Libros: Fiesta en El Peligro

Ediciones Abeyno y Amazon anuncian que ya está disponible el libro Fiesta en El Peligro: cuentos de otros tiempos de Edelmiro J. Rodríguez Sosa. En palabras de José Manuel Solá este primer libro del autor “es una fiesta en el arte de la narrativa” orquestada en 48 relatos ricos en temas, personajes y tramas que el lector hará suyos. Por eso, como certeramente señala Solá: “son cuentos apropiados para leer en la fiesta de los amigos o en noches de luna cuando llueve, en el viaje de avión o en la soledad de un bosque, junto a un árbol. Y entonces dejar que el relato juegue con la imaginación del autor.”

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Como indica el prologuista Rodríguez Sosa alterna en sus relatos pasiones, memorias, ironías, problemas sociales y las frustraciones y esperanza humanas. El autor cuenta con sobriedad y mesura sus tramas. Como el que destapa su itinerario vital y graba en la pared del tiempo un grafiti que reta el olvido, un “prohibido olvidar. A fin de cuenta, la humanidad reincide. Las historias, los personajes y las angustias y denuncias existenciales, en otras circunstancias y escenario, se repiten haciendo gala de la terquedad humana.

En este libro el autor se suma al grupo de escritores salinenses que influenciados por Josué Santiago de la Cruz incursionan en el microrrelato. Santiago de la Cruz sienta la pauta y educa a sus discípulos sobre los rasgos esenciales de ese género puntualizando que la síntesis, la palabra precisa y “el dejar imaginar al lector” tienen que estar presente cuando se cuece un microrrelato. En palabras de José Manuel Sola, es en el género del microrrelato donde más Rodríguez Sosa exhibe el gozo lúdico del proceso creativo y hace gala de su capacidad de síntesis.

Edelmiro J. Rodríguez Sosa, un abogado civilista, ex profesor de la Universidad de Puerto Rico, químico y especialista en tecnología de alimentos, además de este su primer libro, ha publicado artículos científicos en revistas académicas, columnas periodísticas, reflexiones, biografías, memorias, poemas y cuentos.

El libro puede adquirirse por medio de Amazon o llamando al 787-214-8684

Hambre y sed de Justicia / María del Carmen Guzmán

Tanta desesperación
Tantas guerras
Y rumores de ellas,
Tanto abandono
Tanto dolor…
Caminar hacia lo inútil,
Luchar contra molinos de viento
Agigantados por la desilusión.
Llorar ante las necesidades
Nuestras y ajenas.
Hambre y sed:
El grito de justicia
Ahogado en la garganta
Pegado al paladar seco,
Paralizado el corazón
Indiferentes
Los hombres
Cansados de luchar.
Pero llegaste tú
Con la única esperanza
De un nuevo amanecer.
Desde la Cruz
Nacer de nuevo
La tumba quedó vacía
Llegó la resurrección,
¡Bendito sea El Señor!

María del Carmen Guzmán

José Cheo Feliciano, 1935-2014 : In Memoriam

“Familia”, de tantas y tantos, traspasaste el umbral que conduce a la eternidad. Ahora solo escucho tu voz rica de tiempos idos, de caminos recorridos.

“Familia”, cuantos amores ancestrales, cuanta rebeldía milenaria se agolpa en los ritmos que armonizan con tu voz. Con penas y glorias la piel sudorosa huele a sentimientos africanos, a faniados escapes de los helados vientos neoyorquinos para imaginarse en las mulatas barriadas ponceñas. En nuestro suelo matrio no se congela la sangre, más bien hierve cuando el areito repecha los cantos espirituales y los cultos a las divinidades de ayer y de hoy se vuelcan en efervescencia y gozo: cuando los líquidos refinados por las ánimas del mangle bautizan las madrugadas.

“Familia”, síntesis de pueblo, alargada parentela que aguarda la señal para transmutar equívocos esclavizantes, para romper cadenas, para destrozar prejuicios y redimirse colectivamente.

Ahora solo nos acompaña tu voz, “familia”, tu amada voz hecha millones de voluntades para afirmar los sentimientos, querencias y afanes proclamados en tu lírica.

La inesperada muerte de Cheo Feliciano sorprendió a los organizadores de un concierto en su honor que de todos modos se llevará a cabo en los próximos meses. Detalle sobre la vida y obra del afamado salsero pueden examinarse en Wikipedia.

De Olimpia a Mayagüez de Nelson Sambolín se exhibe en Alcaldía de Salinas

Comunicado de Prensa

Salinas, Puerto Rico – La huella de los Juegos Centroamericanos, quedó plasmada en la Casa Alcaldía del Municipio de Salinas, en la exhibición permanente De Olimpia A Mayagüez del artista salinense Nelson Sambolín.

Las 12 serigrafías en exhibición para el público en general, están relacionadas a la celebración de los XXI Juegos Centroamericanos y del Caribe realizado en Mayagüez para el año 2010 y cuyo propósito es resaltar la pasión, obra y creatividad del pintor salinense.

“A través de esta exposición lo que queremos es que los ciudadanos conozcan sobre el maravilloso trabajo que realiza nuestro pintor Nelson Sambolín. Para nosotros tener estas obras en la Alcaldía, representan un homenaje en su pueblo al trabajo artístico que ha realizado Sambolín durante su trayectoria nacional e internacional”, expreso Karily Bonilla, alcaldesa de Salinas.

sambolin01 f Alina Luciano Claridad

Foto de Alina Luciano / Claridad

Nelson Sambolín (artista gráfico, diseñador gráfico, pintor, dibujante y profesor), nació en el Barrio Coquí de Salinas el 10 de julio de 1944. Hijo de Julio Sambolín y Ángela Bonilla. Obtuvo su Bachillerato en Bellas Artes de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en 1970. Completa estudios de maestría en el Pratt Institute de Brooklyn. Trabajó en el Taller Bija, luego de haber fundado otros talleres como Quinqué. El Taller Bija propició una gran transformación de la gráfica puertorriqueña. De 1969 a 1980 fue diseñador gráfico en el Departamento de Actividades Culturales de la UPR en Río Piedras. Fue profesor de diseño gráfico en la Escuela de Comunicaciones de dicha Universidad. Su trabajo ha sido premiado en diversos eventos nacionales e internacionales, incluyendo la Bienal de Grabado en Cracovia, Polonia. Sus carteles se encuentran en importantes colecciones, incluida la de la Biblioteca del Congreso. En su obra gráfica y pictórica utiliza como tema central la música, sobre todo la afro-antillana y el jazz. Su obra es caracterizada por el uso de la letra, el trazo libre en el dibujo y la composición depurada que exalta los espacios.

Portafolio Sambolín

La entrada a la exhibición es libre de costo y en horario de lunes a viernes de 9:00 de la mañana a 4:00 de la tarde. Para más información pueden comunicarse al 787.824.3050.

Municipio de Salinas

Momentos 2 / María del Carmen Guzmán

A Gloria Gayoso Rodríguez

— ¿Qué sucedió después? —Preguntó mi amiga al pausar la narración sobre el misterioso encuentro que tuve con Él.

Quedé pensativa, preocupada… ¿Podría confiarle la belleza y lo inverosímil de lo sucedido?

— ¡Vamos chica, cuéntame!

Reflexionaba sobre mi amiga, ¿será capaz de guardar el secreto? ¿Un secreto tan íntimo como increíble? Mi amiga es poeta y como poeta al fin no se le pueden confiar cosas del alma porque todo lo convierte en poesía.

—Pero, ¿me vas a dejar así?

—Te insto a que continúes, —me dijo con una dulzura que convencería al más fuerte.

— Bueno, le dije, aquí va:

Mis hermanas habían regresado y por mucho que lo intenté, no pude regresar esa noche. Y pasaron varios días antes que pudiera zafarme de los quehaceres del diario vivir, pero no se escapaba un segundo de mi pensamiento. Recordaba su voz angelical; la confianza que me inspiró; su mano firme y dócil; la música que parecía más un coro celeste de ángeles y querubines que cualquier melodía que haya escuchado jamás.

— ¡Anda chica, me tienes intrigada! ¿Volviste a verle?

— ¡Si, y no me he apartado de su lado desde entonces!

©María del Carmen Guzmán

pisadas

Libros: Crisálidas y clepsidras

BookCoverPreview (1) (1)Editorial Poemar, en colaboración con Amazon, ha dado a la publicidad el libro Crisálidas y clepsidras, de Aníbal Colón de La Vega. La obra consta de 233 páginas y contiene poemas, proverbios, reflexiones y artículos breves.

Dice el autor en el prólogo que, “cual lapidario literario, colecciono palabras que son agradables al oído y contienen gran riqueza semántica. Me apodero de ellas, pues dicen algo de lo que soy y de lo que amo. Percibo el efecto estético y el significado sugestivo en vocablos como clepsidra, crisálida y crisantemo, todos de acendrado abolengo griego. (…) Eclosión de letras en la hoja donde la ninfa se hace mariposa. Fluir de palabras que sustrae tiempo líquido a la fuente de la pluma. Flores doradas que anuncian alegría y paz. Que estos folios poblados de palabras se conviertan en mariposas y salgan volando. Conozco capullos, hidrorrelojes y pétalos que no son de este mundo.”

Aníbal Colón de la Vega ha publicado diversos libros: Filosofía e imaginación, Letras en el tiempo; Miniaturas; Guijarros; Confesiones de un anacoreta; El círculo de los meses; Nido de pájaros; Breviario íntimo; Cuadernos del múcaro; Migajas; Papyros 13; Acuarelas 7;Madeja; Marullos; Lapidarius; El libro de los epitafios; El credo del coquí; Filosofía de la técnica; Historia de una pasión; Pensamientos y poemas de un peregrino; Crisis de identidad de la educación y los poemarios Ánforay Logofanías. Ha colaborado como editor y coautor en otras obras; ha dirigido revistas y un periódico, y ha recibido varios premios literarios.

 

April fools day (Día de los tontos) / María del Carmen Guzmán

 Los norteamericanos celebran el día de los tontos el primero de abril de cada año. Nosotros, contrario a ellos, pensamos que “todos los días se  tira un tonto a la calle.”

Este primero de abril desperté lista para la lucha diaria. Como “Superman” o su contra parte “Wonder Woman.” Vestida con la armadura de los hombres de este siglo, me levanté de la cama lista para atacar la adversidad que fuese. Pero sucedió lo que jamás pensé pudiera sucederme.

Recibí una llamada telefónica pidiendo información sobre mi hijo. Hice algunas preguntas y al quedar satisfecha con las respuestas, le indiqué que ésta no era su residencia y le di su número de  teléfono para que se comunicaran con él directamente.

Cuando me disponía a salir de la casa, recibo un correo electrónico indicando que mi pedido a través del internet fue procesado y un débito fue cargado a mi tarjeta de crédito. En lo que me tomó dilucidar que no había comprado absolutamente nada por internet usando la tarjeta de crédito, apareció otro cargo y en lo que me tomó llamar al banco, apareció el tercero.

Histérica por el tiempo transcurrido antes de que me contestará un ser humano, le grité a la gente de servicio al cliente:

―Alguien está comprando con mi tarjeta de crédito, por favor hagan algo.

―¡ Cálmese señora y permítame ayudarle!

―Tenemos que cancelar su tarjeta ―dijo sosegadamente.

― ¡Cancélela, pero dese prisa antes de que me agoten los míseros dólares que me quedan!

En otro lugar del universo, tras las rejas de una prisión, se reunía un grupo de confinados en su centro de operaciones  cibernéticas a la hora de comunicación con sus familiares.

― ¡Busquemos otro tonto que ya esta descubrió el “truquito” y el día apenas comienza!―le gritó un confinado a sus compinches.

 

©María del Carmen Guzmán

Mal de ojo

por Edwin Ferrer

Después de una larga jornada bajo el ardiente sol en la hacienda La Isidora un picador de caña se acercó a Chimino Abudabí y le explicó que el capataz le estaba echando mal de ojo.

—Todos los días me levanto cansado y sin ganas de trabajar, el café que me hace Toña me sabe a borras sin aroma y mi machete no quiere cortar la caña. Además cuando cruzo el callejón del pasto del indio siento la llama del jacho Centeno a mis espaldas…

—Consígueme una planta de albaca, una de rudas y dos o tres pastillas de alcanfor—Replicó el espiritista.

El rio Niguas se cubrió de una cortina de vapor que salía de un latón de manteca que hervía con el mejunje que preparó Chimino para que el picador se diera un baño.

Al caer la noche todos los perros satos de barrio Borinquen se aglomeraron en el malecón y comenzaron su ritual de apareamiento, mordiéndose unos a otros por Daysi, la sata de Maximina. Los bares del barrio se encendieron con la música de Peñaranda y de la casita del picador salían unos gritos macabros de pasión.

Temprano de madrugada el picador se levantó con un nuevo ánimo, afiló su machete y se fue a su labor de cortar caña quemada. Caminó por el callejón y en vez de sentir un fuego en sus espaldas, lo arropó un frio húmedo acompañado de unas moscas verdes que le cubrieron sus brazos desde los codos hasta la punta del machete. Corrió hacia La Isidora, se lanzó al lago de Valé y cuando salió, la perrera lo estaba esperando. La policía le puso unas esposas y cuando miró al capataz desde la ventanilla del vehículo, se percató  que tenía un ojo de cristal.

©Edwin Ferrer

 

Momentos / María del Carmen Guzmán

Salió  a la calle junto a sus dos hermanas. Era tiempo de carnaval y una multitud colmaba las calles. Se distrajo sólo un instante y cuando volvió la mirada al lugar había perdido de vista a sus hermanas. Logró ver la parte trasera del vehículo alejarse calle abajo. Allí iban sus hermanas con su dinero, sus llaves, su teléfono celular…, en fin, todo lo que había guardo en la cartera de una de ellas.

—Ahora si estoy perdida, — gruñó.

—Tendré que esperar aquí hasta que regresen y a saber ¿a qué hora de la madrugada será eso?

Resignada, se sentó en las escalinatas del edificio a esperar.

Las horas pasaban lentas y perezosas y el gentío comenzó a dispersarse.

Ya estaba a punto de claudicar cuando llegó Él y se sentó a su lado como si la conociese de toda la vida.

—Hola, ¿Qué haces aquí? —Preguntó. Su voz delicada, dócil la llevó a contarle su dilema.

—Puedes esperar en mi casa, vivo aquí mismo, le dijo extendiendo su mano para ayudarle a levantarse.

Le miró dudosa.

— ¡No temas!— Exclamó, aún con su mano extendida.

Puso su mano en la de Él y se levantó,  silenciosa… callada.

Aquella mano firme pero dócil le infundió confianza, serenidad, amistad.

Se dejó guiar por la candidez del momento, por la seguridad que le brindaba el roce de aquella mano y el tono de aquella voz.

En su hogar se respiraba paz… armonía. Una melodía celeste se escuchaba en la semi oscuridad de la habitación.

Le ofreció una copa y tomó una para sí.

En lo que pareció una velada corta, se contaron sus vidas, aunque Él parecía conocer la suya aún antes de ella contarla.

Pasada la media noche se despidió para ver si sus hermanas habían regresado.

— Si no han llegado, prométeme que regresarás, le dijo.

—Lo prometo, —le dijo en voz baja, casi en susurro.

Antes de cerrar la puerta tras sí, vio su sonrisa angelical y supo que regresaría…

 

© Maria del Carmen Guzmán

Aspiraciones / Gloria Gayoso

 

Siempre aspiré a las Catedrales,
como meta sublime y nobiliaria.
Siendo acristalado panel de vidrio,
siempre soñé con ser la cuna de aquel niño,
o el aura de la mujer que le dio vida.
Pero el destino quiso…
que adornara esta ventana,
de una casa de albañil improvisado,
con una dama dulce, que prepara pasteles,
y dos niños traviesos
que juegan en el patio a las canicas.
Nunca vendrán los peregrinos
a ensalzar mis colores y a loar mis formatos.
Pero cuando descienda la noche,
derramaré la luna con mil tonos beatíficos
sobre los ojos de los santos,
éstos… ¡de carne y hueso!
¡Qué me importan a mí las Catedrales!

 

Imperdible f Eva Lewitus

 

©Gloria Gayoso Rodríguez

Foto: Eva Lewitus

Poema de las cosas absurdas / José Manuel Solá

Poema de las cosas absurdas

Ya todo ha sido dicho,
cantado, escrito, perseguido
y hasta echado a volar; soñado.
Pero todo en la vida tiene fecha de vencimiento, de besos cancelados, palabras de clausura,
puertas desvencijadas…
y ni siquiera la tristeza viene
a acariciar la frente, renovar las miradas,
si hasta la tristeza está perdida.
Entonces, ¿cómo así?,
¿por qué ya no sonrío ni ando sobre el filo del recuerdo?,
¿por qué tu aliento pasa por mis labios
cuando menos lo espero?,
¿por qué abro la ventana, siempre,
bajo la misma luz girasolada,
como en aquellos tiempos?
Tal vez sólo es un hábito, las costumbres pequeñas,
residuos inconscientes de los viejos rituales
que uno sigue repitiendo como un gesto fallido…
Ahora sólo me resta prender un cigarrillo
y salir a la calle tras el rastro del humo
como si nada hubiese sucedido….

(c) josé manuel solá / domingo 30 de marzo de 2014

 

OTOM LASES – AMOR AMOR