe eufórico hoy.

Ser parte del equipo nacional es un honor para Mario y un orgullo para todos los puertorriqueños, en especial del sur del pais, tierra de grande peloteros como el santaisabelino nacido en Ponce Carlos Correa, que junto a tantos otros peloteros sureños ponen a brillar de manera estelar la bandera monoestrellada, signo universal de la identidad puertorriquena.

Me siento incómodo con la prensa, amigos

por José Manuel Solá

Una opinión entre amigos

Cuando Mónica Puig ganó en las Olimpiadas, el periódico Primera Hora Publicó en su portada la palabreja más usada por las llamadas “yales” y el sindicato de presidiarios que se identifican como “los ñetas“. No tengo que repetirla para que usted la reconozca. Desde entonces, cada vez que Puerto Rico o un puertorriqueño alcanza un triunfo y el orgullo patrio-emocional hace que levantemos nuestra bandera nacional, la vulgaridad es vociferada, sea a través de Primera Hora, sea por Facebook u otros, en particular por personas con unos grados educativos que, entonces, quedan en un lamentable estado cuestionable.

¿Cuál es el propósito? ¿Dañar o ensuciar la cultura nacional, nuestro idioma, nuestra dignidad, la herencia y valores de nuestros padres? De ser así, ¿por qué y para qué? ¡Quién sabe! Lo que sí sé es que esas expresiones, propias de gente cafre* por demás tienen por efecto que la gente, especialmente la gente joven, piensen que el relajo, la vulgaridad y el patriotismo son sinónimos. Que vulgaridad y la identidad nacional son sinónimos.

Que la palabra soez y la cultura son una misma cosa. Obviamente, no lo son. Pero con una sola palabra manchan permanentemente la lengua castellana que heredamos de nuestros padres y nuestros maestros.

Esos jóvenes harán suyo el desprecio y la burla contra la puertorriqueñidad.

Y todavía los dueños del periódico quieren hipócritamente que apoyemos su museo familiar. Esa es su cultura.

Da vergüenza.

Me he sentido incómodo con esa situación y necesitaba desahogarme. Mi única sugerencia, si es que usted está de acuerdo conmigo, es que si algún amigo o amiga hace esa expresión frente a usted, permanezca en silencio, no la apoye ni le ría la “gracia”. Con eso no se levanta nuestra bandera.

Yo

*grosera, vulgar, con mal gusto

Tu manera de amar / José Manuel Solá

Tu manera de amar…

A veces te contemplo y me pregunto…..

Pero, bueno, ¡qué importa!, sucede que tú no puedes ser

o no aprendiste a ser de otra manera;

si el día es gris o azul o un caligrama de aves migratorias

por tus ojos celestes,

si callas cuando deberías llorar sobre un poema,

si lloras cuando callas esas cosas, prendiendo un cigarrillo

para que no me entere…

A veces te contemplo y me pregunto

qué voy a hacer contigo, con esas actitudes,

con tu mano colgada indiferente en la ventana

o el rocío en la rosa o el río que se alarga en la corriente.

Pero no sé qué hacer… sólo besarte

y dejar que me beses con la forma tan tuya de besarme

sin importar la gente

que nos mira y que pasa y sube los andamios de la noche lluviosa.

A veces me pregunto quién eres tú,

cuál es tu historia

y qué geografías recorriste para llegar a mí, radiante, incandescente,

como llega la aurora liberada con bandera de lunas…

Pero es mejor callar, mejor no hacer preguntas pues… ¡qué importa!

Tan solo quiero amarte así, como tú eres…

 

(c) José Manuel Solá / 19 de marzo de 2017