¿Por dónde parte la soga? / Rima Brusi

2 mayo 2012

¿Por dónde parte la soga? Por lo más fino.  Y en el caso de las crisis, las externas y las internas, de la Universidad de Puerto Rico, lo “más fino” son las/los estudiantes.

Tome los cambios recientes, a nivel federal, en la elegibilidad de la beca Pell, la beca diseñada para que los estudiantes de escasos recursos económicos puedan estudiar.  El tope es ahora seis años para un grado de bachillerato.   Si en efecto los estudiantes en la UPR tuvieran acceso todos los semestres a los cursos que necesitan para mantenterse al día en su currículo y poder así graduarse en cuatro años, no habría problema.  Pero el caso es que el proceso de matrícula NO es así.  Todos los semestres, los cursos requisito se llenan y miles de estudiantes se quedan en lista de espera.  Todos los semestres, estudiantes que estarían dispuestos a tomar quince o dieciocho créditos se quedan con doce, si tienen suerte.  A veces no llegan a doce, y se tienen que ir, porque necesitan doce para obtener la beca.  De doce en doce, nadie puede graduarse en cuatro años.  Y el encarecimiento de los cursos de verano hace más difícil la alternativa de completar los créditos necesarios de ese modo.

La soga parte por lo más fino.  Y lo más fino, en el caso del tope de seis años de la beca Pell, son los estudiantes que necesitan de la beca para estudiar, esos estudiantes que van, no por elección sino porque no hay espacios suficientes, avanzando en su currículo de doce en doce.

Pero bien dicen que las tragedias no vienen solas.  Al tope de seis años, una crisis externa causada por la legislación federal, se le añaden medidas internas a nivel de sistema y de recinto.  En el sistema, los estudiantes enfrentan una cuota de $800 que aunque muchos insistan en no creerlo, hace que mucha gente se tenga que ir.  Mire el caso de un joven que llamaré Javier.  Buenas notas, estudioso, trabajando part time para ayudarse y mantener a su hijita bebé.  Residente de un caserío cercano a uno de los recintos grandes. Hace algún tiempo se tuvo que ir a trabajar, porque no tenía dinero para pagar la cuota y alguien en la oficina de asistencia económica le negó la prórroga necesaria para poder pagarla a plazos. No es sólo una pérdida (de oportunidad educativa y de movilidad social) para Javier: Es una pérdida (de talento y recurso humano) para el país.

Pero al parecer, al país no le importa que la soga parta por lo más fino, y que lo más fino sean los estudiantes.

A esas dos tragedias se les suma una tercera, completamente autoimpuesta y típica de los colectivos que deciden atender sus desafíos apuntando el dedo acusador y la medida represiva hacia algún chivo expiatorio.  En el recinto de Mayagüez , Colegio, al que amo y al que pertenezco, han pasado por ejemplo medidas recientes para atender el problema de las bajas parciales.  El subtexto de las medidas es claro: las bajas son culpa de los estudiantes, y los estudiantes que se dan de baja deben ser castigados.   De ahora en adelante, ha anunciado el decanato de Asuntos Académicos, si un estudiante se da de baja de un curso, independientemente de su turno pierde la oportunidad de matricularse en el mismo durante los primeros días de matrícula.

Para los colegiales que han pasado por el proceso de matrícula, ya sea como estudiantes o como administradores, las implicaciones de esa regla están claras: Si usted se da de baja de un curso de alta demanda (matemáticas básicas, por ejemplo), a usted se le hará doblemente difícil conseguir ese curso y si lo consigue, será con el profesor que nadie quiere o en el salón dónde la voz del docente no se oye o la pizarra no se ve.

Todo esto en un mundo donde la educación universitaria se vuelve cada vez más crítica para obtener empleos y mover países hacia adelante, y en un país en donde la universidad pública al parecer ha decidido achicarse. Supongo que hemos decidido que nuestros estudiantes más pobres, y sus becas, deben irse a los institutos y universidades privadas.  Que la educación pública se reducirá en alcance y tamaño.  La “reforma universitaria” se hace a punta de tijera y puñal, y con la complicidad de los profesores y empleados que al parecer estamos más dispuestos a dar la batalla por el plan médico y los derechos adquiridos en el convenio que por los miles de estudiantes que se escapan por los agujeros de certificaciones punitivas, incompetencia administrativa, dejadez docente, y reducción de espacios y de ayudas financieras.

Recuerde el número fatídico que la Junta de Síndicos y el pasado presidente De la Torre usaron con tanta frecuencia en los medios: 50,000.  Todos sus cálculos estaban basados en una universidad con 50,000 estudiantes.  Y la universidad, a su llegada, tenía aproximadamente 65,000.  ¿Cuántos se han tenido que ir? No lo sé.  Y al parecer no preguntamos.  El conocimiento es poder, dice el refrán, pero estamos a oscuras.  ¿A dónde se han ido?  Tal vez a su casa.  Tal vez a chiripear en la calle, y digo chiripear, porque trabajo formal sabemos que no hay. Tal vez a una universidad privada, donde pagan más y se gradúan menos.

Si de verdad estuviéramos buscando soluciones, y no chivos expiatorios, a problemas como las bajas, estaríamos mirando como buenos ingenieros (no en balde, pensaría uno, que somos el recinto especializado en las ingenerías) el problema en su conjunto, identificando cursos requisito con alto volumen de bajas, e invirtiendo en esos cursos nuestros mejores profesores, nuestros mejores salones, y nuestras mejores tecnologías para maximizar el impacto de ambos.

En el Colegio, por cierto, hicimos un experimento así.  La combinación de una profesora efectiva, avalúo continuo mediado con tecnología de clickers, y sesiones adicionales de práctica, logró aumentar las buenas notas y reducir significativamente los fracasos y las bajas en un curso de pre-cálculo.  La inversión quedó más que compensada por los ahorros netos de las repeticiones evitadas.  A pesar de sus buenos resultados, aún no se ha implantado de manera más amplia.

Y es que el punto, al parecer, no es solucionar: preferimos buscar el chivo expiatorio, y dejar que la soga parta por lo más fino.  Y lo más fino, señores, son los estudiantes más pobres del país, que necesitan de la beca para estudiar y que mientras más pobres, más probablemente llegan con el tipo de necesidad académica que conduce a una baja en un curso “filtro” típico como las matemáticas.  Los profesores hablan con frecuencia de “aquel estudiante” que se daba de baja de todos los cursos que no le gustaban, irresponsablemente.  Ese estudiante existe, pero NO es la norma.  ¿Cómo es que no hablamos de los casos en dónde dos profesores distintos, con el mismo curso, y los mismos exámenes, obtienen resultados radicalmente distintos en términos de bajas y fracasos?  ¿Cómo es que no identificamos a los profesores exitosos y les damos el apoyo que necesitan para enseñarle a más estudiantes?  Y a los que presiden cursos con excesivas bajas y fracasos, ¿cómo es que no les proveemos desarrollo profesional para hacer un mejor trabajo en el salón de clases, o alternativas de enseñanza lidiando con estudiantes menos vulnerables, o con cursos más avanzados?

Evidentemente preferimos que la soga parta por lo más fino, aunque lo más fino sean los estudiantes.  Los cambios en legislación federal los atacan desde afuera. La cuota los ataca desde la administración central.  Las medidas punitivas y la dejadez de nosotros los empleados los atacan desde sus recintos.  El resultado de tanto ataque al estudiantado más vulnerable no será una mejor universidad, sino un peor país.

Tomado de Parpadeando


Comentando fotografías: Experiencias extra curriculares

15 abril 2012

La siguiente fotografía fue publicada por Jossie Alvarado en su página de Facebook. Capta a un grupo de escolares salinenses que pertenecen a los clubes de biblioteca y periodismo de la Escuela Félix Garay Ortiz ubicada en la Comunidad El Coco del Barrio Lapa de Salinas. La foto fue tomada al finalizar una conferencia sobre periodismo dictada al grupo por Jossie Alvarado en ocasión de la Semana de la Biblioteca 2012.

La formación personal y social de los individuos esta marcada de manera integral por todos los factores y experiencias que surgen a lo largo de su vida.  Actividades especiales como esa sirven de recordatorio de la importancia que reviste el derecho fundamental de todos a la educación igualitaria, no sectaria, democrática y gratuita.  Convertir la educación en un mero negocio en la era de la globalización es arriesgarnos a que suceda lo mismo que con otros servicios sociales fundamentales, que ahora están regidos por empresas internacionales cuyo único propósito es el lucro.  La dictadura educativa empresarial substituiría la dictadura educativa del estado y seguramente los maestro vivirán la mentira de ser llamados asociados.


Una Educación Democrática y de Calidad para Todos y Todas

2 abril 2012

PRONUNCIAMIENTO SOBRE EL DIÁLOGO DEL PROYECTO PAÍS: UNA EDUCACIÓN DEMOCRÁTICA Y DE CALIDAD PARA TODOS Y TODAS

XX Conferencia Internacional Educación Democrática (IDEC) Caguas, Puerto Rico 25-27 de marzo de 2012

I. INTRODUCCIÓN: Las instituciones firmantes de esta declaración—organizaciones públicas, privadas y sin fines de lucro, estudiantiles, fundaciones, sindicatos y cooperativas–convencidos de que la educación forjará la sociedad a la que aspiramos; nos comprometemos a apoyar, promover, e impulsar una educación pública que ofrezca a la niñez y juventud una formación equiparable a la de los países de mejor desempeño educativo en el mundo y que nos ayude a atender los problemas apremiantes del pueblo de Puerto Rico. Este pronunciamiento servirá de base para la discusión amplia con diversos proyectos, organizaciones, escuelas y otros miembros de la sociedad que conduzca a un Pacto Social Educativo que sirva para un plan de acción para los próximos 10 años de tal forma que supere los ciclos electorales.

Yaacov Hecht, fundador de la Escuela Democrática de Hadera, en Israel junto a William Miranda Torres, alcalde de Caguas.

 

II. DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS: Puerto Rico necesita, demanda, merece y tiene derecho a una Educación Pública que garantice: Centralidad en el estudiante 1. Se fundamente en los talentos, intereses y necesidades de cada estudiante y la comunidad escolar. 2. Facilite y promueva en el estudiantado una visión de futuro personal y de la comunidad a la que pertenece. 3. Donde cada estudiante, como ser humano, pueda trazar y construir su plan de vida personal y colectivo. Cultura democrática

  1. 1.    Sea gratuita y no sectaria, incluyendo el derecho de acceso a una educación post secundaria pública de calidad.
  2. 2.    Practique, modele y promueva el desarrollo de las competencias ciudadanas para la vida democrática.
  3. 3.    Promueva la participación equitativa del estudiantado, al igual que la participación activa de todos los componentes de la comunidad escolar.
  4. 4.    Reafirme y reconozca la autonomía de cada escuela, gestada desde la base de la comunidad escolar.
  5. 5.    Garantice y promueva la participación activa de todos los sectores de la comunidad escolar en la toma de decisiones, planificación, la evaluación, la fiscalización, el uso y el manejo de los recursos.
  6. 6.    Modele y promueva una cultura de transparencia en cualquier contexto educativo dando acceso a la información, al presupuesto y rindiendo cuentas. Y que garantice la eficacia y efectividad para el manejo justo de los recursos.
  7. 7.    Que esté despartidizado, por lo que sus decisiones y prioridades se regirán a base de las necesidades y acuerdos que se gesten en la comunidad escolar.
  8. 8.    Sostenga un cuerpo docente y no docente con la formación necesaria para su labor, en condiciones físicas, salariales y de desarrollo digno y justo.

Currículo transformador

  1. 1.    Esté dirigida a fomentar la transformación social y el desarrollo socioeconómico sustentable del País.
  2. 2.    Esté contextualizada y que enfatice en el entendimiento de la riqueza y diversidad del patrimonio natural y cultural del país como referente indispensable para entender lo que caracteriza su comunidad, la región del Caribe y otras regiones del mundo.
  3. 3.    Incluya a la naturaleza como elemento y escenario importante en el diseño de los contenidos y espacios para la práctica de la educación.
  4. 4.    Que parta de “las competencias universales” y estándares de calidad local y mundial.
  5. 5.    Que promueva diversidad de modelos de enseñanza y aprendizaje de por vida.
  6. 6.    El desarrollo de unas comunidades de aprendizaje que fomente el uso de la tecnología virtual y promueva disminuir la brecha digital en el país.

III. DECLARACIÓN DE VALORES La Educación que merecemos y necesitamos debe fomentar y garantizar:

  1. 1.    Una reconciliación nacional, una cultura y vivencia de la paz.
  2. 2.    El fomento y la práctica de la equidad.
  3. 3.    Un trato justo y digno para todos los constituyentes de la comunidad escolar.
  4. 4.    La práctica de la democracia participativa en las comunidades escolares.
  5. 5.    La solidaridad, la cooperación y las competencias ciudadanas.
  6. 6.    Una cultura de apertura, integración y aceptación de la diversidad humana.

IV. ACCIONES CONCERTADAS:

  1. 1.    Desarrollar un plan de acción concertado entre todos los grupos para viabilizar los principios y valores de acuerdo a lo que cada organización sabe y puede hacer.
  2. 2.    Diseminar, dialogar y educar sobre este pronunciamiento a través de todos los sectores e instituciones de la sociedad puertorriqueña a la que los firmantes de este documento tienen acceso.
  3. 3.    Ampliar la mesa de diálogo sobre el Proyecto País de Educación
  4. 4.    Fortalecer la participación del Foro Juvenil

Tomado del diario de IDEC 2012


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