Un centenario olvidado y la restauración de la imagen de la Virgen de la Monserrate de Salinas / Sergio A. Rodríguez Sosa

A principio de la década de 1970 se restauró el templo parroquial de la Iglesia Católica de Salinas. El comité de reconstrucción del templo lo coordinaba Gloria Sánchez de Colón bajo la tutela del entonces párroco Gerardo Seifried. Durante los trabajos de restauración fue necesario mover de sus pedestales y altares habituales las imágenes religiosas que posee el templo. Durante esa mudanza se comprobó el estado ruinoso en que se encontraba la imagen de Nuestra Señora de la Monserrate, patrona del pueblo. A primera vista el deterioro de la escultura era tan patente que se consideró descartarla y adquirir una nueva talla. Al enterarse los feligreses de que se pensaba desechar la estropeada imagen creció la oposición a la idea y surgieron voces a favor de restaurar la vieja talla.

A principio de 1973 la profesora Monserrate Ortiz Dávila, maestra bibliotecaria de profesión, tomó la iniciativa de escribir una misiva a la sección Línea Directa y Acción del desaparecido periódico El Mundo, preguntándole dónde conseguir ayuda para restaurar la imagen de la Virgen de la Monserrate. La sección Línea Directa y Acción se dedicaba a contestar preguntas de todo tipo sometidas por los lectores. Cada pregunta Imagen Monserrate2 seleccionada se investigaba de acuerdo a la complejidad de la misma antes de publicarla.

Como parte del procedimiento, el 13 de marzo de 1973, la señora Gisele Nevares, investigadora de Línea Directa y Acción, le expidió una carta a Monserrate Ortiz de Valero en la que le solicitaba un teléfono donde comunicarse con ella y con Gloria Sánchez de Colón, así como las medidas de la imagen y si existía algún documento en la iglesia sobre los años de la imagen, su procedencia, etc.

El 20 de junio de 1973, Monserrate Ortiz de Valero le envía mediante carta a Gisele Nevares la información solicitada, acompañada de una nota a maquinilla donde se ofrecían algunos datos sobre la parroquia y la imagen de la Virgen de la Monserrate, proporcionados por el párroco Gerardo Seifried.

Según la nota, en un diario personal, Don Francisco Sécola [Amadeo], descendiente de una de las familias que participó en la fundación del municipio de Salinas, escribió lo siguiente:

«La parroquia de Salinas se fundó oficialmente el 17 de enero de 1855 a instancias de don Antonio José Vázquez. Este ilustre hacendado donó la primera imagen de la Virgen de Monserrate y donó además, 500 pesos junto a otros ciudadanos, entre ellos, los señores Antonio Semidey, José Amadeo, Tomás Benvenutti, Salvador Antonetty y Francisco Sécola, que reunieron 5000 pesos con los que comenzaron los trabajos de la parroquia.

La primera imagen fue remplazada por la actual por don Lucas Amadeo Antonmarchi en el año 1899 y donada a nombre de su hermana Monserrate Amadeo. Es de España.

La capilla original era de madera, la cual fue destruida y en el 1911 se construyó la que actualmente tenemos».

En la nota se indicaba que las medidas de la imagen eran cuatro pies de altura sobre una base de 2×2 pies.

En su diario, don Francisco Sécola expresa que la parroquia se funda oficialmente el 17 de enero de 1855. Lo cierto es que la parroquia de Salinas es declarada parroquia independiente de Coamo y comienza a funcionar como tal el 1 de enero de 1854. Según establece el acta del ayuntamiento del 9 de marzo de 1844, la cantidad recogida para la obra de la iglesia sumaba 5,000 pesos pero no es hasta 1850 que se logra construir un templo de madera como parte del proceso de fundación del municipio de Salinas. El templo original funcionó como una capellanía dependiente de Coamo hasta que fue declarada parroquia independiente, probablemente a finales de 1853. Lo que ocurre el 17 de enero de 1855, según el deseo de don Antonio José Vázquez, es que la nueva parroquia de Salinas es consagrada por el Obispado de Puerto Rico, como Parroquia de Nuestra Señora de la Monserrate, según costa en el primer libro de actas parroquiales. La primera imagen de la Virgen de la Monserrate consagrada para el templo fue donada por el matrimonio de Antonio José y Leonor Vázquez. Como bien expresa la nota en 1899, fue sustituida por la actual imagen, donada por don Lucas Amadeo Antormarchi a nombre de su hermana Monserrate Amadeo. En la tradición oral de la familia Amadeo se dice que la imagen original fue trasladada a una casa que poseí a don Lucas Amadeo en su finca de Jayuya y que posteriormente fue donada a la organización de seglares Hermanos Cheo. Curiosamente la parroquia de Jayuya adoptó como patrona a la Virgen de la Monserrate y poseen una imagen cuya base simula el Monserrat de Cataluña, tal como era descrita por los Amadeo, la imagen donada por doña Leonor Vázquez.

El 3 de agosto de 1973, Ricardo Alegría, Director Ejecutivo del Instituto de Cultura Puertorriqueña, le solicita a Monserrate Ortiz de Valero mediante carta, fotografías de la deteriorada imagen de la Virgen de la Monserrate con el propósito de analizar la forma de restaurarla. El 17 de agosto le son enviadas dos fotografías indicándole que el Padre Gerardo Seifried opina que la imagen fue tallada en el tronco de un árbol. Además que está deteriorada en la parte de atrás, algunas parte del frente y que están dañadas las coronas del Niño y de la Virgen.

Carta6Hechas la averiguaciones y obtenida la ayuda del Instituto de Cultura Puertorriqueña, el periódico El Mundo publica en la sección Línea Directa y Acción la petición de Monserrate Ortiz de Valero el 22 de agosto de 1973. Se anuncia en el escrito que la restauración se realizará en el Taller de Artes Plásticas del Instituto de Cultura Puertorriqueña. Asimismo, que la obra de restauración estará a cargo del profesor Tomás Batista, por encargo del Director Ejecutivo del Instituto ,don Ricardo Alegría.

El lunes 15 de abril de 1974, según hace constar Monserrate Ortiz de Valero en correspondencia cursada el 19 de abril de 1974 a Gisele Nevares, «llegó a Salinas la imagen de la Virgen de la Monserrate más bella que nunca gracias a la labor del profesor Tomás Batista que por recomendación del Línea Directa y Acción al Instituto de Cultura Puertorriqueña se tomó el trabajo de restaurarla». El 19 de abril de 1974 se le cursa también una carta de agradecimiento al restaurador profesor Tomás Batista en nombre del Rev. Padre Gerardo Seifried, de Gloria Sánchez de Colón y del pueblo católico de Salinas.

En 1974 se terminan las obras de restauración del templo y la imagen de la Virgen de la Monserrate es colocada nuevamente en su pedestal. Ese mismo año, cuando se celebraba el 133 aniversario de la fundación del municipio de Salinas y a doscientos años del poblamiento europeo del barrio de Las Salinas de Coamo, se completan los íconos que simbolizan la identidad del pueblo de Salinas. El 20 de julio de 1974 se instalan oficialmente el escudo, la bandera y el himno municipal de Salinas, durante una ceremonia que presidían el Municipio y el Centro Cultural de Salinas.

Veinticinco años después, en 1999, el centenario de la llegada a Salinas de la imagen de Nuestra Señora de la Monserrate, patrona del noble pueblo de Salinas, pasó inadvertido como tantos otros acontecimientos de nuestra historia.

©Sergio A. Rodríguez Sosa

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5 pensamientos en “Un centenario olvidado y la restauración de la imagen de la Virgen de la Monserrate de Salinas / Sergio A. Rodríguez Sosa

  1. Pingback: Fiestas Patronales 2011 / Sergio A. Rodriguez Sosa « ENCUENTRO… AL SUR

  2. Maribel, Doña Lilliam Marrero Ledesma era una jayuyana, que por razones de amores se radicó en Salinas. Aquí procreó una familia y llevó a cabo una intensa labor social, cívica y política. Era una relacionista pública natural, es decir, un don nacido de la convivencia y el trato con las personas y no de estudios formales en esa disciplina. Como tal se desempeño en los distintos puestos que ocupó como funcionaria municipal. Su misión personal siempre fue exaltar las cualidades positivas y la valía de las personas y de los grupos. No faltaba actividad, ceremonia, fiesta y hasta despedida de duelo donde doña Lilliam realizara ese cometido. Su ejecutoria personal la convirtió en un personaje pintoresco cuya presencia en actividades de toda índole se daba casi por segura. De igual modo, algunas frases que solía repetir en sus intervenciones orales se volvieron parte de su personalidad. En especial, una que repetía y repetía previo a realzar los méritos de personas y entidades, decía: “Hay que aquilatar valores” Este blog está en parte inspirado en esa frase y trata de graduar los quilates de las manifestaciones humanas positivas, que nos sirven de contraste para advertir de las que encierran equivocaciones o malas intenciones.
    Gracias por su comentario

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  3. Como recuerdo los eventos y novenas a la Virgen de la Monserrate! Que bellos aquellos tiempos que celebrabamos las novenas como parte de nuestras fiestas patronales. Mi abuela, mi madre, y mi tia eran fieles a estas novenas y nos criaron venerando la imagen de nuestra patrona. Por cierto, mi madre y mi hermana llevan el nombre de la patrona negrita…

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  4. Gracias Sergio por este aporte historico, no sabes cuanto venero las imagenes de nuestra iglesia y el altar tan bello que perdimos.Tamblien las gracias a los buenos feligreses que reatauraron a nuestra virgen.

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