Doña Pancha : in memoriam

Ramona Baerga de Jiménez m 2014Mamá Pancha

Mama Pancha fue para mí un ser especial. Dejó aqui muchos hijos, adoptivos en su mayoría, huérfanos de su maternal amor y cariño.

En mis años de universitaria, cuando regresaba en las tardes al Caserío Bella Vista sólo tenía que cruzar del apartamento 88 al apartamento de enfrente. Allí me esperaba mamá Pancha con un plato en la mesa. Mi madre no regresaba hasta la tarde del trabajo pero sus hijos no estaban solos porque allí enfrente estaba Mamá Pancha.

Casiano, su amado esposo de toda la vida solía sentarse en un sillón en el balcón a leer los periódicos del día y mientras mamá Pancha alimentaba a sus semejantes con sus suculentos manjares, Casiano alimentaba sus mentes. Su casa estuvo abierta a hijos, nietos e hijos de vecinos; grandes o chicos, ricos y pobres, a todos servía esta mujer humilde, sencilla, diáfana en todo y para con todos.

¡Un ángel se ha unido al coro Celeste!

 María del Carmen Guzmán

Sobre lo breve que es la vida

Seneca“No es que dispongamos de poco tiempo, es que perdemos mucho. Bastante larga es la vida y aún sobra tiempo para llevar a cabo las mayores empresas, pero cuando discurre entre el lujo y la ociosidad, cuando no se destina a nada bueno, sólo al vernos, por fin, obligados a cumplir nuestro último deber, sentimos que ha pasado aquella vida cuya marcha no percibíamos.

Así es, la vida que hemos recibido no es corta, pero nosotros la hacemos tal, no somos pobres de tiempo, sino pródigos. Del mismo modo que las riquezas, aunque abundantes y regias, si van a parar a un dueño vicioso, se disipan en un momento, pero confiadas a un guardián prudente, por módicas que sean, aumentan con su mismo uso, así también vida es harto suficiente para quien sabiamente la dispone.”

Séneca

De la brevedad de la vida

Allá por el 42 : cuentos de prófugos

por Carlos Román Ramírez

Siete y treinta de una soleada mañana del mes de abril de 1942. Kilómetro 1.1 de la carretera de Trujillo Alto a Gurabo, también al Barrio Quebrada Infierno. Así le llamaban por las crecidas de la dichosa quebrada que, a veces, por días hacía imposible el paso de los vecinos hasta el pueblo. Años después el gobierno construyó un puente y el barrio cambió su nombre a Barrio La Gloria.

Siete y treinta y caminando bajan de la ruralía los estudiantes hasta la escuela primaria localizada a la entrada del pueblito. Al pasar Polín, Juanchín y Gervacio frente a la casa localizada en el mencionado kilómetro, Carlitos se unía a ellos camino a la escuela. Eran sus mejores amigos, todos en primer grado. Atrás quedaban su madre María y sus dos hermanos menores, Diego y Pepito.

El trecho por la carretera embreada  años antes que Carlitos ni pensara ir a primer grado era casi todo el tiempo bajando curva tras curva. Los bordes de la brea eran con pasto bien recortado por Natalio Aponte, el caminero tan apreciado y respetado por todos, tanto que llegó a ser alcalde del pueblo. A lado y lado de la carretera había árboles grandes,  los flamboyanes  florecidos serían un recuerdo perdurable para los que cada mañana por allí transitaban bajo sol tempranero, llovizna o lluvia, con paraguas siempre compartidos, no todos podían tener uno. Si la lluvia arreciaba había cobijo en las pocas casas localizadas en parte del trayecto. Si arreciaba cuando no había casas, algunos catarros eran inevitables.

Era un tiempo de oro dentro de la pobreza generalizada. Apenas pasaban automóviles por lo que todos caminaban a sus anchas, a veces jugueteaban en el trayecto pero procurando mantener el paso pues nadie tenía reloj y había que llegar temprano al salón de la  maestra, Mrs. Valcárcel. ¡Grandes maestros de aquel tiempo!

SE BUSCAA fines de abril llegó la noticia de que Francisco, un prófugo peligroso andaba por los alrededores. La intranquilidad se fue apoderando de padres y estudiantes. Era un individuo grueso y bastante alto que había cometido un sinfín de fechorías en más de un pueblo. Algunos decían que estaba loco. Era preocupante que fuera a atacar a algún niño. Los padres instruyeron a sus hijos que fueran en grupos grandes y atentos a las áreas donde hubiese maleza. De allí podría salir el malhechor. Todos hicieron caso. Carlitos bajaba ya con nueve o diez compañeros de clase. Polín era de los más bajitos pero pesaba casi el doble de cualquiera otro. Nadie sabía por qué estaba tan grueso, obviamente no era ágil y los demás hacían bromas con él.

La noche había sido lluviosa, el sol salió tímidamente y el trayecto ese día se convirtió en algo especial. En dirección al pueblo, el borde izquierdo de la carretera estaba resbaladizo y en algunos sectores daba a unos s riscos peligrosos. Los padres habían advertido a sus hijos sobre aquello. Los muchachos estaban de broma con Polín. Éste se reía y a veces se molestaba. Así iban bajando por el camino sin darse cuenta que estaban a punto de vivir una experiencia que recordarían el resto de sus vidas. En un momento alguien tiro un objeto a los pies de Polín y éste, del susto brincó hacia el lado, perdió el equilibrio y cayó por un risco,  ¡eran como  treinta pies de profundidad! Todos horrorizados acudieron a mirar lo sucedido, ¡el gordo Polín se había caído por el risco! Por suerte y para alivio de los muchachos, especialmente de quien le tiró el objeto, a unos doce pies había una saliente entre yerbajos y allí quedó Polín medio maltrecho agarrado de unos matojos. Desde arriba sus ojos se veían desorbitados del susto. Habían otros dieciocho o veinte pies hasta el fondo y Polín estaba en peligro de caer.  Pedía ayuda pero nadie se atrevía bajar hasta allá. De todas maneras qué podían hacer con alguien tan pesado.

Pasaron quince o veinte minutos y nadie llegaba por la carretera, Polín gritaba y los demás le gritaban que se aguantara bien de los matojos. De pronto, salió un hombre alto y flaco desde la maleza al otro lado de la carretera. Su vestimenta estaba hecha girones y tenía una barba espesa, se veía demacrado. Todos se horrorizaron e iban a salir corriendo pero  se dieron cuenta que aquel no podía ser Francisco el prófugo pues el aparecido era en extremo delgado y Francisco era grueso. La actitud amigable del extraño terminó por disipar el miedo. Estaban encentrados en  el problema de Polín. Todos a la vez trataban de explicar lo sucedido. El desconocido los calmó diciendo que él conocía  cuanto monte y risco había en el lugar y que les traería a  Polín de regreso. Bajó con gran destreza por el risco y mientras subía con Polín aferrado a su espalda algunos pensaron ¡qué hombre tan bueno, lo vamos a querer siempre!  Todos abrazaban a Polín que sólo mostraba algunos rasguños pero estaba jincho como un lirio.  Prometían no volver a hacerle maldades, algunos lloraban después del susto. Mientras tanto, el desconocido, sin despedirse y sin que alguien lo notara se perdió entre la maleza. El primero en notar que ya no estaba fue Gervacio quien exclamó: ¡yo creo que fue un ángel que bajó a ayudar a Polín! ¡qué flacos son los ángeles! Poco tiempo después la policía capturó a Francisco. Pesaba noventa libras.

 Carlos Román Ramírez, mayo 2014

Alas para un sueño

Por Ricardo Valle y Wanda I. Rodríguez Rivera

Guayama, P.R

 

El día en que conocimos a Melvin  Maldonado fue a través de una página de internet de clasificados de músicos. Su  interés por ver una de las dos baterías que ofrecíamos lo hizo llegar hasta la carretera -15  del Barrio Palmas Altas que conduce de Guayama a Cayey.

La batería fue el pretexto para un  largo,  ameno e importante  dialogo reflexivo sobre la música, los músicos, la educación, los estudiantes, la agricultura,  la  historia, la solidaridad y el porvenir. Descubrimos  primero al músico, al baterista, al  maestro  e historiador, al padre de tres hijos, y al amigo de viejos amigos. Luego, en la mesa, después del almuerzo, imaginamos un espacio donde los músicos del sur pudieran expresar y desarrollar sus propios talentos, su música y canciones originales más allá de los “covers”, que imponen las casas disqueras.  Un espacio  donde los músicos más experimentados apoyaran a los  jóvenes  y los más jóvenes aportaran su  ímpetu y dinamismo. Todos juntos en un solo escenario para manifestar y reafirmar sus talentos y  expresión musical.   Llegó la tarde nos despedimos  y despertamos del sueño.

La musica...

Una semana después recibimos de Melvin la invitación a un evento, El Libras Jamming Nights en  un restaurante de Pozuelo en Guayama. El miércoles 23 de julio  a las 7 p.m. llegamos al evento. Encontramos un espacio al aire libre, al fondo una tarima, Melvin en la batería, Pedro con su voz y su guitarra, y  Andrés  Rúa que llegó tempranito y escapado desde las Casas de la Selva en  Patillas con otra  guitarra.  En la consola del sonido Bryan R. Colón de Duble Entretainment. Melvin,  anfitrión y coordinador del evento, anunciaba un no sé qué sobre unas alitas y la necesidad de un bajista para completar la banda. Nos dio gusto saludar a Efraín Febles, que llegó desde Salinas, dispuesto a tocar su guitarra.  Poco a poco fueron llegando más músicos: Edwin José Tapia,  baterista, Edwin Joel Tapia, bajista y Jesús Vázquez Casiano, guitarrista.

Melvin repetía una vez más algo sobre unas alas, pero no podíamos descifrar lo que decía.

En una de las mesas del restaurante nos encontramos con nuestro amigo poeta y miembro de la Liga de poetas del sur, José G. Santos Vega, quien escuchaba con detenimiento el contenido de las composiciones originales. Con grata sorpresa encontramos a Thalia, una amiga a quien  habíamos dejado de ver hacía algún tiempo y quien llegó con unos  amigos convocados por el evento publicado en Facebook.

Según avanzaba la noche llegaban más músicos. Llegó Danny Martínez, experimentado bajista,  Wayne, baterista, Ricky con la magia del  violín, Joel Soto,  bajista, Richard Silva, cantante,  Danny Lynn, baterista, entre otros. Una joven con guitarra en mano y las ganas inquebrantables de subir al escenario,  se destacaba en ese grupo predominantemente masculino, Zoar Torres, quien resultó ser hija de un vecino de la  infancia, Guillermo Torres Castillo.

Un junte de músicos talentosos se manifestó en la tarima. En el escenario, se sentía la comunicación entre los músicos, aunque algo accidentada por los diversos estilos y la pasión de cantantes que tarareaban  hasta los solos musicales.  La cooperación, el desprendimiento y el entusiasmo ocuparon el aire de libertad que se respiraba.  Zoar interpretó dos canciones de su autoría invitando a una  urgente  reflexión. Una de sus interpretaciones fue  sobre el Puerto Rico  actual y la otra una crítica a la objetivación sexual de las mujeres, destacando que éstas  no son solo nalgas.

Melvin insistía sobre  el tema de las alas.

Eran las 10:00 de la noche, la velada estaba por terminar, mientras algunos recogían, otros, en una larga despedida hablamos sobre arte, bosques, maderas, sustentabilidad, empleos, educación, agricultura, poesía,  integración y vínculo con  otros espacios, la participación y sobre  grupos comunitarios en Puerto Rico.

Nos despedimos después de la medianoche. Unos se fueron a pie y otros flotando de un espacio  donde los músicos más experimentados apoyaron a los  jóvenes  y los más jóvenes aportaron su  ímpetu y dinamismo. Todos juntos en un solo escenario donde  manifestaron y reafirmaron sus talentos y su   expresión musical. Al fin creímos comprender de lo que hablaba  Melvin;  la música nos llevó  en sus alas hacia aquel sueño imaginado  inicialmente.

Inauguran Academia de Bomberos y Emergencias Médicas de Puerto Rico

INAGURAN-ACADEMIA-DE-BOMBEROS 23 julio 2014Una importante institución educativa fue inaugura el 23 de julio en el sector industrial de Salinas, Su misión formar bomberos y rescatistas de emergencias médicas para Puerto Rico y los países del Caribe.

La Academia de Bomberos y Emergencias Médicas de Puerto Rico se concibió como una institución multidisciplinaria con instalaciones para adiestrar en los campos de extinción de incendio y rescate en caso de eventos catastróficos.  Pero además de los planteles académicos el lugar  cuenta con espacios para eventos, museos, monumentos, helipuerto, pista, hospedajes, comedor y naturalmente campos de práctica.  En fin un complejo educativo pensado para educar y adiestrar a los futuros bomberos y socorristas de Puerto Rico y el Caribe.

foto suministrada.

El Problema Colonial de Puerto Rico y La Asamblea Constitucional de Estatus

por Rolando Emmanuelli Jiménez, JD. LL.M

Editora: Naomi Jusino Girón, J.D.

El problema del colonizado es de tal gravedad que se afecta la psiquis individual y colectiva.

Albert Memmi en El Retrato del Colonizado nos dice: “El rechazo de sí y la estima por el otro son rasgos comunes a todo candidato a la asimilación. Y los dos componentes de este intento de liberación están fuertemente ligados: el amor por el colonizador está cimentado sobre un complejo de sentimientos que van desde la vergüenza hasta el odio hacia sí… Para liberarse, al menos así lo cree, admite su propia destrucción.”

Este es el ser o no ser que nos mantiene en parálisis esquizofrénica sumidos en profunda crisis social, política y económica. Mientras el problema del status nos divide y destruye, para gran conveniencia del poder norteamericano, no podemos discutir sosegadamente los asuntos de política pública que nos lleven por la vía del desarrollo sustentable y sostenido hacia la calidad de vida.

Después de la Constitución de 1952, se creó un falso paradigma de que la Ley 600 había corregido el problema colonial de Puerto Rico. Más de 60 años después ese paradigma se ha derrumbado y todos los sectores entienden en mayor o en menos grado, que Puerto Rico tiene un problema colonial.

Sin embargo, a estas alturas prevalece otro falso paradigma. Grandes sectores de los tres partidos políticos de Puerto Rico piensan que el problema colonial de Puerto Rico lo va a resolver el Congreso voluntariamente. Por eso acuden a vistas sobre el status de Puerto Rico y cabildean a favor y en contra de las diferentes propuestas que se presentan en el Congreso. Sin embargo, no llevan a cabo las acciones dentro de la sociedad necesarias para promover un verdadero cambio en la situación colonial.

La vieja creencia de que el Congreso resolverá sin más el centenario problema debe cambiar. Mientras el pueblo de Puerto Rico no se organice para iniciar el proceso de cambio de la relación colonial y acuda con una sola voz al Congreso, Estados Unidos no tomará acción sobre nuestro problema.

Existe el mecanismo jurídico para llevar a cabo ese cambio paradigmático de reclamar como una sola voz la solución del problema colonial. Ese mecanismo es la Asamblea Constitucional de Status.

La Asamblea Constitucional de Status es un mecanismo mediante el cual se convoca a elecciones para escoger a representantes del pueblo que se postulan a la luz de sus diferentes visiones sobre cómo debe resolverse el problema colonial de Puerto Rico. Estas visiones deben estar claras en el sentido de que cualquier solución de la situación colonial tiene que ser fuera de la cláusula territorial de la constitución federal que establece que el Congreso es dueño y señor de los destinos de la Isla. Por ende, no puede abogarse por soluciones que son de naturaleza colonial.

La Asamblea sesionaría el tiempo que fuera necesario para que se puedan aclarar los mitos y realidades de cada posible solución y que se pueda llegar a un consenso sobre qué es lo que se va a reclamar a Estados Unidos.   El reclamo puede ser sustantivo o procesal.

Por sustantivo, debe entenderse a que el reclamo puede incluir una solución específica a la situación colonial. En cuanto al reclamo procesal, se refiere a que la propuesta puede ser un mecanismo específico para solucionar el status que conduciría de manera justa a cualquiera de las soluciones viables.

La Asamblea Constitucional de Status debe estar compuesta por personas de conocimiento y experiencia en asuntos sociales, jurídicos, económicos y debe elegirse mediante verdadera representatividad donde exista espacio para los pensamientos mayoritarios y minoritarios. Solo cuando el pueblo se una a reclamar la terminación de la relación colonial el Congreso escuchará nuestros reclamos. El ejemplo evidente es la lucha de Vieques. Ese tipo de lucha es la que podría conducir a la solución del problema colonial.

 

© Rolando Emmanuelli Jiménez. El autor es abogado notario, Presidente del Bufete Emmanuelli, C.S.P. Para mayor información vea:http://www.bufete-emmanuelli.com 

 

 

Campamento ambiental finaliza exitosamente

Convivencia Ambiental 2014

El Ambiente nos une y nos identifica

Por: Víctor Alvarado Guzmán

Portavoz Comité Diálogo Ambiental

Convivencia ambiental 2014 1Por octavo año consecutivo el Comité Diálogo Ambiental de Salinas realizó la Convivencia Ambiental José Ortiz Agront “Cheo Blanco” para jóvenes, durante la semana del 14 al 18 de julio de 2014.  Esta excelente actividad educativa y vivencial se realiza en coordinación con la Iniciativa de Eco Desarrollo de Bahía de Jobos (IDEBAJO) y el Depto. de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).

Convivencia ambiental 2014 2Este año, jóvenes coordinadores de Convivencia Ambiental desarrollaron la actividad y eligieron como lema: el Ambiente nos une y nos identifica. Las actividades y talleres se dirigieron a ofrecer experiencias que motivaran esa unión e identificación de los jóvenes con el Ambiente.  Algunas de estas actividades y talleres fueron: “Presentación sobre la situación ambiental en nuestro entorno” (realizado por jóvenes de Diálogo), limpieza y disfrute del Camino del Indio y Playa Escondida en la comunidad de Las Mareas, Charla-Caminata sobre la Arquitectura e Historia de Aguirre (Arq. Jorge Ortiz Colón), Observación e identificación de aves en Aguirre y en el Bosque de Jagueyes (José Claudio), navegando en kayaks desde la pescadería Raúl Maldonado de la Playa, Taller de Identidad: “Conociéndonos a nosotros mismos” (Dra. Astrid Morales), “Pintando el Ambiente” (pintor Nelson Sambolín), Poesía Ambiental (con el poeta José Santos) y Charla de Cultura e Identidad (con la poetisa Nora Cruz y el rapero Amaro).

Convivencia ambiental 2014 7Dos de las actividades de la Convivencia que más disfrutaron los jóvenes fue el Taller de Huerto Comunitario y Composta, y la visita a Cayos Caribe. “La más que me gustó fue ir a Cayos Caribe. Ya habíamos ido anteriormente y me trajo muchos recuerdos. Siempre esa visita es la que más me impresiona”, expresó la joven de 17 años Rut García Alverio, quien junto a su hermano Diego Alejandro de 15 años han participado de varias Convivencias.  Ambos coincidieron en la importancia de proteger y visitar lugares como Cayos Caribe, y que al grupo de jóvenes les gustó esa actividad porque algunos nunca habían visitado el cayo.  “La Convivencia ha estado buena. No se puede comparar con años anteriores porque cada año es diferente.  Cosas distintas, personas distintas. Me ha gustado que se ha variado las actividades. Por ejemplo los talleres de identidad, poesía, de pintura e ir a kayakear”, añadió Diego Alejandro.

Convivencia ambiental 2014 3Al finalizar la Convivencia, los jóvenes realizaron una evaluación y además de la variedad de actividades y lo divertida que fueron las mismas, resaltaron el elemento de las relaciones personales como algo importante. “Hemos hechos amigos, no solamente para esta semana sino para el futuro”, dijo el joven Hery Colón Zayas.  Palabras que son importantes al tener en cuenta que en esta Convivencia Ambiental participaron sobre 35 jóvenes de varias comunidades de Salinas (Mosquito, Brisas del Mar, Coquí, Aguirre, Las Mareas, Pueblo), Guayama, Arroyo, Caguas y San Juan.

Convivencia ambiental 6

Imágenes de la historia de Salinas

 

Dedicado a Tito Gude, estudioso de la edificaciones históricas de Salinas

Remozan el Paseo Lilliam Marrero a la entrada de la Ruta Gastronómica

Me llegan una fotos que muestran las mejoras hechas al Paseo Lilliam Marrero Godreau localizado en la intersección de la carretera número 3 y la Avenida Pedro Albizu Campos. Lamentablemente la estructura estaba abandonada desde hace algunos años.

Paseo LML remozado en jul. 2014 2

Aunque el ornato público es responsabilidad de todos, ministerialmente le corresponde al organismo encargado de implantar las política de limpieza, embellecimiento y ornato del gobierno municipal.  Cuando esas funciones fallan, muchas estructuras públicas, como en este caso, se deterioran  y contrario a su propósito original terminan afeando el paisaje o se convierten en focos de problemas sociales.

Afortunadamente la presente administración municipal parece tener una visión integral de la gestión pública y de las políticas de desarrollo.  No se puede fomentar el turismo gastronómico sin atender la infraestructura y el paisaje a lo largo de dicha ruta.

No se trata de lujos, se trata de diseños y ornatos que proyecten un paisaje agradable, típico y limpio. Se trata de establecimientos orientados a darle al turista un producto de calidad y una atención personal que lo capture y lo motive a volver. Se trata de atesorar el prestigio ganado y de añadir otros valores.

Organizando a la comunidad y a los comerciantes sobre su papel en el crecimiento y mejoramiento del destino turístico se cuida la gallina de los huevos de oro. Profesionalizando la administración para planificar y evaluar la ejecución con visión critica se llega a los resultados deseados. Identificando limitaciones y fortalezas y conociendo los retos se pueden hacer realidad las oportunidades.

Un ejemplo sencillo: la salsa que conocemos como mojo isleño que están produciendo nuestros mesones gastronómicos, ¿está a la altura de la calidad y sabor tradicional lidiseña, o la superan? De lo contrario se estaría lacerando el prestigio ganado y empobreciendo nuestra competitividad como destino turístico gastronómico.

 

Paseo LML remozado en jul. 2014 4

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El Paseo Lilliam Marrero Ledesma es uno de los paisajes de la ruta gastronómica. Los salinenses de hoy deben conocer quién fue esa jayuyana nacida en 1912 que llegó a Salinas por motivos matrimoniales. Deben saber que aquí, se convirtió, sin haber estudiado la materia formalmente, en una excelente relacionista pública del gobierno municipal lo que le mereció el título de “La Dama Protocolar”. Pero sobre todo, conocer su vocación de servicio y su prédica constante a favor de exaltar los valores en la gente.

Con ese propósito les incluyo fragmentos de un excelente escrito sobre Doña Lilliam del narrador, ensayista y poeta salinense Josué Santiago de la Cruz, considerando que en este texto encontraran causa suficiente para honrar la memoria de “La Dama Protocolar”

srs

 

Lilliam Marrero Ledesma 2

 

“Hay que aquilatar valores”

 

por Josué Santiago de la Cruz

Doña Lilliam Marrero Ledesma, nuestra Dama Protocolar, fue mujer de mucho colorido, tanto en el vestir como en su manera de encarar la vida pueblerina que le tocó vivir.

Para los que no lo saben, o para aquellos que ya lo han olvidado, doña Lilliam  nos llego de Jayuya, vía don Guillermo Godreau Philemón, su marido.

Desde el momento que pisó suelo salinense se integró a la vida nuestra, como si fuera una de nosotros, y por sus ejecutorias se ganó la admiración, el respeto y el amor que en abundancia le dispensó la gente en Salinas.

Cuando disolvieron el vínculo matrimonial, don Guillermo, le dejó un bello hogar en la calle Palmer, un apellido de renombre y un cuadro de hijos a quienes habría ella de criar sola, porque nunca más contrajo matrimonio.

Después de sus hijos, el gran amor de su vida, la pasión que movía su espíritu inquieto, fue el servicio público, en donde llegó a ocupar posiciones de mucha envergadura en todas las administraciones populares de que tengo memoria.

Nuestra Dama Protocolar vestía trajes y faldas encampanadas de colores vivos y relucientes. No recuerdo haberla visto con ningún otro atuendo, por lo que infiero que su proverbial jovialidad no era pose, por el contrario, una característica de su espíritu de servicio y de ese positivismo que sus palabras, en todo momento, proyectaban.

Cuando a sus oídos llegaba el rumor de que alguien o alguna familia estaban en necesidad, era ella en persona quien acudía al rescate del necesitado. Visitaba enfermos y no se perdía velatorios y entierros adonde llevaba siempre aquella palabra de consuelo que tanta serenidad traía a los sufridos.

Así fue doña Lilliam. Así vivió toda su vida en Salinas y así la recuerdan los que la conocieron. Además fue mujer visionaria que sabía pulsar bien, muy bien, diría yo, las palpitaciones de su tiempo. Quizá sea eso último que acabo de señalar la razón y origen de su frase célebre: “Hay que aquilatar valores”.

No han transcurrido muchos años de su fallecimiento y ya nadie parece recordar sus muchos años de servicio honesto a la comunidad, sus grandes muestras de amor y sacrificio para con el pueblo que la acogió siendo ella apenas una jovencita. Pero su mensaje perenne, su consejo y su prédica (“Hay que aquilatar valores”) siguen vivos y latentes. No ha perdido actualidad, porque hoy, más que entonces, vemos en vivo y a todo color la urgencia de retomar aquello que nos legara ella para rescatar los valores que a diario nos arrebatan.

Me decía Esteban Pérez Bonilla, Mr. Pérez, cuando le entrevisté en 2001, que “antes no se educaba para el momento sino para la Historia”.

En otras palabras, el maestro, así interpreto yo el mensaje del ilustre educador hoy octogenario, en aquella época a que se refería él, tomaba su misión educadora con la misma seriedad con que un niño invierte en sus juegos infantiles.

Aquellos llamados valores universales, como los Mandamientos en las tablas del Viejo Testamento, les eran inculcados al educando con la misma inquebrantable urgencia con que se les enseñaba a leer, escribir, sumar, multiplicar, restar y dividir.

Era, entonces, una educación completa, por lo que doña Lilliam, al percatarse del paso corrosivo del tiempo sobre la enseñanza, comenzó a repetir la frase (“Hay que aquilatar valores”), con la esperanza de que alguien, algún día, recogiese el bastón para emprender la noble y no fácil tarea, como un nuevo Quijote, armado de valor y de vergüenza, de “desfallecer agravios y enderezar entuertos”, nuevamente.

Las calles de Salinas ya no llevan los nombres que de siempre tuvieron y para colmo de males ahora el tránsito vehicular, porque nuestros legisladores parecen carecer de ideas edificantes y muchas horas de ociosidad, ahora lo han convertido en un berenjenal que cuesta trabajo descifrar y mucho más encontrarle su carácter funcional.

Otra administración destruyó nuestra antigua Plaza Las Delicias, para levantar en su lugar una cosa que ni estética exhibe.

Casi ya no quedan lugares que podamos clasificar de históricos porque los alcaldes y sus legisladores, ¿será, acaso, porque son una especie de simios parlantes?, se han dado a la tarea de destruir todo lo que nos recuerde el pasado.

“Hay que aquilatar valores”, me parece escuchar la voz de doña Lilliam. Pero no creo que quienes tienen que escucharla, la escuchan. ¿O será que padecen de sus facultades auditivas?

Plaza/Museo de los Fundadores, en menos de 90 días, tendrá otro nombre y otro significado, por lo que la prédica de doña Lilliam tiene hoy más relevancia, más actualidad, que la que tuvo ayer o en cualquier otro instante en nuestro pasado.

Para terminar (solamente por hoy porque mañana volvemos a la carga) voy a tomar prestadas unas palabras a mi compueblana, de Talas Viejas, como yo, Gisella Martínez, hija del inmortal “Cañamazo” y Gisella Rodríguez, porque ellas resumen la esencia de nuestro reclamo:

“¿Qué será lo próximo, prohibir la preparación y el consumo del Mojo Isleño? ¿No llamar más a Salinas “La Cuna del Mojo Isleño? Quien sabe y se les ocurra prohibir escuchar y bailar la Plena Pa’ Salinas…”

¡Bravo, Gisella, bien dicho!

Vamos a organizarnos.

 

© Josué Santiago de la Cruz

Abril 8 de 2010