ANTONIO FERRER ATILANO

por Josué Santiago de la Cruz

Miraba con fiereza la alcaldía,
Enhiesta la cerviz, augusto, claro,
Denuncia la injusticia del avaro
Político opresor y compañía.

Sembrado en sus verdades, aquel faro,
Profeta que mi pueblo no entendía,
En medio del dolor que lo afligía
Hablaba con la fuerza de un disparo.

El tiempo continuó su raudo vuelo
Y un día aquel profeta enmudeció,
Dejando en sus amigos el consuelo

De cultivar aquello que él sembró:
La fibra tan mordaz de su escalpelo
Del lado de este pueblo que adoró.

JSC

El cuerpo en los tiempos de la cuarentena / Rima Brusi

Espero que esto sea el inicio de una serie de micro-crónicas. Me viene bien, escribir. 

Nuestros desastres, por cierto, son crónicos. Hace rato que,como “la crisis” dejaron de ser agudos. O tal vez “agudo” y “crónico” no son mutuamente exclusivos. No realmente. 

He notado que en mi cuerpo va creciendo un mapa nuevo. Una cartografía (¿o será quiromancia?) del miedo al contagio. 

Un nudillo en la mano derecha está dedicado a apretar los botones del ascensor. La muñeca derecha, habitualmente escondida bajo la manga del abrigo liviano que uso en estos días de sol ocasional y viento infrecuente: esa es para rascarme la nariz. 

El codo derecho es especial. En los días primeros, cuando todavía no hablábamos de distanciamiento social o cuarentenas, sirvió de sustituto para el abrazo. Pero ya no. Se ha convertido en la herramienta que uso para empujar puertas. 

La mano izquierda suele estar dentro del bolsillo izquierdo del abrigo. La tengo al servicio exclusivo de un pañuelo desechable para el ocasional estornudo. No es un síntoma del virus que salta de cuerpo en cuerpo, sino de alergia, pero igual me calma un poco, el pañuelo, y espero que también al prójimo. A veces mascullo “allergies”, para ir a la segura. A veces mascullo “allergies” aunque esté sola en el ascensor. Trato de reservar las yemas de los dedos para ajustarme los espejuelos. 

En estos días, me voy convirtiendo en una suerte de navaja suiza, dedicada al manejo del miedo al contagio. 

Tomado de Parpadeando.

Kafka y Monterroso


por Josué Santiago de la Cruz

En 1912 Franz Kafka escribe La Metamorfosis y la novela América. Ambas obras comienzan con un adverbio: Cuando.
Resulta interesante y curioso que ambos escritos, también, abren el marco narrativo con lo que podríamos llamar microrrelatos:

[Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana de su inquieto sueño, se encontró en la cama convertido en un insecto gigante. (La Metamorfosis)]

[Cuando Karl Rossmann —muchacho de diecisiete años a quien sus padres habían enviado a América porque le había seducido una sirvienta que luego tuvo de él un hijo— entraba en el puerto de Nueva York, a bordo de ese vapor que ya había aminorado su marcha, vio de pronto la estatua de la diosa de la Libertad, que desde hacía rato venía observando, como si ahora estuviese iluminada por un rayo de sol más intenso. Su brazo con la espada se irguió con un renovado movimiento, y en torno a su figura soplaron los aires libres. (América)]

Ambos textos traen, de entrada, el elemento fantástico […se encontró en la cama convertido en un insecto gigante. (La Metamorfosis), y Su brazo con la espada se irguió. (América)]

Es importante mencionar que mi observación parte de la traducción que de ambas obras se hizo al castellano, ya que estas fueron escritas en alemán, idioma, este, que desconozco en su totalidad.

Augusto MONTERROSO, en 1959, escribe El dinosaurio, considerado, por muchos, la quintaesencia de la literatura minimalista. [Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. (El dinosaurio)] Podemos inferir que debido al enorme parecido estructural, especialmente entre el microrrelato que inicia La Metamorfosis y El dinosaurio, que el Maestro guatemalteco observa, en su narración, una marcada influencia kafkiana. Pero eso no es nada nuevo, puesto que pocos escritores, después de aquel, escapan a su influjo.

Así como podemos ver grandes similitudes en la trilogía de escritos presentados, podemos igualmente encontrar una gran diferencia. En La Metamorfosis, aquello que Gregorio Samsa con tanto asombro y pavor se vio convertido, una vez abrió los ojos, no estaba allí antes de haberlos cerrado. En otras palabras, igual pasa con el trozo sacado del comienzo de América, Franz Kafka va de una realidad “normal” a otra “paranormal” y eso, al parecer, es la razón de su desasosiego. El fenómeno de verse “convertido en un insecto gigante” es algo transitorio, una ilusión, en la vida de Samsa. Algo imaginado, sentido, pero irreal. Al igual que “El brazo con la espada [de la Estatua de la Libertad] se irguió” en [América].

Por el contrario, el dinosaurio en la narración de MONTERROSO estuvo allí antes del personaje anónimo haber cerrado los ojos para acogerse al sueño y después de haberlos abierto a la realidad concreta, material, que representa su presencia en el cuento.

Los textos de Kafka parecen sostener que el pensamiento [principio fundamental del Idealismo filosófico] crea la materia [“El espíritu es el que produce la materia]: “Cuando Gregorio Samsa despertó una mañana de su inquieto sueño, se encontró en la cama, convertido en un insecto gigante.”

MONTERROSO, que comienza con el mismo adverbio, [Cuando], llega al mismo lugar, partiendo del principio de que la materia existe a pesar de nosotros porque “El mundo existe fuera de nuestro pensamiento.” Por eso dije en un pensamiento que colgué un tiempo atrás que ni Marx ni Engels, plantearon con mejor claridad la base del pensamiento filosófico materialista como el autor de La oveja negra.
MONTERROSO, sin duda, leyó a Kafka, pero quién no. Cabe, entonces, preguntarnos ¿leería a Marx y a Engels y a Georges Politzer? A lo mejor nadie haya entre nosotros que lo pueda testificar, aunque a mí me parece que MONTERROSO leyó a los tres y más importante aún, los llevó al microrrelato.

©JSC

Un juego perfecto en mi memoria

Por Roberto Quiñones Rivera

El día 22 de julio de 1999, sucedió lo que es casi imposible en el juego del béisbol de las ligas mayores, el que un lanzador pueda lograr un juego perfecto.  Retirar a los contrarios sin que ninguno de ellos logre llegar a primera base en ninguna circunstancia del juego.  Son pocos los juegos que se han logrado de esta manera y para gloria de nuestra isla en este del día 22 de julio de 1999 participaron cuatro atletas puertorriqueños entre ellos un salinense cuya actuación fue una de mucha relevancia en el resultado final del juego.

     En relación con el juego en cuestión el mismo se celebró en el Estadio de los Yankees de Nueva York en contra de los Expos de Montreal y se esperaba un gran duelo entre los estelares lanzadores David Cone de Nueva York vs.  el puertorriqueño Javier Vázquez: de los Expos de Montreal.

    También participaron Bernie Williams y Ricky Ledée por los Yankees de Nueva York, y José Vidro, además de Vázquez, por los Expos de Montreal.

     Ese día los Yankees tenían, a manera de homenaje, dedicar este juego a una de las grandes estrellas del béisbol como fue Yogui Berra, quien tendría el honor de hacer el primer lanzamiento del juego y recibiría el mismo, otra estrella Yankees, el lanzador Don Larsen, quienes fueron la batería ganadora en el único juego perfecto lanzado en las Grandes Ligas, en su etapa de Serie Mundial.  Este evento fue en el 1956 cuando Larsen logró el juego perfecto contra el equipo Dodge de Brooklyn.

     En el desarrollo del juego el lanzador Cone dominó totalmente a los contrarios Expos logrando lanzar un juego perfecto siendo el puertorriqueño Javier Vázquez el lanzador perdedor.

     Las actuaciones de los boricuas, por parte de los Expos, Vázquez lanzó 7.2 entradas permitiendo 7 hits, 6 carreras, 2 bases por bolas, y ponchó a 3 contrarios.  Por su parte, el jugador de segunda base, José Vidro se fue de 4-0.

     En el equipo ganador Bernie Williams se fue de 4-1, empujando una carrera.  El otro puertorriqueño participante de este partido fue el salinense Ricky Ledée quien tuvo una participación estelar en el triunfo Yankees al batear un cuadrangular con un compañero en base provocando la alegría de los fanáticos y añadiendo dos carreras para los Yankees.

     Hoy día nuestros representantes en aquel juegazo están retirados del deporte disfrutando con orgullo de haber sido participantes de un juego perfecto en las grandes ligas del béisbol organizado frente al estruendo de una multitud de 41,930 entusiastas fanáticos.

©© Roberto Quiñones Rivera

El Dia que se estrelló un avión del ejercito en Salinas: testimonios en Facebook

Luis A. Colón Rodriguez

12 de marzo 2020 a las 22:49 · 

Otro recuerdo Salinense: A ver, ¿Cuantos se acuerdan de los aviones a propulsión a chorro (jets), que se pasaban gran parte del día sobrevolando el pueblo para disparar a unos blancos en el campamento? A veces, cuando uno iba en carro hacia Ponce los aviones volaban sobre nosotros y sobre el Monte Raspaldo. ¿Y cuantos preparaban los trompos, sustituyendo sus puntas con balas de rifles que se recogían en el campamento?

William Martinez Figueroa Los recuerdo perfectamente haciendo sus maniobras para dar en el blanco. También recuerdo el que se estrelló en el mar frente a la playa.

Roberto Quiñones Rivera  Ese jet que se estrelló frente a un islote cerca de la pescadería de la playa no se hundió, sino que quedó espetado en la orilla del islote. El piloto se había tirado en paracaídas y lo recogieron en el área de las 80. Tuve la oportunidad de ver cuando el avión pasaba sobre la Ciudad Perdida a una altura tan baja que oí a Don Leo mi vecino gritar que este caería en tierra del pueblo. Los curiosos de las matemáticas del barrio creían que el avión llevaba una altura en ese momento de unos cientos cincuenta pies únicamente. Recuerdo que donde yo estaba situado, frente a la casa de mi tía Yia se veía la antena de la televisión de mi casa que tenía unos veinte pies de altura y para mí que el Jet pasó bastante cerca de las antenas que había en el área.

Edelmiro Rodríguez Roberto, el piloto descendió en la playa llamada El Coco. Yo estaba allí. Él estaba nervioso, se recostó en una palma y lo primero que pidió fue un cigarrillo. Al poco tiempo vinieron a recogerlo. Yo recuerdo la explosión del avión y la serie de paracaídas pequeños que él pudo tirar. Ese día sobrevolaron a Salinas, muchos aviones buscándolo.

Homero: historias de adolescencia

por Virgenmina Sosa (Tilita)

Cuando estaba en octavo grado conocí a Homero Castellón. Homero era hermano de Luz Divina Castellón. Los Castellón eran de Vieques. Cuando Luz Divina llegó a Salinas contratada como maestra, estaba casada con uno de los miembros de la famosa familia Palés, de Guayama. Presumo que el trabajo de su hermana en Salinas fue el motivo por el cual Homero viniera a ser alumno de nuestra escuela.

Nuestros corazones estudiantiles dieron un vuelco e inesperadamente vivimos un idilio mutuamente deseado. Para todos nuestros compañeros, éramos novios y así nos sentíamos. Nuestro noviazgo estudiantil fue bruscamente interrumpido por la partida de Homero hacia Caguas, lugar donde se había establecido su familia. La correspondencia fue entonces nuestro enlace, pero la distancia nuestro rival. Entonces, vino el anuncio de la tragedia en voz cargada de impiedad: Homero había muerto como consecuencia de un accidente de tránsito. En ese momento… se marchitaron todas las flores.

Curiosamente, años después conocí a una enfermera de Caguas y en la conversación mencioné la familia Castellón. Ella me relató lo sucedido: Homero perdió un brazo en el accidente y murió víctima de una infección en la herida.

Tomado de las memorias de Virgenmina Sosa tituladas Tejido solariego, 1999.  En 1977 fue escrito el texto siguiente relacionado con esta vivencia.

Homero

Tilita

Los temblores no pararon la enseñanza en Las Mareas

El 24 de octubre pasado a las 8:30 pm un temblor de magnitud 4.6 ocurrió frente a las costas de la comunidad Las 80 de Salinas.  Aquel fuerte remezón presagiaba el enjambre de temblores que ocurrió a partir de diciembre en el suroeste de Puerto Rico.  Miles de temblores opacaron las festividades navideñas de fin de año y de principios del 2020. Como es tradición, la víspera y el día de Reyes los puertorriqueños salieron a festejar y a parrandear bajo el signo de la epifanía.  En la madrugada del día 7 de enero, cuando algunos trasnochadores y amanecidos aún trullaban o terminaban la promesa de Reyes, un fuerte terremoto estremeció el país a las 4:30 de la madrugada.

La secuencia de temblores que no paraba llenó de angustia a la población.  En los días sucesivos decenas de estructura colapsaron y otras tantas sufrieron daños de diversa gravedad. Una escuela se derrumbó ante la mirada atónita del país que horrorizado imaginaba la magnitud de la tragedia si el desplome hubiese ocurrido durante horario de clases. A partir de entonces nadie confiaba en enviar a sus hijos a las escuelas.

Las clases que estaban pautadas para comenzar en enero del 2020 no pudieron comenzar. Miles de estudiantes quedaron varados en sus casas provocando que se paralizara todo el sistema escolar público, situación para la cual las autoridades no tenían respuesta.  Solo la iniciativa de algunas comunidades pudo amortiguar el impacto social y económico que suponía miles de estudiantes sin clases.

Uno de los programas que no se paralizó con los temblores fue el Punto Educativo de la comunidad Las Mareas de Salinas.  El Punto Educativo es un espacio comunitario apoyado por el Instituto de Ciencias para la Conservación de Puerto Rico (INCICO), donde se ofrecen servicios de tutorías y educación extendida. Esta entidad comunitaria sin fines de lucro se activó inmediatamente para continuar suplementando como de costumbre la educación a estudiante de la escuela elemental aledaña y de otras escuelas de Salinas. Su labor educativa continuó en medio de los temblores y del temor de los padres de enviar sus hijos a la escuela.

Unos 37 niños llegaron diariamente a estudiar al Punto Educativo a pesar de que sus escuelas estaban cerradas. Entre estos estudiantes había siete de sexto grado de diversas escuelas de Salinas. Reunidos en torno a una mesa repasaba sus trabajos y tareas con la joven tutora Diomaris Vázquez Vélez. Carlos expresaba con seriedad y fluidez sus experiencias en El Punto Educativo. Yandel contaba sobre sus tareas e intereses. Tanto Yandel como Carlos demuestran sus talentos en el arte de dibujar, Ambos han ganado premios en competencias escolares de dibujo. A Gabriela también le gusta dibujar y no para de hablar sobre las tareas escolares que ha realizado. Felisha, la más callada, está adaptándose. Llegó en verano a Las Mareas procedente de New Jersey y tiene dificultades con el español, aunque entiende y lo habla. Por su parte Casandra es una estudiante de la escuela de Sabana Llana, pero asiste tres veces a la semana a entrenar levantamiento de pesas en la escuela del Albergue Olímpico. Con insistencia, no paraba de mostrar fotos de sus perritos que guardaba en el celular. Por su parte Josué, ágil de mente, contaba sobre sus experiencias y gustos por el atletismo y el béisbol.

Diomaris, la joven tutora del grupo, contaba su historia como estudiante y destacaba el talento de los chicos a su cargo cuyas historias familiares en entornos pueblerinos socioeconómicamente desventajados eran muy parecidas a la de ella. En fin, chicos de barrio que se divierten de la misma manera que se divierten los chicos del nuevo milenio: entre actividades físicas al aire libre, intereses y pasatiempo y la vida cibernética en el celular. Las Mareas es uno de tantos barrios puertorriqueños donde a mitad del siglo 20 la vida de los abuelos y padres de estos chicos transcurrió en torno a los cañaverales, la pesca y de la emigración temporera o permanente a los Estados Unidos.

El Punto Educativo de Las Mareas es una entidad sin fines de lucro liderada por Jacqueline Vázquez, una líder comunitaria qué desde varias décadas ha representado a la comunidad en la legislatura municipal Salinas, de la cual actualmente es la presidenta. Un equipo de trabajo compuesto por María Torres, Betsy Torres, Hiram Joel Vázquez y Yosmarie Rojas realizan una extraordinaria labor educativa en este barrio.  Cinco tutoras, cuatro cocineras más 8 jóvenes que se están preparando como guías turísticos bajo la tutela de Fernando Silva, director de INCICO, conforman el grupo de trabajo de El Punto Educativo.

Cuando en el 2011 el departamento de educación amenazó con cerrar la escuela de la comunidad los habitantes del poblado expresaron su desacuerdo y durante varios meses llevaron a cabo manifestaciones reuniones y protestas por el mantenimiento de la escuela. La lucha de la comunidad logró que la escuela no se cerrará y fue convertirla en una escuela bilingüe. La Escuela Bilingüe de Las Mareas tienes actualmente a unos 104 estudiantes de los grados de K a quinto. Entre sus logros está que más del 80% de los estudiantes alcanzan dominio en matemáticas mayor al promedio de Puerto Rico que es de 36%. La escuela fue certificada recientemente como apta para dar clases luego de los temblores. Las clases comenzaron el 19 de febrero en un horario mañanero hasta la una de la tarde.  Mientras estuvo cerrada por los temblores El Punto educativo siguió atendiendo en horario mañanero al 30% de su matrícula. No solo con actividades educativa sino también que montaron El Fogón, donde cuatro cocineras sustituyeron el comedor escolar preparando meriendas y almuerzo para los alumnos.  Por eso, hay que decir que los temblores ocurridos durante diciembre y enero no detuvieron totalmente la educación en Las Mareas gracias a la diligencia y dedicación de El Punto Educativo que funciona en dicha comunidad.

Galeria de fotos:


 

 

 

Hacen historia candidaturas de mujeres del PIP en Salinas

Comunicado de prensa

Cantante cristiana y sobreviviente de cáncer aspira a la alcaldía

Salinas, Puerto Rico – Bajo el lema “¡Hagamos que nuestra voz se escuche!”, el pasado viernes se presentó oficialmente la histórica candidatura de Litzy Alvarado Antonetty, quien aspira a la alcaldía de Salinas por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP).

Junto a ella, un grupo de 11 mujeres salinenses la acompañarán en la papeleta como candidatas a legisladoras municipales. Es la primera vez en la historia de Puerto Rico, según se tenga conocimiento, que en un mismo partido aspiren sólo mujeres en las candidaturas a la alcaldía y a la legislatura municipal simultáneamente.

Entre las candidatas hay estudiantes, secretarias, amas de casa, profesional de administración de empresas, enfermeras, maestras, agrónomas, educadoras ecológicas, y retiradas.

Estas son: Jorlian M. Espada Vázquez, Yadira Vélez Figueroa, Jasmine Karina Santini, María Elena Carattini Ayala, Hilda Yanira Almodovar Rodríguez, Yanixa González Vélez, Elena Ayala Cotto, Egda Iris Cruz Cardona, Yaminette Rodríguez Sierra, Ada Ramona Miranda Alvarado y Alexandra Aristud Alvarado.

Litzy Alvarado es una reconocida cantante cristiana, profesional de la salud (terapista ocupacional), educadora y legisladora municipal. Además, es sobreviviente de cáncer, por lo que ha dedicado gran parte de su tiempo en apoyar a entidades que ayuden a otras personas sobrevivientes de esta enfermedad.

En la concurrida actividad, la presentación de Litzy estuvo a cargo de la candidata al senado por acumulación y vice presidenta del PIP, María de Lourdes Santiago Negrón.

“Litzy Alvarado es lo mejor que le puede pasar al pueblo de Salinas. Es una mujer con una capacidad intelectual extraordinaria. Lo han visto en su gran trabajo como legisladora municipal, donde ha trabajado todos los temas posibles. Todo con la absoluta elegancia y cordura que la distingue. Pero también con una tremenda firmeza, porque a Litzy no la calla nadie’, comento Santiago Negrón.

“Para mí es un inmenso privilegio que Litzy haya aceptado esta candidatura. Litzy tiene una generosidad inmensa. Tiene una capacidad de trabajo extraordinaria y yo sé que va a tener una gran campaña aquí en Salinas. Y que va a hacer ese trabajo de llevar puerta a puerta el mensaje de que una Patria nueva es posible”, añadió.

En la actividad también estuvieron presentes el candidato a Comisionado Residente del PIP, el Dr. Luis Roberto Piñero, y los candidatos a senadores por el Distrito de Guayama, Justo Echevarría y Víctor Alvarado Guzmán.

En su mensaje, Litzy confesó que entrar a la política no estaba en sus planes.

“Entrar en la política no estaba en mis planes. Pero estoy segura que sí lo ha estado en los planes de Dios. Y no importa si me resistía, su plan se cumpliría en mí… Hacer política en estos tiempos es todo un desafío para quien intenta hacerlo de forma íntegra, pues nuestro pueblo puertorriqueño ha perdido la fe en quienes nos lideran. Y la gente piensa, al punto casi de creer, que las personas honestas y de valores cristianos no pueden entrar en la política. ¡Yo pienso distinto!”, manifestó.

De forma general, Alvarado planteó la visión que presentará al pueblo durante su campaña.

“Demostraré que se puede vivir, en este camino de servicio público, los valores morales y cristianos que me fueron enseñados. Vengo a hacer política limpia, digna y diferente como hasta ahora. Así que asumo este compromiso con el único deseo de ayudar y de servir como siempre he hecho. La salud, la seguridad, el ambiente y la cultura son algunos de los temas que atenderemos, enmarcados en el contexto de la educación al pueblo y que redundarán en un Salinas cuyas comunidades sean económicamente sostenibles”, expresó.

En un aparte, Litzy puntualizó la necesidad que hay de trabajar en Salinas con la pobreza, especialmente la pobreza infantil, y la desigualdad social.

La actividad de la candidata del PIP, estuvo matizada por la presentación músico-cultural de artistas del género de la bomba. De igual forma, se presentó un video que marca el inicio de la campaña de Litzy Alvarado a través de las redes sociales.

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El terremoto de 1918 y la ciudadanía estadounidense


por Rafael Rodriguez Cruz

El 10 de octubre de 1918, nada parecía amenazar la situación general de Puerto Rico bajo la recién impuesta ciudadanía estadounidense. Sí, un gran contingente de puertorriqueños fue forzosamente reclutado para las operaciones bélicas y de apoyo a las tropas estadounidenses entre 1917 y 1918. Pero, al menos en la isla, estos fueron años de extraordinaria bonanza en la industria del azúcar. El volumen de las exportaciones de Puerto Rico al mercado estadounidense desafiaba todos los records anteriores. Además, ya las mismas tropas boricuas destacadas fuera del país intuían que el fin de la guerra estaba cerca. La gigantesca ofensiva alemana de la primavera de 1918 rindió muy pocos frutos en el Frente Occidental y, a partir de agosto, se hizo patente que Alemania sería derrotada. La celebración no tardaría en llegar.

El 11 de octubre de 1918, a las 10:15 A.M., sin embargo, la situación cambió dramáticamente para Puerto Rico. El primero de un ramillete de terremotos golpeó la costa del noroeste. Aunque se sintió por toda la isla, Mayagüez, Aguadilla, Añasco y Aguada fueron los pueblos más afectados. Tuvo una magnitud de 7.1 en la escala MMS y fue seguido de un tsunami que provocó muertes y destrucción en el área oeste. La isla seguiría temblando por todo un mes, incluyendo un temblor en octubre 24 y otro bien fuerte en noviembre 12.

De acuerdo con el informe del gobernador militar de Puerto Rico, Arthur Yager, murieron enseguida 116 personas y 241 resultaron heridas. Las pérdidas en propiedad ascendieron a $3,472,159, y de estas casi 40% fueron edificios públicos, incluyendo escuelas. Como si fuera poco, el terremoto fue seguido de manera rápida por una intensa epidemia de gripe que en poco tiempo cobró 10,888 vidas.

Firmado el armisticio el 11 de noviembre de 1918, comenzaron a llegar a Puerto Rico, según el gobernador Yager, contingentes gigantescos de trabajadores que habían sido reclutados a la fuerza para trabajar en Estados Unidos, como parte del esfuerzo bélico. Además, se inició la desmovilización de los soldados. Esto creó una crisis de desempleo y marginalización de la población acabada de llegar de la guerra.

¿Qué hizo el Congreso de Estados Unidos ante este cuadro de muerte y destrucción imperante en Puerto Rico? ¿No se trababa acaso de ciudadanos estadounidenses que, por la fuerza, tuvieron que participar en el conflicto bélico europeo? ¿Qué de las propiedades destruidas, incluyendo las escuelas? El mismo Yager contesta la pregunta de manera incisiva: “Congress did not see fit to make any appropriation to aid in this relief or reconstruction work”. O sea, ni un centavo de ayuda. La única alternativa que quedó fue el endeudamiento masivo del gobierno local y las municipalidades. Eso en agradecimiento a un pueblo que había sido forzado a pelear en la Primera Guerra Mundial.

El caso más triste fue el de las facilidades escolares destruidas por el terremoto. Aquí la legislatura colonial le pasó la “papa caliente” a los municipios y juntas escolares. Una resolución conjunta aprobada el 10 de diciembre proveyó para la deuda municipal y escolar, como mecanismo fiscal para reconstruir las escuelas.

Al gobernador Yager no se le puede acusar de haber albergado simpatías por la nación de Puerto Rico. Él fue, precisamente, el principal proponente de la ley Jones, que impuso la ciudadanía sobre la población puertorriqueña. Sin embargo, hay en su mensaje anual de 1919 una cierta ambigüedad que merece destacarse. Por un lado, Yager tiene un lenguaje duro para la decisión del Congreso de negarle ayuda a Puerto Rico ante la tragedia de destrucción y muerte de 1918. Del otro, habla con un cierto afecto de un grupo de boricuas que sí salieron, en medio de la crisis a ayudar al país: los soldados boricuas acabados de llegar de la guerra.

Agrupados en lo que se conocía como el “Porto Rico Regiment of Infantry”, estos fueron asignados desde 1917 a batallones racialmente segregados. Siempre bajo el mando de un comandante blanco, los oficiales menores y suboficiales eran boricuas. A pesar de la llamada ciudadanía estadounidense eran víctimas del racismo y el abuso al interior del ejército.

Pues bien, Yager reconoce que, ya de regreso en la isla, estos soldados, una y otra vez vilipendiados por el imperio, no titubearon en dar la mano con el esfuerzo de reconstrucción de Puerto Rico. La nobleza obliga. Ahora no estaban peleando por una ciudadanía ajena e impuesta, sino por la patria que los había visto nacer. A ese regimiento perteneció Don Pedro Albizu Campos.

Rafael Rodriguez Cruz

Turpial / Marinín Torregrosa Sánchez

a Ferranto

Melódico trino en el llano,

de árido paisaje en sequía,

el turpial regala su canto

y Ferranto lo hace poesía.

Acordes y versos destilados

por el mismo dios Baco,

en burdeles y cafés a diario

ronda el espíritu bardo.

Mas,

ya no hay verde, ni dulce cañaveral,

ni guajana enarbolada,

bandera al sol en cielo azul tropical,

ni libertad como quimera.

Nadie recuerda al poeta

ni a próceres inmortales.

No escuchan al planeta

que muere dando señales.

En una lluvia de cristales

del llanto la imponente marcha

ya no cantan los turpiales

al orgulloso porte de palmeras.

Solo el cielo estrellado

reflejado sobre el mar

en las noches como faro

ilumina al de allí su pesar.

Antonio Ferrer Atilano:

“Escarcha fosforina”

en olas bordadas con hilos de sol

de “exquisito plumaje blanco”,

a tu verso atinado surje.

Yo añado mi libre inspiración,

homenaje sencillo de este grano de sal

al poeta y su fiel compañero el Turpial.

Toñito, Ferranto, de aquí,

desde la barriada para ti,

entre sombras de injusticia, “opalinas…”

Tu memoria, sonoro acorde al recuerdo,

por ti, retazos de historia de este pueblo

por siempre tú, allí, aquí

en Borinquen “del pueblito de Salinas”.

©Marinín Torregrosa Sánchez, 12 de abril de 2019.

Poema escrito en ocasión del natalicio de Antonio Ferrer Atilano.

Foto, El giraldillo.

Tiemblo / Marinín Torregrosa Sánchez

De repente se cumple el tiempo
y no tengo suficientes besos
ni momentos en el recuerdo.
El silencio cada día es más callado
y repito cosas como el disco rayado.
La mirada se me pierde,
por la ausencia de quereres,
no hay donde posar el verde.
Nadie roza las cortinas asomadas al alma,
a nadie de las paredes arranca ni importa.
Se van los pasos ligeros
por pasillos largos y directos,
sin detenerse a saborear el pisar
descalzo, bailado y con freno.
Abro mis ojos al cielo
a ver si en alguna nube encuentro
el sueño de niña mujer del cuento.
Pero sólo cenizas me trae el viento…
asfixia, cuatro paredes de encierro
y una sorda plegaria, egoísta,
que se escapa
entre las solas tardes de hierro.
¿Te he dicho que tiemblo?
Porque tengo frio, porque tengo miedo.


©Marinín Torregrosa Sánchez, 15 de enero de 2020.

Pronóstico / Gloria Gayoso

Anda el mundo divagando

entre  brújula y sextante

no hay rumbo que se someta

al paso largo y errante.

Giramos en rotación

para que el sol nos caliente,

mas parece que la luz

no llega nunca de frente.

El rico sueña grandezas

para pasar bien el puente.

Y el pobre sólo medita

dónde hincar sus cuatro dientes.

De la tierra hemos crecido,

con barro fuimos formados,

aunque vistamos con oro

lucimos embadurnados.

No se le ven soluciones

al caos que nos acosa,

nadie quiere hacerse cargo

de tanto muerto en la fosa.

De payasos muy absurdos

se compone el carnaval,

demiurgos espeluznantes

que sólo aspiran al mal.

Si alguno por caridad

brinda su alma en un reto,

nadie  ha de reparar

en la bondad del secreto.

¡Hermanos! ¿A dónde vamos?

No contamos ni una idea;

sin amor y sin clemencia,

seguro, pronto estallamos.

                                                 ©Gloria Gayoso

                                                    Todos los derechos reservados